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lunes, 15 de julio de 2024

La economía del mar azul

   El Mediterráneo, el mar azul por excelencia, como lo definió Julio Verne en 20.000 Leguas de Viaje Submarino, es el nexo de los pueblos de nuestra región, el epicentro de nuestras vidas, el gran catalizador de los principales acontecimientos del pasado, presente y futuro. Pero, además, el Mar Mediterráneo ha sido y sigue siendo un modo de subsistencia de los pueblos de la región, pues obtenemos suministros esenciales y servicios, como la acuicultura y pesca, y es uno de los principales destinos turísticos del mundo.

A pesar de todo este potencial y de la innegable dependencia del Mar, en los últimos años han surgido varios desafíos que ponen en riesgo la estabilidad y el desarrollo económico de la región. Lo vemos en la industria turística o en la seguridad alimentaria -se han interrumpido cadenas de suministro por las cuarentenas y sectores como la pesca están en una situación de máxima vulnerabilidad-. Los desafíos actuales se evalúan en términos de salud, medicina, seguridad alimentaria y energética, mitigación y adaptación al cambio climático, y transferencia de conocimiento y avances científicos. Aunque el desafío de futuro más importante es fortalecer la resiliencia para prevenir pandemias y choques.

Necesitamos aprovechar ese potencial del mar, el 70% de nuestro planeta, para proporcionar el impulso azul a nuestras economías, y construir un mundo más resistente y sostenible. Las comunidades costeras deben adaptarse a los riesgos crecientes. Para 2050, más de 500 ciudades costeras se enfrentarán a un aumento del nivel del mar de al menos 0,5 metros. Los costes de los daños causados por las inundaciones podrían alcanzar los 5,5 billones de dólares en unos años.

El océano es fundamental para la vida en la Tierra. Absorbe una cuarta parte de todas las emisiones de dióxido de carbono y captura más del 90% del calor adicional que generan. La economía azul está valorada en más de 2.5 billones de dólares anuales. Proporciona pescado y marisco a más de 3.000 millones de personas cada día. Transporta alrededor del 90% del comercio mundial. Es una fuente de energía e ingredientes clave para combatir enfermedades. Para muchos, es su medio de vida, un lugar de trabajo y un hogar.

La economía azul proporciona alimentos y agua, genera empleos y es una fuente de crecimiento económico para millones de personas, sobre todo los segmentos de población más pobres y vulnerables. Según una estimación, genera entre 3 y 6 billones de dólares para la economía mundial. Si fuera un país, la economía Azul sería el séptimo más grande del mundo. Estamos hablando de un importante motor del desarrollo urbano y regional. En las ciudades costeras, la economía azul proporciona empleo a millones de personas, incluso en el sector náutico, la investigación biomarina o las tecnologías azules. En España, la economía azul genera una facturación anual de 3.800 millones de euros sólo en Barcelona, y en la región sur de Andalucía representa alrededor del 10,5% del PIB.

Pero la economía azul no va sólo de ingresos económicos, sino también de beneficios no comerciales, como el almacenamiento de carbono, la protección costera, los valores culturales y la biodiversidad. A nivel mundial, los servicios ecosistémicos, como la producción de energía eólica y la protección costera, generan beneficios por valor de 140 billones de dólares al año, lo que representa más de una vez y media el tamaño del PIB mundial.

En este contexto, el Mediterráneo debe cooperar para poner en marcha e implementar un sistema de gobernanza marítima sostenible y así impulsar la contribución económica de los océanos, contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por ello, es necesario un nuevo modelo económico que impulse el potencial del Mediterráneo. Hay que unir esfuerzos y fortalecer la colaboración de las comunidades empresariales relacionadas con el sector marítimo regional para aprovechar las oportunidades y enfrentar estos desafíos.

La economía azul abarca muchos sectores con diferentes tipos de oportunidades de inversión. No es tan fácil de definir como ocurre con la economía verde, que tiene que ver con la producción de energías "limpias" para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la ciudad de vida de los ciudadanos. Pero, el azul podría ser el nuevo verde. Engloba la seguridad y gestión marítimas, el transporte y las actividades portuarias, la construcción naval, el reciclaje, la energía offshore, la bio-prospección, el papel de los ecosistemas, la pesca y la acuicultura, los servicios.... La educación de la juventud es fundamental para darle forma: la economía azul tiene la capacidad de proporcionar empleos muy necesarios en toda la región.

La economía azul es una fuente  de riqueza y prosperidad para el Mediterráneo. La región debe aprovechar ese potencial y las oportunidades de crecimiento, empleo e inversiones. Las estrategias nacionales deben identificar claramente las prioridades, desarrollar una visión clara para el desarrollo sostenible y garantizar las políticas y las acciones necesarias para promover la economía azul, además de salvaguardar el mar.

Los sectores de esta economía del mar se apoyan en los ecosistemas marinos naturales y los recursos marítimos. Existen interrelaciones evidentes: los turistas requieren transporte marítimo y son grandes consumidores de pescado o marisco tradicional. La energía eólica marina puede interferir con las actividades pesqueras. La construcción naval y el reciclaje dependen en gran medida de la demanda del sector del transporte. Algunas actividades innovadoras (por ejemplo, turismo de pesca) enfatizan aún más la importancia de la integración entre diferentes sectores. La adopción de un enfoque intersectorial es crucial para analizar y desarrollar estrategias que beneficien a varios sectores económicos.

Desarrollar una economía azul saludable y sostenible es imprescindible. Invertir en acciones oceánicas clave como la descarbonización del transporte marítimo, la conservación y restauración de manglares, la producción sostenible de productos del mar o el desarrollo de energías renovables proporciona beneficios globales. No solo beneficios financieros, sino también mejores resultados de salud para los consumidores, una biodiversidad más rica y trabajos más seguros, entre otras prestaciones. Un mar sostenible debe verse no solo como un imperativo de conservación, sino también como una prioridad para el futuro de la economía, el ecosistema y la sociedad.
 
Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Edición Catalunya, Opinión,  11 Julio 2024



miércoles, 1 de mayo de 2024

España y el mundo árabe: nueva energía

 

Los vínculos entre España y algunos países árabes han mejorado de forma evidente en los últimos años, tanto a nivel político como económico. La proximidad histórica y geográfica siempre habían sido un valor añadido, por la cercanía y las relaciones políticas tejidas durante años, que facilitan la reciprocidad y la expansión de las empresas.

Nunca antes estos lazos habían alcanzado este nivel. Los intercambios comerciales crecieron entre el 80% y el 90% anual, llegando incluso al 150% con algunos países. Hoy, ya no es una excepción que una empresa española gane un contrato y prueba de ello, son los grandes contratos adjudicados en Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Emiratos, Egipto, Argelia o Marruecos a empresas españolas.

Además, el compromiso de España con el mundo árabe se traduce también en la presencia de inversores árabes que aumentaron su apuesta por España, con fondos y empresas que han invertido más de 18.000 millones de euros en los últimos años en diferentes sectores en una muestra de confianza en la economía española.

Los fondos soberanos del Golfo están cambiando sus estrategias de inversión, buscando activos alternativos que aseguren el rendimiento e impacto en su entorno económico, apoyando sus economías locales y creando riqueza para sus generaciones futuras. En 2022, estos fondos invirtieron más de 90.000 millones de dólares. El doble que en 2021. Un 60% se destinó a Europa y América del Norte. Por ello ahora están utilizando su riqueza para reclamar un papel más importante en el escenario mundial, diversificar sus economías y ganar influencia geopolítica.

Hace unos meses, el principal operador de telecomunicaciones saudita, Saudí Telecom STC adquirió una participación en Telefónica, una importante inversión a largo plazo coherente con su estrategia de crecimiento invirtiendo en sectores vitales de tecnología e infraestructura digital en mercados prometedores, a nivel regional europeo y global.

En los últimos años, el sector energético español ha recibido la atención de grupos y fondos árabes con la gran liquidez financiera. Seguramente una de las operaciones que puede marcar un paso importante sería el interés del grupo energético Taqa, perteneciente a un fondo soberano de Abu Dhabi, ADQ, en convertirse en el socio mayoritario de Naturgy tejiendo una alianza con Criteria. Esta no sería la primera operación de un fondo de este emirato, puesto que en 2011 IPIC -Mubadala se convirtió en el socio mayoritario de Cepsa y tomó participación en Enagás e Iberdrola.

Qatar también ha hecho grandes inversiones en otros sectores, como el inmobiliario, hotelero y en comunicación; el fondo soberano qatarí es el principal accionista de Iberdrola y recordemos la gran participación de IAG en el Corte Inglés.

El grupo argelino Sonatrach compró el 4,1% de Naturgy, y es uno de los primeros proveedores, con un contrato de suministro hasta el 2030. Además, Sonatrach dispone de una gran participación en Medgaz, el gasoducto que une España y Argelia.

Como bloque, la UE es el segundo mayor consumidor de petróleo y gas del mundo, con un consumo de unos 13 millones de barriles de petróleo por día (un 15% del total mundial) y 440.000 millones de metros cúbicos de gas por año (el 13% del total mundial). Por otra parte, Oriente Medio dispone del 47% de reservas mundiales de petróleo, y el 43% de reservas de gas. Aunque solamente entrega el 32% y el 17% respectivamente, por lo que la región se beneficiará del acceso a nuevos mercados.

Hay muchas posibilidades si se opta por sumar y colaborar, más allá de la polémica de reyes y emires. No olvidemos que en algunos países europeos, se hace una defensa selectiva de los derechos humanos de acuerdo con intereses geopolíticos, geoestratégicos y económicos. Porque, en definitiva, se trata de una región en la que conviven tradiciones conservadoras y tecnología punta, gran riqueza petrolera y enormes necesidades de desarrollo, y falta de democracia o transparencia junto a grandes oportunidades que favorecen los intereses de la economía del Estado Español.

A veces, puede haber diferentes prioridades para España y Europa y sus socios tradicionales en el mundo árabe, pero un diálogo regular podría ayudar a alinear esas prioridades y permitirles trabajar al unísono en temas en los que estén de acuerdo.

Anwar Zibaoui. Opinión-Tribuna. EXPANSIÓN Edición Catalunya.23 abril 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/04/23/66279009468aebaa068b45a2.html

viernes, 12 de abril de 2024

La ruta de China no es un camino de seda

   China se replantea la estrategia de su gran proyecto de desarrollo de infraestructura global y cooperación internacional.

 La estrategia cambió su denominación y ahora se llama "Iniciativa de la Franja y la ruta", en inglés, "Belt and Road Initiative BRI" o también, "One Belt, One Road". Se trata de un enorme proyecto que se enfrenta a serios problemas y nuevas propuestas de otras potencias como EEUU y UE, por lo que las autoridades chinas están ahora cambiando el enfoque hacia  lo que llaman “reinicio estratégico.”

Con casi 3.000 proyectos en marcha desde 2011, la iniciativa China ha alterado el panorama mundial, conectando China con toda Europa, vinculándose a países de Oriente Medio y Asia Central y Meridional, y estableciendo una fuerte presencia en África.

Aunque ha tenido éxito en crear oportunidades de inversión y desarrollo para las empresas chinas, también está encontrando obstáculos. Como la desaceleración tras la pandemia, desafíos económicos internos, algunas quejas de los países que compartieron la carga financiera y acumulan deuda bilateral sin ver beneficios económicos y la creciente preocupación por la influencia China en las economías emergentes más vulnerables.

Al fin y al cabo, la iniciativa comenzó como un programa de conexión de infraestructuras, pero abarca todos los aspectos de las transacciones bilaterales y multilaterales. En su origen está la visión china del mundo y es el vehículo principal en la agenda China en su plan de liderazgo global. Por eso, algunos países occidentales, encabezados por EEUU, dudan de sus intenciones, y advirtieron a los países clientes de la BRI que no permitan que sus puertos y centros logísticos se conviertan en una ventaja estratégica para China.

En 2021, la Unión Europea lanzó la “Iniciativa Global Compact”, para invertir 300.000 millones de euros hasta 2027 en proyectos de conectividad, en África, América Latina, Europa oriental y el Cáucaso, Asia y el Pacífico y el Mediterráneo pero también para ganar autonomía estratégica, y siguiendo la agenda de reducción de riesgos de la UE.  

En 2023, también se ha lanzado un nuevo gran proyecto entre la India, EEUU y la UE. El India-Middle East-Europe Economic Corridor (IMEC) es esencialmente un corredor ferroviario y marítimo a través de Oriente Medio que compite directamente con las ambiciones económicas y la creciente influencia China. Son países con capacidad tecnológica y financiera y proponen una alternativa viable que causa preocupación en Beijing.

China fue la economía más afectada por la pandemia de COVID-19, y sus cierres periódicos de ciudades para erradicar el virus paralizaron la fábrica del mundo. Se tensionaron las cadenas de suministro global afectando a los alimentos, tecnología, energía y electrónica. Algunos precios se dispararon mientras los fabricantes buscaban ubicaciones alternativas perturbando los mercados. El impacto se siente hasta hoy.

La “Iniciativa la Franja y la Ruta” pretendía aprovechar las bases existentes para ayudar a los países a alinear sus estrategias de desarrollo y por ello la pandemia le afectó tanto. Obviamente, China ha bajado el ritmo de sus proyectos para conectarse con África, Asia y Europa. Entre 2015 y 2019 implementaron un promedio de 318 proyectos al año con una inversión anual promedio de 256.000 millones. Entre 2020 y 2022 bajó a una media de 261 proyectos, con una inversión anual reducida a 60.000 millones. En 2023, solamente se realizaron 83 proyectos, con un valor total de 35.000 millones de dólares.

Haciendo balance, las guerras, las disputas, la fragmentación económica y las barreras al comercio cuestan a la economía mundial unos 17 billones de dólares. El 7% del PIB en 2022. Los números son claros, el mundo debe invertir en lo que nos une, no en lo que nos divide.

Los vaivenes económicos afectaron a la iniciativa de la Franja y la Ruta, que además se enfrenta al rechazo de algunos países. Pero, China  está obligada a mantener sus esfuerzos por expandirse y desarrollar una imagen positiva. El proyecto de la ruta de India, y el Global Compact de la UE están en sus inicios pero ya ofrecen alternativas. Es probable que todas estas iniciativas coexistan durante algún tiempo. Las decisiones tomadas por los asociados darán forma al entorno, la economía y la geopolítica mundial en la próxima década.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Opinión economía, 7 abril 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/04/07/6612bfeae5fdea1f2e8b45a2.html

jueves, 28 de marzo de 2024

La rebelión del Sur Global

 Escalan los conflictos entre las potencias tradicionales, países con altos ingresos y economías avanzadas, mayoritariamente situados en el Norte, y los países y potencias emergentes, en vías de desarrollo, o también llamados países del Tercer Mundo, a los que se designa ahora con un nuevo término: Países del Sur Global o el Mundo del Sur.

"Sur Global" es un concepto que pertenece a la geopolítica, la historia y ahora a la economía. Relaciona regiones con una historia común bajo dominación colonial, y estructuras sociales y económicas con grandes desigualdades. El uso del término se remonta a 1969, en un artículo del activista Carl Oglesby que criticaba la guerra de Vietnam y el control del Norte sobre los recursos del Sur.

En los últimos años y sobre todo cuando estalla la guerra en Ucrania comienza a extender el uso de este término para describir a los países que se mantuvieron neutrales o al margen de este conflicto, aunque la expresión del Sur Global conlleva muchas contradicciones. Engloba desde países democráticos a dictaduras, con gran diversidad en cuanto a sus economías e ingresos, y, los países más importantes, China e India, se encuentran geográficamente en el hemisferio norte. Sin embargo, a todos estos países les unen las dificultades para gestionar sus crisis y financiar su desarrollo.

Muchos de estos países del "Sur Global" pagan más por los intereses de su deuda que por la salud o la educación de sus ciudadanos, no pueden ahorrar y dependen de una economía globalizada en sus flujos comerciales pero la escasa inversión extranjera impide su crecimiento. Su entorno comercial se restringe y fragmenta mientras aumentan los obstáculos, y los aranceles, como las más de 3.000 restricciones comerciales el año pasado. Es una ardua batalla que estos mercados emergentes tendrán que enfrentar en los próximos años

Los países del Norte estaban a la vanguardia desde la Revolución Industrial, en tecnologías, intercambio de conocimiento o innovación. Se han beneficiado de la continua situación de desigualdad en el comercio internacional entre ellos y los países de menos ingresos y salarios. Algunos países desarrollados añadieron a su riqueza lo que fueron explotando de las riquezas del sur por el saqueo colonial, y además, algunos añadieron a sus economías y políticas privilegios de vencedores después de la Segunda Guerra Mundial.

Pero ahora, los países del Sur Global se rebelan contra el concepto de Tercer Mundo y numerosos acontecimientos están sacudiendo el viejo orden. Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, desaparecieron los países del Segundo Mundo que habían estado bajo la influencia de la URSS. Y en 2008, los países del Primer Mundo sufrieron una crisis financiera devastadora con efectos políticos incluso más graves que las repercusiones económicas. El escenario actual revela el ascenso de corrientes de extrema derecha y olas de racismo, y extrañas elecciones de líderes políticos inconsistentes que exponen la polarización política, el malestar social y más desigualdad económica en los países desarrollados.

El poder económico se inclina ahora hacia el Este, con la vitalidad de China, India y los países de la ASEAN, que invierten en educación, conocimiento e innovación, y aumentan su productividad y sus ingresos nacionales, mientras florece una clase media joven, ambiciosa y competitiva.

A pesar de los shocks externos y las tensiones internas a las que están expuestos y cómo les afectan los cambios globales, hay un aumento constante de países del Sur Global, también en Latinoamérica, Oriente Medio o África. Impulsados por la cooperación, buscan el beneficio mutuo y hacer frente a problemas comunes, y están encontrando nuevas maneras para abordarlos.

En geopolítica no hay ni buenos ni malos, ni agradables, ni justos, ni injustos. Pero los hay fuertes, menos fuertes y débiles. Seguramente los países del sur global no quieren encontrarse entre los más débiles.

Anwar Zibaoui, ON Economia - Opinión, Jueves, 28 marzo 2024

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/rebelion-sur-global-anwar-zibaoui_1182495_102.html

viernes, 8 de marzo de 2024

Liberar el potencial de las mujeres emprendedoras

 Fomentar el espíritu emprendedor es clave para potenciar el desarrollo económico y el crecimiento en cualquier ámbito pero también para propiciar la diversidad en el sector privado. El espíritu emprendedor es sinónimo de creación de oportunidades de empleo, reducción de la concentración de los poderes económicos, y creación y distribución de riqueza.

Liberar  este espíritu entre las mujeres todavía es más importante, pues no sólo está en juego la igualdad de género sino también un mayor impacto económico y social. Las mujeres son agentes clave para la creación de empresas con una ventaja competitiva, sobre todo porque aportan soluciones innovadoras que mejoran la vida de las personas. Su impacto en la sociedad es determinante.

Aunque se han dado pasos importantes en el fomento del espíritu emprendedor femenino en el Mediterráneo, todavía queda mucho camino por recorrer. Las desigualdades que afectan a las mujeres en el sector empresarial tienen raíces profundas que van desde factores culturales hasta el insuficiente apoyo ofrecido a las empresas lideradas por mujeres, la falta de un marco político que aborde la brecha de género y el reto de promover la conciliación familiar con el trabajo, entre otros. La integración de las mujeres en la economía, en la región mediterránea y África, sigue siendo una asignatura pendiente, a pesar de algunos progresos .  

Hay que favorecer la participación de las mujeres en los órganos de decisión del ámbito económico, político y público. Para ello, sector público y privado deben buscar soluciones conjuntas para garantizar la igualdad de género en cualquier ámbito: igualdad de oportunidades en retribuciones y ascenso -no encasillando a las mujeres en cargos determinados- y fomentando el emprendimiento femenino y una mayor presencia de mujeres en los comités de dirección de las empresas. Ahora más que nunca es fundamental dar nuevos pasos para luchar contra las barreras políticas y regulatorias, allanar el camino para acelerar el acceso a instrumentos financieros, lanzar asociaciones innovadoras con el sector privado, y brindar oportunidades de capacitación para las emprendedoras del Mediterráneo.

Promover una relación positiva entre el avance de las mujeres en la economía y el crecimiento del PIB es una necesidad para hacer frente a los retos y aprovechar plenamente el talento de toda la población, no sólo la mitad de ella. Es prioritario avanzar hacia la inclusión financiera de la mujer y estimular la acción colectiva, comprometiendo a la comunidad financiera internacional a aumentar el financiamiento a las mujeres y especialmente a las pymes dirigidas por mujeres.

Si hablamos de romper estereotipos y cambiar la mentalidad cultural, debemos tener en cuenta también la tecnología, pues está permitiendo que las emprendedoras aporten formas creativas para superar las obsoletas brechas y barreras y dar valor a la economía. Por ello, es importante apoyar a las incubadoras y aceleradoras que ayudan a las empresas dirigidas por mujeres, y dar oportunidades y un mejor acceso a la a información, formación y la financiación.

Las empresas se encuentran en una posición única para derribar barreras y limitaciones basadas en el género y la cultura abordando la desigualdad como uno de los aspectos centrales de la agenda 20230 y así facilitar el acceso al mercado laboral y al mismo tiempo mejorar la retención del empleo femenino. Las empresas pueden responder mucho más eficazmente a las necesidades de las mujeres afectadas por la guerra y los conflictos.

En definitiva, precisamos medidas serias para crear economías inclusivas con empleo femenino. Los gobiernos tienen un papel clave en esta misión, facilitando el marco legal y redirigiendo la inversión pública hacia los elementos intangibles, como la educación y la salud de la mujer, la I+D y la innovación para los proyectos impulsados por mujeres.

Por cada contratiempo y cada fracaso, hay un éxito escondido en las sombras, Hay grandes historias de valentía y ambición de mujeres empresarias. Iniciativas innovadoras, con gran impacto en sus comunidades y que están cambiando mentalidades. El número de mujeres empresarias en el sur del Mediterráneo y África está aumentando con una participación del 22%. Aunque lejos aún del 33% el  promedio mundial.

Con 7.5 millones de microempresas y Pymes impulsadas por mujeres en el sector formal, y cuatro veces más en el sector informal, África lidera las tasas mundiales con mujeres emprendedoras exitosas que guían y contribuyen con su ejemplo a reducir las barreras. Al empoderar a la mujer se favorece a todas su comunidad y se contribuye al crecimiento económico.

La mejora de la situación social, económica y de salud de la mujer son esenciales para un futuro desarrollo sostenible de toda la región.  Se ha demostrado que al empoderar a la mujer se influye en su entorno y se favorece a toda su comunidad, al ayudar a erradicar la pobreza y contribuir al crecimiento económico.

Si buscamos la transformación cualitativa de nuestras sociedades, tenemos que luchar contra las actitudes negativas que frustran a las jóvenes actualmente. Hay que fomentar su esfuerzo, su talento y su confianza en sí mismas para buscar de forma natural un trabajo significativo y una carrera de la que se sientan orgullosas.

Nos jugamos el futuro. Hoy en día, ser conformista no es una opción, porque no ayuda a dinamizar la próxima generación de mujeres líderes de inspiración. 

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Economía Opinión, 7 Marzo 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/03/07/65ea2b67468aeb2d248b4583.html

martes, 20 de febrero de 2024

Los objetivos de Desarrollo Sostenible se alejan del 2030

 Las turbulencias en materia de seguridad, clima, geopolítica y economía que recorren el mundo sacuden los cimientos mismos de nuestra sociedad. El auge de nacionalismos, proteccionismos y la competencia entre países obstaculizan el progreso en materia de desarrollo sostenible, restringen el crecimiento y complican las perspectivas económicas.

Un contexto mundial desfavorable está contribuyendo a un lento progreso para alcanzar los objetivos de la agenda 2030. La pandemia ha tenido importantes consecuencias sociales, económicas y medioambientales que poco a poco se van reflejando en los datos. Las crisis y los conflictos en curso han perturbado las cadenas de suministro mundiales y han avivado la inflación y las incertidumbres y han contribuido a la volatilidad de los precios de los alimentos y las materias primas y a un entorno financiero limitado.

Sin embargo, se demuestra la necesidad de cooperación multilateral como única opción para mitigar amenazas a nivel global. Con la idea misma de multilateralismo en entredicho, las organizaciones multilaterales se enfrentan al desafío de evolucionar, aunque no se sabe en qué partes y cómo aplicar las reformas.

Algunos países quieren obstaculizar la colaboración en algunos campos, pero no tienen capacidad para resolver los problemas globales por sí solos. Saben que fracasarán si no cooperan de forma global frente al cambio climático, las crisis de deuda de los países del sur, o las aplicaciones de IA, entre otros muchos temas. Solamente la actividad conjunta de varios países sobre cuestiones determinadas puede aportar soluciones.

El informe de Desarrollo Sostenible 2023 de Naciones Unidas es demoledor. Para 2030, solo se está en camino de alcanzar un 12% de las metas evaluables. Un 50% serán inalcanzables. Y, hasta un 30% de esos objetivos han empeorado en comparación del punto de partida en 2015.

Se esperaba que esta década terminara con el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, acceso a agua potable, educación inclusiva, ciudades sostenibles, igualdad entre géneros, acceso a energías limpias… pero con los modestos esfuerzos actuales, y un mundo que sufre polarización, fragmentación política y económica no conseguirá objetivos tan importantes como erradicar la pobreza extrema. Una educación inclusiva, ciudades sostenibles, el acceso a agua potable, la igualdad entre géneros, o el acceso a energías limpias...

Nuestro bienestar a medio y largo plazo depende de un entorno saludable respaldado por un desarrollo económico y social sostenible. El cambio climático es el desafío clave de nuestro tiempo y debe estar a la vanguardia de toda toma de decisiones.

Algunas grandes potencias y muchos gobiernos han incumplido todos los compromisos, y son conscientes de que sin la participación empresarial, los objetivos seguirán siendo inalcanzables. Es preciso involucrar al sector privado, que aporta el 60% del PIB mundial y el 90% de los puestos de trabajo. Hay iniciativas, como limitar el calentamiento global a 1,5 grados, que pueden conseguirse en algunas economías avanzadas pero, los países emergentes y en desarrollo precisan más apoyo de los bancos y un sector privado involucrado.

Es importante evitar más restricción para la financiación de proyectos de desarrollo y de acción climática, y que esto en algunos países frágiles no dependa de la movilización de recursos internos y como último recurso sea una financiación en condiciones favorables a largo plazo para proyectos prioritarios vitales.

La cooperación internacional se impulsó para abordar desigualdades e injusticia, las amenazas a la salud, la crisis de deuda y el futuro del comercio, el cambio climático, la movilidad laboral transfronteriza y el deterioro de la paz y la seguridad en el mundo. Hoy el mundo se enfrenta a un nuevo sistema cuyas características y reglas de juego se están configurando de acuerdo con las capacidades de las grandes potencias antiguas y emergentes.

Las reglas para hacer frente a los riesgos y las crisis deben enmarcarse en políticas coherentes con prioridades específicas, no a corto plazo, no en acciones dispersas, sino de acuerdo con un enfoque integrado de progreso hacia el desarrollo sostenible.

A medida que las múltiples crisis dañan más países y regiones, el mundo debe mantener el rumbo e intensificar los esfuerzos para alcanzar los objetivos. A pesar de los desafíos, la visión establecida en la Agenda 2030 sigue siendo tan relevante hoy como lo fue en 2015. Los 17 objetivos siguen proporcionando un marco integral para la acción audaz y transformadora necesaria para construir un mundo más verde, más justo y mejor.

Urge un sistema multilateral reformado, adecuado a su propósito y capaz de hacer frente a los retos del futuro. Para poder alcanzar los objetivos de la agenda 2030, precisamos una reflexión sobre nuevas prácticas en la cooperación internacional y el multilateralismo, sobre todo hacer más que decir para inspirar un cambio positivo.

Anwar Zibaoui, ON Economía, Opinión, 20 Febrero 2024

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/objetivos-desarrollo-sostenible-se-alejan-2030-anwar-zibaoui_1162504_102.html

jueves, 15 de febrero de 2024

El regreso del proteccionismo comercial

 Desde mediados del siglo pasado, los países desarrollados habían impulsado la liberalización del comercio, levantando restricciones a los flujos del dinero y vinculando las transacciones económicas a las nuevas normas de un orden internacional. Para ello, establecieron organizaciones y concertaron acuerdos vinculantes para garantizar un comercio multilateral libre y un sistema de pagos internacional estable.

Sin embargo, las políticas proteccionistas están regresando. En el sudeste asiático, los gobiernos han empezado a apoyar el sector productivo nacional de sus industrias avanzadas, orientados a la exportación y favoreciendo una competencia efectiva. Y, recientemente, los países occidentales han empezado a adoptar medidas reguladoras, como el de protegerse del cambio climático o por al temor a perder una ventaja en las áreas de alta tecnología.

En Estados Unidos, hay nuevas prácticas comerciales y nuevas leyes que tienen implicaciones en la ciencia, la tecnología y el capital humano, como la Ley de Chips y Ciencia, de 2022. O la ley de reducción de la inflación que proporciona 370.000 millones de dólares en subsidios para inversiones en energías limpias. De esta forma, están trasladando componentes industriales y cadenas de suministro específicos a su territorio, o al de los socios en los que confían; y abordan restricciones específicas al comercio, la inversión y la tecnología con China. Un ejemplo, para evitar depender de las importaciones, es el subsidio con 39.000  millones de dólares a las industrias de desarrollo de los semiconductores, empresas a las que también se prohíbe colaborar con el gigante asiático durante 10 años.

En la Unión Europea también aumentan las voces entres sus miembros para proteger y apoyar la competitividad de las actividades económicas continentales y hacer frente a ese tipo de políticas estadounidenses, por ejemplo, con 160.000 millones de euros destinados a determinados proyectos de innovación, transformación digital, fabricación de baterías y para acción climática.

Recientemente, la Unión Europea anunció la intención de implementar medidas extra para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, exigiendo a las empresas que paguen un precio más alto para obligarlas a adaptarse. Y, para que no se vean perjudicadas por la competencia externa, se ha decidido imponer una tasa adicional a las importaciones de fuera de la UE, como “Mecanismo de ajuste del Límite de Carbono MCC”. Esta medida sin precedentes afectará a las exportaciones de países en desarrollo, especialmente, de acero, fertilizantes, derivados energéticos, aluminio y cemento.

En Japón, el gobierno ha decidido respaldar con 500.000 millones de dólares a 60 grandes empresas para inducir la inversión nacional y reducir la dependencia de China.

En el siglo XVIII, Adam Smith, considerado el padre de la teoría económica moderna, reveló las ventajas del libre comercio sobre la productividad, la especialización y la división del trabajo. Ahora, por primera vez, nos encontramos en un mundo en el que el comercio, el capital y las inversiones se alejan de las reglas del juego establecidas y de los acuerdos internacionales  que lo facilitaban.

Las políticas de liberalización lograron enormes beneficios, aumento de las tasas de crecimiento económico, aumento espectacular del volumen del comercio internacional desde los años sesenta y una disminución del número de personas que sufren pobreza extrema en el mundo.

Por el contrario, las medidas proteccionistas, algunas improvisadas y experimentales, pretenden proteger los intereses económicos nacionales y apoyar a las clases más desfavorecidas. Pero están teniendo un alto coste en subsidios, deuda, impuestos, aranceles e inflación, e impactan en la estrategia de abordar el cambio climático o la transición verde.

Además, amenazan con mayores tensiones con China, la interrupción de cadenas de suministro, y, especialmente grave, tienen un gran impacto en las economías del sur global, y en cómo estos países pueden configurar sus prioridades, políticas, la financiación y el futuro. El proteccionismo no proporcionará una póliza de seguro para la supervivencia.

Para hacer frente a las crisis económicas, es indispensable una respuesta global, y encontrar el equilibrio entre los que producen, pero no consumen y los que consumen pero no producen. Y si bien, cada país puede determinar cómo hacer las cosas en su casa, este reto requiere visión a largo plazo, hay que pensar en las próximas generaciones.

Durante mucho tiempo los vencedores no solo escribían la historia, sino que también buscaban establecer reglas que aseguren que su victoria continúe en formas distintas a la guerra. Hoy los tiempos han cambiado y también las potencias y los actores globales.  

En definitiva, la comunidad internacional debe negociar un pacto de crecimiento global y evitar el aumento del proteccionismo para guiar la toma de decisiones empresariales. La responsabilidad es construir un futuro en común 

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Opinión, 15 febrero 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/02/15/65ce5c1de5fdea64678b4599.html 

lunes, 29 de enero de 2024

Migración: entre el oportunismo y la oportunidad

No hay muchas razones para celebrar el 75 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En 1948, la humanidad comenzaba a despertar apostando por la universalidad de los derechos humanos, más allá de las naciones, las culturas y las civilizaciones. En 2024 la migración sigue siendo un problema de todos y la única solución es global.

La gente se ha desplazado de un lugar a otro desde los albores de la historia y antes del nacimiento de las fronteras. Los escritores clásicos reflexionaron mucho sobre el fenómeno y, de hecho, escribieron sobre él, enumerando sus causas y beneficios. Consideraban que era para la liberación de la angustia y la búsqueda de un mejor sustento.

Abordar la migración requiere un enfoque flexible basado en hechos y huir de la demagogia y el oportunismo politizado que capitaliza las corrientes xenófobas de la sociedad.

La migración presenta tanto oportunidades como desafíos. Los responsables de las políticas migratorias deben decidir si la convierten en una herramienta para el desarrollo económico, y la lucha contra la pobreza, o si dejan que siga siendo una fuente de tensión, fuga de cerebros y oportunidades desperdiciadas.

El principal motivo para migrar son las razones económicas, y la mayoría de migrantes se asientan en un país más rico que el suyo. Pero el fenómeno es complejo, muchos países, también los ricos, son emisores y receptores de migrantes al mismo tiempo. 

El impacto del cambio climático es el segundo motivo para migrar, con el 40% de la población mundial expuesta a escasez de agua, sequías, aumento del nivel del mar, inundaciones, ciclones tropicales…

El tercer motivo es la propagación de conflictos, persecución y violencia, con tensiones geopolíticas que han duplicado los desplazamientos forzados durante la última década. No se había visto nada parecido a las actuales oleadas de migración desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Estos refugiados representan el 20% del total de migrantes y el 41% son niños.

Hay alrededor de 184 millones de migrantes en el mundo, es decir el 2,3% de la población mundial, de los cuales 37 millones son refugiados. Alrededor del 43% de los migrantes viven en países de ingresos bajos y medianos.

Hace falta una nueva visión para anticipar el futuro. Construir una movilidad ordenada. Hay que esforzarse en lograr un equilibrio saludable entre realismo y voluntarismo, entre los intereses legítimos de los estados y el respeto de los derechos humanos de los migrantes.

No debemos dejar que la duda se asiente. El tema de la migración es un alimento para el populismo de muchos países cuyos mapas políticos se están configurando.

Las personas migrantes son fuente de prosperidad, motor económico y válvula demográfica. Especular con amenazas a la identidad y cargas a los presupuestos públicos es falsificar los movimientos humanos. La intolerancia ni siquiera es sensible a la desesperación de la gente obligada a huir de guerras y conflictos.

En un momento en que las voces de la globalización son cada vez más tenues, el multilateralismo es casi ingenuo y el orden internacional es un desorden. Se trata de eliminar esta imagen de un mundo cínico que ofrece regularmente facetas horribles. La cuestión de la seguridad debe ser sustituida por políticas de desarrollo socioeconómico encaminadas a reducir las causas fundamentales de la migración precaria.

El desafío está en mostrar que la comunidad internacional está eligiendo una solidaridad responsable y que debe unirse para ofrecer respuestas estructuradas ante hechos importantes de nuestro tiempo a través del diálogo y la cooperación. Ningún país puede enfrentar este desafío por sí solo. Y si no hay alternativa a la cooperación, tampoco hay a la acción.

Además, es probable que la migración aumente en todas sus formas debido a los factores económicos, demográficos, climáticos o los conflictos geopolíticos. Sería prudente que los países de origen, tránsito y destino comiencen a planificar y trabajar de manera integrada a fin de prepararse para lo inevitable. Es preciso un nuevo orden migratorio, más justo y humano y esconder la cabeza solo trae consecuencias nefastas.

Entre la laxitud inaceptable y la seguridad insoportable, hay un camino que opone la solidaridad soberana al nacionalismo excluyente, el multilateralismo al ostracismo y la responsabilidad compartida ante la indiferencia institucionalizada. Porque, al final, de eso se trata: poner fin al desorden, mientras se pone a la humanidad en orden.

Anwar Zibaoui, Opinión, Economía, ElNacional.cat, 22 enero 2024

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/migracion-entre-oportunismo-oportunidad-anwar-zibaoui_1148005_102.html


 

 

miércoles, 17 de enero de 2024

El Mar Rojo, nueva línea de frente

Las guerras tienen repercusiones negativas en las economías. No solamente en la zona específica en conflicto. Sea Ucrania o ahora Gaza, siempre se producen daños colaterales, victimas civiles, destrucción, aumentos de precios, inestabilidades, y otros problemas.

Los ataques del grupo de Hutíes de Yemen, que apoyan a los palestinos asediados en Gaza, y atacan con misiles los buques comerciales en el Mar Rojo, ya está provocando el aumento de las tarifas de los fletes marítimos por el tiempo extra que tardan los barcos en rodear África en los viajes de ida o vuelta, entre Asia y destinos europeos.

En consecuencia, se prevé que las tasas de inflación vuelvan a aumentar, que se interrumpan las cadenas de suministro en fábricas y tiendas debido al retraso en la llegada de bienes, repuestos y materias primas, y que los principales bancos centrales congelen sus planes de reducción de los tipos de interés.

El transporte marítimo constituye un pilar fundamental de la economía mundial. Por mar circulan más del 80% de las mercancías y alrededor del 50% del petróleo consumido en el mundo.  Además de los múltiples componentes de productos elaborados en distintos países.

El 12% del comercio mundial pasa por el Mar Rojo. Desde el inicio del conflicto, las principales compañías navieras han desviado más de 200.000 millones de dólares en mercancías hacia el Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica, para evitar los ataques con misiles. Obviamente, no debemos olvidar el impacto que la crisis tendrá en los ingresos que genera el Canal de Suez para Egipto.

La seguridad de la navegación marítima en el Mar Rojo, es indivisible de la seguridad en toda la región, y de la navegación marítima internacional, y por tanto de la economía mundial. Si la amenaza se extendiera al Mar Arábigo, por donde transita un tercio del petróleo mundial, el costo económico aún sería mayor.

Así que ahora, el Mar Rojo se ha convertido en una línea de frente, también en el conflicto entre Irán y Estados Unidos, que durante décadas han evitado una confrontación directa. EEUU ha liderado la formación de una coalición multinacional para asegurar la navegación marítima en el Mar Rojo

Recordando los costos económicos del Covid en 2020, el bloqueo del Canal de Suez en 2021, Ucrania en 2022, o la actual guerra en Gaza, que sigue su curso sin saberse ni su área geográfica final ni su periodo de tiempo, está claro que la globalización declina.  El modelo de abastecimiento global que ha prevalecido con las cadenas de valor impulsadas por productos de bajo coste no tiene resiliencia. Y con las nuevas tecnologías y los patrones de demanda evolucionando, hay que acortar las cadenas hacia modelos de abastecimiento regionales, con nuevos centros de fabricación y logísticos más equilibrados. Es el momento de repensar como fortalecer la economía para impulsar el progreso, en un mundo en cambio.

En Gaza, la guerra es un riesgo permanente y presente mientras la paz esté paralizada. Para evitar extender las consecuencias de la guerra, con todos los riesgos económicos o militares inherentes para las rutas comerciales y el mundo, urge lanzar una ofensiva diplomática. Un acuerdo político que conduzca a una solución general y permanente de la situación en su totalidad.

Anwar Zibaoui, 11 Enero 2024, Opinión-Economía, EXPANSIÓN

https://www.expansion.com/catalunya/2024/01/11/659fcb6be5fdea4a178b45bd.html

martes, 26 de diciembre de 2023

Argelia y España, la desescalada

Argelia anunció el nombramiento de un nuevo embajador para España. Se cierra así una crisis diplomática que había afectado las relaciones entre Argelia y España desde marzo de 2022, dañando los vínculos económicos y empresariales, y que ahora debe resolverse con prudencia para restaurar los lazos entre ambos países.

Una relación cordial conseguida por Pere Duran Farell, que se comprometió con Argelia, estableciendo unas relaciones privilegiadas, en un momento en que los europeos no miraban hacia el sur. Hoy, los gaseoductos desde Argelia transportan a la UE el 70% de su producción, y el grupo argelino Sonatrach y el grupo catalán Naturgy han establecido una alianza que ha permitido a Argelia convertirse en un importante socio para España y Europa.

En estos años, unas 300 empresas españolas se han instalado en Argelia. Multinacionales de diversos sectores, como construcción y obra pública, energía, alimentación o logística y transporte, y están presentes en decenas de proyectos. Argelia todavía no ha explotado turísticamente su litoral mediterráneo, y también se ofrecen grandes oportunidades en gestión hospitalaria, gestión de servicios públicos, ingeniería e infraestructura, aguas….

Las relaciones entre España y Argelia presentan elementos de complementariedad, con intereses comunes y sin gran competencia. Es un hecho lógico, por la proximidad geográfica, y muy interesante desde el punto de vista global. Además, España ha desempeñado un papel decisivo en el desarrollo de la política mediterránea de la Unión Europea y en la articulación  de unas relaciones bilaterales más sólidas con los países del norte de África, en particular con Argelia...
 
En sus relaciones económicas, el comercio bilateral siempre ha sido deficitario para España, ya que Argelia es un suministrador fundamental de productos energéticos, especialmente gas. En el año 2022 las exportaciones españolas a Argelia alcanzaron los 1.021 millones de euros mientras las importaciones llegaron a los 7.597 millones.
 
Tras las restricciones al comercio bilateral impuestas por Argelia por la crisis diplomática las exportaciones españolas han caído un 75%, contrastando con el repunte de las importaciones de gas debido al mayor precio de los hidrocarburos.

Argelia es el tercer proveedor de gas de Europa, y el octavo mayor productor mundial, y también tiene petróleo, oro y otros recursos naturales, reservas de divisas, fondos de estabilización y una alta tasa de ahorro. Cuenta con una gran y joven población, territorio y una ubicación geográfica envidiable. Pero, también tiene problemas estructurales, como el excesivo peso del estado, la dependencia de los hidrocarburos. El petróleo y el gas son el 98% de las exportaciones, 45% del PIB y 65% de los ingresos. También, el gasto público sobredimensionado con las subvenciones que representan el 25% del PIB.
 
En este mundo turbulento e incierto, con grandes trastornos geoestratégicos, Las fronteras políticas y económicas en las futuras batallas por el desarrollo están condicionadas por el buen gobierno y la mejora del conocimiento. Argelia tiene ambición, pero requiere una estrategia de desarrollo y una visión a largo plazo para construir una economía productiva exitosa, con instituciones sólidas. Su progreso económico dependerá también de su capacidad de mejorar el clima social, atraer inversores y desarrollar una clase empresarial, especialmente las Pymes, Conciliar la eficiencia económica y la cohesión social es clave.

Es probable que esta última crisis entre España y Argelia haya afectado a las percepciones sobre la confianza y la asociación económico y comercial. No está claro cómo Argelia puede reducir la escalada y guardar las apariencias de ejercer un liderazgo fuerte, Pero ambos países deberán hacer juicios diplomáticos cuidadosos en los próximos meses para evitar otras crisis y el daño económico mutuo. Toca facilitar la desescalada para normalizar y estrechar lazos sobre una nueva base solida para unas relaciones de vecindad equilibradas y amistosas.

Anwar Zibaoui, Opinión, ON ECONOMIA, Martes 26 de diciembre



lunes, 18 de diciembre de 2023

El comercio y la acción climática

 Finaliza la Cumbre del Clima, celebrada en Emiratos Árabes Unidos y de nuevo envuelta en  polémicas, contradicciones y esperanzas. Limitar el calentamiento global requiere un esfuerzo colectivo y un proceso de negociación y deliberación que permita tomar decisiones consensuadas. Se espera que los acuerdos adoptados para una transición hacia el abandono de los combustibles fósiles permitan avanzar, aunque sea tan lentamente, en un tema fundamental para  nuestro futuro. 

No se debate la importancia del comercio como motor de desarrollo y progreso de una sociedad. El comercio implica la producción y distribución global de bienes y servicios, y representan una cuarta parte de las emisiones, pero también implican el bienestar y la supervivencia de la población. Por ello, el comercio debe participar de la transición hacia las energías limpias y la reducción de las emisiones globales.

Hay que unir al sector del comercio a nivel mundial en una hoja de ruta con cambios transformadores que repercutan directamente en el panorama económico. El desafío debe convertirse en una oportunidad para el comercio sostenible, especialmente en mercados como el africano o asiático que precisan fortalecer sus infraestructuras, crear capacidad y atraer inversiones esenciales. En este momento, los bienes procedentes de los mercados en vías de desarrollo son tres o cuatro veces más caros por el alto coste logístico.

Es imprescindible facilitar la transferencia de tecnología y conocimientos para ayudar a todos los países en sus esfuerzos de adaptación. Un ejemplo es el acceso a bienes y servicios ambientalmente preferentes. El comercio de productos respetuosos con el medio ambiente aumentó un 4% en 2022, con especial crecimiento de los vehículos eléctricos, los envases no plásticos y las turbinas eólicas, y alcanzando un máximo de 2.9 billones de dólares.

En logística, también deben identificarse las rutas comerciales marítimas en las que se pueden construir instalaciones de abastecimiento de combustibles alternativos, e impulsar barcos que funcionen con energías limpias. Y ya que las cadenas de suministro son interdependientes, es esencial la colaboración de las empresas del sector para un futuro sostenible y neutro en carbono. No hay que olvidar que el transporte marítimo representa un tercio del total de las emisiones mundiales.

Otro gran desafío es la producción de energías renovables y la electrificación masiva, que con un coste de 32 billones de dólares a nivel mundial requerirá grandes inversiones en los mercados emergentes. Los gobiernos y empresas deben colaborar e impulsar las tecnologías y las prácticas comerciales con los objetivos del Acuerdo de París. 

En definitiva, necesitamos colaboración, multilateralismo y alianzas para construir resiliencia en las cadenas de suministro, para invertir en nuevas infraestructuras, para crear sistemas inteligentes y para educar en tecnologías climáticas. Los gobiernos y las empresas deben aliarse para impulsar un crecimiento inclusivo y sostenible. No actuar tiene impactos políticos, económicos y climáticos negativos demostrados, especialmente, en los mercados emergentes y los países en desarrollo.

Transformar el comercio para la resiliencia climática es posible. La política comercial debe fomentar el cambio. Los subsidios, por ejemplo, pueden acelerar la transición energética y desarrollar mercados para productos eficientes en carbono y eliminar gradualmente la actividad económica insostenible. La transición climática es un viaje colectivo hacia un futuro sostenible. La colaboración es vital para el futuro de nuestro planeta y la humanidad.

Anwar Zibaoui, Opinión, EXPANSIÓN Catalunya, Tribuna, 18 diciembre 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/12/18/658034bee5fdea33688b45af.html


lunes, 11 de diciembre de 2023

Explorar las finanzas islámicas

 La prosperidad es interdependiente de la inclusión y la sostenibilidad; del hecho de que ningún emprendimiento es sostenible si no incorpora y refleja a su sociedad; de que tener un ecosistema empresarial sano implica tener mejores pymes, más personas con acceso al crédito, más diversidad, y menos informalidad.

Y el sector financiero islámico constituye una gran oportunidad que alcanzará un volumen de 5,9 billones de dólares para 2028. A simple vista, para algunos pueden parecer unas tradiciones religiosas o convicciones éticas, pero hay mucho más: un tremendo potencial que empieza a agitar muchos sectores económicos. Los estereotipos de fanatismo sin alegría son tan engañosos como la idea de que el mercado musulmán implica sólo las finanzas sin intereses y la carne sacrificada a mano.

Por ello, crece el interés en el sector financiero islámico. Son cada vez más numerosas las entidades que intentan desarrollar productos e instrumentos adaptados a las reglas que rigen este concepto a pesar que el sector representa un 10%  a nivel mundial pero muestra aspectos más saludables que muchos de sus compañeros convencionales.

Este sector mantiene su impulso de crecimiento a pesar de los desafíos de una economía en recuperación, que también se ha visto afectada en gran parte por los precios de la energía, los conflictos, la interrupción de la cadena de suministro y el aumento de la inflación.

De hecho, la financiación islámica se ha expandido a un ritmo mucho más rápido en los últimos años en comparación con el crecimiento de los préstamos convencionales. los dos segmentos crecieron a una tasa compuesta promedio de 10,5 % y 3,4% respectivamente durante el período 2021-2022.

Se espera que la industria financiera islámica global crezca a 5.9 billones de dólares para 2028 de los 4 billones en 2022, y cuenta con el respaldo de 1.679 instituciones financieras presentes en 136 países en todo el mundo. Este fenómeno abarca regiones geográficas distintas y límites culturales.

Las perspectivas para el sistema financiero islámico son optimistas, será el sector que más crece del sistema financiero mundial, con el  8%  anual hasta  2026. El mercado aún se encuentra en una etapa de madurez, están surgiendo oportunidades considerables, y animado por capitales en busca de oportunidades, particularmente con el mayor enfoque en alinear los productos financieros islámicos con factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y los recientes avances en digitalización.

Pero se deberán liberalizar sus mercados, asegurar la libertad de inversión, y la coherencia jurídica lo que facilitara su incorporación  rápida al sistema financiero internacional.

Esta novedad está demostrando una capacidad de movilizar recursos con una gama diversificada de productos de inversión y ahorro, que podrían beneficiar al sector público y privado y atraer importantes flujos para invertir en sectores productivos y financieros. Vale la pena no dejar pasar esta gran  oportunidad.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Tribuna-Opinión, Edición Catalunya, 30 Noviembre 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/11/30/65688486468aeb337c8b464d.html


martes, 5 de diciembre de 2023

El Mediterráneo necesita un plan para el cambio climático

La evidencia científica demuestra que se está produciendo un cambio climático provocado por el hombre. Las consecuencias son graves y globales, con continuos ejemplos de desastres naturales, como inundaciones o sequías, un aumento de la temperatura media y el conocimiento de que los recursos disponibles están limitados y se precisan soluciones.

La región Mediterránea sufre especialmente esta degradación y sus consecuencias. Aumento del nivel del mar, salinización de las zonas costeras, desertificación, la contaminación del aire y el agua o temperaturas récord amenazan a todos los países mediterráneos que, además, dependen de la agricultura y el turismo. La escasez de agua no entiende de fronteras, países o religiones, y la situación exige movilizarnos y construir juntos un futuro con un medio ambiente sostenible.

La única solución es colaborar para ser efectivos. Los países mediterráneos deben mejorar la cooperación científica y técnica, invertir en tecnologías propias, evitar derroches, adoptar mejores sistemas de gestión del agua y otros recursos, revisar la deforestación, parar la desertificación y compartir información. Sin planificación las condiciones empeorarán y obligarán a grandes movimientos de personas, como refugiados climáticos, y más caos y problemas con altos costes económicos y sociales.

Ante los grandes desafíos comunes. La región precisa una forma diferente de operar y vivir, con respuestas conjuntas, urgentes y efectivas, gestionar mejor los recursos, detener la amenaza al desarrollo, también gestionar el turismo y conservar el gran patrimonio histórico común.

El gran desafío mediterráneo es global, va más allá de los países y sus fronteras. Debemos crear un concepto de vida sostenible que aborde los problemas actuales con el objetivo de proporcionar un futuro mejor a las nuevas generaciones. Solamente coordinando los esfuerzos en una visión compartida integral de los actores públicos y privados de la región permitirá diseñar soluciones factibles y efectivas.

Las primeras acciones están previstas, acelerar la transición energética y reducir las emisiones de carbono, mientras se promueven prácticas sostenibles que impliquen a todos. 

La necesidad de un plan regional para impulsar las energías renovables de manera sostenible es primordial, ya que el aumento de la población y la diversificación económica han llevado a una mayor demanda energética. Las energías renovables, aunque son un participante relativamente reciente en el panorama energético regional, tienen un gran potencial para reducir los costos a largo plazo, reducir las emisiones de carbono, conservar la escasez de agua y crear empleos. 

En la región Mediterránea el enfoque para combatir el cambio climático y caminar hacia la sostenibilidad y la energía renovable debe ser  integral, impulsando los cambios necesarios no solo en la producción y el consumo, en las colaboraciones entre las múltiples partes interesadas, en asociaciones público-privadas, en el pensamiento económico ecológico y en las opciones de financiación verde. Todos deben participar de este movimiento para producir el impacto necesario para un cambio duradero.

Tomarse en serio el cambio climático representa una importante oportunidad para las economías de la región ,ya que su futuro depende de la diversificación, la eficiencia y la conectividad. El cambio climático está remodelando el discurso político en todo el mundo y cambiando las prioridades de los inversores . Esto, a su vez, está impulsando a las empresas a priorizar la agenda climática.

La región, en particular el sector privado, necesita acelerar la inversión en tecnología climática, invertir en infraestructuras de transporte más eficientes como ferrocarriles, refrigeración urbana, desalinización de agua y tecnología agrícola sostenible. 

Todas las empresas y organizaciones de la región tendrán que integrar la financiación climática en sus políticas fiscales. Se necesita crear espacio fiscal para aumentar el financiación para la adaptación climática. La necesidad de aumentar la financiación climática es de aproximadamente 7 billones de dólares a nivel mundial para finales de esta década, y se espera que el sector privado cubra el 80% del déficit de financiación.

A finales de noviembre, en Dubái, se celebra la 28ª Conferencia sobre el Cambio Climático o COP28. Cada vez hay más conciencia de lo que está en juego, y mejoran las expectativas de un espíritu de acción colectiva y respuesta verdaderamente global. Ante el grado de afectación y la repercusión directa en nuestra región, los países Mediterráneos no deberían quedarse atrás.
 
Será preciso un esfuerzo colectivo, una ayuda considerable de las potencias mundiales más ricas que han causado mayor daño al clima en los países más afectados.  Una recuperación verde colectiva debe ser el camino a seguir si queremos garantizar la sostenibilidad del planeta y un futuro más brillante para las generaciones Mediterráneas actuales y futuras.

Anwar Zibaoui, Opinión, ON Economía, 29 Noviembre 2023

martes, 28 de noviembre de 2023

MEDAWEEK BARCELONA 2023 II

  Mi visión, sesión a sesión, de los retos a los que se enfrenta nuestra Región Mediterránea tras esta 17 edición de la Medaweek Barcelona 2023.

Es cierto, que queda mucho trabajo pendiente, pero, también, se está trabajando mucho y estamos en el camino correcto.

15 de Noviembre 2023

OFFICAL OPENING : WELCOME ADDRES
MEDITERRANEAN TODAY: FOCUSING ON CLIMATE CHANGE

En 2023, numerosos países mediterráneos han sufrido los efectos del cambio climático con desastres naturales como inundaciones o sequías con un grave impacto en la economía regional. Trabajando juntos, compartiendo conocimiento y combinando experiencia podemos mejorar la competitividad de nuestras empresas y nuestra región, anticiparnos a los problemas comunes y coordinar esfuerzos en una visión compartida

MEDITERRANEAN TOMORROW
Una sesión en la que explorar juntos el papel crucial de la conectividad y la digitalización en la configuración del futuro económico y social de la región mediterránea. Con el ejemplo del papel de los cables submarinos para impulsar la revolución digital en las regiones costeras, y su impacto en el crecimiento económico de nuestra región.

20TH NEW AFRICA BUSINESS DEVELOPMENT FORUM
20 años al servicio de una África mejor integrada y más próspera. Crear vínculos sólidos entre la UE y África no es solamente una elección estratégica, también es un imperativo moral. Los desafíos compartidos (cambio climático, desarrollo económico, globalización, desarrollo sostenible, seguridad, crisis sanitarias mundiales...)  exigen un enfoque unido y proactivo.

15TH MEDITERRANEAN WOMEN ENTREPRENEURS FORUM
La integración de la mujer en la economía es un tema pendiente, no solamente en la región Mediterránea, con razones como la desigualdad, factores culturales, falta de marcos políticos y el desafío de promover la conciliación familiar. Las emprendedoras mediterráneas se han reunido, un año más, para compartir sus experiencias, identificar recursos y valor añadido, establecer conexiones y discutir la forma de superar los desafíos comunes.

AFTERWORK:  NETWORKING COCKTAIL
            THE GALA DINNER AND AWARDS CEREMONY

16 de Noviembre 2023

7TH ISLAMIC FINANCE FORUM
Con sus principios éticos y socialmente responsables, las finanzas islámicas están atrayendo inversores, ofreciendo oportunidades para la sostenibilidad y el crecimiento económico. La región mediterránea, centro entre tres continentes, y con enormes recursos naturales y talento humano puede aprovechar el potencial de estas finanzas para impulsar oportunidades.

3ERD MEDITERRANEAN HEALTHCARE FORUM
La población envejece y el gasto mundial en atención sanitaria aumentará en los próximos años, mientras se debate la medicina personalizada, la gestión de los datos, los modelos de pago y la financiación pública de la atención médica. Tras la crisis del Covid-19, el sector de la salud en el Mediterráneo precisa una cooperación más eficiente entre los sectores públicos, privado y la sociedad civil, Y transformar los sistemas de salud de las economías emergentes para lograr una atención médica universal.

GREEN&BLUE: MEDITERRANEAN NATURE ECONOMY
La economía verde y azul, como oportunidad para promover el desarrollo global, y esta sesión como una plataforma para reunir soluciones, aunar respuestas y repensar el Mediterráneo para convertirlo en actor positivo y reactivo en la escena internacional. Una hoja de ruta que debería basarse en los Objetivos de Desarrollo Sostenible del 2030, un año, por cierto, cada vez más cercano.

7TH MEDITERRANEAN TEXTILE FORUM
La industria textil debe evolucionar ante la implementación de la estrategia europea para los textiles sostenibles y circulares. El futuro de todos es más consciente con el medio ambiente e innovador ante nuevos retos. Busca ser socialmente responsable, invertir en las nuevas tecnologías textiles, sensible ante la economía circular y el impacto ambiental

MEDITERRANEAN TOURISM INDUSTRY FORUM: HOTEL & CRUISE
Uno de los foros imprescindibles por su valor económico en el Mediterráneo. Con cien mil hoteles y un millón de restaurantes en la región, el sector quedó afectado tras la pandemia y debe reinventarse en un modelo operativo más eficiente, que aproveche las últimas tecnologías, la innovación y la digitalización, que sea más coherente, moderno y rentable, generando tanto ingresos como empleo que beneficie a toda la población.

AFTERWORK: MEDCONNECT MATCHMAKING EVENT & NETWORKING COCKTAIL

https://www.medaeconomicweek.org/


 Y comenzamos a preparar la próxima edición....   

Anwar Zibaoui, Noviembre 2023

domingo, 26 de noviembre de 2023

MEDAWEEK BARCELONA 2023 17 ediciones trabajando por el futuro del Mediterráneo

Un año más, hemos celebrado MEDAWEEK BARCELONA 2023. 

https://www.medaeconomicweek.org/ 

Con 17 ediciones, es el Evento Económico Mediterráneo imprescindible, en el que participan ponentes expertos de alto nivel para tratar sobre los últimos tópicos sectoriales que afectan a la región Mediterránea. Los encuentros facilitan la creación de lazos y networking entre todos los asistentes, hombres y mujeres representantes de organizaciones, empresarios y emprendedores que crean oportunidades de negocio en todos los sectores y debaten sobre el futuro de la región.

Mediante una amplia variedad de foros, la MedaWeek Barcelona propone el encuentro entre los sectores económicos clave y todos aquellos interesados en el desarrollo socioeconómico de los países mediterráneos. Debate, diálogo y propuestas de futuro en el marco de los valores culturales compartidos de la región mediterránea durante siglos: la creatividad, la innovación, la comunidad, cuna de la civilización, la filosofía y el ejemplo de emprendimiento. El mar Mediterráneo que nos conecta, la etimología de este mar proviene del latín Mar Medi Terraneum, cuyo significado es «mar en el medio de las tierras».

Durante estas 17 ediciones, la Medaweek Barcelona ha sido el principal punto de encuentro en la región para mostrar los intereses del sector privado, establecer contactos y conexiones comerciales con los tomadores de decisiones.


"Un año más hemos demostrado que las mejores oportunidades

 para crear sinergias y un futuro exitoso comienzan por estrecharse las manos y hablar".

Anwar Zibaoui

Agenda MEDAWEEK BARCELONA Edición 2023


lunes, 13 de noviembre de 2023

África, integración y las grandes potencias

 El potencial del continente africano es enorme

África tiene aproximadamente la mitad de reservas mundiales de oro, del 12% al 15% de las reservas globales de petróleo, el 8% de gas natural y un tercio de las reservas minerales del mundo. También posee el 60% de las tierras agrícolas cultivables del mundo, y cuenta ya con una población de 1.300 millones de personas, el 60% menores de 25 años.

Sin embargo, también es el continente más afectado por acontecimientos globales geopolíticos, económicos, climáticos y de guerras o pandemias; y precisa crear 100 millones de empleos en los próximos 5 años para satisfacer el crecimiento de su población, y evitar convertirse en el mayor exportador de inmigrantes, que huyen de la violencia y los países fallidos.

En 2021, entró en vigor la nueva Área Continental Africana de Libre Comercio (AfCFTA por sus siglas en inglés) o Zona de Libre Comercio Continental, integrando 55 países. El proceso fue complejo pero la integración puede marcar la diferencia e impulsar su viabilidad económica. El mercado africano único puede aumentar su comercio interior del 18% actual a un 25% en 2025, y mejorar la competitividad y la participación de África en el comercio mundial.

Un África unida, se convertiría en el mayor exportador mundial de petróleo, oro, cobre y cobalto entre otros muchos productos, y el continente no es solamente rico en recursos. Su población llegará a los 2500 millones en 2050, y con sus diversos ecosistemas y su diversidad ofrece numerosas opciones de futuro. Las trabas a la integración son la seguridad, las débiles infraestructuras de energía y transporte y la baja capacidad de procesado de productos.

El éxito del proyecto determinará el futuro de África como última frontera del crecimiento global. En el contexto de lucha por el liderazgo mundial entre China y EEUU, se está desarrollando una carrera por aprovechar las oportunidades que se abren en África. EEUU planea ya como conquistar el continente y China construye sus rutas de la seda del siglo XXI, la iniciativa OBOR "Un cinturón, una ruta" que entra en África a través del puerto de Nairobi, en el océano Índico. Mientras, Rusia también ha entrado en esta competición promoviendo golpes de estados en varios países del continente. Estos movimientos deberían alertar a los europeos del riesgo de cerco geoeconómico, ya que la UE no tiene un plan coherente para África.

El valor del comercio exterior africano se estima en 1.016.000 millones de dólares. De estos, Europa es el primer socio comercial, con 298.000 millones de dólares, pero dedica solo un 3% de sus inversiones al continente. China es el segundo socio, con 261.000 millones, y es el primer inversor, con un 20% de sus inversiones globales.

En este nuevo escenario económico, Europa debe variar su estrategia y fortalecer su asociación con el sur. Es esencial construir el eje Europa-Mediterráneo-África, convertirlo en un área de crecimiento y competitividad, y evitar problemas de inmigración al favorecer el desarrollo en origen.

Está emergiendo una nueva África que debe aprovechar las oportunidades que le ofrece la integración e invertir sus recursos en su desarrollo. Hay que superar muchos obstáculos para que el bloque alcance su máximo potencial pero es posible. Y será esencial evitar el impacto negativo de la competición entre EEUU y China por reservar su parte de las riquezas del continente.

Los países africanos tendrán que mejorar su gobernanza y promover el crecimiento. Es el momento de superar los retos y las diferencias, crear riqueza, fortalecer el tejido social de manera respetuosa y sostenible con la dignidad humana y la naturaleza. África debe confiar en su gente y enfrentarse a sus desafíos y el futuro de África será el que los africanos quieran.

Anwar Zibaoui, Opinión, EXPANSIÓN, Tribuna, 8 noviembre 2023 

https://www.expansion.com/catalunya/2023/11/08/654ba1de468aeb03128b463b.html

lunes, 16 de octubre de 2023

Comercio mundial en un mundo fragmentado

El comercio es un ecosistema extremadamente complejo que involucra no solo a un importador y un exportador, sino también a otros actores en las cadenas de suministro físicas y financieras, que cubren múltiples países e industrias. Esto da lugar a diferentes estándares, reglas y marcos legales.

Desde 1990, el comercio mundial se ha cuadruplicado, y el PIB mundial se ha duplicado. Como resultado, el número de personas que viven en la pobreza extrema se había reducido.

El comercio y la inversión son motores para el crecimiento, la innovación, y el empleo. Está reconocida la contribución que una economía global próspera hace al sistema multilateral. Pero incluso los más grandes defensores del libre comercio saben que para que el sistema internacional fomente la cooperación y la competencia, y evite guerras comerciales o militares, es necesario que las instituciones creen mecanismos para fomentar la cooperación, coordinación e incluso integración, así como en la resolución pacífica de disputas. Es evidente que el sistema actualmente no cumple con sus objetivos. Organismos como la Organización Mundial de Comercio (OMC) y otras son inadecuadas, su reforma es necesaria para mejorar su funcionamiento e impulsar el progreso.

Años y décadas sin un desarrollo real de un sistema multilateral no solo han llevado a la parálisis, sino que también han amenazado la eficacia de los organismos internacionales especializados, columna vertebral del éxito del sistema internacional.

La OMC atraviesa una etapa delicada que requiere un arduo trabajo y consenso entre sus miembros, así como la flexibilidad y el compromiso político necesarios para tener éxito. Todos los países y actores comerciales están llamados a mostrar flexibilidad y trabajar por el establecimiento de consensos para superar los desafíos y el estancamiento y reafirmar el compromiso con los principios y objetivos establecidos en el Acuerdo de Marrakech por el que se establece la OMC, y el fortalecimiento del sistema multilateral de comercio y la apuesta por un sistema justo y equilibrado que encarna una OMC reformada, que asegure una distribución equitativa de los beneficios del comercio internacional y garantice el derecho al desarrollo de los países menos favorecidos.

El cambio climático y la seguridad geopolítica, las epidemias, la superpoblación, la desigualdad, el hambre, la seguridad alimentaria, las migraciones o el desempleo requieren de enfoques de colaboración para resolverlos a nivel mundial, pero no aparece ningún tipo de consenso mundial. Algunos de estos problemas están interconectados y no pueden ser rescatados a través de soluciones provisionales.

Hace falta un nuevo impulso para revitalizar el sistema multilateral para enfrentarse a los nuevos desafíos, un nuevo comienzo que podría conducir a una revisión de la agenda no solo de la OMC sino de todas las agencias de la ONU, así como el papel del Consejo de Seguridad, lo que necesariamente implicaría una revisión del papel y las prioridades de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esto podría ser seguido por un moderno proceso de “trabajo en red” entre los aparatos políticos y de desarrollo de la ONU y las otras agencias especializadas. Si esto se materializa, se habría iniciado el proceso de modernización del sector multilateral. Sin embargo, esto no es un asunto fácil, llevará tiempo y la transición del proceso de reforma no será automática.

Estamos entrando en una nueva fase de comercio y geopolítica en un mundo fragmentado, para contrarrestar esta situación y el proteccionismo, Se necesita más colaboración, un multilateralismo fortalecido y alianzas. También se debe pensar en construir resiliencia en las cadenas de suministro como inversión a largo plazo.

Los gobiernos y las empresas deben colaborar para invertir en nuevas infraestructuras, sistemas inteligentes, tecnologías climáticas, educación y capacitación. Esto no solo impulsará la resiliencia, sino que también permitirá un crecimiento inclusivo y sostenible. No actuar ahora podría tener impactos políticos, económicos o climáticos, especialmente en los mercados emergentes y los países en desarrollo.

Es necesario fortalecer el papel de la OMC en el establecimiento de reglas que promuevan un comercio libre, justo e inclusivo, y que facilite un entorno empresarial y de inversión transparente y abierto.

La urgencia de una economía más inclusiva y sostenible en un mundo cada vez más complejo obliga a centrarse en los desafíos sistémicos del planeta, favoreciendo la acción colectiva porque los problemas actuales ya no pueden ser resueltos solo por los gobiernos. Es preciso dar nuevas respuestas y una claridad de visión, agilidad y pragmatismo.

La cooperación es clave para impulsar el cambio necesario que garantice la resiliencia, la sostenibilidad y la prosperidad en el futuro para todas las comunidades del mundo.

Anwar Zibaoui, elnacional.cat ONEconomia, Opinión, Viernes, 13 octubre 2023