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lunes, 29 de julio de 2024

Una comisaria europea para el Mediterráneo

El anuncio de la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de crear una cartera separada para ocuparse del Mediterráneo como parte de su próximo equipo es una decisión acertada y necesaria para impulsar la cooperación y la búsqueda de nuevas sinergias entre ambas orillas de la región.

"El Mediterráneo debe tener una atención prioritaria", dijo Von der Leyen en el Parlamento Europeo en Estrasburgo el pasado 18 de julio. "Por eso nombraré un comisario europeo para la región y propondré una nueva agenda para el Mediterráneo porque el futuro de las dos orillas del Mediterráneo es el mismo", apuntó la máxima representante de la UE.

En el Mediterráneo se acumulan los problemas y se multiplican los actores y los conflictos, lo que constituye un desafío común que precisa de un enfoque coordinado y global. Las buenas intenciones y palabras sin contenido no son suficientes. Las tragedias humanas que se suceden diariamente en nuestra región evidencian los desequilibrios y desigualdades que siguen existiendo.

Todo el Mediterráneo está experimentando un cambio radical. La región vive una situación de incertidumbre: crisis económica, guerras, intentos lentos de reformas,... Estamos en una etapa clave. No actuar multiplica el riesgo y afecta al conjunto de países.

Los conflictos, la cuestión de la seguridad, la necesidad de energías renovables, la crisis de los refugiados o la crisis migratoria son desafíos que la UE debe resolver con carácter de urgencia.

El sistema de valores europeos está en juego. A priori, la UE no tiene una estrategia o un plan concreto para abordar todos estos retos. Hasta el momento, ha actuado como un socio secundario, a veces incluso sin tener voz propia. Sin embargo, la región, desde Marruecos hasta el Golfo, es donde Europa tiene más intereses económicos y estratégicos.

En el Mediterráneo Sur y Oriental y el Magreb 50 millones de jóvenes están en paro, 27 millones sin formación y el 50% de los 388 millones de habitantes son menores de 25. Esto es una bomba de relojería. Europa tampoco está en su mejor momento, pues en los últimos años ha tenido que lidiar con graves crisis, como la guerra en Ucrania o la tensión en Oriente Medio. Los esfuerzos por integrar países de la región bajo un mismo paraguas, como el Proceso de Barcelona en 1995, la Política Europea de Vecindad en 2004, el instrumento de Vecindad y Asociación en 2007 y la Unión por el Mediterráneo en 2008 han dado pocos frutos, y menos aún credibilidad.

El futuro depende de la capacidad para adaptarse a las nuevas realidades y no levantar nuevos muros en el Mediterráneo. Lo que está en juego es mucho. Se necesita un nuevo enfoque europeo sobre las bases de la cooperación. Los cambios de paradigma, las nuevas tendencias en todos los sectores económicos y el nuevo escenario geopolítico global implican hoy una revisión urgente de la relación entre el Mediterráneo y Europa, caracterizada durante mucho tiempo por ser una relación donante-beneficiario. Trabajando en igualdad de condiciones fomentaremos una mejor cooperación que conducirá al fortalecimiento de economías más inclusivas y a un mayor bienestar social en ambas orillas de la región. Además, esta mayor cooperación nos permitirá convertir retos como la revolución digital o la economía verde y azul en nuevas oportunidades de futuro para explorar nuevos horizontes.

En la carrera entre EEUU y China, la Unión Europea solo encontrará su lugar en el nuevo orden mundial aliándose a sus socios del Mediterráneo y asociándose con África para crear un polo competitivo global. Pero ello requiere desplazar el centro de gravedad hacia el sur. Fomentar la cooperación económica ayudaría a solucionar los problemas de inmigración y radicalización, además de impulsar la interacción intrarregional, la creación de empleo, la inversión, el apoyo a las mujeres y jóvenes, la experiencia crediticia, o la promoción del turismo sostenible. Hablamos de políticas clave que podrían ayudar a resolver las condiciones socioeconómicas desesperadas en algunos países de la orilla sur. Se lucharía contra la pobreza y el desequilibrio.

Ha llegado el momento de poner en marcha un programa ambicioso que apoye la creación de un espacio común. La UE debe adoptar una nueva política clara y efectiva. La figura de un Comisario Europeo para el Mediterráneo supondría una respuesta efectiva y una apuesta estratégica ante la situación crítica que atraviesa nuestra región. Es necesario revitalizar la Unión por el Mediterráneo que constituye el marco regional de cooperación adecuado entre los 43 Estados miembros.

Europa tiene que implicarse ya que su futuro está estrechamente relacionado con la capacidad de desarrollo de la otra orilla. Si los europeos y los mediterráneos quieren ser más que vecinos y convertirse en propietarios de un futuro común, deben entender esta evidencia

Hay que pasar de las emociones a las soluciones, y no esperar con los brazos cruzados a que aumenten los riesgos, los desafíos y los costes. Las oportunidades perdidas han sido muchas y muy dolorosas.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Tribuna-opinión, 23 de Julio 2024

lunes, 15 de julio de 2024

La economía del mar azul

   El Mediterráneo, el mar azul por excelencia, como lo definió Julio Verne en 20.000 Leguas de Viaje Submarino, es el nexo de los pueblos de nuestra región, el epicentro de nuestras vidas, el gran catalizador de los principales acontecimientos del pasado, presente y futuro. Pero, además, el Mar Mediterráneo ha sido y sigue siendo un modo de subsistencia de los pueblos de la región, pues obtenemos suministros esenciales y servicios, como la acuicultura y pesca, y es uno de los principales destinos turísticos del mundo.

A pesar de todo este potencial y de la innegable dependencia del Mar, en los últimos años han surgido varios desafíos que ponen en riesgo la estabilidad y el desarrollo económico de la región. Lo vemos en la industria turística o en la seguridad alimentaria -se han interrumpido cadenas de suministro por las cuarentenas y sectores como la pesca están en una situación de máxima vulnerabilidad-. Los desafíos actuales se evalúan en términos de salud, medicina, seguridad alimentaria y energética, mitigación y adaptación al cambio climático, y transferencia de conocimiento y avances científicos. Aunque el desafío de futuro más importante es fortalecer la resiliencia para prevenir pandemias y choques.

Necesitamos aprovechar ese potencial del mar, el 70% de nuestro planeta, para proporcionar el impulso azul a nuestras economías, y construir un mundo más resistente y sostenible. Las comunidades costeras deben adaptarse a los riesgos crecientes. Para 2050, más de 500 ciudades costeras se enfrentarán a un aumento del nivel del mar de al menos 0,5 metros. Los costes de los daños causados por las inundaciones podrían alcanzar los 5,5 billones de dólares en unos años.

El océano es fundamental para la vida en la Tierra. Absorbe una cuarta parte de todas las emisiones de dióxido de carbono y captura más del 90% del calor adicional que generan. La economía azul está valorada en más de 2.5 billones de dólares anuales. Proporciona pescado y marisco a más de 3.000 millones de personas cada día. Transporta alrededor del 90% del comercio mundial. Es una fuente de energía e ingredientes clave para combatir enfermedades. Para muchos, es su medio de vida, un lugar de trabajo y un hogar.

La economía azul proporciona alimentos y agua, genera empleos y es una fuente de crecimiento económico para millones de personas, sobre todo los segmentos de población más pobres y vulnerables. Según una estimación, genera entre 3 y 6 billones de dólares para la economía mundial. Si fuera un país, la economía Azul sería el séptimo más grande del mundo. Estamos hablando de un importante motor del desarrollo urbano y regional. En las ciudades costeras, la economía azul proporciona empleo a millones de personas, incluso en el sector náutico, la investigación biomarina o las tecnologías azules. En España, la economía azul genera una facturación anual de 3.800 millones de euros sólo en Barcelona, y en la región sur de Andalucía representa alrededor del 10,5% del PIB.

Pero la economía azul no va sólo de ingresos económicos, sino también de beneficios no comerciales, como el almacenamiento de carbono, la protección costera, los valores culturales y la biodiversidad. A nivel mundial, los servicios ecosistémicos, como la producción de energía eólica y la protección costera, generan beneficios por valor de 140 billones de dólares al año, lo que representa más de una vez y media el tamaño del PIB mundial.

En este contexto, el Mediterráneo debe cooperar para poner en marcha e implementar un sistema de gobernanza marítima sostenible y así impulsar la contribución económica de los océanos, contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por ello, es necesario un nuevo modelo económico que impulse el potencial del Mediterráneo. Hay que unir esfuerzos y fortalecer la colaboración de las comunidades empresariales relacionadas con el sector marítimo regional para aprovechar las oportunidades y enfrentar estos desafíos.

La economía azul abarca muchos sectores con diferentes tipos de oportunidades de inversión. No es tan fácil de definir como ocurre con la economía verde, que tiene que ver con la producción de energías "limpias" para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la ciudad de vida de los ciudadanos. Pero, el azul podría ser el nuevo verde. Engloba la seguridad y gestión marítimas, el transporte y las actividades portuarias, la construcción naval, el reciclaje, la energía offshore, la bio-prospección, el papel de los ecosistemas, la pesca y la acuicultura, los servicios.... La educación de la juventud es fundamental para darle forma: la economía azul tiene la capacidad de proporcionar empleos muy necesarios en toda la región.

La economía azul es una fuente  de riqueza y prosperidad para el Mediterráneo. La región debe aprovechar ese potencial y las oportunidades de crecimiento, empleo e inversiones. Las estrategias nacionales deben identificar claramente las prioridades, desarrollar una visión clara para el desarrollo sostenible y garantizar las políticas y las acciones necesarias para promover la economía azul, además de salvaguardar el mar.

Los sectores de esta economía del mar se apoyan en los ecosistemas marinos naturales y los recursos marítimos. Existen interrelaciones evidentes: los turistas requieren transporte marítimo y son grandes consumidores de pescado o marisco tradicional. La energía eólica marina puede interferir con las actividades pesqueras. La construcción naval y el reciclaje dependen en gran medida de la demanda del sector del transporte. Algunas actividades innovadoras (por ejemplo, turismo de pesca) enfatizan aún más la importancia de la integración entre diferentes sectores. La adopción de un enfoque intersectorial es crucial para analizar y desarrollar estrategias que beneficien a varios sectores económicos.

Desarrollar una economía azul saludable y sostenible es imprescindible. Invertir en acciones oceánicas clave como la descarbonización del transporte marítimo, la conservación y restauración de manglares, la producción sostenible de productos del mar o el desarrollo de energías renovables proporciona beneficios globales. No solo beneficios financieros, sino también mejores resultados de salud para los consumidores, una biodiversidad más rica y trabajos más seguros, entre otras prestaciones. Un mar sostenible debe verse no solo como un imperativo de conservación, sino también como una prioridad para el futuro de la economía, el ecosistema y la sociedad.
 
Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Edición Catalunya, Opinión,  11 Julio 2024



lunes, 1 de julio de 2024

Marca Mediterránea

En un entorno competitivo global, el Mediterráneo se enfrenta a múltiples desafíos. Estos se refieren principalmente a su posicionamiento entre regiones. Para impulsar su éxito será necesario unir el largo plazo y los proyectos capaces de garantizar el desarrollo económico, y la ejecución oportuna y eficiente de los planes operativos. Otros elementos esenciales son la selección de los instrumentos idóneos, el establecimiento de las prioridades correctas y confiar en los procesos de ejecución.

El Mediterráneo, cuna de civilizaciones, puente entre Oriente y Occidente, origen del pensamiento político y filosófico, tiene ahora la oportunidad de recuperar el esplendor y la hegemonía del pasado. El ADN Mediterráneo es rebelde, creativo, viajero, curioso. Es sinónimo de innovación, un factor clave para superar múltiples crisis y reinventarse continuamente para inspirar y ofrecer un horizonte ambicioso, para crecer y emprender. Si en el pasado las naciones mediterráneas estaban unidas por el comercio del vino y del aceite, hoy en día lo están por los acuerdos bilaterales en sectores como los de energía, agricultura y salud, por la transferencia de conocimiento y tecnología y, sobre todo, por las ideas y los intereses compartidos.

Hablar acerca del Mediterráneo es hablar de la “Marca Mediterránea”, un concepto que engloba el patrimonio cultural e histórico, la idiosincrasia de sus pueblos con sus estereotipos particulares, la gastronomía e, incluso, la estética mediterránea. Sin duda, nuestra región se está convirtiendo en el centro de un poderoso imaginario que inspira propuestas y valores de marca y se convierte en parte de un sugerente lenguaje de marca.

Las marcas crecen y se desarrollan en contextos o entornos específicos que proporcionan (y a veces limitan) su desarrollo. Dicho contexto podría definirse por el convencionalismo, los antecedentes culturales, los marcos de categorías o las premisas establecidas por diferentes operadores e influyentes. Es decir, las marcas están condicionadas por antecedentes culturales y apelan a la autenticidad y a la singularidad, al valor diferencial, como ocurre en el sector turístico del Mediterráneo, con un auge de destinos y productos conectados con la tradición y los valores culturales.

Los países mediterráneos tienen mucho en común. Un mar, una historia, una cultura, una comida y unos valores que nos recuerdan que es posible trabajar juntos y crear un nuevo destino común. Para avanzar será necesario crear un espacio común de carácter innovador y dirigido a constituir un eje básico de la evolución entre ambas orillas del Mediterráneo. Para ello, no es suficiente con comprender únicamente el contexto de la marca, sino indagar en el contenido, es decir, en esos valores únicos que todos identificamos con el Mediterráneo. La clave está en potenciar un “referente de especificidad”, es decir, poner el foco en lo que diferencia nuestra región de otras. De esta manera, daremos a conocer la riqueza y la diversidad de nuestros pueblos, proporcionaremos referencias significativas a los consumidores y evitaremos la mercantilización de los rasgos mediterráneos y la indiferenciación.

Ha llegado el momento de construir todos juntos esta marca que nos identifica, nos diferencia y nos enorgullece. Para avanzar en el desarrollo económico del Mediterráneo es necesario establecer un lenguaje de marca mediterránea más segmentado y pluralista. Es hora de buscar respuestas que permitan el desarrollo y la construcción de un futuro común entre las dos orillas. La región debe promover su modelo económico e ilustrar su desempeño, excelencia y demostrar su capacidad para afrontar cualquier desafío, igual que en el pasado. Desafíos que afectan por igual a todos los países de la región, como son la transformación digital y la implementación de nuevas tecnologías, o la economía verde y azul. 

Para convertir desafíos en oportunidades es necesario configurar nuevas alianzas. Sólo así crearemos un entorno que favorezca la convivencia y la cooperación entre los pueblos de ambas orillas. Esta acción permitiría la integración de las generaciones emergentes y el arraigo de los valores de tolerancia y aceptación del otro, más allá de los estereotipos manidos, lejos de cualquier forma de exclusión y rechazo que engendre irreparablemente una lógica de confrontación y antagonismo. Es posible construir una relación sana y alejada de prejuicios, con una gestión común de problemas comunes. Un enfoque global e integrado y una responsabilidad compartida son posibles. Los mediterráneos debemos construir un futuro en común, porque sabemos que cuando nos unimos emprendemos iniciativas que nos hacen avanzar. Porque mantenernos juntos es progresar. Trabajar juntos es triunfar. 

Anwar Zibaoui, ON Economia, Opinión, 22 Junio 2024

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/marca-mediterranea-anwar-zibaoui_1239192_102.html

 

viernes, 8 de marzo de 2024

Liberar el potencial de las mujeres emprendedoras

 Fomentar el espíritu emprendedor es clave para potenciar el desarrollo económico y el crecimiento en cualquier ámbito pero también para propiciar la diversidad en el sector privado. El espíritu emprendedor es sinónimo de creación de oportunidades de empleo, reducción de la concentración de los poderes económicos, y creación y distribución de riqueza.

Liberar  este espíritu entre las mujeres todavía es más importante, pues no sólo está en juego la igualdad de género sino también un mayor impacto económico y social. Las mujeres son agentes clave para la creación de empresas con una ventaja competitiva, sobre todo porque aportan soluciones innovadoras que mejoran la vida de las personas. Su impacto en la sociedad es determinante.

Aunque se han dado pasos importantes en el fomento del espíritu emprendedor femenino en el Mediterráneo, todavía queda mucho camino por recorrer. Las desigualdades que afectan a las mujeres en el sector empresarial tienen raíces profundas que van desde factores culturales hasta el insuficiente apoyo ofrecido a las empresas lideradas por mujeres, la falta de un marco político que aborde la brecha de género y el reto de promover la conciliación familiar con el trabajo, entre otros. La integración de las mujeres en la economía, en la región mediterránea y África, sigue siendo una asignatura pendiente, a pesar de algunos progresos .  

Hay que favorecer la participación de las mujeres en los órganos de decisión del ámbito económico, político y público. Para ello, sector público y privado deben buscar soluciones conjuntas para garantizar la igualdad de género en cualquier ámbito: igualdad de oportunidades en retribuciones y ascenso -no encasillando a las mujeres en cargos determinados- y fomentando el emprendimiento femenino y una mayor presencia de mujeres en los comités de dirección de las empresas. Ahora más que nunca es fundamental dar nuevos pasos para luchar contra las barreras políticas y regulatorias, allanar el camino para acelerar el acceso a instrumentos financieros, lanzar asociaciones innovadoras con el sector privado, y brindar oportunidades de capacitación para las emprendedoras del Mediterráneo.

Promover una relación positiva entre el avance de las mujeres en la economía y el crecimiento del PIB es una necesidad para hacer frente a los retos y aprovechar plenamente el talento de toda la población, no sólo la mitad de ella. Es prioritario avanzar hacia la inclusión financiera de la mujer y estimular la acción colectiva, comprometiendo a la comunidad financiera internacional a aumentar el financiamiento a las mujeres y especialmente a las pymes dirigidas por mujeres.

Si hablamos de romper estereotipos y cambiar la mentalidad cultural, debemos tener en cuenta también la tecnología, pues está permitiendo que las emprendedoras aporten formas creativas para superar las obsoletas brechas y barreras y dar valor a la economía. Por ello, es importante apoyar a las incubadoras y aceleradoras que ayudan a las empresas dirigidas por mujeres, y dar oportunidades y un mejor acceso a la a información, formación y la financiación.

Las empresas se encuentran en una posición única para derribar barreras y limitaciones basadas en el género y la cultura abordando la desigualdad como uno de los aspectos centrales de la agenda 20230 y así facilitar el acceso al mercado laboral y al mismo tiempo mejorar la retención del empleo femenino. Las empresas pueden responder mucho más eficazmente a las necesidades de las mujeres afectadas por la guerra y los conflictos.

En definitiva, precisamos medidas serias para crear economías inclusivas con empleo femenino. Los gobiernos tienen un papel clave en esta misión, facilitando el marco legal y redirigiendo la inversión pública hacia los elementos intangibles, como la educación y la salud de la mujer, la I+D y la innovación para los proyectos impulsados por mujeres.

Por cada contratiempo y cada fracaso, hay un éxito escondido en las sombras, Hay grandes historias de valentía y ambición de mujeres empresarias. Iniciativas innovadoras, con gran impacto en sus comunidades y que están cambiando mentalidades. El número de mujeres empresarias en el sur del Mediterráneo y África está aumentando con una participación del 22%. Aunque lejos aún del 33% el  promedio mundial.

Con 7.5 millones de microempresas y Pymes impulsadas por mujeres en el sector formal, y cuatro veces más en el sector informal, África lidera las tasas mundiales con mujeres emprendedoras exitosas que guían y contribuyen con su ejemplo a reducir las barreras. Al empoderar a la mujer se favorece a todas su comunidad y se contribuye al crecimiento económico.

La mejora de la situación social, económica y de salud de la mujer son esenciales para un futuro desarrollo sostenible de toda la región.  Se ha demostrado que al empoderar a la mujer se influye en su entorno y se favorece a toda su comunidad, al ayudar a erradicar la pobreza y contribuir al crecimiento económico.

Si buscamos la transformación cualitativa de nuestras sociedades, tenemos que luchar contra las actitudes negativas que frustran a las jóvenes actualmente. Hay que fomentar su esfuerzo, su talento y su confianza en sí mismas para buscar de forma natural un trabajo significativo y una carrera de la que se sientan orgullosas.

Nos jugamos el futuro. Hoy en día, ser conformista no es una opción, porque no ayuda a dinamizar la próxima generación de mujeres líderes de inspiración. 

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Economía Opinión, 7 Marzo 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/03/07/65ea2b67468aeb2d248b4583.html

lunes, 11 de diciembre de 2023

Explorar las finanzas islámicas

 La prosperidad es interdependiente de la inclusión y la sostenibilidad; del hecho de que ningún emprendimiento es sostenible si no incorpora y refleja a su sociedad; de que tener un ecosistema empresarial sano implica tener mejores pymes, más personas con acceso al crédito, más diversidad, y menos informalidad.

Y el sector financiero islámico constituye una gran oportunidad que alcanzará un volumen de 5,9 billones de dólares para 2028. A simple vista, para algunos pueden parecer unas tradiciones religiosas o convicciones éticas, pero hay mucho más: un tremendo potencial que empieza a agitar muchos sectores económicos. Los estereotipos de fanatismo sin alegría son tan engañosos como la idea de que el mercado musulmán implica sólo las finanzas sin intereses y la carne sacrificada a mano.

Por ello, crece el interés en el sector financiero islámico. Son cada vez más numerosas las entidades que intentan desarrollar productos e instrumentos adaptados a las reglas que rigen este concepto a pesar que el sector representa un 10%  a nivel mundial pero muestra aspectos más saludables que muchos de sus compañeros convencionales.

Este sector mantiene su impulso de crecimiento a pesar de los desafíos de una economía en recuperación, que también se ha visto afectada en gran parte por los precios de la energía, los conflictos, la interrupción de la cadena de suministro y el aumento de la inflación.

De hecho, la financiación islámica se ha expandido a un ritmo mucho más rápido en los últimos años en comparación con el crecimiento de los préstamos convencionales. los dos segmentos crecieron a una tasa compuesta promedio de 10,5 % y 3,4% respectivamente durante el período 2021-2022.

Se espera que la industria financiera islámica global crezca a 5.9 billones de dólares para 2028 de los 4 billones en 2022, y cuenta con el respaldo de 1.679 instituciones financieras presentes en 136 países en todo el mundo. Este fenómeno abarca regiones geográficas distintas y límites culturales.

Las perspectivas para el sistema financiero islámico son optimistas, será el sector que más crece del sistema financiero mundial, con el  8%  anual hasta  2026. El mercado aún se encuentra en una etapa de madurez, están surgiendo oportunidades considerables, y animado por capitales en busca de oportunidades, particularmente con el mayor enfoque en alinear los productos financieros islámicos con factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y los recientes avances en digitalización.

Pero se deberán liberalizar sus mercados, asegurar la libertad de inversión, y la coherencia jurídica lo que facilitara su incorporación  rápida al sistema financiero internacional.

Esta novedad está demostrando una capacidad de movilizar recursos con una gama diversificada de productos de inversión y ahorro, que podrían beneficiar al sector público y privado y atraer importantes flujos para invertir en sectores productivos y financieros. Vale la pena no dejar pasar esta gran  oportunidad.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Tribuna-Opinión, Edición Catalunya, 30 Noviembre 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/11/30/65688486468aeb337c8b464d.html


martes, 5 de diciembre de 2023

El Mediterráneo necesita un plan para el cambio climático

La evidencia científica demuestra que se está produciendo un cambio climático provocado por el hombre. Las consecuencias son graves y globales, con continuos ejemplos de desastres naturales, como inundaciones o sequías, un aumento de la temperatura media y el conocimiento de que los recursos disponibles están limitados y se precisan soluciones.

La región Mediterránea sufre especialmente esta degradación y sus consecuencias. Aumento del nivel del mar, salinización de las zonas costeras, desertificación, la contaminación del aire y el agua o temperaturas récord amenazan a todos los países mediterráneos que, además, dependen de la agricultura y el turismo. La escasez de agua no entiende de fronteras, países o religiones, y la situación exige movilizarnos y construir juntos un futuro con un medio ambiente sostenible.

La única solución es colaborar para ser efectivos. Los países mediterráneos deben mejorar la cooperación científica y técnica, invertir en tecnologías propias, evitar derroches, adoptar mejores sistemas de gestión del agua y otros recursos, revisar la deforestación, parar la desertificación y compartir información. Sin planificación las condiciones empeorarán y obligarán a grandes movimientos de personas, como refugiados climáticos, y más caos y problemas con altos costes económicos y sociales.

Ante los grandes desafíos comunes. La región precisa una forma diferente de operar y vivir, con respuestas conjuntas, urgentes y efectivas, gestionar mejor los recursos, detener la amenaza al desarrollo, también gestionar el turismo y conservar el gran patrimonio histórico común.

El gran desafío mediterráneo es global, va más allá de los países y sus fronteras. Debemos crear un concepto de vida sostenible que aborde los problemas actuales con el objetivo de proporcionar un futuro mejor a las nuevas generaciones. Solamente coordinando los esfuerzos en una visión compartida integral de los actores públicos y privados de la región permitirá diseñar soluciones factibles y efectivas.

Las primeras acciones están previstas, acelerar la transición energética y reducir las emisiones de carbono, mientras se promueven prácticas sostenibles que impliquen a todos. 

La necesidad de un plan regional para impulsar las energías renovables de manera sostenible es primordial, ya que el aumento de la población y la diversificación económica han llevado a una mayor demanda energética. Las energías renovables, aunque son un participante relativamente reciente en el panorama energético regional, tienen un gran potencial para reducir los costos a largo plazo, reducir las emisiones de carbono, conservar la escasez de agua y crear empleos. 

En la región Mediterránea el enfoque para combatir el cambio climático y caminar hacia la sostenibilidad y la energía renovable debe ser  integral, impulsando los cambios necesarios no solo en la producción y el consumo, en las colaboraciones entre las múltiples partes interesadas, en asociaciones público-privadas, en el pensamiento económico ecológico y en las opciones de financiación verde. Todos deben participar de este movimiento para producir el impacto necesario para un cambio duradero.

Tomarse en serio el cambio climático representa una importante oportunidad para las economías de la región ,ya que su futuro depende de la diversificación, la eficiencia y la conectividad. El cambio climático está remodelando el discurso político en todo el mundo y cambiando las prioridades de los inversores . Esto, a su vez, está impulsando a las empresas a priorizar la agenda climática.

La región, en particular el sector privado, necesita acelerar la inversión en tecnología climática, invertir en infraestructuras de transporte más eficientes como ferrocarriles, refrigeración urbana, desalinización de agua y tecnología agrícola sostenible. 

Todas las empresas y organizaciones de la región tendrán que integrar la financiación climática en sus políticas fiscales. Se necesita crear espacio fiscal para aumentar el financiación para la adaptación climática. La necesidad de aumentar la financiación climática es de aproximadamente 7 billones de dólares a nivel mundial para finales de esta década, y se espera que el sector privado cubra el 80% del déficit de financiación.

A finales de noviembre, en Dubái, se celebra la 28ª Conferencia sobre el Cambio Climático o COP28. Cada vez hay más conciencia de lo que está en juego, y mejoran las expectativas de un espíritu de acción colectiva y respuesta verdaderamente global. Ante el grado de afectación y la repercusión directa en nuestra región, los países Mediterráneos no deberían quedarse atrás.
 
Será preciso un esfuerzo colectivo, una ayuda considerable de las potencias mundiales más ricas que han causado mayor daño al clima en los países más afectados.  Una recuperación verde colectiva debe ser el camino a seguir si queremos garantizar la sostenibilidad del planeta y un futuro más brillante para las generaciones Mediterráneas actuales y futuras.

Anwar Zibaoui, Opinión, ON Economía, 29 Noviembre 2023

martes, 28 de noviembre de 2023

MEDAWEEK BARCELONA 2023 II

  Mi visión, sesión a sesión, de los retos a los que se enfrenta nuestra Región Mediterránea tras esta 17 edición de la Medaweek Barcelona 2023.

Es cierto, que queda mucho trabajo pendiente, pero, también, se está trabajando mucho y estamos en el camino correcto.

15 de Noviembre 2023

OFFICAL OPENING : WELCOME ADDRES
MEDITERRANEAN TODAY: FOCUSING ON CLIMATE CHANGE

En 2023, numerosos países mediterráneos han sufrido los efectos del cambio climático con desastres naturales como inundaciones o sequías con un grave impacto en la economía regional. Trabajando juntos, compartiendo conocimiento y combinando experiencia podemos mejorar la competitividad de nuestras empresas y nuestra región, anticiparnos a los problemas comunes y coordinar esfuerzos en una visión compartida

MEDITERRANEAN TOMORROW
Una sesión en la que explorar juntos el papel crucial de la conectividad y la digitalización en la configuración del futuro económico y social de la región mediterránea. Con el ejemplo del papel de los cables submarinos para impulsar la revolución digital en las regiones costeras, y su impacto en el crecimiento económico de nuestra región.

20TH NEW AFRICA BUSINESS DEVELOPMENT FORUM
20 años al servicio de una África mejor integrada y más próspera. Crear vínculos sólidos entre la UE y África no es solamente una elección estratégica, también es un imperativo moral. Los desafíos compartidos (cambio climático, desarrollo económico, globalización, desarrollo sostenible, seguridad, crisis sanitarias mundiales...)  exigen un enfoque unido y proactivo.

15TH MEDITERRANEAN WOMEN ENTREPRENEURS FORUM
La integración de la mujer en la economía es un tema pendiente, no solamente en la región Mediterránea, con razones como la desigualdad, factores culturales, falta de marcos políticos y el desafío de promover la conciliación familiar. Las emprendedoras mediterráneas se han reunido, un año más, para compartir sus experiencias, identificar recursos y valor añadido, establecer conexiones y discutir la forma de superar los desafíos comunes.

AFTERWORK:  NETWORKING COCKTAIL
            THE GALA DINNER AND AWARDS CEREMONY

16 de Noviembre 2023

7TH ISLAMIC FINANCE FORUM
Con sus principios éticos y socialmente responsables, las finanzas islámicas están atrayendo inversores, ofreciendo oportunidades para la sostenibilidad y el crecimiento económico. La región mediterránea, centro entre tres continentes, y con enormes recursos naturales y talento humano puede aprovechar el potencial de estas finanzas para impulsar oportunidades.

3ERD MEDITERRANEAN HEALTHCARE FORUM
La población envejece y el gasto mundial en atención sanitaria aumentará en los próximos años, mientras se debate la medicina personalizada, la gestión de los datos, los modelos de pago y la financiación pública de la atención médica. Tras la crisis del Covid-19, el sector de la salud en el Mediterráneo precisa una cooperación más eficiente entre los sectores públicos, privado y la sociedad civil, Y transformar los sistemas de salud de las economías emergentes para lograr una atención médica universal.

GREEN&BLUE: MEDITERRANEAN NATURE ECONOMY
La economía verde y azul, como oportunidad para promover el desarrollo global, y esta sesión como una plataforma para reunir soluciones, aunar respuestas y repensar el Mediterráneo para convertirlo en actor positivo y reactivo en la escena internacional. Una hoja de ruta que debería basarse en los Objetivos de Desarrollo Sostenible del 2030, un año, por cierto, cada vez más cercano.

7TH MEDITERRANEAN TEXTILE FORUM
La industria textil debe evolucionar ante la implementación de la estrategia europea para los textiles sostenibles y circulares. El futuro de todos es más consciente con el medio ambiente e innovador ante nuevos retos. Busca ser socialmente responsable, invertir en las nuevas tecnologías textiles, sensible ante la economía circular y el impacto ambiental

MEDITERRANEAN TOURISM INDUSTRY FORUM: HOTEL & CRUISE
Uno de los foros imprescindibles por su valor económico en el Mediterráneo. Con cien mil hoteles y un millón de restaurantes en la región, el sector quedó afectado tras la pandemia y debe reinventarse en un modelo operativo más eficiente, que aproveche las últimas tecnologías, la innovación y la digitalización, que sea más coherente, moderno y rentable, generando tanto ingresos como empleo que beneficie a toda la población.

AFTERWORK: MEDCONNECT MATCHMAKING EVENT & NETWORKING COCKTAIL

https://www.medaeconomicweek.org/


 Y comenzamos a preparar la próxima edición....   

Anwar Zibaoui, Noviembre 2023

lunes, 13 de noviembre de 2023

África, integración y las grandes potencias

 El potencial del continente africano es enorme

África tiene aproximadamente la mitad de reservas mundiales de oro, del 12% al 15% de las reservas globales de petróleo, el 8% de gas natural y un tercio de las reservas minerales del mundo. También posee el 60% de las tierras agrícolas cultivables del mundo, y cuenta ya con una población de 1.300 millones de personas, el 60% menores de 25 años.

Sin embargo, también es el continente más afectado por acontecimientos globales geopolíticos, económicos, climáticos y de guerras o pandemias; y precisa crear 100 millones de empleos en los próximos 5 años para satisfacer el crecimiento de su población, y evitar convertirse en el mayor exportador de inmigrantes, que huyen de la violencia y los países fallidos.

En 2021, entró en vigor la nueva Área Continental Africana de Libre Comercio (AfCFTA por sus siglas en inglés) o Zona de Libre Comercio Continental, integrando 55 países. El proceso fue complejo pero la integración puede marcar la diferencia e impulsar su viabilidad económica. El mercado africano único puede aumentar su comercio interior del 18% actual a un 25% en 2025, y mejorar la competitividad y la participación de África en el comercio mundial.

Un África unida, se convertiría en el mayor exportador mundial de petróleo, oro, cobre y cobalto entre otros muchos productos, y el continente no es solamente rico en recursos. Su población llegará a los 2500 millones en 2050, y con sus diversos ecosistemas y su diversidad ofrece numerosas opciones de futuro. Las trabas a la integración son la seguridad, las débiles infraestructuras de energía y transporte y la baja capacidad de procesado de productos.

El éxito del proyecto determinará el futuro de África como última frontera del crecimiento global. En el contexto de lucha por el liderazgo mundial entre China y EEUU, se está desarrollando una carrera por aprovechar las oportunidades que se abren en África. EEUU planea ya como conquistar el continente y China construye sus rutas de la seda del siglo XXI, la iniciativa OBOR "Un cinturón, una ruta" que entra en África a través del puerto de Nairobi, en el océano Índico. Mientras, Rusia también ha entrado en esta competición promoviendo golpes de estados en varios países del continente. Estos movimientos deberían alertar a los europeos del riesgo de cerco geoeconómico, ya que la UE no tiene un plan coherente para África.

El valor del comercio exterior africano se estima en 1.016.000 millones de dólares. De estos, Europa es el primer socio comercial, con 298.000 millones de dólares, pero dedica solo un 3% de sus inversiones al continente. China es el segundo socio, con 261.000 millones, y es el primer inversor, con un 20% de sus inversiones globales.

En este nuevo escenario económico, Europa debe variar su estrategia y fortalecer su asociación con el sur. Es esencial construir el eje Europa-Mediterráneo-África, convertirlo en un área de crecimiento y competitividad, y evitar problemas de inmigración al favorecer el desarrollo en origen.

Está emergiendo una nueva África que debe aprovechar las oportunidades que le ofrece la integración e invertir sus recursos en su desarrollo. Hay que superar muchos obstáculos para que el bloque alcance su máximo potencial pero es posible. Y será esencial evitar el impacto negativo de la competición entre EEUU y China por reservar su parte de las riquezas del continente.

Los países africanos tendrán que mejorar su gobernanza y promover el crecimiento. Es el momento de superar los retos y las diferencias, crear riqueza, fortalecer el tejido social de manera respetuosa y sostenible con la dignidad humana y la naturaleza. África debe confiar en su gente y enfrentarse a sus desafíos y el futuro de África será el que los africanos quieran.

Anwar Zibaoui, Opinión, EXPANSIÓN, Tribuna, 8 noviembre 2023 

https://www.expansion.com/catalunya/2023/11/08/654ba1de468aeb03128b463b.html

sábado, 30 de septiembre de 2023

Barcelona, global y mediterránea

Las ciudades son un reflejo de las dificultades y los retos a los que se enfrentan los países. Sin embargo, con las herramientas adecuadas, pueden hacer frente a muchos problemas y actuar como estabilizadores y motores de crecimiento económico. Influyen en su entorno, y su competitividad determina cada vez más la riqueza y la pobreza de sus países.

Pero solo serán capaces de hacer frente a los desafíos si se basan en proyectos de asociación público-privada y modelos de participación activa de todos en pro del crecimiento de la ciudad, el bien común, y el desarrollo del país.

La covid fue un duro examen para las ciudades.Tuvieron que evaluar sus capacidades y comprobar si el entorno urbano era resistente, si funcionaban los instrumentos de apoyo, si la gestión de riesgos era eficaz y eficiente, o si un enfoque diferente y más sostenible habría ayudado a manejar mejor la situación.

Porque es el momento de la ciudad sostenible, siguiendo el modelo histórico de ciudad mediterránea, compacta y compleja, a la vez que eficiente y estable socialmente. Es el momento de la ciudad habitable, que proporcione un buen lugar para vivir y atraiga empresas y talento y continuar construyendo su resiliencia a pesar de la pandemia, crisis y guerras. Es el momento de las ciudades, en las que reside el verdadero poder más allá de los estados, y Barcelona no es excepción.

Es una etapa clave para el futuro de Barcelona. En el mundo en que vivimos, entre la globalización y la regionalización, la ciudad debe encontrar su propio espacio, hacer frente a nuevos retos y encontrar nuevas vías de crecimiento económico. Es un buen momento para que Barcelona, a pesar de algunos contratiempos, consolide el rol como plataforma de enlace del Mediterráneo. Es posible transformar Barcelona en un centro clave para el Mediterráneo. Que organizaciones internacionales y regionales y las grandes empresas multinacionales seleccionen la ciudad como sede, como base para cubrir o ampliar su expansión en mercados vecinos o como centro de enlace para toda la región.

Barcelona es la sede de importantes organizaciones mediterráneas, su carta de presentación no podría ser mejor. Dispone en un reducido espacio de un gran puerto, de una zona de actividades logísticas, de un gran aeropuerto internacional y de una Zona Franca que la dota de una oportunidad única para ser más competitiva y liderar la logística regional. También dispone de infraestructuras, de una gran oferta hotelera, de distritos de innovación y económicos que son herramientas útiles para seguir impulsando una coherente política de promoción internacional capaz de desarrollar una oferta de servicios a instituciones y empresas que sea a la vez cuantitativa y de calidad.

Barcelona tiene el alcance para convertirse en actor clave en la escena global actuando como líder regional renovando su apuesta por el Mediterráneo, pero es preciso tener una estrategia clara, un discurso sólido, conocimiento profundo de las competencias y demostrar esa capacidad de creación de la cultura de intercambio, el diálogo, la integración y la cooperación.

Anwar Zibaoui, Economía, LA VANGUARDIA, 23/09/2023

https://www.lavanguardia.com/economia/20230923/9248791/barcelona-global-mediterranea.amp.html?utm_term=botones_sociales
 

 

lunes, 31 de julio de 2023

Las islas mediterráneas, la paradoja del turismo

Verano, sol y mar en una isla mediterránea. No hay imagen más potente en nuestro imaginario colectivo como destino de unas vacaciones especiales. Una magia que actúa como imán para atraer a millones de  turistas cada año.

El turismo integra muchos elementos positivos. Desarrolla tecnologías y servicios, construye infraestructuras, genera oportunidades laborales, especialmente para jóvenes y mujeres, y facilita el intercambio cultural y social que tanto enriquece al viajero y al destino.

Sin embargo, especialmente en las islas mediterráneas, el crecimiento debe ser sostenible. Son territorios frágiles en recursos y por sus limitaciones físicas es clave cuidar el equilibrio, apoyar sus economías y a sus comunidades locales para construir un futuro mejor.

En las islas, el turismo aparece como parte esencial de la vida de su gente y se percibe como una de las pocas oportunidades de desarrollo económico disponibles. La paradoja es que la llegada de flujos turísticos masivos también altera el frágil equilibrio ecológico y no conlleva una distribución justa y coherente de los ingresos.

La distribución de la oferta turística no es uniforme. Las islas del Mediterráneo cuentan con 25.100 hoteles y alojamientos turísticos y 1.850.280 camas de hotel, pero el 56% de las pernoctaciones se desarrollan en las islas Baleares, Sicilia y Creta. Las islas Baleares disponen del 25,8% del total de camas, reciben el 30% de llegadas y el 32% pernoctaciones.

Los responsables de las políticas nacionales y regionales deben poner en valor el turismo en las islas Mediterráneas. Todos los actores implicados deberían consensuar una estrategia común. Un enfoque sólido, que no solamente ayude a la recuperación del sector tras la pandemia, sino que también garantice un sector turístico mediterráneo resiliente, sostenible, inclusivo y competitivo.

El turismo del futuro precisa responsabilidad y un cambio de actitud de toda la cadena de valor: destinos, empresas y turistas. Las islas deben convertirse en la vanguardia de un nuevo turismo regional basado en los tres pilares de las sostenibilidad: económico, ambiental y social.

Las islas del Mediterráneo deben coordinarse y trabajar conjuntamente para enfrentarse a retos como  el cambio climático, la diversificación económica, la rentabilidad, la estacionalidad, la eficiencia. Es imprescindible un proyecto de cooperación que consolide su sostenibilidad a largo plazo y permita competir a nivel global. Ante problemas y retos comunes, las islas del Mediterráneo no pueden comprometer las necesidades futuras por una mala estrategia y gestión hoy.

Es necesario un turismo consciente, que promueva un comportamiento responsable del consumidor y fomente el intercambio cultural. El visitante es un poderoso motor de cambio, que deja una huella y tiene el poder de mejorar la economía y el bienestar de la región que elige conocer.

Las islas pueden iniciar la transformación que precisa toda la región Mediterránea. Es el momento de aprovechar la cuarta revolución industrial y las nuevas herramientas digitales como poderoso acelerador de la inclusión, la competitividad y la cooperación que mejoraran la sostenibilidad. En la línea de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030.

La estrategia es conseguir los objetivos a escala insular: respeto por el medio ambiente, planificación urbana, viabilidad, gestión de residuos y agua, consumo de energía, movilidad, promoción de las culturas locales y gestión de los flujos turísticos para que sean respetuosos con el desarrollo local y los recursos. Si tienen éxito a pequeña escala  las islas mediterráneas contagiaran esperanza para toda la región.

Anwar Zibaoui, Economía; Opinión, 22 Julio 2023

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/islas-mediterraneas-paradoja-turismo-anwar-zibaoui_1063215_102.html

domingo, 14 de mayo de 2023

África, el poder del comercio

Rica en recursos y culturas, África tiene el potencial para un futuro brillante si aprovecha el poder del comercio. El camino se ha iniciado con la entrada en vigor, en 2021, del Área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA). Los estados están cooperando más estrechamente  y el desbloqueo del comercio en la región brinda oportunidades a los africanos para vivir de manera sostenible al abrir nuevos mercados para sus productos.

El potencial del mercado único es considerable y la integración es clave para el desarrollo. El comercio interior africano aumentará del 18% al 25% en los próximos tres años. En Europa, el 64% de las exportaciones se realizan dentro de la UE, en Asia, la tasa es del 59%. El área de libre comercio podría transformar la economía del continente y su relación con el resto del mundo. Con un PIB combinado actual de 3,4 billones de Euros, la economía africana podría casi duplicarse en tamaño a 6,7 billones Euros para 2030 y alcanzar la asombrosa cifra de  16,12 billones para 2050.

Si AfCFTA tiene éxito en sus ambiciones, creará una oportunidad única para las personas y las empresas. Al unirse, África se convierte en el mayor exportador mundial de petróleo, oro, cobre y cobalto entre otros productos. Sin embargo, si continúa con su actual fragmentación, el continente se está convirtiendo en el mayor exportador de inmigrantes y el escenario ideal para el auge del  terrorismo.

África debe rediseñar su relación económica tanto con sus socios históricos, Europa y EE UU, como con los nuevos socios en Asia y buscar alternativas solidas a la financiación que ahora se basan principalmente en la ayuda pública y la cooperación internacional.

Uno de los retos es atraer más inversiones internacional y financiar su desarrollo, La internacionalización de una empresa en África, es posible. Hay muchas historias de éxitos y heridas que pueden servir de ejemplo. Sin embargo, las empresas siguen considerando el "riesgo africano" de forma distorsionada. En vez de elegir las mejores prioridades de crecimiento, y valorarlo como una expansión geográfica, se amplifican las diferencias culturales, sólo se citan los fallos y se magnifican los problemas. Y sin embargo, se demuestra, que los rendimientos de la inversión en África son altos, aunque requieren más tiempo.

Por toda África hay talento y propuestas interesantes. Se están desarrollando infraestructuras que ayuden a las economías locales y permitirán el comercio entre estados. Otras  empresas están explorando cómo las nuevas tecnologías y las mejores técnicas agrícolas pueden aumentar los rendimientos, conectar a los pequeños agricultores con los mercados y procesar alimentos para agregar valor. El comercio electrónico ha irrumpido y para 2025, los ingresos derivados duplicarán el nivel de 2021. Equipar a las personas con habilidades para esta nueva era, y brindar conexiones a través de la tecnología y el comercio, es vital para alentar el crecimiento .

África puede convertirse en una potencia comercial. Muchos son los retos y más las expectativas. Nos encontramos al borde de una Nueva Frontera, es solo cuestión de tiempo Sin embargo, la clave es que también  los africanos lo crean. 

A.Zibaoui, La Vanguardia, Economía, 7 Mayo 2023