lunes, 20 de marzo de 2023

África, entre China, EEUU y Europa

África es una región vecina de Europa, pero, en pocos años, China ha conseguido allí un avance espectacular, e intenta reforzar los intereses mutuos y vínculos diplomáticos. Asegura así sus necesidades y refuerza su estrategia de crear un espacio económico desde China a África a través de la India y Oriente medio.

Hay una competencia entre China, EEUU y la UE, que quieren extender su huella en África y ahora también se expresa mediante narrativas que requieren un nuevo discurso y nuevos instrumentos y acciones. La confianza no se puede imponer y se construye lentamente.

La narrativa China en África es simple y muy poderosa:  ¿Te han explotado los europeos? A nosotros también. ¿Quieres cambiar el orden del mundo? Nosotros también, etc. Este discurso dirigido al Tercer Mundo es comprensible para las élites y los empresarios pero también para los pueblos africanos.

En este contexto de lucha por el liderazgo mundial entre China y EEUU, el ejemplo de la guerra en Ucrania con sanciones contra Rusia y el posible riesgo de conflicto en Taiwán con una repetición de sanciones contra China genera preocupación. Está en cuestión la globalización y la reducción del comercio internacional y por ello es tan importante aprovechar las oportunidades que se abren para África.

Estos movimientos deberían alertar a los europeos del riesgo de cerco geo-económico en el Mediterráneo, ya que es una puerta de entrada en Europa para los productos chinos. Pekín ha adquirido o está gestionando ya algunos importantes puertos de la región, y tiene una gran terminal en el puerto de Barcelona. 

El valor del comercio exterior africano es de 1.016.000 millones de dólares. La Unión Europea con 298.000 millones es el primer  socio comercial del continente seguido de cerca por China con 261.000 millones de dólares. Esto es casi 5 veces más que EEUU que durante muchos años dominó el comercio con África. Además, las empresas europeas solo dedican el 3% de sus inversiones a África, mientras China aumenta sus esfuerzos de inversión en un 20% en el continente.

La UE no tiene un plan geo-económico coherente para África mientras EEUU intenta volver a conquistar el continente. Por su parte, China construyó cuatro rutas de la seda, una en Asia Central, otra por el océano Índico y la tercera a través del ártico. La cuarta es una extensión desde la Península Ibérica hacia la África Atlántica  y el Golfo de Guinea.

Los temas económicos y de inversión deben introducirse en un amplio debate europeo que con demasiada frecuencia está dominado por cuestiones de seguridad y de inmigración con África obviando su potencial y la gran oportunidad que representa el Tratado de Libre Comercio Continental Africano (Zlecaf). Es imprescindible lanzar nuevas propuestas audaces, La UE debe priorizar una estrategia y una respuesta para evitar el cerco y  ver el patio mediterráneo y sus conexiones controlados por empresas estatales chinas. O es muy probable que la UE quede atrapada en la red de las ruta de la seda.

Anwar Zibaoui, Opinión, Economía, 12 marzo 2023

https://www.elpuntavui.cat/economia/article/18-economia/2264457-africa-entre-la-xina-els-eua-i-europa.html

https://www.leconomic.cat/article/2264457-africa-entre-la-xina-els-eua-i-europa.html?utm_source=twitter&utm_medium=botons&utm_campaign=com_epanoticies


viernes, 17 de marzo de 2023

Las emprendedoras transforman la escena mediterránea

 

Foro Mujeres, Alejandria, Egipto oct22
A muchos les sorprenderá saber que 1 de cada 3 empresas emergentes o startup en la región mediterránea está fundada o dirigida por mujeres. Un porcentaje más alto que en Silicon Valley. Las mujeres emprendedoras se están convirtiendo en una fuerza a tener en cuenta, y su papel es clave para alcanzar los objetivos de integración regional.

Las mujeres comparten una tradición de cooperación, pueden aprovechar su fuerza para crear nuevos escenarios, compartir sus experiencias y establecer relaciones empresariales. Es preciso aprovechar la creatividad y el potencial de las jóvenes, darles apoyo, la oportunidad y la libertad para hacer su contribución. Aferrarse a las tradiciones obsoletas es cómodo, pero puede matar el genio de la innovación. La evolución es inevitable y puede ser enriquecedor si todos participan y se abarcan todas las ideas.

El espíritu empresarial es clave para impulsar la inclusión económica de las mujeres, particularmente en el sur del Mediterráneo y en África.

Aunque en algunos países hay reformas para incluir a las mujeres en la fuerza laboral, los puestos de liderazgo y el espíritu empresarial, la integración de las mujeres en la economía en la región Mediterránea es todavía un asunto pendiente

La mitad de la población mundial en edad de trabajar son mujeres, el 50% de las cuales están en sectores empresariales, en comparación con el 80% de hombres. Se estima una pérdida de riqueza debido a la brecha de género del 10% del PIB en las economías avanzadas y más del 30% en la región Mediterránea.

Las cifras son abrumadoras: solamente el 49,2% de la población de la parte sur y oriental del Mediterráneo participa en el mercado laboral en comparación con el 63,5% a nivel mundial, de ellos el 30% son mujeres. El paro femenino alcanza el 41% en mujeres jóvenes. El desempleo entre graduadas llega al 45%, y pese al logro educativo con un mayor acceso a la educación, están excluidas.

Aumentar la participación de la mujer añadiría un 47% al PIB en la próxima década. Alentar a las mujeres jóvenes a emprender y aumentar el número de emprendedoras garantiza ganancias económicas y acelera la igualdad y el desarrollo de toda la comunidad.

Se trata de diversidad e inclusión, no de mujeres versus hombres. Se trata de un equilibrio que contribuya a una toma de decisiones mejor informada. La mujer tiene el potencial para ser un contribuyente al crecimiento económico.

El empoderamiento y la autonomía de las mujeres, así como la mejora de su situación social, económica y de salud, son esenciales para el logro de un desarrollo sostenible.

La tecnología se está convirtiendo en uno de los pocos espacios donde todo se ve posible, incluso romper las normas de género, lo que la convierten en una industria muy atractiva para las mujeres. Es importante apoyar a las incubadoras y aceleradoras que ayudan a empresas dirigidas por mujeres jóvenes, y dar oportunidades y un mejor acceso a la financiación.

A medida que la región del Mediterráneo evalúa cómo reconstruirse después de la pandemia, las empresas emergentes dirigidas por jóvenes emprendedoras podrían ser parte de la solución y ya están transformando la escena en el Mediterráneo. Las obsoletas normas culturales, el apoyo insuficiente a las empresas lideradas por mujeres, la falta de marcos políticos o el reto de equilibrar las responsabilidades con el trabajo no detienen a las empresarias que encuentran formas creativas de superar las barreras para comenzar sus propios negocios.

La independencia financiera es clave y los gobiernos deben promover más préstamos bancarios y microcréditos a las pymes administradas por mujeres y crear un sistema de apoyo completo para dar oportunidades empresariales a las mujeres.

Es el momento de estructurar un entorno propicio para la innovación femenina, con el soporte institucional, financiación y apoyo personalizado para que las mujeres tengan referentes y modelos a seguir que animen a otras jóvenes y a las niñas a emprender, porque a veces no puedes ser lo que no puedes ver.

Anwar Zibaoui, opinión, Economía, 8 marzo 2023

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/emprendedoras-transforman-escena-mediterranea-anwar-zibaoui_983016_102.html


martes, 7 de marzo de 2023

La fuerza de los fondos del Golfo

Los fondos soberanos del Golfo están cambiando sus estrategias de inversión, buscando activos alternativos que aseguren el rendimiento e impacto en su entorno económico, apoyando sus economías locales y creando riqueza para sus generaciones futuras. 

En 2022, los fondos soberanos del Golfo han invertido más de 90.000 millones de dólares. El doble que en 2021. Un 60% se destinó a Europa y América del Norte.  A pesar que algunos países europeos están ofreciendo más oportunidades a los inversores del Golfo, puesto que se han vuelto más cautelosos en sus relaciones con China después del Covid19.

Históricamente, estos fondos invertían en Europa en activos trofeo como equipos de fútbol, grandes almacenes o joyas inmobiliarias. También en bonos y renta variable global que ahora tienen tasas muy bajas de interés. Por ello ahora están utilizando su riqueza para reclamar un papel más importante en el escenario mundial, diversificar sus economías y ganar influencia geopolítica. Se les reconoce como inversores inteligentes, flexibles y maduros que han roto estereotipos.

De los 10 fondos soberanos más activos del mundo, cinco son de Oriente Medio. Y de los 60 mayores acuerdos del año pasado, operaciones de más de 1.000 millones de dólares, 26 se llevaron a cabo por fondos soberanos del golfo.

Sin embargo, las grandes reservas de capital de Oriente Medio siguen sin explotarse. Y su potencia de fuego recibirá un nuevo impulso, ya que se pronostica que el crudo Brent promediará los 94 dólares por barril durante los próximos cuatro años. Una riqueza neta financiera que alcanzará los 5.6 billones de dólares para 2026.

Tal cantidad de superávit sin precedentes fortalecerá los balances de la región, respaldará los activos de riesgo regionales en el mediano plazo y impulsara aún más su posición como una región acreedora crítica en la economía global.

Arabia Saudita ya ha presentado una estrategia para hacer crecer su fondo de inversión pública, de 607.000 millones a 1,8 billones de dólares para 2030, y para administrar estas enormes sumas y buscar acuerdos. El reino quiere una economía más diversificada con menos dependencia de los ingresos de los hidrocarburos y expandirse a nuevas industrias con sus fondos de inversión y utilizando fusiones y adquisiciones para escalar sus locales.

Los fondos de riqueza de Oriente Medio se han posicionado muy bien a medida que los precios del petróleo aumentaba tras las invasión rusa de Ucrania situándolos a medio y largo plazo.

Su nuevo peso ha empujado a los fondos de la región para que sean más estratégicos. Ahora estos inversionistas son más difíciles de ganar y rápidos para rechazar acuerdos que no encajan con sus objetivos de construcción de nación o generación de rendimientos.

Los fondos soberanos del Golfo han conseguido desplegar capital tanto para un retorno de la inversión con rentabilidad como para objetivos políticos, lo que ilustra el tamaño y la escala de la transformación en los activos del Golfo.

Anwar Zibaoui, Opinión, Expansión, 2 marzo 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/03/02/6400966c468aeba3128b4642.html
 

jueves, 2 de marzo de 2023

Integración mediterránea: un nuevo eje de futuro

 

Mientras los países mediterráneos buscan trazar un camino a seguir tras las múltiples crisis que han trastocado sus economías, acelerar la integración regional se vuelve más crítico que nunca. 

El aumento de los flujos comerciales, las inversiones bidireccionales y la movilidad en los países del norte, sur y este del Mediterráneo serían los principales impulsores de una recuperación sostenible. Sin embargo, existen múltiples retos para solucionar para seguir esta agenda.

En un entorno competitivo global, el Mediterráneo se enfrenta a múltiples retos relacionados principalmente con su posicionamiento como región. Se necesita una hoja de ruta que vincule los proyectos a largo plazo capaces de asegurar el desarrollo económico y los planes operativos que permitan una implementación eficiente y oportuna de los mismos.

Actualmente, el comercio dentro de la región del Mediterráneo está valorado en 1.100.000 millones de euros anuales, que es apenas un tercio del comercio global entre el Mediterráneo y el resto del mundo. Esto contrasta con otras regiones prósperas, donde los principales socios comerciales de los países suelen ser sus vecinos regionales. Con esta dotación limitada, actualmente alrededor de un tercio del comercio regional es de energía. El comercio exterior general en estos países representa casi el 45% del PIB. Además del intercambio comercial  dentro de la región, las inversiones entre los países mediterráneos suman aproximadamente 200.190 millones de euros.

El área sur y oriental del Mediterráneo es el segundo socio comercial de la Unión Europea. El 70% de las importaciones provienen de la Unión Europea, mientras que el 12% de las exportaciones comunitarias se dirige a los 10 países que forman esta área. El 80% de estas exportaciones proceden, básicamente, de cinco países de la Unión Europea: Italia, Alemania, Francia, Gran Bretaña y España (Cataluña es el primer socio de la región en España con 30% de exportaciones).

Los cambios de paradigma, de tendencia y la nueva configuración de la geopolítica global hoy implican una remodelación de las relaciones entre el Mediterráneo  y Europa, caracterizadas durante mucho tiempo por una relación donante-beneficiario. Trabajando en igualdad de condiciones, esto fomentará una mejor cooperación que conducirá al fortalecimiento de economías más inclusivas y a un mayor bienestar social en ambas regiones, además, se podrían aprovechar la revolución digital y la economía verde, azul y lecciones de la pandemia para desarrollar nuevos enfoques y abrir nuevos horizontes.

La crisis hace más relevante este desarrollo, porque en la carrera entre EE.UU. y China, la Unión Europea solo encontrará su lugar en el nuevo orden mundial aliándose a sus socios del Mediterráneo para crear un polo competitivo global. Pero requiere desplazar el centro de gravedad hacia el sur.

La dinámica de la integración económica es importante para el desarrollo y la solidez del Mediterráneo, también lo es el papel que los países de la región con economías emergentes deben desempeñar para impulsar, acelerar y consolidar el proceso.

Sumando las fuerzas, tienen mucho que ganar. Unas economías de escala importante, un potencial real de crecimiento y un gran mercado de consumidores. En diez años, el Mediterráneo podría ganar hasta el 30% del PIB si finalmente decide abrir las fronteras y crear un mercado unido.

La posible integración atraería empresas internacionales y la creación de decenas de  miles de puestos de trabajo en una zona donde el paro alcanza cifras importantes. Podría hacer ganar anualmente a cada país de la región un aumento de las exportaciones y un 13% del PIB. Tal vez, la conveniencia económica podría dar lugar a un mercado integrado. Esto impactaría positivamente en ambas orillas del Mediterráneo, ya que las necesidades de esta región se transformarían en oportunidades para sus vecinos europeos del sur. El potencial y la interrelación entre Europa y el sur y la parte oriental del Mediterráneo es obvio.

Es imperativo consolidar la economía regional y fortalecer su inclusión en la economía mundial para facilitar la transformación de la región. Las futuras relaciones entre ambas orillas se basan, en un grado no despreciable, en la capacidad de las empresas del sector privado para incrementar los flujos de inversión, de bienes producidos y comercializados, desarrollar infraestructuras, especialmente digitales. Es una forma de estimular indirectamente el espíritu emprendedor al facilitar el proceso de creación de pymes, además de mejorar los modelos de gobernanza con mayor transparencia y trazabilidad. Las empresas europeas tienen que considerar la región no como un mercado de consumo o una fuente de materias primas, sino también como una región que crea valor.

El sector privado juega un papel fundamental en la diversificación y transformación de las economías mediterráneas. Los países de la región deberían valorar aún más a las PYMES mediterráneas como impulsoras de la diversificación al facilitar su acceso a fondos y servicios financieros asequibles, lo que contribuirá a la creación de riqueza y valor agregado para el desarrollo sostenible e inclusivo en la región y el bienestar de su población, incluida su juventud.

Los destinos de Europa y África están enlazados, y el Mediterráneo es el espacio natural de este nuevo eje de futuro.

Anwar Zibaoui, Opinión, Economía, 8 febrero 2023

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/integracion-mediterranea-eje-futuro-anwar-zibaoui_966243_102.html

martes, 14 de febrero de 2023

Internacionalización: Navegar en la incertidumbre

2022 ha sido un año de continuos sobresaltos ante noticias como la destrucción de vidas y propiedades en Ucrania, los precios de los combustibles subiendo, la inflación desbocada, amenazas con ampliar la guerra en Europa o el cambio climático afectando a numerosas zonas del mundo.

La realidad es que vivimos en un mundo complejo, con conflictos políticos, económicos, religiosos, étnicos... que tienen efectos reales en la economía e impactan en los procesos de internacionalización. Las empresas inversoras y exportadoras sienten la presión. Las políticas institucionales deben elaborar y aplicar estrategias que respondan de manera significativa y creativa a las situaciones que ocasionan desconfianza, profunda incertidumbre o violencia.

El mundo está pasando por cambios nunca vistos en la historia humana. Nos enfrentamos a cuatro transiciones transformadoras. Transición energética: de fósil a renovable. Transición tecnológica: de lo físico a lo digital. Transición económica: de Oeste a Este. Y transición demográfica: de naciones envejecidas a naciones jóvenes. Son los nuevos desafíos que nos llevan a un cambio global, un futuro diferente.

Una comprensión de los riesgos es tan fundamental para que empresas y gobiernos tomen decisiones inteligentes como lo es para que los exportadores o inversores elijan las opciones o los proyectos correctos. Las opciones para los gobiernos son múltiples, desde políticas proteccionistas hasta el libre comercio. Por otro lado, el dinero se protege, por lo que los inversores también tienen la libertad de elegir dónde quieren colocarlo.

El objetivo de cualquier proceso de internacionalización en este mundo en conflicto es elaborar una estrategia de expansión internacional que ayude a reducir riesgos. Es posible adaptar el enfoque a las nuevas complejidades operacionales, comprender las relaciones políticas entre países, las opciones para crear sinergias y conseguir acuerdos favorables.

La crisis de salud de los últimos años y la guerra de Ucrania han hecho evidente que las empresas deben diseñar sus cadenas de suministro en torno a la competitividad del riesgo, en lugar de solo el costo, con cadenas de suministro más cortas y ágiles, y la creación de flujos comerciales que no dependan de destinos demasiado lejanos.

Las empresas operan en estos tiempos cada vez más desafiantes. La incertidumbre geopolítica, la gran complejidad de los mercados y un entorno normativo en constante cambio contribuyen a la proliferación de riesgos comerciales y regulatorios. Para superar los desafíos, hay que tener estrategias basadas en un amplio conocimiento del mercado y desarrollar las habilidades y los conocimientos que anticipen el cambio y la interrupción. Ser ágil para reaccionar ante las condiciones del mercado en constante cambio, porque incluso en momentos de crisis e inseguridad, hay oportunidades.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, edición Catalunya, 12 febrero 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/02/12/63e9130fe5fdea07688b45b7.html

  

Túnez, salir del círculo vicioso

 Los últimos acontecimientos en Túnez han mostrado la ceguera y las luchas internas de la clase política frente a un pueblo cada vez más impaciente, revelando un golpe a la naciente democracia; una crisis que continúa de manera más compleja, ante la falta de claridad y de visión, la ambigüedad del escenario y la incapacidad de los partidos políticos.

Con un estancamiento económico que parece insalvable y unas críticas internacionales cada vez más duras, el presidente tunecino Kaïs Saïed se enfrenta a una situación compleja con las arcas del Estado que se están vaciando y su poder cuestionado. Túnez  necesita un gobierno creíble y eficiente, no solo un ente para recaudar ayuda internacional.

La búsqueda del consenso y la negociación en los últimos años han permitido al país abrir los caminos hacia una democracia parlamentaria sin caer en el caos o la violencia. Las transiciones políticas son difíciles, requieren su tiempo. Este proceso necesita también un consenso para impulsar un plan de rescate económico para satisfacer las aspiraciones de los tunecinos, sobre todo los jóvenes, y la transparencia en la administración del Estado.

El aumento de la desigualdad es una fuente continua de malestar, 11 años después de la revolución, las regiones costeras siguen beneficiándose de una mejor infraestructura y de las economías diversificadas, mientras que las comunidades del interior luchan con altos índices de pobreza, con niveles más bajos de educación y, en algunos casos, la dificultad de acceso a las necesidades básicas como el agua, la sanidad, las carreteras y la energía.

La economía de Túnez ha experimentado una fuerte desaceleración entrando en varios periodos de recesión debido a una serie de factores que amplían su vulnerabilidad a los actores internos y externos que podrían frustrar el proceso democrático. Este contexto genera una situación política interna compleja: la caída de la inversión, de las exportaciones, especialmente a la Unión Europea, su principal socio comercial, de la producción de sus sectores no manufactureros y de los ingresos por turismo. Como consecuencia, esto ha aumentado la tasa de desempleo y ha afectado directamente su recuperación. El turismo es su principal industria, aportando el 10% del PIB y 15% de empleos, de manera que el golpe a este sector daña la estabilidad política y económica. 

El modelo económico actual ha llevado a una baja inversión, una baja productividad y un bajo valor añadido. Hay una necesidad urgente de llevar a cabo una reforma fundamental en todos los sectores de la economía; sobretodo, de las leyes bancarias y de inversión. La economía ha experimentado una fuerte caída desde 2011, y sólo ha conseguido crecer algunos años un 3%, muy por debajo del 7% necesario para proporcionar puestos de trabajo y mejores niveles de vida.

Túnez presenta una paradoja económica. Tiene la fuerza y los ingredientes para re dinamizar su economía y convertirse en un "tigre del Mediterráneo", sin embargo, este potencial nunca parece materializarse. Dispone de una fuerza de trabajo bien formada, situada entre el Mediterráneo y el Sahara, actúa como un enlace de negocios para Europa y África. El país tiene apertura económica, turismo y fuentes energéticas, factores importantes para conseguir atraer la inversión, pero tendrá que apostar por un sistema que proteja la economía y que dé garantías a los inversores, eliminando restricciones y trámites burocráticos, una situación muy relacionada con la anterior etapa de corrupción.

El éxito económico es vital para el progreso político y su futuro. Túnez debe reintegrar a los jóvenes desilusionados en la vida económica y política. Consolidar su apuesta por la modernización, la educación, los derechos de la mujer, y el papel de los agentes sociales, y demostrar que es posible cambiar por las urnas sin caer en la trampa de golpes , una vuelta de la dictadura o el despotismo. Es urgente reforzar la democracia, la paz, la seguridad y el desarrollo. La voluntad y el arduo trabajo de los tunecinos conseguirá transformar el país en un modelo a seguir, pero la carrera será larga.

Anwar Zibaoui, Opinión, Tribuna, Expansión, 20 enero 23

 https://www.expansion.com/catalunya/2023/01/20/63cb01e8e5fdea59798b4609.html


jueves, 12 de enero de 2023

Regionalización, oportunidad para el Mediterráneo

 Vivimos tiempos interesantes y desafiantes. El mundo se hacía más pequeño y pensábamos que la globalización era el destino de la humanidad. Ahora esa certeza se pone a prueba.

Los avances científicos, económicos, sociales y técnicos logrados durante la última década superan los logrados en 100 años. Los logros de los últimos dos años superan aún más a los de la última década y el ritmo futuro será aún más rápido. El escenario es emocionante.

Es un momento clave, la cooperación mediterránea es más necesaria que nunca porque nos enfrentamos a una crisis global que aún es evitable. La región mediterránea debe y puede hacer un mejor uso de la logística como palanca de su desarrollo económico y ecológico

La regionalización emerge como una gran oportunidad para el Mediterráneo.

La diversidad de nuestra región debe ser un gran catalizador para el crecimiento y la integración, para la creación de nuevas empresas y la internacionalización. El talento mediterráneo sin fronteras crea valor, un estilo inclusivo y adaptable que cultiva la capacidad de sacar lo mejor de un entorno diverso.

El cambio climático y la escasez de agua amplificarán el impacto de los diferentes conflictos, generando nuevos desafíos. El crecimiento previsto en los próximos años del turismo, el tráfico marítimo, la acuicultura o la búsqueda de hidrocarburos exigen medidas para ordenar estos usos y conseguir la sostenibilidad de su enorme riqueza.

Durante demasiado tiempo, las empresas han organizado sus operaciones teniendo en cuenta los costos. La crisis de salud de la covid-19 ha destacado la necesidad de que las empresas diseñen sus cadenas de suministro en torno a la competitividad del riesgo en lugar de solo al costo. Por lo tanto, las empresas internacionales y europeas se verán guiadas a mitigar los riesgos recurriendo a la deslocalización, que podría ser costosa, o la diversificación regional, que es menos costosa.

La regionalización es una fuente de inmensas oportunidades, especialmente cuando se pueden reducir las barreras al comercio y se pueden desbloquear métodos de transporte más rápidos y rentables. Los bienes y servicios logísticos de extremo a extremo deben diseñarse para ayudar a garantizar que los bloques comerciales regionales creen entornos para que las empresas prosperen, con un profundo conocimiento de las regiones en las que operan.

El nuevo paradigma económico y comercial estaría provocando el acortamiento de las cadenas logísticas, convirtiéndose cada vez más en cadenas regionales.

En este contexto, la región mediterránea podría convertirse en una próspera frontera de producción complementaria Norte-Sur, su ubicación geográfica permite acortar los circuitos logísticos con la UE y África, y reducir la huella de carbono. El coste de la mano de obra, aunque superior al de Asia, sigue siendo muy ventajoso, sin olvidar el potencial de innovación científica y tecnológica que ha puesto de manifiesto la covid-19.

Pero hay que enfrentarse a los retos de esta deslocalización y el interés de la co-industrialización entre diversas economías mediterráneas y europeas. Probados por la covid-19, varios países industrializados han decidido reorganizar sus cadenas de valor, para optar por la reubicación nacional o regional. Esta tendencia actual, de la que forman parte las cadenas de valor industriales, constituye una oportunidad.

El cambio histórico que se avecina implica la implementación de un programa ambicioso que apoye la integración de las economías mediterráneas. Los desafíos exigen la suma de compromisos que todos debemos tener. Se dice que el mar Mediterráneo es demasiado estrecho para separarlo y demasiado ancho para unirlo. Europa necesita implicarse ya que su futuro está íntimamente relacionado con la capacidad de desarrollo económico y social de los países del sur del Mediterráneo y de África.

Ahora es el momento de volver al Mediterráneo. Es el momento de  pensar, intercambiar, colaborar y actuar y  de comprender que el cambio fundamental proviene de la satisfacción de las necesidades insatisfechas, empoderando a las personas para que impulsen el cambio que se desea crear  y de dar forma al futuro de la economía mediterránea y global.

Hay que repensar la relación entre UE y el Mediterráneo e impulsar un proyecto común capaz de competir en el mundo de grandes aéreas geográficas o uniones económicas gigantes, donde el Mediterráneo se convierta en el lugar clave que proporciona soluciones a los problemas de la cadena de suministro global y que el futuro en el Mediterráneo y Europa no dependa de la geopolítica global.

Tenemos que superar los retos para crear riqueza y contribuir al bien común fortaleciendo el tejido social de manera sostenible y respetuosa con la dignidad humana y la naturaleza.

Este viaje al Mediterráneo es el camino hacia el futuro que por su estabilidad y crecimiento económico en toda la zona, depende de la participación de todos los actores de la sociedad civil para impulsar la inversión y generar riqueza.

Porque en ningún lugar como en el Mediterráneo se escribe el futuro, se cruzan no solo los caminos, sino las oportunidades y los talentos. En ningún lugar como en el Mediterráneo se atesora experiencia de progreso, historia y colaboración y la capacidad de hacer de cada reto y cada aparente contradicción el reinventarse en una oportunidad.

Anwar Zibaoui, Opinión, economí, 11 enero 2023

https://www.elnacional.cat/oneconomia/ca/opinio/regionalitzacio-oportunitat-mediterrania-anwar-zibaoui_949113_102.html