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viernes, 12 de abril de 2024

La ruta de China no es un camino de seda

   China se replantea la estrategia de su gran proyecto de desarrollo de infraestructura global y cooperación internacional.

 La estrategia cambió su denominación y ahora se llama "Iniciativa de la Franja y la ruta", en inglés, "Belt and Road Initiative BRI" o también, "One Belt, One Road". Se trata de un enorme proyecto que se enfrenta a serios problemas y nuevas propuestas de otras potencias como EEUU y UE, por lo que las autoridades chinas están ahora cambiando el enfoque hacia  lo que llaman “reinicio estratégico.”

Con casi 3.000 proyectos en marcha desde 2011, la iniciativa China ha alterado el panorama mundial, conectando China con toda Europa, vinculándose a países de Oriente Medio y Asia Central y Meridional, y estableciendo una fuerte presencia en África.

Aunque ha tenido éxito en crear oportunidades de inversión y desarrollo para las empresas chinas, también está encontrando obstáculos. Como la desaceleración tras la pandemia, desafíos económicos internos, algunas quejas de los países que compartieron la carga financiera y acumulan deuda bilateral sin ver beneficios económicos y la creciente preocupación por la influencia China en las economías emergentes más vulnerables.

Al fin y al cabo, la iniciativa comenzó como un programa de conexión de infraestructuras, pero abarca todos los aspectos de las transacciones bilaterales y multilaterales. En su origen está la visión china del mundo y es el vehículo principal en la agenda China en su plan de liderazgo global. Por eso, algunos países occidentales, encabezados por EEUU, dudan de sus intenciones, y advirtieron a los países clientes de la BRI que no permitan que sus puertos y centros logísticos se conviertan en una ventaja estratégica para China.

En 2021, la Unión Europea lanzó la “Iniciativa Global Compact”, para invertir 300.000 millones de euros hasta 2027 en proyectos de conectividad, en África, América Latina, Europa oriental y el Cáucaso, Asia y el Pacífico y el Mediterráneo pero también para ganar autonomía estratégica, y siguiendo la agenda de reducción de riesgos de la UE.  

En 2023, también se ha lanzado un nuevo gran proyecto entre la India, EEUU y la UE. El India-Middle East-Europe Economic Corridor (IMEC) es esencialmente un corredor ferroviario y marítimo a través de Oriente Medio que compite directamente con las ambiciones económicas y la creciente influencia China. Son países con capacidad tecnológica y financiera y proponen una alternativa viable que causa preocupación en Beijing.

China fue la economía más afectada por la pandemia de COVID-19, y sus cierres periódicos de ciudades para erradicar el virus paralizaron la fábrica del mundo. Se tensionaron las cadenas de suministro global afectando a los alimentos, tecnología, energía y electrónica. Algunos precios se dispararon mientras los fabricantes buscaban ubicaciones alternativas perturbando los mercados. El impacto se siente hasta hoy.

La “Iniciativa la Franja y la Ruta” pretendía aprovechar las bases existentes para ayudar a los países a alinear sus estrategias de desarrollo y por ello la pandemia le afectó tanto. Obviamente, China ha bajado el ritmo de sus proyectos para conectarse con África, Asia y Europa. Entre 2015 y 2019 implementaron un promedio de 318 proyectos al año con una inversión anual promedio de 256.000 millones. Entre 2020 y 2022 bajó a una media de 261 proyectos, con una inversión anual reducida a 60.000 millones. En 2023, solamente se realizaron 83 proyectos, con un valor total de 35.000 millones de dólares.

Haciendo balance, las guerras, las disputas, la fragmentación económica y las barreras al comercio cuestan a la economía mundial unos 17 billones de dólares. El 7% del PIB en 2022. Los números son claros, el mundo debe invertir en lo que nos une, no en lo que nos divide.

Los vaivenes económicos afectaron a la iniciativa de la Franja y la Ruta, que además se enfrenta al rechazo de algunos países. Pero, China  está obligada a mantener sus esfuerzos por expandirse y desarrollar una imagen positiva. El proyecto de la ruta de India, y el Global Compact de la UE están en sus inicios pero ya ofrecen alternativas. Es probable que todas estas iniciativas coexistan durante algún tiempo. Las decisiones tomadas por los asociados darán forma al entorno, la economía y la geopolítica mundial en la próxima década.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Opinión economía, 7 abril 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/04/07/6612bfeae5fdea1f2e8b45a2.html

miércoles, 11 de octubre de 2023

La nueva ruta de las indias

 El 9 de septiembre pasado, durante la Cumbre del G-20, se lanzó una nueva iniciativa para desarrollar un corredor ferroviario y marítimo que conecte la India con Europa a través de Oriente. Este proyecto multinacional está apoyado por Alemania, Arabia Saudita, EEUU, Emiratos Árabes Unidos, Francia, India, Italia y la Unión Europea. La Casa Blanca es el principal impulsor de la iniciativa y seguramente es un desafío a las ambiciones económicas de China y permitirá contrarrestar su creciente influencia en Oriente Medio y Europa.

El Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC, por sus siglas en inglés) no es una idea novedosa. Hace 2000 años, a través de esta ruta, los comerciantes indios suministraban a Roma mercancías por valor de más de mil millones de sestercios anuales, más de lo que se necesitaba para sostener el Imperio.

El plan parece rivalizar con la enorme iniciativa china de infraestructura de la zona y la nueva Ruta de la Seda para conectar Asia, África y Europa, anunciada en 2013. La administración Biden intenta completar su impulso diplomático en la zona de Oriente Medio con un gran acuerdo con Arabia Saudita que incluya la normalización de relaciones entre el reino e Israel para contribuir a hacer de Oriente Medio una región más próspera, estable e integrada.

Pero IMEC es significativo desde una perspectiva de infraestructura y conectividad, además del ángulo geopolítico. El proyecto estará compuesto por dos corredores separados: el corredor este, que conectará a la India con el Golfo Arábigo, y el corredor norte, que conectará el Golfo con Europa.

A lo largo del recorrido ferroviario se tenderán cables para electricidad, para datos de alta velocidad, y tuberías de energía, especialmente de hidrógeno limpio. Se complementarán y reforzarán las rutas marítimas y viales existentes y las cadenas de suministro regionales, buscando aumentar la eficiencia, generar empleos, reducir emisiones y mejorar el comercio.

Bien ejecutado, puede ayudar a unir a los países de la zona y establecer la región como un centro de actividad económica y no de conflicto y crisis permanente, como es actualmente.

En términos geopolíticos, el IMEC se promociona como un contrapeso a la Ruta de la Seda de China, aunque la escala y alcance de ésta ha sido mucho mayor desde su lanzamiento. Sin embargo, es una alternativa viable y sus impulsores pueden causar cierta preocupación en Beijín.

Mejorar la conectividad entre todas las regiones debe ser una prioridad porque no es solo un medio para aumentar el comercio global, sino también para la confianza mutua. En todo el mundo, es necesario hacer más para liberar el potencial de las economías emergentes y garantizar oportunidades económicas equitativas. La exploración y expansión de rutas y redes comerciales pueden contribuir al crecimiento económico de cualquier zona del mundo, y al desarrollo de soluciones más sostenibles y eficientes que eviten guerras, desplazados e injusticias.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Opinión, Economía, 9 octubre 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/10/09/6523df12e5fdeaa6738b4599.html#

miércoles, 21 de junio de 2023

Los BRICS revolucionan el sistema internacional

En 2001, el economista Jim O'Neill inventó el acrónimo BRIC,                                          iniciales de Brasil, Rusia, India y China. 

Países con economías emergentes, con grandes cantidades de recursos naturales y millones de habitantes. Hoy ya representan el 45% de la población del planeta. 

En los últimos diez años, son el origen de más del 50% del crecimiento económico mundial, pero solo tienen el 15% de los derechos de voto en el Banco Mundial y el FMI.

No son un grupo homogéneo pero tras unos inicios titubeantes, comenzaron a cooperar.  Añadieron la S de Sudáfrica en 2011, y aunque ahora los BRICS también están sufriendo los impactos del conflicto de Ucrania y otras crisis globales, mantienen expectativas de crecimiento. En estos momentos, asistimos a una nueva configuración internacional con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudita, y nuevas adhesiones de países importantes a los BRICS.

La nueva fórmula propuesta por China el año pasado, son los BRICS+, con países como Argelia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Egipto, Argentina, México o Nigeria. Con estas incorporaciones, el PIB de los BRICS+ pasaría al 30% mundial. También se les llama los Próximos Once (N-11) incluyendo a Bangladés, Corea del Sur, Filipinas, Indonesia, Pakistán, Turquía y Vietnam. La idea es apoyar el multilateralismo y crear mecanismos de cooperación como el Nuevo Banco de Desarrollo o el Fondo de Reservas.

Hasta el momento, el protagonismo en inversión y consumo y el 40% de PIB mundial correspondía a EEUU y Europa, incluida Gran Bretaña, con menos de mil millones de habitantes. Pero, los países emergentes han aumentado su participación en el comercio mundial, cuestionan y ponen en entredicho la arquitectura actual de las relaciones internacionales, planteando problemas hasta ahora ignorados por los países desarrollados, como el desequilibrio en la economía mundial.

El Nuevo Banco de Desarrollo, NBD, con sede en Shanghái, creado con la contribución de los bancos centrales de los BRICS, nació como alternativa a los organismos financieros internacionales tradicionales. Con objetivos como escapar de la hegemonía del dólar al promover el uso de las monedas nacionales, estimular la demanda interna de los países, el comercio e inversión, o intentar evitar la especulación financiera de divisas. Los créditos se usarían para para construir infraestructuras y reducir el riesgo de inflación.

Hasta ahora, el sistema financiero internacional estaba controlado por un reducido grupo de países que también tienen el mayor poder de voto y decisión en los organismos multilaterales. Este consenso de los BRICS es el mayor acuerdo financiero desde la creación de las instituciones de Breton Woods en 1944, un avance histórico si se mantiene la transparencia de los propósitos y ayuda a reformar el sistema para beneficiar a todos.

La estabilidad financiera de los BRICS es un elemento positivo para la economía global, y con estos pasos, los países emergentes toman la responsabilidad de su propio desarrollo y disponen de recursos para financiarlo.

Esto demuestra la importancia del mercado de capitales en la intermediación y los activos líquidos como los derivados, más que a un proceso de asignación del ahorro hacia proyectos de financiación para el desarrollo. No hay que olvidar que el gasto en infraestructura es un pilar esencial para potenciar el desarrollo económico, social y ambiental, ampliar el acceso a los servicios de los más vulnerables, y reducir la desigualdad.

Los BRICS se consideraron en origen, como un simple mecanismo para presionar a los países ricos y participar en la gestión de la economía mundial. El alumno avanza al maestro, y veremos si la cooperación y las nuevas combinaciones de potencias emergentes pueden desempeñar un papel en el escenario mundial y son capaces de ofrecer alternativas. La marca ha calado, convertida en sinónimo de cambio, mercados y crecimiento, pero deben demostrar que son un grupo coherente y pueden trabajar en equipo.

La estrategia de los BRICS es promover el codesarrollo, basado en el respeto a la elección soberana del sistema político y económico de cada nación, teniendo en cuenta su historia y cultura. Pero, hay que ser realista, cada país defiende sus propios intereses porque en la práctica de las relaciones internacionales y sobre todo económicas, no hay fraternidad ni sentimientos, sólo intereses.

Anwar Zibaoui, Opinión, EXPANSIÓN, 19 Junio 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/06/19/64903310e5fdeada2b8b465b.html



lunes, 20 de marzo de 2023

África, entre China, EEUU y Europa

África es una región vecina de Europa, pero, en pocos años, China ha conseguido allí un avance espectacular, e intenta reforzar los intereses mutuos y vínculos diplomáticos. Asegura así sus necesidades y refuerza su estrategia de crear un espacio económico desde China a África a través de la India y Oriente medio.

Hay una competencia entre China, EEUU y la UE, que quieren extender su huella en África y ahora también se expresa mediante narrativas que requieren un nuevo discurso y nuevos instrumentos y acciones. La confianza no se puede imponer y se construye lentamente.

La narrativa China en África es simple y muy poderosa:  ¿Te han explotado los europeos? A nosotros también. ¿Quieres cambiar el orden del mundo? Nosotros también, etc. Este discurso dirigido al Tercer Mundo es comprensible para las élites y los empresarios pero también para los pueblos africanos.

En este contexto de lucha por el liderazgo mundial entre China y EEUU, el ejemplo de la guerra en Ucrania con sanciones contra Rusia y el posible riesgo de conflicto en Taiwán con una repetición de sanciones contra China genera preocupación. Está en cuestión la globalización y la reducción del comercio internacional y por ello es tan importante aprovechar las oportunidades que se abren para África.

Estos movimientos deberían alertar a los europeos del riesgo de cerco geo-económico en el Mediterráneo, ya que es una puerta de entrada en Europa para los productos chinos. Pekín ha adquirido o está gestionando ya algunos importantes puertos de la región, y tiene una gran terminal en el puerto de Barcelona. 

El valor del comercio exterior africano es de 1.016.000 millones de dólares. La Unión Europea con 298.000 millones es el primer  socio comercial del continente seguido de cerca por China con 261.000 millones de dólares. Esto es casi 5 veces más que EEUU que durante muchos años dominó el comercio con África. Además, las empresas europeas solo dedican el 3% de sus inversiones a África, mientras China aumenta sus esfuerzos de inversión en un 20% en el continente.

La UE no tiene un plan geo-económico coherente para África mientras EEUU intenta volver a conquistar el continente. Por su parte, China construyó cuatro rutas de la seda, una en Asia Central, otra por el océano Índico y la tercera a través del ártico. La cuarta es una extensión desde la Península Ibérica hacia la África Atlántica  y el Golfo de Guinea.

Los temas económicos y de inversión deben introducirse en un amplio debate europeo que con demasiada frecuencia está dominado por cuestiones de seguridad y de inmigración con África obviando su potencial y la gran oportunidad que representa el Tratado de Libre Comercio Continental Africano (Zlecaf). Es imprescindible lanzar nuevas propuestas audaces, La UE debe priorizar una estrategia y una respuesta para evitar el cerco y  ver el patio mediterráneo y sus conexiones controlados por empresas estatales chinas. O es muy probable que la UE quede atrapada en la red de las ruta de la seda.

Anwar Zibaoui, Opinión, Economía, 12 marzo 2023

https://www.elpuntavui.cat/economia/article/18-economia/2264457-africa-entre-la-xina-els-eua-i-europa.html

https://www.leconomic.cat/article/2264457-africa-entre-la-xina-els-eua-i-europa.html?utm_source=twitter&utm_medium=botons&utm_campaign=com_epanoticies


martes, 20 de junio de 2017

China, despacito en el Mediterráneo


Economía Digital, Análisis, 19 Junio 2017

http://ideas.economiadigital.es/analisis-economico-y-empresarial/china-despacito-en-el-mediterraneo_409761_102.html

El transporte marítimo constituye un pilar fundamental de la economía mundial. Por mar circulan el 80% de las mercancías y alrededor del 50% del petróleo; y el Mar Mediterráneo es clave. La expansión China para ganar la supremacía en los puertos del Mare Nostrum no para de crecer y forma parte de su cinturón de protección.

Su política de rutas llamada la Tierra del siglo XXI, es el equivalente marítimo de la ruta de la seda.

La empresa estatal China Cosco acaba de adquirir el 51% de Noatum Ports, con la que se hace con la terminal de del puerto de Valencia. la mayor terminal de contenedores en volumen, uno de los tres puertos de contenedores más importantes del Mediterráneo. Con esta operación, China refuerza su presencia en España puesto que también tiene una vinculación importante con el puerto de Barcelona, que es el mayor del Mediterráneo de mercancías. La relación se ha visto reforzada con la apuesta de Hutchison Port por el puerto donde dispone de una gran terminal.

China aprovechó el plan de privatización que el gobierno griego liderado por Syriza tuvo que poner en marcha presionado por la troika para poder acceder al tercer rescate. El grupo Chino Cosco ha ganado la licitación del principal puerto heleno, el Pireo, abriendo el camino para convertirlo en un centro importante para el comercio entre Asia y Europa Central.

Además, Cosco ha puesto los ojos en la vecina Chipre, presentándose al concurso de privatización del principal puerto de la isla. Limasol está llamado a ser una plataforma para las grandes empresas petroleras, favorecidos por el descubrimiento en alta mar de grandes reservas de gas en el Mediterráneo oriental entre Chipre-Líbano-Israel.

En los últimos años China ha conseguido un avance espectacular en la orilla Sur del mediterráneo, en el Magreb y África, regiones vecinas de Europa, con el fin de intentar reforzar sus intereses para asegurar sus necesidades, y reforzar su estrategia de crear un espacio económico que se extiende desde China a África a través de la India y Oriente medio. China es hoy el primer socio comercial de Oriente Medio, África y la India en detrimento de EEUU y la UE, aunque muchos preferirían reducir su influencia y expansión en los mercados emergentes y controlarle el suministro de petróleo.

En el Norte de África hay varios ejemplos, Argelia y China firmaron un contrato de 3.000 millones de euros para construir y explotar un nuevo puerto de transbordo al oeste de la capital, Argel. Esta infraestructura será crucial en el trafico entre África y Europa

En Marruecos quiere participar en el proyecto del enlace fijo a través del Estrecho de Gibraltar, y cerca del Puerto Tanger-Med a 14 km de Europa, China ha anunciado la construcción de una ciudad industrial, Tanger Tech para instalar un centenar de empresas chinas en un terreno de 2.000 hectáreas, creando 300.000 empleos y una inversión de 1.000 millones anual durante 10 años.

En Egipto, China está creando una zona industrial en la orilla del canal de Suez, que atraerá a un centenar de empresas y una inversión de 2.500 millones de dólares.

Y en África el avance de China es espectacular sobre todos en los países ricos en materias primas que le ha transformado en el primer socio comercial. China ha empezado a construir su primera base militar en Djibouti, un pequeño país situado en el Cuerno de África, cerca del Golfo de Adén y el Mar Rojo, próximo al estrecho de Bab al Mandeb, por el que transita el 40% del tráfico marítimo mundial.

Estos movimientos deberían alertar a los europeos del riesgo del cerco geo-económico. El Mediterráneo, es una de las anclas y la puerta de entrada en Europa para los productos chinos. Pero la UE inmersa en una crisis, con el Brexit, el conflicto de los refugiados, no tiene un plan coherente para el Magreb y África.

China construyó cuatro rutas de la seda, una en Asia Central, otra por el océano Índico y la tercera a través del ártico. La cuarta es una extensión de la Península Ibérica hacia la África Atlántica y el Golfo de Guinea .

Las relaciones son complejas en la era del comercio político. El aumento de los lazos económicos podría conducir a una mayor voluntad política y cooperación militar. Los temas comerciales y de inversión deben introducirse en un amplio debate que con demasiada frecuencia está dominado por cuestiones de seguridad y de inmigración con el Mediterráneo.

Es imprescindible lanzar nuevas propuestas claras y audaces. La UE debe implicarse, hay que priorizar una estrategia y una buena respuesta para evitar el cerco y ver el patio trasero mediterráneo y sus conexiones controlados por empresas estatales chinas, sinó, es muy probable que la UE quede atrapada en la red de Dragón que sigue su máxima de crecer "despacito".

miércoles, 8 de febrero de 2017

Djibouti, ¿el Dubái de África?

Hace 30 años, Djibouti era un pequeño país sin ningún recurso destacable, excepto arena, sal, y camellos. Ahora se ha convertido en un lugar codiciado por las grandes potencias e inversores, que compiten por sus 22.300 quilometros cuadrados situados geoestratégicamente en el Cuerno de África, cerca del Golfo de Adén y el Mar Rojo, y próximo al estrecho de Bab el-Mandeb, por el que transita el 40% del tráfico marítimo mundial. Es el punto de acceso al Canal de Suez para el mercado europeo y americano de petróleo y gas desde el Golfo Pérsico.

Djibouti se esfuerza para convertirse en el "nuevo Dubái": ser un centro comercial para África Oriental, y ocupar un puesto avanzado para su poderoso vecino Etiopía, y su principal inversor, China. Las actividades portuarias representan el 70% del PIB. El país depende de Etiopía para satisfacer las necesidades básicas de agua potable y energía, de forma que hay una fuerte interdependencia económica entre Djibouti y Etiopía, cuya ubicación sin litoral ha sido un obstáculo para su desarrollo. El uso de Etiopía de los puertos de Djibouti se ha triplicado desde 1993.

China es el primer prestamista del país. Con una inversión de 3.400 millones de dólares, ha construido la línea de ferrocarril entre Addis Abeba y Yibuti Ciudad, las dos capitales. Esta nueva ruta dará un gran impulso a las dos economías en cada extremo de la línea, y, además, China ha construido su primera base militar, que servirá para posicionar al gigante y asegurar sus intereses económicos.

La cuestión de la sostenibilidad de la deuda es muy preocupante, ya que representa el 65,7% del PIB. Esto es porque la mayoría de los proyectos de infraestructuras financiados por China están profundamente entrelazados con la economía etíope. Etiopia vive tiempos agitados y se enfrenta a una crisis cuyo resultado es impredecible por la monopolización del poder del Frente Popular de Liberación. La incertidumbre en Etiopía podría tener graves consecuencias  para la economía de Djibouti .

La transformación de Djibouti está en marcha, impulsada por un ambicioso plan de inversión, Pero el crecimiento debe ser más inclusivo con el fin de reducir la pobreza generalizada, ya que esta tasa se sitúa en un 79%, y cuenta con un desempleo del 50%, Además la capacidad pública para evaluar y monitorear los proyectos de inversión debe ser reforzada. La ubicación geoestratégica puede ser una bendición o fuente de incertidumbre, y la forma en que el gobierno se encargue de la nueva etapa será determinante. La clave es reducir la brecha en los componentes básicos para el desarrollo humano como son la educación, la salud y el trabajo.

Expansión, Opinión, Edición Catalunya, Pag.2  Miércoles, 1 febrero 2017



También publicado en WORLD ECONOMIC FORUM
14/02/2017
https://www.weforum.org/es/agenda/2017/02/djibouti-el-dubai-de-africa 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Magreb: ¿ China o Europa?

En los últimos años, China ha conseguido un avance espectacular en el Magreb y África, regiones vecinas de Europa, e intenta reforzar los intereses mutuos y los vínculos diplomáticos para asegurar sus necesidades y reforzar su estrategia de crear un espacio económico que se extiende desde China a África a través de la India y Oriente medio.
Este movimiento debería alertar a los europeos del riesgo del cerco geo-económica.

El Mediterráneo, es una de las anclas y la puerta de entrada en Europa para los productos chinos. Pekín ha adquirido el segundo mayor puerto griego, el Pireo, y negocia la gestión del puerto de Limassol. Además, tiene una gran terminal en el puerto de Barcelona.

En el Norte de África hay varios ejemplos; en Argelia va a construir un gran puerto, en Marruecos quiere participar en el proyecto del enlace fijo a través del Estrecho de Gibraltar, y en Egipto está creando una zona industrial en el canal de Suez.

Mientras dos tercios de las importaciones de los países del Magreb vienen de la UE - España es uno de los principales socios con el 12 % del total-, vemos que el 60% de las importaciones alemanas de China son bienes que el Magreb también exporta, como textil, electrónica, mecánica y cuero.

La balanza comercial de la Unión Europea con los países de la región genera un excedente que apenas compensa la tercera parte de su déficit con China. Además, hay gran dependencia energética de la UE en los países del Magreb. Ejemplo de ello: casi 50% del gas de España proviene de Argelia.
Las empresas europeas solo dedican el 2% de sus inversiones en los países de la orilla sur y el 3% en África. Mientras, China aumenta sus esfuerzos de inversión en un 15% en el Magreb y un 20% en África.

La UE no tiene un plan geo-económico coherente para el Magreb y África. China construyó cuatro rutas de la seda, una en Asia Central, otra por el océano Índico, una tercera a través del ártico, y una cuarta que es una extensión de la Península Ibérica hacia la África Atlántica y el Golfo de Guinea.

Los temas económicos y de inversión deben introducirse en un amplio debate que con demasiada frecuencia está dominado por cuestiones de seguridad y de inmigración con el Magreb.

Es imprescindible lanzar nuevas propuestas audaces. La UE, y particularmente España, deben implicarse; hay que priorizar una estrategia y una buena respuesta para evitar el cerco y  ver el patio mediterráneo y sus conexiones controlados por empresas estatales chinas. Sino, es muy probable que la UE quede atrapada en la red de las rutas de la seda.

Expansión, Opinión, Edición Catalunya, Pag.2, Miércoles, 14 diciembre 2016

miércoles, 11 de mayo de 2016

Y China descubrió el Mediterráneo

Mientras EEUU y la UE están cada vez más involucrados en crisis, conflictos, refugiados y elecciones, China se consolida como un competidor importante en términos económicos y financieros. Y ahora busca el equilibrio de poder militar que puede amenazar el hasta ahora liderazgo único de EEUU en el mundo. En el campo político, China mantiene el perfil bajo, en un calculado intento de auto-defensa del llamado “modelo chino”. Una mezcla de apertura económica y mano dura política. China se protege tras su respeto a la soberanía nacional de cada país, ya que las ansias de libertad que cotizan al alza en muchas partes del mundo no son un producto que el dragón asiático pueda vender.

China es hoy el primer socio comercial de Oriente Medio, África y la India en detrimento de EEUU y la UE, aunque muchos preferirían reducir su influencia y expansión en los mercados emergentes y controlarle el suministro de petróleo. La producción en la fábrica del mundo sigue aumentando, a pesar de su crisis, y también su demanda de petróleo. Y Oriente Próximo es la región que suministrará la mayor parte de la producción actual y futura, ya que tiene el 60% de las reservas mundiales. La demanda china aumentará a 6,72 millones de barriles/día en 2020. Las inversiones también están en auge entre China y fondos del Golfo, sobre todo en el sector energético y banca. 

China intenta reforzar los intereses mutuos, así como vínculos diplomáticos para asegurar sus necesidades, y reforzar su estrategia  de crear un espacio económico que se extiende desde China a África a través de la India y Oriente medio. Para ello, el Mediterráneo, mar de tres continentes, es una de sus anclas y la  puerta  de entrada en Europa para los productos chinos y asiáticos. El transporte marítimo constituye un pilar fundamental de la economía mundial. Por mar circulan el 80% de las mercancías y alrededor del 50% del petróleo; y el  Mediterráneo tiene la clave. La expansión China para ganar la supremacía en los puertos del  Mare Nostrum  no para de crecer y forma parte  de su cinturón de protección. Su política de rutas llamada Tierra del siglo XXI el equivalente marítimo a la ruta de la seda. 

Cataluña es el primer socio y destino de sus inversiones en España. Hay una  vinculación clara con el puerto de Barcelona, que es el mayor del Mediterráneo de mercancías. La relación  se ha visto reforzada con la apuesta de Hutchison Port por el puerto, donde dispone de una gran terminal.  China aprovechó el plan de privatización que el gobierno griego liderado por Syriza tuvo que poner en marcha presionado por la troika para poder acceder al tercer rescate. El grupo estatal Chino Cosco ha ganado la licitación del principal puerto heleno, El Pireo, con una oferta de 1.5 oo millones de euros, abriendo el camino para  convertirlo en un centro importante para el comercio entre Asia y Europa Central.  Aprovechando el éxito en Grecia, Cosco ha puesto los ojos en  la vecina Chipre, presentándose al concurso de privatización del principal puerto de la isla. Limasol será una plataforma para las grandes empresas petroleras, favorecida por el descubrimiento en alta mar de grandes reservas de gas en el Mediterráneo oriental entre Chipre, el Líbano e Israel. 

La orilla Sur también es un objetivo. Argelia firmó un contrato de 3.000 millones de euros para construir y explotar un nuevo puerto de transbordo al oeste deArgel, la capital. Esta infraestructura será crucial en el trafico entre África y Europa.  En Egipto, China está creando una zona industrial a orillas del canal de Suez, que atraerá a un centenar de empresas y una inversión de  2.500 millones de dólares.

Y en África el avance de China es espectacular sobre todos en los países ricos en materias primas, lo que le ha transformado en el primer socio comercial.  China ha empezado a construir su primera base militar en  Yibuti, un pequeño país situado en el Cuerno de África, cerca del Golfo de Adén y el Mar Rojo, próximo al estrecho de Bab al Mandeb, por el que transita el 40% del tráfico marítimo mundial. La base servirá para asegurar sus intereses económicos y posicionar el gigante asiático como una gran potencia mundial. El aumento de los lazos económicos podría conducir a una mayor voluntad política y cooperación militar. Está por ver si EE.UU. va a mantener su posición dominante y como afectara a la UE y su estrategia   al ver su patio mediterráneo y sus conexiones con la orilla  sur y oriental controlados por empresas estatales chinas.  

El camino no está claro, las relaciones son complejas en la era del comercio político. China intenta establecer una nueva ruta de la seda de los negocios, el Dragón sigue su máxima de no tener miedo de crecer lentamente, solo teme estar parado.

El  Periódico de Catalunya, Página 8 Opinión, Miércoles, 4 Mayo 2016

martes, 19 de mayo de 2015

La India atrapa a China

Economia Digital, Miércoles, 6/05/2015

http://www.economiadigital.es/es/notices/2015/05/la-india-atrapa-a-china-70813.php


 La economía de la India podría estar creciendo de una forma más rápida que la de China. El día llegó antes de lo que habían imaginado las estadísticas e indica que el PIB de la India creció un 7,5% en 2014, lo mismo que la economía china.

Narendra Modi, el primer ministro, difícilmente podría haber esperado una mejor respuesta en sus primeros meses en el cargo. Pero lo mas importante será mantener estos dígitos o no sólo atrapar al dragón, sino hacer el sorpasso.

La India, a pesar de este crecimiento, sigue provocando muchas dudas sobre si como potencia está lista para superar a China. Después de varios años de estancamiento. es incapaz de reaccionar. Sólo algunos pocos inconformistas ven señales positivas que apuntan que la India saldrá pronto de su encrucijada.

Los problemas son múltiples: un déficit récord de cuenta corriente, reformas políticas y económicas paralizadas, crecimiento muy débil del 10% al 5,3% en 2013, depreciación de la moneda en un 15% y una inflación del 4,5% anual.

Pero algunas empresas internacionales ven oportunidades más allá de los datos. Creen que las perspectivas podrían estar cambiando. Que ahora es la mejor época para pescar inversiones y, sobre todo, hay también un gran mercado de consumo. Los bancos de inversión creen que suenan mejores melodías, mientras que el país quiere revivir la experiencia de los 90, cuando después de sufrir una gran crisis orquestó reformas que le permitieron dos décadas de rápido crecimiento.

La economía es probable que recoja las recientes caídas de los precios de petróleo que han perjudicado a exportadores como Brasil, Rusia y Sudáfrica. Son una bendición para la India, gran país importador y consumidor de petróleo. Las economías ricas pueden preocuparse por los peligros que suponen las caídas de los precios en todo el mundo; mientras que los indios, por otra parte, ya no tienen una inflación de dos dígitos en casa.

La India importa el 80% de sus necesidades de energía. Por ello, el factor moneda es clave. El impacto de los precios del petróleo y las importaciones de oro en el déficit por cuenta corriente fue del 3% del PIB en 2013.

Por cada 10 dçolares de caída en el precio del crudo, el déficit se reduce el 0,5% y baja la presión sobre las finanzas por los subsidios de productos derivados del petróleo. La depreciación de la rupia ayuda a reducir las importaciones y potencia las exportaciones. Un descenso del 1% en el cambio aumenta la balanza comercial un 4%. China y otros mercados emergentes reciben el 60% de sus exportaciones.

Pero la India debe buscar soluciones a muchos problemas estructurales. Si aumenta el gasto público se corre el riesgo de elevar el déficit y de reducir la confianza de los inversores. Y si se disminuye el tipo de cambio de la rupia eso puede provocar mayor presión en la inflación por la factura energética y las subsidios en productos de primera necesidad importados.

El Banco central ha conseguido controlar la especulación inmobiliaria, la importación de productos de consumo y la restricción de liquidez, pero esto puede dañar el crecimiento. Cerca de 13 millones de jóvenes se incorporan cada año al mundo laboral y se deben encontrar puestos de trabajo para ellos. Pero las fábricas gigantes son escasas en la India, de modo que sigue siendo muy complejo y difícil hacer negocios allí.

La India tiene que actuar. Hay que incrementar los ingresos y recortar el gasto, pero el ajuste es impopular y será mejor digerido si el nuevo Gobierno impulsa proyectos de infraestructuras con un impacto positivo en la economía y la colaboración del sector privado nacional y internacional. Independientemente de esta alegría, la asignatura pendiente y urgente es aprobar las reformas para seguir creciendo, recortar el déficit, fortalecer la rupia y sobre todo evitar falsos amaneceres.

jueves, 10 de abril de 2014

La India,¿Estancada?

India ha pasado de ser la potencia lista para superar a China, a un país estancado incapaz de reaccionar.Sólo pocos inconformistas ven señales positivos que apuntan que la India saldrá pronto de su encrucijada.

Los problemas son múltiples. Un déficit récord por cuenta corriente, reformas políticas y económicas paralizadas, crecimiento muy débil del 10% al 5,3% en 2013, depreciación de la moneda en un 15% y una inflación del 4,5% anual.

Algunas empresas internacionales ven oportunidades. Más allá de los datos, creen que las perspectivas podrían cambiar, que es la mejor época para la pesca en inversiones selectivas y, sobre todo, que hay un gran mercado de consumo. Los bancos de inversión creen que suenan mejores melodías, mientras el país quiere revivir la experiencia  de los noventa, cuando sufrió una gran crisis y orquestó reformas que le permitieron dos décadas de rápido crecimiento.

La India importa un 80% de sus necesidades de energía, así que el factor moneda es clave por el impacto de los precios del petróleo y las importaciones de oro en el déficit por cuenta corriente,que fue del 3% del PIB en 2013, Por cada 10 dólares de caída en el precio del crudo, el déficit se reduce un 0,5 % y baja la presión sobre las finanzas por los subsidios de productos derivados del petróleo. La depreciación de la rupia ayuda a reducir las importaciones y potencia las exportaciones. Un descenso del 1% en el cambio aumenta la balanza comercial un 4 %. China y otros mercados emergentes reciben el 60% de sus exportaciones.

La inflación requiere una solución. Si aumenta el gasto publico se corre el riesgo de elevar el déficit y reducir la confianza de los inversores, y si se disminuye, el tipo de cambio de la rupia provoca mayor presión inflacionaria por la factura energética y los subsidios en productos de primera necesidad importados. El Banco central ha conseguido controlar la especulación inmobiliaria, la importación de productos de consumo y la restricción de liquidez, pero esto puede dañar el crecimiento.

India tiene que actuar. Hay que incrementar los ingresos y recortar el gasto, pero el ajuste es impopular antes de las elecciones, asi que es probable que se apliquen medidas después si el nuevo gobierno impulsa proyectos de infraestructuras con impacto positivo en la economía.

En las elecciones generales del próximo mayo independientemente del ganador, la asignatura urgente será aprobar las reformas para volver a crecer, recortar el déficit, fortalecer la rupia y, sobre todo, evitar falsos amaneceres. 

Expansión, Ed.Catalunya, Pag.2, Miércoles, 9 de Abril 2014

jueves, 30 de mayo de 2013

BRIC: ¿Lo sabía O'Neill?


En 2001, Jim O’Neill, de Goldman Sachs inventó el acrónimo BRIC: iniciales de Brasil, Rusia, India y China. Después se añadiría Sudáfrica. No sé si previó el terremoto que sacudiría la economía mundial y el cambio del centro de gravedad debido al agotamiento de las economías avanzadas y sus seguidas crisis. 

Los BRIC se reunieron en Durban (Sudafrica). Estudiaron coordinarse y crear su propio banco de desarrollo para pesar en la escena internacional, pero no lo consiguieron. Todavía no parecen una alternativa capaz de asumir un liderazgo político o económico en el mundo, y aunque la riqueza puede producir poder de mercado, no tiene porqué generar influencia geopolítica. Para muchos, el banco BRICS seria la afirmación del poder político, aunque primero tienen que superar sus diferencias y los obstaculos entre ellos que no son menores, como la sede y la asignación de capital. Hay tensiones entre Sudáfrica y china que representan los extremos del grupo.

La potencia número uno hoyes un país en expansión: China. Teniendo en cuenta que una de cada seis personas en el mundo es china, no es de extrañar que este gigante lidere los ránkings de consumo, producción y comercio.

Per aparte de China, encontramos una serie de países que se sitúan como serios candidatos a líderes en un futuro no muy lejano. como Brasil, India, Rusia, México o Indonesia, que están adelantando puestos en el ranking mundial de países más ricos (por PIB), dejando atrás a otros como Italia, España, Suecia, Noruega, Canadá y Holanda. Además, las divisiones BRIC no paralizan el grupo aunque limitan la efectividad. No hay indicios de cooperación militar y el comercio es sólo de 300.000 millones de dólares.

Pero si los BRIC tienen que ser algo, simplemente no tienen que hacer nada. Estos gigantes son capaces de criticar la gestión de la economía, como el fracaso de la ronda de Doha, pero sin ofrecer alternativas o romper el estancamiento. Y a pesar de que el grupo es incoherente, la marca ha calado y se han convertido en sinónimo de cambio y crecimiento.

Los BRIC no pueden reclamar coherencia jurídica, histórica o geográfica, en la forma que lo hace la UE. No se enfrentan a una amenaza de seguridad común. Pero los acontecimientos son una prueba de que nuevas combinaciones de las grandes potencias emergentes pueden desempeñar un papel en el escenario mundial. Los BRIC, como concluye el Sr.O'Neill, son un buen mecanismo para presionar a los países ricos a cambiar su papel en la gestión de la economía mundial mas radicalmente.

Expansión,  Edición Catalunya, Pag.2, Opinión, Martes 28 Mayo 2013

jueves, 5 de julio de 2012

China gana mientras Estados Unidos y Europa retroceden


Economía Digital, Opinión, Miércoles, 4 de Julio de 2012


http://www.economiadigital.es/es/notices/2012/07/china_gana_mientras_estados_unidos_y_la_union_europea_retrocen_31225.php


No tengas miedo de crecer lentamente, sólo teme estar parado. Este proverbio chino es la filosofía que el gran dragón aplica para convertirse en la primera potencia económica del mundo en 2016.

A pesar de que la crisis europea impacta en el crecimiento global, China aprovecha y avanza lentamente. Se ha consolidado en los últimos años como un competidor importante en términos económicos y financieros y busca un equilibrio de poder militar que pueda amenazar el liderazgo de los Estados Unidos (EEUU). El PIB de China en 2010 superó al de Japón y ocupó el segundo lugar, por detrás de los americanos.

En política internacional, China se ha opuesto a los esfuerzos europeos y estadounidenses en Libia y Corea del Norte y ha vetado una resolución de condena a Siria alegando la necesidad de respetar las soberanías nacionales. 

Probablemente se trata de un intento de auto-defensa. De hecho, Beijing ve que algunos países árabes, que han sido testigos de levantamientos populares o de intentos de cambio, han adoptado el "modelo chino", es decir, la mezcla de la apertura económica y la mano dura política. Y aparece el temor de que la infección se extienda a sus fronteras, debido a la enorme disparidad en los niveles de vida entre los ciudadanos de China. 

Beijing reconoce que la inflación y el aumento de los precios está relacionado con el deseo de alcanzar altos niveles de crecimiento mientras ignoran el descontento por las libertades políticas o el crecimiento desequilibrado, con millonarios urbanos y zonas rurales por debajo del umbral de pobreza.

Tal vez por ello, las autoridades chinas han prohibido a los medios de comunicación estatales cubrir los acontecimientos de las revueltas árabes o las advertencias a sus ciudadanos de no responder a las llamadas que aparecían en algunos sitios web para protestar.

Y mientras, en el terreno económico sigue su marcha. El pasado mayo, China, Japón y Corea del Sur acordaron comenzar negociaciones para crear una gran zona de libre comercio. Los tres países representan el 19,6% de la economía mundial y el 18,5% de las exportaciones globales, China es el mayor socio comercial de Japón y de Corea del Sur. Un tratado de libre comercio podría aumentar el PIB de China hasta en el 2,9%.

En Europa, China aprovecha la crisis para penetrar en algunas empresas estratégicas, sobre todo del sector energético, y ser el primer inversor en Alemania con 15.500 millones de euros. En África, tiene un avance espectacular sobre todos en los países ricos en materias primas, especialmente petróleo, mientras India es su primer socio comercial. En cuanto a Suramérica ya es uno de los primeros actores y socios de la región.

En el sector energético es donde China se juega mucho. En el Norte de África, es uno de los principales socios pero su posición pone en peligro la creación de empleo según el Banco Africano de desarrollo. En Oriente Medio es el segundo socio comercial detrás de EEUU y superando la Unión Europea (UE), aunque Washington preferiría aislar a Beijing, reducir su influencia y expansión en los mercados emergentes y controlar el suministro de petróleo. 

Tal vez el derrocamiento de gobiernos en algunos países que han adoptado el modelo chino ayude a EEUU en esta batalla. La producción de la fábrica del mundo sigue aumentando, pero también su demanda de petróleo. Oriente Medio proporcionó más del 55% del consumo energético de China, siendo Arabia Saudita su mayor proveedor con la exportación de 839.000 barriles por día. 

La demanda china de petróleo aumentará durante la próxima década. Se prevé que pase de 4,3 millones de barriles diarios a 5,7 millones en 2015 y 6,72 millones en 2020. Y Oriente Medio es la región que suministrará la mayor parte de la producción actual y futura ya que tiene el 60% de las reservas mundiales. China intenta reforzar los intereses mutuos para asegurar sus necesidades. La región es tan crucial para la seguridad energética de Occidente como para China.

El intercambio de bienes y equipos chinos por petróleo en Oriente Medio provocó un aumento espectacular del comercio bilateral, pasando de 7.800 millones de dólares en 2001 a 61.600 millones en 2010. Las inversiones también están en auge, sobre todo con las principales compañías petroleras, a destacar la inversión de grandes fondos del golfo en participaciones estratégicas en bancos chinos así como otros sectores.

El aumento de los lazos económicos podría conducir a una mayor voluntad política y cooperación militar pero eso no se traduce en poder político. Los EEUU mantendrán su posición dominante en la región. China lo sabe y no parece que ahora quiera jugar un papel importante como socio político ya que las ansias de libertad que cotizan al alza no son un producto-modelo que el dragón asiático pueda vender.

Hoy la nueva ruta de la seda de negocios que China intenta establecer se ha visto perjudicada y el camino no está claro, Parece que la era del comercio político está llegando a su fin y que una nueva hoja de ruta está por llegar.

martes, 15 de mayo de 2012

Algo está cambiando en Africa


Nelson Mandela decía siempre: « Parece imposible hasta que se hace ».  Y África, el llamado  Continente sin esperanza, parece que empieza a tenerla. Algo está cambiando no solo a nivel político. Las últimas elecciones en Senegal y Liberia o el rechazo de las tentativas golpistas en Malí señalan una tendencia. También a nivel económico empiezan, aunque lentamente, a cambiar los indicadores. África es una región que aún está pendiente de ocupar su lugar: muchos de sus países buscan el camino. Algunos, con tasas de crecimiento económico al alza, caída de la hambruna, mejoras en cuanto a enfermedades y el caos político. Pero el resto o la mayoría de ellos todavía tienen un largo camino por recorrer. En la última década, África ha crecido más rápidamente que el este de Asia. Aun teniendo en cuenta el efecto dominó de la desaceleración en el hemisferio norte, el FMI espera que África crezca un 6% este 2012.

PERO LOS DATOS tienen que ser tomados con mucha prudencia. Las cosas son muy precarias y la mayoría de los africanos viven con menos de dos dólares al día. La producción de alimentos sigue siendo insuficiente. La esperanza de vida es en algunos países inferior a los 50 años. La hambruna, la sequía, la deforestación y la desertización son recordatorios crueles de que el continente que menos ha contribuido a las emisiones de CO2 puede que sea el más afectado por el cambio climático. La autocracia, la corrupción y las luchas no van a desaparecer de repente, pero en un momento oscuro para la economía mundial el progreso de África es una señal de que es posible la promesa de la transformación. 

Algunos países, como Angola, Ghana y Guinea, han tenido un vertiginoso crecimiento, y otros han comenzado una senda positiva. Sudáfrica, que representa un tercio del PIB de la región, es el modelo para muchos a pesar de sufrir una plaga de casos de corrupción. Hay un nuevo escenario favorable: la llegada de turistas crece un 6,2% frente al 4,4% a nivel mundial, y hasta el 2015 se esperan flujos de capital y de inversión extranjera de casi 116.000 millones de euros, lo que equivale a la creación de 350.000 empleos anuales. El alto crecimiento del PIB se asienta en parte en la hipótesis de la fuerte demanda y los altos precios de las materias primas.

África tiene grandes ventajas, incluyendo una abundancia de recursos naturales y una gran fuerza laboral, además de un importante potencial de crecimiento. Entre los desafíos se cuenta la escasez de habilidades o formación, la falta de integración regional y las infraestructuras, que ahora son puntos débiles. Por eso los gobiernos y el sector privado deben colaborar para crear un mercado regional e impulsar medidas para aprovechar al máximo el potencial del continente.

Después de décadas de abandono, África tiene una oportunidad real de seguir los pasos de Asia. compuesta por más de 50 estados, el crecimiento y la inversión se concentran en un grupo relativamente pequeño de 10 países que atrajeron más del 70% de los proyectos entre el 2003 y el 2010. La tasa de inversión extranjera se ha disparado en la última década. Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, los Emiratos Árabes Unidos y China encabezan la lista de países inversores. Pero África todavía necesita reformas profundas, crear empleos y aumentar los ingresos. Los gobiernos deberían facilitar la creación de empresas y hacer nuevas leyes sobre la tierra que permitan expandir el sector agrícola y asegurar la autosuficiencia alimentaria. Y, sobre todo, los políticos deben aceptar el juego democrático dejando el poder cuando sus votantes así lo decidan. Asia ha disfrutado de un dividendo demográfico que comenzó hace tres décadas y ahora está disminuyendo. En África se está empezando: con mil millones de habitantes, el 40% tienen menos de 15 años. Esta demografía puede traer un dividendo o un desastre. Dependerá en gran medida del acierto político y económico de los gobiernos. 

LA LLEGADA DE China ha mejorado las infraestructuras y ha aumentado el sector manufacturero. Otros países, como Brasil, Turquía o la India, están siguiendo el ejemplo. África podría entrar en el mercado mundial de la industria ligera y los servicios. El comercio transfronterizo, cerrado durante décadas, es cada vez mayor con la caída de las barreras arancelarias. El crecimiento del continente ha impulsado la creación de muchas empresas locales que atienden a una nueva clase media emergente. África tiene ahora 60 millones de africanos con unos ingresos de 2.300 euros al año, y serán 100 millones en el 2015. El entusiasmo por la tecnología es evidente: más de 600 millones de usuarios de teléfono móvil y la región donde más avanza la banca por SMS. Comprender los puntos fuertes de África, los retos y tener las estrategias oportunas puede ayudar a los países a posicionarse de manera más competitiva frente a otras regiones, Las posibilidades están claras y el futuro puede ser prometedor. África puede ser la gran historia de la próxima década y la carrera solo acaba de empezar.

El Periódico de Catalunya, Opinión, Pag.8, Lunes 14 Mayo 2012