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miércoles, 1 de mayo de 2024

España y el mundo árabe: nueva energía

 

Los vínculos entre España y algunos países árabes han mejorado de forma evidente en los últimos años, tanto a nivel político como económico. La proximidad histórica y geográfica siempre habían sido un valor añadido, por la cercanía y las relaciones políticas tejidas durante años, que facilitan la reciprocidad y la expansión de las empresas.

Nunca antes estos lazos habían alcanzado este nivel. Los intercambios comerciales crecieron entre el 80% y el 90% anual, llegando incluso al 150% con algunos países. Hoy, ya no es una excepción que una empresa española gane un contrato y prueba de ello, son los grandes contratos adjudicados en Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Emiratos, Egipto, Argelia o Marruecos a empresas españolas.

Además, el compromiso de España con el mundo árabe se traduce también en la presencia de inversores árabes que aumentaron su apuesta por España, con fondos y empresas que han invertido más de 18.000 millones de euros en los últimos años en diferentes sectores en una muestra de confianza en la economía española.

Los fondos soberanos del Golfo están cambiando sus estrategias de inversión, buscando activos alternativos que aseguren el rendimiento e impacto en su entorno económico, apoyando sus economías locales y creando riqueza para sus generaciones futuras. En 2022, estos fondos invirtieron más de 90.000 millones de dólares. El doble que en 2021. Un 60% se destinó a Europa y América del Norte. Por ello ahora están utilizando su riqueza para reclamar un papel más importante en el escenario mundial, diversificar sus economías y ganar influencia geopolítica.

Hace unos meses, el principal operador de telecomunicaciones saudita, Saudí Telecom STC adquirió una participación en Telefónica, una importante inversión a largo plazo coherente con su estrategia de crecimiento invirtiendo en sectores vitales de tecnología e infraestructura digital en mercados prometedores, a nivel regional europeo y global.

En los últimos años, el sector energético español ha recibido la atención de grupos y fondos árabes con la gran liquidez financiera. Seguramente una de las operaciones que puede marcar un paso importante sería el interés del grupo energético Taqa, perteneciente a un fondo soberano de Abu Dhabi, ADQ, en convertirse en el socio mayoritario de Naturgy tejiendo una alianza con Criteria. Esta no sería la primera operación de un fondo de este emirato, puesto que en 2011 IPIC -Mubadala se convirtió en el socio mayoritario de Cepsa y tomó participación en Enagás e Iberdrola.

Qatar también ha hecho grandes inversiones en otros sectores, como el inmobiliario, hotelero y en comunicación; el fondo soberano qatarí es el principal accionista de Iberdrola y recordemos la gran participación de IAG en el Corte Inglés.

El grupo argelino Sonatrach compró el 4,1% de Naturgy, y es uno de los primeros proveedores, con un contrato de suministro hasta el 2030. Además, Sonatrach dispone de una gran participación en Medgaz, el gasoducto que une España y Argelia.

Como bloque, la UE es el segundo mayor consumidor de petróleo y gas del mundo, con un consumo de unos 13 millones de barriles de petróleo por día (un 15% del total mundial) y 440.000 millones de metros cúbicos de gas por año (el 13% del total mundial). Por otra parte, Oriente Medio dispone del 47% de reservas mundiales de petróleo, y el 43% de reservas de gas. Aunque solamente entrega el 32% y el 17% respectivamente, por lo que la región se beneficiará del acceso a nuevos mercados.

Hay muchas posibilidades si se opta por sumar y colaborar, más allá de la polémica de reyes y emires. No olvidemos que en algunos países europeos, se hace una defensa selectiva de los derechos humanos de acuerdo con intereses geopolíticos, geoestratégicos y económicos. Porque, en definitiva, se trata de una región en la que conviven tradiciones conservadoras y tecnología punta, gran riqueza petrolera y enormes necesidades de desarrollo, y falta de democracia o transparencia junto a grandes oportunidades que favorecen los intereses de la economía del Estado Español.

A veces, puede haber diferentes prioridades para España y Europa y sus socios tradicionales en el mundo árabe, pero un diálogo regular podría ayudar a alinear esas prioridades y permitirles trabajar al unísono en temas en los que estén de acuerdo.

Anwar Zibaoui. Opinión-Tribuna. EXPANSIÓN Edición Catalunya.23 abril 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/04/23/66279009468aebaa068b45a2.html

miércoles, 11 de octubre de 2023

La nueva ruta de las indias

 El 9 de septiembre pasado, durante la Cumbre del G-20, se lanzó una nueva iniciativa para desarrollar un corredor ferroviario y marítimo que conecte la India con Europa a través de Oriente. Este proyecto multinacional está apoyado por Alemania, Arabia Saudita, EEUU, Emiratos Árabes Unidos, Francia, India, Italia y la Unión Europea. La Casa Blanca es el principal impulsor de la iniciativa y seguramente es un desafío a las ambiciones económicas de China y permitirá contrarrestar su creciente influencia en Oriente Medio y Europa.

El Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC, por sus siglas en inglés) no es una idea novedosa. Hace 2000 años, a través de esta ruta, los comerciantes indios suministraban a Roma mercancías por valor de más de mil millones de sestercios anuales, más de lo que se necesitaba para sostener el Imperio.

El plan parece rivalizar con la enorme iniciativa china de infraestructura de la zona y la nueva Ruta de la Seda para conectar Asia, África y Europa, anunciada en 2013. La administración Biden intenta completar su impulso diplomático en la zona de Oriente Medio con un gran acuerdo con Arabia Saudita que incluya la normalización de relaciones entre el reino e Israel para contribuir a hacer de Oriente Medio una región más próspera, estable e integrada.

Pero IMEC es significativo desde una perspectiva de infraestructura y conectividad, además del ángulo geopolítico. El proyecto estará compuesto por dos corredores separados: el corredor este, que conectará a la India con el Golfo Arábigo, y el corredor norte, que conectará el Golfo con Europa.

A lo largo del recorrido ferroviario se tenderán cables para electricidad, para datos de alta velocidad, y tuberías de energía, especialmente de hidrógeno limpio. Se complementarán y reforzarán las rutas marítimas y viales existentes y las cadenas de suministro regionales, buscando aumentar la eficiencia, generar empleos, reducir emisiones y mejorar el comercio.

Bien ejecutado, puede ayudar a unir a los países de la zona y establecer la región como un centro de actividad económica y no de conflicto y crisis permanente, como es actualmente.

En términos geopolíticos, el IMEC se promociona como un contrapeso a la Ruta de la Seda de China, aunque la escala y alcance de ésta ha sido mucho mayor desde su lanzamiento. Sin embargo, es una alternativa viable y sus impulsores pueden causar cierta preocupación en Beijín.

Mejorar la conectividad entre todas las regiones debe ser una prioridad porque no es solo un medio para aumentar el comercio global, sino también para la confianza mutua. En todo el mundo, es necesario hacer más para liberar el potencial de las economías emergentes y garantizar oportunidades económicas equitativas. La exploración y expansión de rutas y redes comerciales pueden contribuir al crecimiento económico de cualquier zona del mundo, y al desarrollo de soluciones más sostenibles y eficientes que eviten guerras, desplazados e injusticias.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Opinión, Economía, 9 octubre 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/10/09/6523df12e5fdeaa6738b4599.html#

jueves, 19 de mayo de 2022

La velocidad del cambio

   Nos enfrentamos a tiempos interesantes y desafiantes sin ninguna  duda. Y la velocidad del cambio será superior a lo que esperábamos. El mundo se estaba volviendo más pequeño y pensamos que la globalización era el destino de la humanidad, y que los tratados y acuerdos habían acercado a las naciones. Ahora, esa certeza está siendo puesta a prueba.

Estamos en el futuro de un pasado en el que, como zombis, resucitan los regímenes y los gobiernos y la invasión rusa de Ucrania de finales de febrero de 2022 nos recuerda a septiembre de 1939. En realidad es la ley del más fuerte, bien ilustrada en la "Fábula del lobo y el cordero" de La Fontaine, que parece ser la norma de las relaciones internacionales.

Los avances científicos, económicos, sociales y técnicos logrados durante la última década superan a los alcanzados en 100 años Los logros de los últimos dos años superan aún más a los de la última década y el ritmo futuro será aún más rápido. El escenario es ilusionante.

Y sin embargo, pueblos y sociedades luchan por recursos escasos en medio de una crisis climática que se exacerba y la amenaza de otra pandemia o de enfermedades más peligrosas que el COVID-19.

En este momento clave, la cooperación mundial es aún más necesaria porque nos enfrentamos a una crisis global todavía evitable.

La aceleración destaca en la economía digital que se ha multiplicado por ocho en los últimos dos años, alcanzando los 4 billones de dólares. El aprendizaje a distancia se ha multiplicado por 11. La telemedicina aumentó un 154 % y su valor de mercado alcanzará los 400.000 millones de dólares en los próximos cinco años. La cantidad de dispositivos conectados a Internet se duplicará de 26.000 millones a fines de la última década a 50.000 millones en solo dos años.

La naturaleza de los problemas que enfrentamos hoy en día es tal que ningún país puede afrontarlos solo. En el mundo interconectado, los acontecimientos en un país puede tener un impacto significativo sobre todos los demás. Problemas como cambio climático, pandemias, seguridad alimentaria y otros requieren de enfoques de colaboración para resolverlos.

El camino es resolver los desafíos del siglo XXI, como la pobreza, las crisis de salud, las turbulencias económicas, que requieren acciones rápidas para mejorar la calidad de vida. Por el momento, no hay un equilibrio entre los que producen, pero que no consumen y los que consumen pero no producen. 

Necesitamos planes y herramientas que se basen en la creatividad y la tecnología para asumir la responsabilidad de las comunidades y lograr la prosperidad. Quizás la historia más hermosa sucede mañana.


https://www.expansion.com/catalunya/2022/05/16/62828f50468aebe90b8b45f4.html# 

Anwar Zibaoui, Opinión  DIARIO EXPANSIÓN, Edición Catalunya 16 Mayo 2022

lunes, 9 de mayo de 2022

Barcelona "hub" creativo

 

Las nuevas rutas comerciales entre Oriente y Occidente ya no serán de sedas, sino de ideas y conocimientos. La riqueza y diversidad cultural del Mediterráneo, el mar de tres continentes, puede ser donde ocurra este intercambio de creatividad e innovación. Y Barcelona, vinculada a Europa y pendiente de África, podría convertirse en la ubicación mundial dedicada a encontrar soluciones para satisfacer las necesidades creativas de gran alcance y a medida de inversores y empresas.

La demanda de entretenimiento en la región está en auge. Se estima que los ingresos crecerán un 3 % anual hasta el 2024, muy por encima de la estimación global del 2 %. Con su infraestructura preparada para los negocios y su posición de liderazgo, Barcelona ofrece a los creadores la oportunidad de aprovechar un potencial sin explotar. Hay recursos humanos, juventud, mujeres con talento, capacidad de distribución... La creatividad se nutre del optimismo, y Barcelona y el Mediterráneo tienen este recurso en abundancia.

Existe una gran presión sobre las empresas creativas a escala mundial. Una Barcelona de brazos abiertos puede atraer el talento de miles de personas. Es preciso impulsar una estrategia de economía creativa, con un entorno legislativo y de inversión que aumente el atractivo de la región para  innovadores, inversores y emprendedores. La demanda de talento creativo altamente calificado está aumentando exponencialmente, y se relaciona con las ciudades sostenibles que aceleran las transformaciones y las experiencias centradas en el ser humano.

Ser un centro mediterráneo global para la creación de contenido y medios implica no dormirse en los laureles y continuar encontrando nuevas formas de atraer empresas globales y nutrir el talento para potenciar el espíritu emprendedor regional y local. Barcelona promueve la lluvia de ideas y la producción, en un entorno de pensamiento libre, con clústeres y redes de apoyo, es una ciudad que desea potenciar un futuro sostenible basado en el conocimiento y en crear sinergias público-privadas ágiles que impulsen un entorno dinámico, creativo y novedoso.

Es posible crear una plataforma única dedicada a proporcionar un entorno que fomente la adopción y la prueba de las nuevas tecnologías y la innovación. El sector audiovisual es un factor clave en la promoción de la diversidad cultural a escala local e internacional. Hay que fomentar el surgimiento y la creación de redes de asociaciones profesionales y apostar por la creación de un mercado regional común.

En los últimos años, se ha reconfigurado la forma en que se elaboran, distribuyen y consumen los contenidos audiovisuales, pero no ha cambiado como se producen. La creatividad es el espacio donde se encuentran la colaboración artística y la inspiración colectiva, donde se inventa y se concibe. Barcelona podría ser, en esencia, el punto de encuentro y el instrumento de diálogo y comunicación que trasciende las fronteras nacionales y lingüísticas.

La Vanguardia, Opinión, Economía, 08 Mayo 2022


lunes, 7 de septiembre de 2020

Seguridad Alimentaria y Sostenibilidad en el Mediterráneo

El COVID-19 ha creado una mayor conciencia de la importancia de la seguridad alimentaria entre productores, empresas, gobiernos y consumidores.

La producción agrícola es uno de los pilares de la economía, ya que representa el 3% del PIB mundial y casi el 30% del empleo global. Sin embargo, los mercados agrícolas son inestables, y reaccionan a pronósticos especulativos de los operadores, con variaciones en los precios, como ya ocurrió en 1986, 1996 o 2008. Los fuertes aumentos de precios desencadenan disturbios y revueltas entre los consumidores, además de una elevada inestabilidad en ingresos para los productores: las pymes agroalimentarias y granjas.

En 2020, esta situación se ha complicado por el cierre de fronteras para contener la pandemia. La inseguridad alimentaria, que afecta ya casi al 40% de la población mundial por la falta de alimentos o su mala calidad, se ve mucho más comprometida por el incorrecto funcionamiento de las cadenas de suministro y la salud pública.

Además, debido a la globalización de los mercados, las cadenas agroalimentarias se han fragmentado, lo que las hace más vulnerables a las crisis económicas y de salud. Estas crisis, que se suman a la degradación de los recursos naturales (tierra, agua, biodiversidad) y al cambio climático, cuestionan directamente el sistema alimentario agroindustrial.

Es el momento de planteamientos eficientes. Las dietas alimentarias patrimoniales, como la Dieta Mediterránea, deben constituir la base de la construcción de sistemas alimentarios regionales, basados en aspectos como la proximidad, solidaridad y autonomía, y por lo tanto, ser así más resistentes a las crisis económicas y sociales, de salud o del clima.

Al movilizar la agroecología, la bioeconomía circular y la gobernanza participativa, estos sistemas tienen la capacidad de garantizar un desarrollo local sostenible recuperando el mercado interno de los productos locales. Todo ello permite contribuir a reducir las fracturas territoriales revitalizando las zonas rurales, y también exportar a un mercado internacional más concienciado.

Es urgente una nueva visión y asociación del sector agrícola y alimentario en el Mediterráneo, basado en redes de desarrollo conjunto, que ayuden a superar las crisis, actuales y futuras.

Una visibilidad a largo plazo compartida es esenial para movilizar los recursos necesarios que desarrollen la cooperación agrícola entre las dos orillas del Mediterráneo e impulsen la construcción de un mercado integrado regional.

La industria agrícola ha pasado en las últimas décadas por una fase de innovación. Ahora, la seguridad alimentaria, las nuevas tendencias y la sostenibilidad significan más oportunidades para las PYMEs agroalimentarias, tan necesarias para apoyar la seguridad alimentaria mundial.

Digitalizar el sector con el fin de aumentar la producción agrícola y hacer frente a los riesgos climáticos ha demostrado su relevancia y promueve la cadena de valor en términos de productividad, trazabilidad, calidad, acceso al mercado o control de la salud.

Las granjas modernas usan soluciones y software para intervenir en parcelas, cumplir con regulaciones, monitorear la certificación de exportación o administrar la fuerza laboral.

En 2019, nuevas empresas agrícolas mundiales invirtieron casi 20.000 millones de dólares en tecnologías digitales. En el Mediterráneo el desafio se encuentra en promover una agricultura moderna, competitiva, global y sostenible en recursos para aumentar el atractivo del sector y ofrecer oportunidades de empleo a jóvenes en un mercado laboral dependiente de la tecnología.

La disponibilidad, el acceso y el consumo de alimentos de calidad son necesarios para el bienestar. En zonas como el África Subsahariana, 4 de cada 10 personas viven en extrema pobreza con menos de 1.90 $ por día. Y, lamentablemente, el número de personas desnutridas está en aumento en todo el mundo, debido a efectos combinados de sequias, inundaciones, plagas, conflictos internacionales, o variaciones en los precios de las materias primas. El Objetivo de Desarrollo Sostenible de cero hambre para 2030 ya casi es inasumible.

Sin embargo, hay opciones. Es posible implementar estrategias para lograr la seguridad alimentaria ayudando a los agricultores y pequeños productores. Es preciso eliminar las barreras. Invertir en energías renovables como la eólica, solar e hidroeléctrica a través de asociaciones público-privadas para aumentar el suministro de electricidad y facilitar la producción y el procesamiento local de alimentos. Es posible mejorar las infraestructuras, carreteras, y caminos para conectar las zonas productoras rurales y agrícolas con los mercados, así como facilitar subsidios directos a los productores rurales que son los que pueden evitar el hambre y la pobreza extrema.

La pandemia de Covid-19 está agravando los problemas ya existentes. Por este motivo, urge impulsar medidas para reactivar el sector agroalimentario y evita su asfixia. Pero también es imperativo sentar las bases para un nuevo modelo de desarrollo sostenible. Es el momento de tomar decisiones valientes

https://atalayar.com/blog/seguridad-alimentaria-y-sostenibilidad-en-el-mediterr%C3%A1neo

 http://www.ascame.org/en/food-security-and-sustainability-mediterranean 

 https://haycanal.com/noticias/14820/seguridad-alimentaria-y-sostenibilidad

 https://elcandelerotecnologico.com/2020/07/16/seguridad-alimentaria-y-sostenibilidad-en-el-mediterraneo/ 

https://www.territoriobitcoin.com/seguridad-alimentaria-y-sostenibilidad-en-el-mediterraneo/ 

 

viernes, 5 de junio de 2020

Acelerando la Economía Verde en el gran Mediterráneo


Otra de las consecuencias de esta pandemia de la COVID-19 en el mundo son los cielos azules, los árboles verdes y las noches estrelladas.

 La reducción de la circulación de vehículos y de las actividades industriales ha despejado el aire en ciudades habitualmente contaminadas, dejando a sus residentes asombrados. Esto no significa necesariamente que estemos progresando para mitigar el cambio climático, pero sí demuestra hasta qué punto nuestras acciones afectan a la naturaleza.

La COVID-19 ha interrumpido cadenas de suministro y financiación, y también afectará a los nuevos proyectos de energía solar y eólica. Sin embargo, las energías renovables serán el único sector energético que presenten crecimiento de su demanda este año. De hecho, el carbón verá su mayor disminución de demanda desde la II Guerra Mundial.

Nos encontramos en un contexto particular y complejo, marcado por crecientes incertidumbres económicas, políticas, de seguridad y geoestratégicas. Por ello, es imperativo formular respuestas urgentes y soluciones efectivas para afrontar juntos los grandes desafíos comunes. Es el momento de repensar el Mediterráneo para que sea un actor positivo y reactivo en la escena internacional. Hay que establecer una reflexión mediterránea adecuada para la región en su conjunto porque no se trata solo de energía limpia, sino de una forma diferente de operar, una normalidad diferente.

La región vive inmersa en múltiples desafíos: la pandemia, el desarrollo económico, el cambio climático, la demografía, los jóvenes, la inclusión de la mujer, el paro, la urbanización, la educación, la democracia... Y a pesar de todo, estamos condenados a tener éxito. La región Mediterránea cuenta con una de las poblaciones más jóvenes del mundo. Casi el 50% tiene menos de 30 años. Es increíblemente emocionante y nos obliga a mirar hacia el futuro. Necesitamos nuevas ideas que satisfagan las necesidades de esa población tan joven.

Hay muchos desafíos en juego, en particular en la gestión del turismo y la lucha contra la contaminación. El cambio climático es una seria amenaza para el desarrollo y la sostenibilidad. Es preciso gestionar los recursos, impulsar las políticas energéticas, y conservar nuestro gran patrimonio histórico común.

La hoja de ruta a seguir se puede basar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030. El alcance es ambicioso: poner fin a la pobreza, lograr una educación inclusiva, ciudades sostenibles, el acceso a agua potable, la igualdad entre géneros, el acceso a energías limpias... El problema es que muchos gobiernos ya han incumplido todos los compromisos anteriores y, sin la participación empresarial, estos objetivos seguirán siendo inalcanzables. Es preciso involucrar al sector privado, que no olvidemos que aporta el 60% del PIB mundial y el 90% de los puestos de trabajo.

El cambio climático y la escasez de agua en el Mediterráneo acrecentarán el impacto de los diferentes conflictos y retos. La mayoría de países han empezado a sufrir las consecuencias de la contaminación y sus efectos sobre la población y los demás aspectos de la vida. Hay una creciente conciencia de que la situación afecta a todo el mundo: no entiende de nacionalidad, religión, ni ideas políticas, ni orillas de un mar. Por tanto, la situación nos exige movilizarnos y construir juntos un medio ambiente sostenible.

En el Mediterráneo, es urgente impulsar la creación de economías eficientes en recursos y resistentes al clima. Es el primer paso hacia un futuro que debe incrementar la cooperación entre sus dos riberas y para ello se requieren medidas para ordenar los usos, así como para proteger un ecosistema.

La Economia Verde en el gran Mediterráneo

La economía Verde proporciona una gran oportunidad para fomentar un desarrollo global con crecimiento sostenible y en línea con la Agenda 2030. Está presente en las tecnologías limpias, las energías renovables, los servicios de agua, el transporte verde, la economía circular, la edificación verde, la agricultura sostenible y la conservación ambiental, entre otros. Los empleos verdes ya no son un espejismo sino una realidad cuyo tiempo parece que ha llegado. Todo ello no ofrecerá sino oportunidades de negocios y empleo.

El potencial de la región es considerable. Las energías renovables pueden ser el catalizador para estimular este crecimiento sostenible en el Mediterráneo. Además de energía hidroeléctrica y recursos eólicos, cuenta con la radiación solar más alta del mundo y con grandes extensiones de desierto. Técnicamente, la región podría cubrir sus propias necesidades y las del resto del mundo solamente con energía solar. La inversión total prevista en el sector de energías renovables hasta 2030 será de 250.000 millones de euros. Riqueza debe estar al servicio del Mediterráneo, de sus economías y sus pueblos.

La industria puede despegar de una recesión masiva, aunque todavía no hayan comenzado los esfuerzos para ello. Es imprescindible tener ambición y formular una nueva visión global mediterránea para que la región se convierta en líder en economía verde. Los parques solares a gran escala y los parques eólicos en tierra ofrecen la fuente de electricidad más barata para aproximadamente dos tercios de la población mundial. El futuro es optimista.

El impacto de la COVID-19 debe acelerar una transición global al 100% de energía renovable con una estrategia regional para alcanzar este rumbo. Debemos crear sistemas de energía sostenibles y abordar las emisiones de CO2.

Saldremos de esta pandemia más fuertes y debemos aprovecharla también para ser más inteligentes. La sostenibilidad tiene que ser una parte importante de la era post COVID-19 en la agenda global. Desde las decisiones individuales hasta las acciones corporativas y gubernamentales, debemos adoptar una economía verde, renovable y circular.

Para garantizar el desarrollo sostenible, los países mediterráneos deben invertir en recursos humanos proporcionando financiación para su desarrollo. El cambio climático afecta todos los aspectos de nuestras vidas: nuestro medio ambiente, nuestra economía y nuestra salud. El tiempo de hablar ha terminado. Es el momento de tomar medidas.

Una nueva era amanece para este sector, situando a esta región en el corazón de la industria global. Una planificación a largo plazo y una visión compartida son esenciales para movilizar los recursos necesarios que desarrollen la cooperación energética entre las dos orillas del Mediterráneo. Todos somos conscientes de la dependencia mutua en materia de energía entre Europa y el Mediterráneo. Hay opciones.

Barcelona, 25 Mayo 2020 











jueves, 14 de mayo de 2020

Innovación y Digitalización Post-Covid-19 : Una necesidad

Doce años después de la crisis financiera mundial, nos enfrentamos a una situación desconocida. Un tsunami sin precedentes que ha confinado a millones de personas en sus hogares, sacudido las bolsas, cerrado empresas, mercados, restaurantes y calles, paralizando nuestras economías. Los precedentes históricos revelan que una situación de este tipo podría alterar los sistemas políticos y económicos, reconfigurar ideas y teorías e imponer cambios radicales en nuestro estilo de vida.

En esta ocasión, los aliados inesperados han sido la innovación y la tecnología digital, que han contribuido a aliviar el impacto de la COVID-19 sobre personas, empresas y gobiernos. En medio del caos emerge una nueva era basada en lo digital, creando nuevas oportunidades. Pero los beneficios de la tecnología no se distribuyen por igual, ya que más de 3.600 millones de personas en el planeta aún no tienen acceso a internet. En la economía informal no existe el teletrabajo. Para millones de niños acceder a una educación en línea es un sueño remoto.

Es el momento de reaccionar de manera coordinada frente a los nuevos desafíos, porque la innovación y la digitalización están aquí para quedarse. Su implantación se ha acelerado y ya no hay vuelta atrás. Ha cambiado la forma en la que trabajamos, aprendemos, compramos o nos relacionamos. Debemos estar preparados para la llamada nueva normalidad.

Nunca antes la agenda digital ha sido tan necesaria y vital. No se trata solamente una respuesta inmediata contra el impacto de la COVID-19, sino que hace indispensable también el impulso de la investigación y la innovación. Los modelos económicos en vigor están sin aliento por la velocidad con la que se suceden los cambios. Nos encontramos en la era de la globalización, el cambio climático, las pandemias, la transformación digital, la economía colaborativa, la concentración urbana y la despoblación del mundo rural. Numerosos cambios que los gobiernos luchan por regular. Sin embargo, estos también implican nuevas divergencias y polarizaciones entre economías y sociedades. Por ello, es preciso dar nuevas respuestas.

El cambio tecnológico amenaza empleos, pero también crea alternativas. Las relaciones en el trabajo, entre empresas, empleados, los servicios, la movilidad... están evolucionando. La única clave para avanzar es mejorar en innovación y educación. Como en todo lo demás, el futuro de Europa, África y el Mediterráneo estriba en adaptarse, compartir experiencias y avanzar juntos.

Siguiendo el modelo actual, los gobiernos mediterráneos se centran en la creación de empleos y no tanto en la creación de empresas. Un modelo caducado que consiste en lanzar programas masivos de empleo público en lugar de financiar e invertir en empresas exitosas que creen empleos. Está claro que el progreso económico está relacionado directamente con actividades de formación, investigación e innovación, y que existe una correlación entre progreso social y la actividad empresarial.

El ciclo de vida de las empresas debe enseñar a muchos países que el secreto de la eterna juventud es la constante innovación. Los gobiernos tienen que equilibrar los gastos e invertir en infraestructuras tangibles, tales como carreteras, líneas ferroviarias o puertos. No obstante, hay que apostar también por intangibles como la educación, la investigación y el desarrollo. La I+D es el motor clave para construir y consolidar una economía del conocimiento e implantar una cultura de creatividad en la que los jóvenes se inspiren, transformen sus ideas, eleven sus ambiciones y persigan sus sueños.

El espíritu empresarial y el sector privado pueden impulsar la adaptación a la tecnología y la innovación, ser el vehículo para implicar a los jóvenes y avanzar. Hay que fomentar un nuevo marco mental, una nueva actitud, aprovechar la energía juvenil, las ideas frescas, pues son éstas las que traen oportunidades. La innovación es una palanca para la creación de valor porque transforma la manera de hacer negocios y tiene un efecto multiplicador en el crecimiento de una nación y sus empresas.

La innovación es el camino al desarrollo y a la supervivencia. El modelo para el ascenso de una empresa o país. La tecnología ya está aquí, pero por sí sola no es la respuesta. Es un facilitador y acelerador de nuevas formas de ser y de hacer. Para tener capacidad de crear riqueza y asegurar un futuro, innovar no es una opción, es una necesidad.

La región mediterránea tendrá que crear cientos de millones de nuevos empleos en las próximas tres décadas. Este desafío presenta una oportunidad para que la región transforme sus economías y aproveche la creatividad de su gran población juvenil y el poder disruptivo de la tecnología para crear riqueza.

Nos guste o no, las líneas de producción requerirán cada vez de menos mano de obra gracias a máquinas más eficientes, la automatización y la robótica. Además, la próxima ola traerá más inteligencia artificial, impresión 3D y nuevas capacidades que harán que el trabajo adicional sea redundante. Sabemos ya que 8 de cada 10 puestos de trabajo se perderán por las nuevas tecnologías (no por la inmigración o la globalización), que el 64% de trabajo existente hoy será automatizado y que el 66% de los puestos de trabajo para los próximos 10 años todavía no se han inventado.

La transición a la cuarta revolución industrial, combinada con una crisis de gobernabilidad, hace imprescindible reconsiderar a fondo el capital humano y adaptar la educación al mercado laboral para conseguir prosperidad y estabilidad. Las nuevas tecnologías digitales generan una nueva competitividad que, por el momento, no alcanza a muchos países mediterráneos. Para la región, una transición exitosa garantizaría la competitividad empresarial y sería un factor determinante para la consolidación industrial regional. No hacer nada es un riesgo de impacto negativo en su crecimiento futuro y su productividad.

En esta región, el reto económico más inmediato no son la diversificación ni los nuevos regímenes fiscales, sino la creación de empleos productivos y sostenibles para su juventud. Al mismo tiempo, hay que dotarla de la combinación de los talentos y habilidades que conviertan la industria 4.0 en generador de riqueza y paz social. Hay que preocuparse por el nivel de formación de la fuerza laboral y por su naturaleza cuantitativa y cualitativa. Los factores que hoy permiten evaluarla mejor son el desarrollo de la cultura digital, las habilidades y la capacidad de pensar de manera creativa.

La región posee un enorme capital humano por desarrollar. La educación, el impulso al sector privado y la comprensión de esta revolución tecnológica, serán ingredientes clave para el éxito. Esta es una tarea compleja que requerirá un amplio consenso social y una acción determinada de los gobiernos.

El potencial digital es ilimitado, lo que representa una oportunidad para el Mediterráneo. Un gran mercado con un rápido crecimiento. Un hub de innovación, creatividad y el espíritu empresarial. En los jóvenes se encuentran los recursos para hallar soluciones a los problemas acuciantes.

Dejar atrás el Mediterráneo en la transformación digital no es una opción. El ritmo de la cuarta revolución industrial no esperará a nadie. A medida que Estados Unidos y Asia avanzan, Europa y el Mediterráneo necesitan forjarse su propia identidad. Hoy el desequilibrio es obvio, y todo lo que impide mejorar la capacidad innovadora está condicionando el futuro.

La principal clave para la innovación es la formación. Las empresas que invierten en sus empleados para proporcionarles los conocimientos adecuados son las que crecen. Los gobiernos deben hacer lo mismo, mejorando las cualificaciones y fomentando la innovación en todos los sectores clave de la economía y en el sistema educativo. Si dejan de apostar por la educación de las nuevas generaciones, les estarían condenando a depender de otros de por vida.

Existe una gran necesidad de una nueva plataforma de colaboración que reúna a los gobiernos con las empresas y otros actores interesados en la cooperación público-privada del Mediterráneo, que facilite un diálogo progresivo que comprenda y respete los valores y la cultura de la región. Se debe Invertir en los jóvenes para desbloquear el dividendo demográfico en un área donde los intereses de los gobiernos, el sector privado y las organizaciones internacionales se alinean plenamente. Esto requiere hoy una acción conjunta de todos para asegurar una región próspera mañana.

Esta crisis pasará, pero no debemos olvidar que la innovación y la digitalización son el camino para la supervivencia y el desarrollo, el combustible para el progreso constante y el modelo para el ascenso de una empresa, una nación o una región.

Barcelona, Opinión, Lunes, 11 mayo 2020














miércoles, 19 de diciembre de 2018

MEDA WEEK La innovación es la clave

15/12/2018
"La innovación se posiciona como la clave para la productividad en el Mediterráneo"
"Para el crecimiento en el Mediterráneo, la educación digital de los jovenes es el reto y sin embargo, es una gran ventaja, ya que los jovenes se pueden adaptar rápidamente a las nuevas tecnologías, y ayudar al crecimiento económico de la región"
"75 millones de empleos pueden desaparecer, ocupados por máquinas, mientras otros 135 millones de puestos de trabajo nuevos, ligados a la tecnología,  apareceran. Es importante no dejar pasar la oportunidad."
"El 60% de los trabajos actuales, no existirán en 10 años. Y la mayoria de los nuevos trabajos, todavía no estan inventados, y apareceran gracias a la innovación y la transformación digital. La región, Europa, el Mediterráneo, que quiera tener futuro, precisa afrontar esa transformación digital, innovar y formarse"

Los empresarios mediterráneos han pedido hoy grandes "consensos" públicos y público-privados que favorezcan la innovación para incrementar la productividad y favorecer el desarrollo económico de la región independientemente de coyunturas políticas.
Durante la segunda jornada de la 12 edición de la Semana Mediterránea de Líderes Económicos (MedaWeek), que se celebra esta semana en Barcelona, el secretario general de la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria del Mediterráneo (Ascame), Anwar Zibaoui, ha asegurado que la única "clave" para avanzar es mejorar en "educación e innovación".

https://youtu.be/Qb3My8YgiTQ



martes, 17 de abril de 2018

"Start up" árabes

Oriente Medio suele acaparar titulares solo por ser lugar de conflictos, de gobiernos represivos, atentados, dictadores y de refugiados. Pero estas cuestiones no  muestran un cuadro completo de la región. 

En la zona se están desarrollando numerosas tendencias económicas y sociales innovadoras. Ofrecen una alternativa positiva a los escenarios fatalistas. Una revolución tecnológica está en marcha. La iniciativa empresarial y el sector privado abren grandes perspectivas para revitalizar la región.

La energía del futuro de Oriente Medio no será el petróleo. Lo será su capital humano. En la región viven 380 millones de personas, de las cuales el 60% son menores de 25 años. Son la energía que, bien canalizada, puede reconstruir la región y liberarla del sectarismo y la injusticia. El paro, sobretodo el juvenil, es un problema grave que aumentará si no se proporcionan alternativas.

La región necesita 75 millones de nuevos puestos de trabajo para los próximos 5 años. Hace falta una acción seria para crear economías inclusivas y empleo juvenil. Se requiere un enfoque dual en la creación de empleo, una adaptación de los conocimientos al mercado laboral, un camino libre para el sector privado y una inversión pública mayor.

Los jóvenes, universitarios y emprendedores están interesados en las energías renovables, la robótica y la tecnología. Hay que convertir esta tendencia en una norma mediante la creación de un entorno  que promueva y fomente el espíritu empresarial, mejore la educación y apueste por la innovación y el crecimiento inclusivo. La tecnología educativa es necesaria para proporcionar el salto. El ecosistema debe ser propicio para la captación de talento. Debe ayudar a producir una generación de creadores de empleo, en lugar de solicitantes de trabajo.  Por su parte, los gobiernos no deben centrarse en la creación de empleo, sino ayudar en la creación de empresas.

El mundo árabe no será Silicon Valley, pero está en un momento prometedor. Se multiplican las iniciativas y los Business Angels. Crece espectacularmente el comercio electrónico. El numero de fondos de capital riesgo se ha duplicado. Las universidades están construyendo aceleradoras e incubadoras para impulsar startups lideradas por jóvenes universitarios. Se notan los vientos de cambio en Casablanca, Túnez, El Cairo, Amán, Beirut, Dubái, o Riad.

Un ecosistema empresarial se está desarrollando. Puede ser el elemento de cambio. Si reinvierte en el espíritu empresarial, el último barril de petróleo no será llorado.

viernes, 2 de marzo de 2018

El móvil que revoluciona África

En la última década, seis de las diez economías con mayor crecimiento están en África. Favorecidas por la exportación de materias primas, el impulso del petróleo, los préstamos baratos de China y Japón y las remesas de la diáspora. El comercio, la construcción o los flujos de capital han permitido que la mitad de los países africanos mejoren su calidad de gobierno, el clima de negocios y los servicios básicos y esto se ha traducido en un aumento de los niveles de ingresos y un descenso de la pobreza del 51% en 2005, al 40% en 2016. 

Unos 350 millones de africanos ahora ganan entre 2 y 20 dólares al día. Aunque 400 millones de personas aún viven por debajo del umbral de pobreza y 200 millones habitan en estados frágiles o fallidos. Con 1.200 millones de habitantes, la mitad menores de 18 años, la demografía puede ser un dividendo o un desafío, dependiendo del acierto de sus gobiernos y la colaboración internacional. Es un factor importante. Al ritmo actual, en 2050 serán 2.000 millones, es decir, una persona de cada cinco en el mundo será africano, también uno de cada cuatro trabajadores.

12 millones de jóvenes africanos ingresan en el mundo laboral cada año, pero sólo una quinta parte consigue un empleo, 8 de cada 10 africanos son trabajadores autónomos y pobres atrapados.

Sin embargo, África está viviendo una revolución tecnológica. Centenares de millones de teléfonos móviles circulan por el continente. Internet facilita el salto tecnológico.

Es un momento de grandes cambios en el espacio global del sector de nuevas tecnologías y las telecomunicaciones. Muchas industrias y comercios tradicionales se ven amenazados por las nuevas aplicaciones que permiten servicios de datos y de voz. Tecnología que está impulsando nuevos modelos de negocio para millones de usuarios especialmente en África donde el e-commerce ya tiene una penetración del 20%.

Lo digital no ha nacido en África, pero la era digital africana se desarrolla ofreciendo sus propias innovaciones. En el contexto de un fuerte crecimiento en las redes móviles, instalación de banda ancha y la aparición de una multitud de aplicaciones, África innova a alta velocidad con nuevos usos y soluciones totalmente revolucionarias.

El despliegue de los clientes de prepago a finales de 1990, la llegada de los pagos móviles en la década de 2000 y el rápido desarrollo del comercio electrónico son los principales pasos de esta digitalización de las economías africanas. La tasa de penetración de la telefonía fue inferior al 3% a finales de la década de 1990, en la actualidad el continente cuenta con 850 millones de abonados a la telefonía móvil.

Telecomunicaciones, servicios financieros móviles, comercio electrónico, e-gobierno y las plataformas de economía colaborativa, son los cinco avances digitales que permiten a África saltar muchas etapas del desarrollo y pasar por delante de otros continentes.

La conectividad proporcionada por los teléfonos móviles puede remediar las deficiencias de las redes físicas e infraestructuras para facilitar el acceso a los servicios que antes eran inaccesibles como la salud, la educación o la inclusión financiera. África es un laboratorio digital y empieza a estar por delante en la economía digital con los modelos que fortalecen su desarrollo y transformación. 

Uno de los ejemplos más llamativos son los servicios financieros móviles; transferencias, pago, micro-crédito y micro-ahorro. En África, donde el 66% de sus habitantes no tienen acceso a una cuenta bancaria, es hoy el primer mercado del mundo del dinero móvil con el 53% de ofertas y 277 millones las cuentas creadas. Más de 100 operadores de telefonía móvil han puesto en marcha servicios para promocionar la inclusión financiera en el continente.

Es también en África donde se desarrollan con más velocidad el e-learning para estudiantes conectados, el escaneo biométrico de estados civiles, las ventas online, las aplicaciones para los agricultores, plataformas de salud de diagnostico para pacientes. Todas estas soluciones aportan una solución potente y competitiva a lo que era un cuello de botella en el desarrollo: acceso a la información, el mercado o los servicios.

No esperaba Mark Zuckerberg, cuando inventó la plataforma Facebook, ni la fortuna que va a acumular, ni la amenaza que este sistema representaría para algunos gobernantes, ni cómo iba a revolucionar la economía mundial.

En África se vive una historia emocionante. Mucha gente nunca tuvo un ordenador o un portátil y pasaron directamente a usar la tableta o el móvil, su primera experiencia es a través de estos medios. La tecnología digital acelera las oportunidades de crecimiento y dibuja una nueva perspectiva, especialmente en África.

 Cronica Global. Diario Digital. 28/02/2018. Artículo Opinión. Análisis Económico
https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/movil-revoluciona-africa_123962_102.html

jueves, 9 de abril de 2015

Ciudad Mediterránea

Las ciudades ocupan un 2% de la superficie del planeta pero albergan el 50% de su población, A finales de 2015, la población urbana mundial se habrá incrementado un 2%, o 70 millones, equivalente a Francia. La próxima década, habrá  500 ciudades con más de un millón de habitantes, algunas con más de 20 millones. Este crecimiento es importante en el Mediterráneo sobre todo en el norte de África y Oriente Medio, la necesidad de un nuevo modelo sostenible de desarrollo urbano es apremiante.

Las ciudades son el motor económico, generan empleo y riqueza, pero se enfrentan a múltiples retos y se convierten en espejo amplificador de los países. Su contribución fluctúa entre 50-80% del PIB, como en El Cairo, Estambul, Beirut, Casablanca o Barcelona.

Apostar por la ciudad inteligente es el camino. Al invertir en el capital creativo y social y la incorporación de la tecnología , la ciudad inteligente fomenta la competitividad gestiona eficazmente sus recursos y la infraestructura física, e involucra a los ciudadanos en la gobernabilidad. De este modo promueve el desarrollo económico y urbano sostenible y garantiza una mejor calidad de vida. Pero una ciudad inteligente no es una talla única para todos. En el Mediterráneo, la orilla sur no tiene los mismos retos que las ciudades del norte. Muchas de las necesidades se centra en proporcionar y mantener carreteras, electricidad, agua y transportes.

El modelo de ciudad mediterránea, compacta, compleja, eficiente y estable socialmente es el que consigue preservar y adaptarse a los tiempos actuales, La asociación entre organismos públicos y privados adquiere más importancia como modelo, con experiencias exitosas como Barcelona. La habitabilidad, y no solo la rentabilidad, debe ser la apuesta. Las ciudades tienen que ser buenos lugares para vivir y atraer a empresas y talento. En consecuencia, posicionarse y construir una reputación es fundamental. Una ciudad será atractiva mientras sea diferente.

La calidad urbana, la economía, la satisfacción de los residentes, y la cohesión garantizarán el éxito y competitividad de una ciudad.

La ciudad es un hecho permanente de la historia mediterránea. En ella se desarrollaron el comercio, y las rutas marítimas. Las ciudades del futuro serán innovadoras y emprendedoras que se adapten al mundo conectado que ofrece nuevos empleos y nuevas salidas económicas. Después de años de ensayo y error, el modelo económico de la ciudad inteligente comienza a madurar.

Expansión, Edición Catalunya, Pag. 2, Jueves 9 abril 2015

jueves, 26 de marzo de 2015

Más que revoluciones

Las plataformas de redes sociales, los móviles, las innovaciones tecnológicas, y un constante aumento del nivel de penetración de Internet, han dibujado una nueva perspectiva en Oriente Medio y África .

Cuando Mark Zuckerberg inventó la plataforma Facebook, no esperaba ni la fortuna que iba a acumular, ni la amenaza que este sistema representaría para algunos gobernantes, o como iba a revolucionar algunos países. Zuckerberg ha conseguido crear uno de los negocios más potente en muy pocos años, y ha ayudado a impulsar un sector que crece a pasos imprevisibles.

Oriente Medio y el Norte de África no son ajenos a lo político y mucho menos a lo económico. Cuentan con una población de 400 millones y una economía relativamente boyante, especialmente en los países del Golfo, que tiene un enorme potencial para las empresas que buscan capitalizar esta creciente influencia de las tecnologías de la información.

La inversión total en el sector TIC de Oriente Medio y África alcanzará los 270.000 millones de dólares en 2015 y aumentará un 24% hasta el 2018, En estos mercados, que registran tasas de crecimiento de dos dígitos, se espera un fuerte demanda en las Smart Cities, telecomunicaciones y servicios digitales y seguridad; por lo que el gasto en dispositivos aumentará un 30%.

Muchos grupos internacionales están aprovechando las oportunidades, en los próximos cinco años, empresas gigantes como Microsoft invertirán 2. 000 millones de dólares en la región. Esta revolución llega en un momento de grandes cambios en el espacio global del sector de las TIC y muchas industrias y comercios tradicionales se ven amenazados por las nuevas aplicaciones, que permiten servicios de datos y de voz.

Un entorno fértil ha impulsado nuevos modelos de negocio para más de 200 millones de usuarios de Internet en esta región, obligando a innovar sectores como alimentación, transporte, turismo, automóviles,etc... cada vez más dependientes de los servicios online y e-commerce, que tienen una penetración del 20%. Se vive una historia emocionante, mucha gente de esta zona nunca tuvo un ordenador o un portátil y pasaron directamente a la tableta o el móvil. En los países del Golfo la tasa de penetración de teléfonos inteligentes es la más alta del mundo, el 80%, superando a Corea del Sur, mientras en Rusia y Brasil es de 36% y 26 %, respectivamente. Medio Oriente y África están destinados a ser países punteros en su interés por la tecnología.

Expansión, Edición Catalunya Pag. 2 Opinión, Miércoles, 25 marzo 2015