domingo, 14 de mayo de 2023

África, el poder del comercio

Rica en recursos y culturas, África tiene el potencial para un futuro brillante si aprovecha el poder del comercio. El camino se ha iniciado con la entrada en vigor, en 2021, del Área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA). Los estados están cooperando más estrechamente  y el desbloqueo del comercio en la región brinda oportunidades a los africanos para vivir de manera sostenible al abrir nuevos mercados para sus productos.

El potencial del mercado único es considerable y la integración es clave para el desarrollo. El comercio interior africano aumentará del 18% al 25% en los próximos tres años. En Europa, el 64% de las exportaciones se realizan dentro de la UE, en Asia, la tasa es del 59%. El área de libre comercio podría transformar la economía del continente y su relación con el resto del mundo. Con un PIB combinado actual de 3,4 billones de Euros, la economía africana podría casi duplicarse en tamaño a 6,7 billones Euros para 2030 y alcanzar la asombrosa cifra de  16,12 billones para 2050.

Si AfCFTA tiene éxito en sus ambiciones, creará una oportunidad única para las personas y las empresas. Al unirse, África se convierte en el mayor exportador mundial de petróleo, oro, cobre y cobalto entre otros productos. Sin embargo, si continúa con su actual fragmentación, el continente se está convirtiendo en el mayor exportador de inmigrantes y el escenario ideal para el auge del  terrorismo.

África debe rediseñar su relación económica tanto con sus socios históricos, Europa y EE UU, como con los nuevos socios en Asia y buscar alternativas solidas a la financiación que ahora se basan principalmente en la ayuda pública y la cooperación internacional.

Uno de los retos es atraer más inversiones internacional y financiar su desarrollo, La internacionalización de una empresa en África, es posible. Hay muchas historias de éxitos y heridas que pueden servir de ejemplo. Sin embargo, las empresas siguen considerando el "riesgo africano" de forma distorsionada. En vez de elegir las mejores prioridades de crecimiento, y valorarlo como una expansión geográfica, se amplifican las diferencias culturales, sólo se citan los fallos y se magnifican los problemas. Y sin embargo, se demuestra, que los rendimientos de la inversión en África son altos, aunque requieren más tiempo.

Por toda África hay talento y propuestas interesantes. Se están desarrollando infraestructuras que ayuden a las economías locales y permitirán el comercio entre estados. Otras  empresas están explorando cómo las nuevas tecnologías y las mejores técnicas agrícolas pueden aumentar los rendimientos, conectar a los pequeños agricultores con los mercados y procesar alimentos para agregar valor. El comercio electrónico ha irrumpido y para 2025, los ingresos derivados duplicarán el nivel de 2021. Equipar a las personas con habilidades para esta nueva era, y brindar conexiones a través de la tecnología y el comercio, es vital para alentar el crecimiento .

África puede convertirse en una potencia comercial. Muchos son los retos y más las expectativas. Nos encontramos al borde de una Nueva Frontera, es solo cuestión de tiempo Sin embargo, la clave es que también  los africanos lo crean. 

A.Zibaoui, La Vanguardia, Economía, 7 Mayo 2023


martes, 9 de mayo de 2023

Internacionalización y brecha cultural

 "las empresas más exitosas en el ámbito internacional son aquellas que tienen el factor cultural como parte de su estrategia y que incorporan las influencias, prácticas y valores de otras culturas"

 
En el proceso de internacionalización empresarial, además de la oportunidad, la seguridad y el marco jurídico hay otros requisitos. Lo principal es el conocimiento transversal de los mercados y sus atractivos. La disponibilidad de unos mecanismos de soporte. Las diferentes posibilidades de acompañamiento, especialmente de financiación y recursos humanos que serán precisos. La competencia o la complejidad operativa. Y hay otro factor que se perfila cada vez con una importancia mayor: el cultural. Estos factores pueden frenar o acelerar el plan de expansión internacional.

Los contactos interculturales forman parte de la actividad diaria de muchas empresas. Trabajar y hacer negocios con alguien de otro país implica tener que tratar con un entorno que en ocasiones es muy distinto al propio. Muchos profesionales no están formados para gestionar estas diferencias culturales. Eso provoca malentendidos, conflictos y pérdidas de productividad. Por el contrario, quien entiende las diferencias culturales es capaz de prever lo que va a pasar y adaptarse. Incluso es capaz de aprovechar las complementariedades culturales y crear sinergias.

Un equipo culturalmente diverso proporciona una visión más profunda del consumidor y tendrá un conocimiento superior de las idiosincrasias políticas y sociales. La diversidad es una oportunidad. Es clave comprender las diferencias entre regiones en aspectos como el valor del tiempo, el reparto del poder, el control de lo incierto, las emociones, el grado de individualismo, cómo cultivar la confianza... Estos conocimientos facilitan trascender las barreras culturales, cultivar la confianza y crear los puentes que se necesitan para crear valor.

Los obstáculos más difíciles para hacer negocios con otras culturas no son los códigos de vestimenta o los hábitos alimenticios. Los factores principales son los que se ocultan bajo la superficie, los instintos, el subconsciente que pertenece a la esencia de nuestra identidad. Las actitudes respecto a cosas tales como la vida, la muerte, la familia, el dinero, el tiempo, el destino, la voluntad, las leyes, la moral, la amistad, la honestidad.

En un mundo en cambio continuo se necesita una cultura dinámica que sume capacidades y diversidades para encontrar las oportunidades y aprovechar las sinergias más allá del pensamiento clásico. Es posible fracasar en una expansión internacional por subestimar los desafíos culturales.

Las empresas internacionalizadas más exitosas son aquellas que tienen el factor cultural como parte de su estrategia y que incorporan las influencias, prácticas y valores de otras culturas.

Las empresas que cierran la brecha y construyen una inteligencia cultural, con equipos que se adaptan a las diferentes formas de hacer, porque no se trata sólo de habilidades sino de valores, tienen una ventaja clara. Serán receptivas a "hacer negocios", independientemente hacia dónde van.
 
Es necesario alentar el liderazgo multicultural, ejecutivos con un estilo inclusivo, con equipos capaces de interactuar con otras culturas, escuchando, observando, respetando y aprendiendo en el proceso de internacionalización. En resumen disponer de perspectiva global, espíritu internacional y ciudadanía global.
 
Expansión, Opinión, A.Zibaoui 24 abril 2023

sábado, 29 de abril de 2023

La logistica hace que todo esto sea posible

La inestabilidad geopolítica en Europa y las tensiones comerciales entre EEUU y China parecen haber eclipsado el impacto del Covid-19 en el comercio mundial; sin embargo, las lecciones de la pandemia permanecen. Las cadenas de suministro deben agilizarse para superar los desafíos, el control del flujo logístico es clave para la seguridad económica global y el libre flujo de bienes depende esencialmente de relaciones estables y de evitar la desconfianza entre países.

El sector logístico es una parte integral de cada negocio y una palanca para el crecimiento y la competitividad. Una logística efectiva desarrolla la economía y una logística eficiente reduce costes en exportación, importación y distribución.

La logística es una industria de 4.3 billones de dólares que afecta a casi todos los países del mundo, y que mantiene la red de servicios que respalda el movimiento físico de bienes dentro y fuera de las fronteras. Comprende una variedad de actividades que incluyen transporte, almacenamiento, corretaje, entrega urgente, operaciones de terminal o gestión de datos e información. La eficiencia con que los bienes pueden moverse a través de estos sistemas hacia sus destinos finales es un factor clave para las oportunidades comerciales de un país.

En esta nueva dinámica, China empieza a ejercer una mayor influencia en el comercio mundial, desde el lanzamiento de su Nueva Ruta de la Seda, una iniciativa con una inversión de multi-billones de dólares con el objetivo de reformar el comercio intercontinental a través de una nueva red de conexiones marítimas y por tierra entre Asia, Europa y África, basado en las antiguas rutas comerciales.

El sector se enfrenta a varios retos, especialmente la digitalización, la dependencia energética y la sostenibilidad. Se espera que el sector de logística inteligente alcance los 46.200 millones de dólares en 2025, con una tasa de crecimiento anual del 11%. Por otra parte, el 23% de las emisiones de CO2 se atribuyen al transporte, por lo que es fundamental impulsar estrategias para mejorar las cadenas de suministro y descarbonización .

En el Mediterráneo es fundamental conseguir infraestructuras de transporte adecuadas, modernas y bien gestionadas, y crear una cadena de suministro eficiente para facilitar el comercio y la competitividad. Es precisa una visión estratégica compartida por los actores públicos y privados. Un enfoque organizativo sostenible y planificado del territorio, articulado con una nueva política industrial reorientada sobre los intercambios europeos, mediterráneos y africanos.

La ubicación estratégica del Mediterráneo es única para facilitar el comercio y la logística global, pero es necesario desbloquear su potencial económico. Apostar por la integración y construir una estrategia unificada que fomente las inversiones. El momento es crucial, Europa y el Mediterráneo se enfrentan a nuevos equilibrios de poder fuera de su alcance político, económico o militar por lo que deben reaccionar con una visión compartida.

Barcelona, por su situación geográfica, capacidad e infraestructuras, puede consolidarse como gran plataforma del sector logístico si se prepara para los retos que se avecinan. La apuesta por las infraestructuras debe ser prioritaria, especialmente el corredor mediterráneo, y la creación de redes y servicios logísticos de mayor eficiencia.

Es posible transformar Barcelona en un centro logístico que equilibre la integración global y la capacidad de respuesta local. Convertir la ciudad en un modelo que sirva tanto a las organizaciones internacionales y regionales como las grandes empresas multinacionales como sede y base natural para cubrir o ampliar su expansión en mercados vecinos y como centro de enlace para toda la región mediterránea.

Las tensiones geopolíticas son desafiantes, pero de alguna forma, siempre existirán. Los países del Mediterráneo pueden proteger sus economías y generar prosperidad con una visión y una estrategia compartidas. La logística hace que todo esto sea posible.

On Economia, Opinión, Anwar Zibaoui, Sábado 22 abril 2023

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/prosperidad-logistica-anwar-zibaoui_1011810_102.html

viernes, 14 de abril de 2023

Aerolíneas del Golfo, juego de tronos


  Pronto comenzará a volar Ryadh Air, la nueva aerolínea de Arabia Saudita que competirá con Emirates, Etihad, Qatar Airways y Turkish Airlines. Es propiedad del fondo soberano saudita de inversión pública (PIF). Para 2030 se espera que la nueva compañía preste servicios en más de 100 destinos nacionales e internacionales aprovechando la ubicación del reino, el mayor de la región, su población joven y su potencial mercado interno.

Desarrollar su aviación es un elemento clave en la estrategia Visión 2030 de Riad para impulsar su sector turístico. Arabia Saudita quiere recibir 100 millones de visitantes ese año y aumentar del 3% al 10% la contribución del turismo a su PIB. El plan incluye inversiones en transporte y logística por 100.000 millones de dólares, triplicar el tráfico anual de pasajeros hasta los 330 millones y aumentar el tráfico de carga aérea hasta los cinco millones de toneladas en conexiones con más de 250 destinos.

La industria de la aviación vive cambios profundos y se está rediseñando el mapa del transporte aéreo a nivel mundial. Los mercados tradicionales declinan y regiones como la India, China, África y Oriente Medio experimentan un rápido crecimiento mientras nuevas ciudades emergen como centros internacionales. Las compañías deberán cambiar radicalmente sus modelos de negocio si quieren sobrevivir en esta nueva era.

El sector de la aviación en el Golfo ha experimentado un auge sin precedentes en la última década. Se han creado nuevas líneas y compañías aéreas, construido megaaeropuertos y diversificado sus economías hacia el turismo y otros objetivos desligados de los hidrocarburos.

Aunque la aviación es relativamente joven en la región, ya puede competir con los grandes. Emirates ha disfrutado de la ventaja de ser la primera, seguida por Qatar Airways y Etihad Airways, que se establecieron en 1994 y 2003, respectivamente. Ahora le toca el turno a Arabia Saudita, que tiene grandes ambiciones.

La competencia entre las aerolíneas más importantes del Golfo y las de primer nivel mundial parece que se intensificará en las rutas clave entre Europa, Asia y África. Estas aerolíneas podrían tener un exceso de oferta de los aviones y absorber la nueva capacidad prevista puede ser un reto.

La región necesitará más de 3000 aviones nuevos para 2041, un 38% para reemplazar aviones en servicio y el 62% para atender la creciente demanda. Con estos planes de Arabia Saudita, la industria regional se dirige hacia un entorno muy competitivo que puede afectar a aerolíneas más pequeñas como Etihad o Gulf Air.

La estrategia de las compañías del Golfo es aprovechar la ubicación de la región entre Europa, Asia, África y Norteamérica. Están en buena posición para ampliar su producto hacia América Latina en rutas que las líneas aéreas europeas no pueden asumir.

El mayor porcentaje de gasto para las compañías aéreas es el combustible, y en el Golfo tienen la ventaja de tener los costes más bajos. Pero, además, tienen la capacidad de liderar la investigación y expandir la producción de una aviación más sostenible y ecológica en un momento en que esta cuestión es una prioridad.

Anwar Zibaoui, Opinión, Expansión, 12 abril 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/04/12/64368db9e5fdea0e358b4657.html

miércoles, 12 de abril de 2023

Turismo Mediterráneo, hacia un cambio positivo

 "Viajar es la única cosa que compras que te hace más rico", decía Hans Christian Andersen. El año 2022 vio un auge de la industria del turismo. Después de lo que parecían ser confinamientos eternos, la gente estaba ansiosa por viajar. Más de 900 millones de turistas viajaron ese año, el doble del 2021, aunque seguía siendo el 65 % de los niveles previos a la pandemia.

El Mediterráneo disfrutó de un aumento importante de llegadas que alcanzaron el 83 % de las cifras previas a la COVID-19, aunque en la orilla sur solo llegó al 65 %. Los países mediterráneos de esta parte como Líbano, Túnez, Argelia, Libia… pagan cara su factura de seguridad, inestabilidad política y la pandemia. El turismo, principal fuente de divisas, lastra unas economías con problemas profundos con un déficit en cuenta corriente, la escasez de divisas… Estos problemas se han exacerbado con un sector que representa un 11,4 % del PIB y 10,5 % de los puestos de trabajo.

El crecimiento del turismo podría volver a los niveles de 2019 a finales de 2023, pero requerirá que la industria se enfrente tanto a los desafíos actuales como a los nuevos. Los viajes y el turismo no pueden separarse del contexto mundial en el que operan. Sea ese contexto de carácter político, guerra, terremotos, pandemias, inflación o de turbulencias económicas. Lo que ocurre en todo el mundo toca todos los aspectos del turismo.

Los viajeros del 2023, en general, esperan encontrar una buena relación calidad-precio y viajar más cerca de casa en respuesta al desafiante clima económico.

La proyección de la tasa de crecimiento genera confianza en el sector, ya que el PIB del turismo crecerá un 5,8 % anual hasta el 2032, superando el crecimiento de la economía en general.

El Mediterráneo es la zona principal de turismo del mundo con un 32 % de las llegadas internacionales y un tercio de los ingresos a nivel mundial, y se espera que el movimiento turístico alcance un récord de más de 1.800 millones de viajeros que cruzarán las fronteras internacionales en 2030. Si esto se traduce en oportunidades o desastre, dependerá de cómo se gestione este crecimiento y también de que a medida que continúe creciendo se asegure que beneficie a toda la población de los países receptores y esté en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La industria del turismo crea oportunidades para las sociedades y la economía. Sin embargo, está generando costos ambientales y sociales significativos y es responsable del 12 % de las emisiones globales totales de gases de efecto invernadero. Estas emisiones aumentarán un 20 % para 2030. Esto pone en riesgo la viabilidad de la propia industria que tiene un papel vital que desempeñar para frenar el cambio climático y fortalecer las comunidades.

El sector debe encontrar formas de responder: cómo se pueden administrar con prudencia los recursos naturales cada vez más escasos; cómo se puede alinear el crecimiento económico con las necesidades sociales y económicas de las poblaciones y comunidades locales; y cómo preservar el medio ambiente.

Las estrategias y prácticas de desarrollo turístico deben diseñarse cada vez más con el objetivo de promover iniciativas más eficientes en el uso de los recursos que estén alineadas con los objetivos de consumo y producción sostenibles.

El futuro del turismo radica en el aprovechamiento de las capacidades de la digitalización y la innovación, análisis de big data, tecnologías de cadena de bloques, Internet de las cosas, robótica, etc. Por lo tanto, se necesita capitalizar las oportunidades de empleo altamente cualificado que se están generando en los campos relacionados con la innovación en el turismo.

Más allá del empleo directo que generan el turismo y la hospitalidad, existen grandes oportunidades indirectas que proporciona beneficios a las empresas que atienden la experiencia de los visitantes en sectores como alojamiento, alimentos y bebidas, artes creativas y culturales, entretenimiento y recreación, agricultura, manufactura, banca y finanzas. El carácter transversal del turismo y su impacto en otros 70 sectores económicos los posiciona como un multiplicador de efectivo en las estrategias globales de desarrollo.

Pero es necesario un cambio positivo. A la luz de los recientes acontecimientos, la incertidumbre y el desafío continuado que plantea el cambio climático, las crisis, conflictos, inseguridad y competencia internacional obligan a repensar el modelo, innovar y encontrar nuevas formas de comercialización, de reinventarse, trabajar con los territorios, revisar el turismo social, cuidar el patrimonio, tener una visión sostenible para seguir siendo un destino atractivo.

El turismo en el Mediterráneo es una fuerza que puede acelerar el desarrollo humano, la inclusión social y económica, el aumento del espíritu emprendedor y el autoempleo. Urge impulsar la cooperación regional para consolidar el liderazgo y es necesario ampliar la cuota de mercado turístico para generar ingresos, crear puestos de trabajo, reducir la pobreza y contribuir a la paz en ambas orillas del Mediterráneo.

La rica historia y cultura del Mediterráneo y su naturaleza diversa hacen que la región sea altamente competitiva en la industria turística mundial. La apuesta debe ayudar a construir un sector más inclusivo y resistente que pueda impulsar el desarrollo económico, reducir la pobreza y mejorar la sostenibilidad.

Anwar Zibaoui, Análisis, Friedrich Naumann Foundation, 24 marzo 2023

https://www.freiheit.org/es/espana-italia-portugal-y-dialogo-mediterraneo/turismo-mediterraneo-hacia-un-cambio-positivo
 

 

martes, 11 de abril de 2023

Turismo avanzar hacia el futuro


   El sector turístico sigue enfrentando crisis, guerras, terremotos, inflación y múltiples obstáculos de todo tipo. La pandemia de covid-19 ha puesto de relieve la interconexión entre los mercados receptores o anfitriones y los mercados de origen, y ha demostrado cómo un factor externo puede influir, o incluso interrumpir, la industria hotelera y turística. El cambio es inevitable para avanzar hacia el futuro.

La recuperación del sector es un hecho y el turismo internacional podría alcanzar este año entre el 80%- 95% de las cifras previas a la pandemia. Es el momento de centrar más atención a la innovación, la sostenibilidad, la digitalización, el trato con los nómadas digitales o el impacto de las redes sociales, para resolver los obstáculos estructurales y medioambientales y generar cambios positivos.

El crecimiento de la industria turística en los últimos 70 años es impresionante, y su impacto en decenas de sectores económicos lo posiciona como un multiplicador efectivo de las estrategias globales de desarrollo. Es la cuarta actividad por ingresos generados dentro del comercio internacional. Pocos sectores pueden generar tantas oportunidades y crear tanto empleo.

Hoy, el turismo representa el 10% del PIB mundial, el 7% de las exportaciones mundiales, el 10% del empleo registrado, y movió más de 1.500 millones de viajeros en 2019. Para el futuro, el sector debe gestionar este crecimiento asegurando que beneficie a toda la población de los países receptores, creando empleos especialmente entre jóvenes y mujeres, que atraiga inversiones en infraestructuras y tecnología, creando Pymes y medios de vida y que esté en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La principal zona turística del mundo es el Mediterráneo. Las cifras son impresionantes, cerca de 400 millones de turistas, el 32% de las llegadas internacionales y el 30% de ingresos a nivel mundial. Representa el 13% de las exportaciones, el 23% del sector servicios y emplea a más de 20 millones de personas. Cuenta con 10.000 destinos, 100.000 hoteles, un millón de restaurantes. Pero, no hay un equilibrio entre ambas orillas.

Convertir el Mediterráneo en un destino turístico sostenible es uno de los grandes retos. Esto implica una responsabilidad compartida basada en los tres pilares de la sostenibilidad: económico, ambiental y social. No es un tópico trivial. La sostenibilidad es necesaria para evitar la amenaza del cambio climático, y potenciar la diversidad cultural e histórica, y la biodiversidad es imprescindible en términos de gestión de turismo.

El turismo favorece la circulación de personas, capitales, bienes y conocimientos con gran impacto en la integración económica y cultural. Para avanzar será imprescindible una profunda cooperación entre los países mediterráneos que deben abordar de manera conjunta los principales problemas socioeconómicos, como pobreza y desempleo, y así mejorar su desarrollo global.

El Mediterráneo puede obtener una ventaja competitiva y, por lo tanto, mejorar la sostenibilidad si puede empaquetar y comercializar sus variadas atracciones de manera más coherente para atraer a los visitantes potenciales. La industria del turismo es altamente competitiva y exige estrategias de marketing sostenibles e innovadoras para garantizar el éxito a largo plazo.

La creación de una marca única para todo el Mediterráneo es clave. Generaría ingresos, puestos de trabajo, ayudaría a innovar y reduciría la brecha al potenciar las herramientas de promoción y comercialización conjuntas que compitan en el mercado global y amplíen la cuota. Una agencia de turismo regional, participada por todos los actores, desde la cooperación público-privada, es una necesidad.

El término hospitalidad está relacionado con el término hospital, es decir, el negocio de cuidar a los demás. El turismo, cuando está bien administrado, proporciona un impulso increíble a ciudades o países anfitriones. Hay que trabajar con la industria del turismo, no en su contra. La mala gestión es el enemigo, no el turismo. A veces se olvida que los beneficios del turismo no solo son económicos, sino también es una herramienta poderosa para involucrarse e interactuar con otra gente, una experiencia de aprendizaje que abre nuevas perspectivas a otras culturas y derriba muchos estereotipos y contribuye a una mayor tolerancia

Anwar Zibaoui, Opinión, Economía, 30 de Marzo 2023

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/turismo-avanzar-futuro-anwar-zibaoui_996711_102.html


lunes, 20 de marzo de 2023

África, entre China, EEUU y Europa

África es una región vecina de Europa, pero, en pocos años, China ha conseguido allí un avance espectacular, e intenta reforzar los intereses mutuos y vínculos diplomáticos. Asegura así sus necesidades y refuerza su estrategia de crear un espacio económico desde China a África a través de la India y Oriente medio.

Hay una competencia entre China, EEUU y la UE, que quieren extender su huella en África y ahora también se expresa mediante narrativas que requieren un nuevo discurso y nuevos instrumentos y acciones. La confianza no se puede imponer y se construye lentamente.

La narrativa China en África es simple y muy poderosa:  ¿Te han explotado los europeos? A nosotros también. ¿Quieres cambiar el orden del mundo? Nosotros también, etc. Este discurso dirigido al Tercer Mundo es comprensible para las élites y los empresarios pero también para los pueblos africanos.

En este contexto de lucha por el liderazgo mundial entre China y EEUU, el ejemplo de la guerra en Ucrania con sanciones contra Rusia y el posible riesgo de conflicto en Taiwán con una repetición de sanciones contra China genera preocupación. Está en cuestión la globalización y la reducción del comercio internacional y por ello es tan importante aprovechar las oportunidades que se abren para África.

Estos movimientos deberían alertar a los europeos del riesgo de cerco geo-económico en el Mediterráneo, ya que es una puerta de entrada en Europa para los productos chinos. Pekín ha adquirido o está gestionando ya algunos importantes puertos de la región, y tiene una gran terminal en el puerto de Barcelona. 

El valor del comercio exterior africano es de 1.016.000 millones de dólares. La Unión Europea con 298.000 millones es el primer  socio comercial del continente seguido de cerca por China con 261.000 millones de dólares. Esto es casi 5 veces más que EEUU que durante muchos años dominó el comercio con África. Además, las empresas europeas solo dedican el 3% de sus inversiones a África, mientras China aumenta sus esfuerzos de inversión en un 20% en el continente.

La UE no tiene un plan geo-económico coherente para África mientras EEUU intenta volver a conquistar el continente. Por su parte, China construyó cuatro rutas de la seda, una en Asia Central, otra por el océano Índico y la tercera a través del ártico. La cuarta es una extensión desde la Península Ibérica hacia la África Atlántica  y el Golfo de Guinea.

Los temas económicos y de inversión deben introducirse en un amplio debate europeo que con demasiada frecuencia está dominado por cuestiones de seguridad y de inmigración con África obviando su potencial y la gran oportunidad que representa el Tratado de Libre Comercio Continental Africano (Zlecaf). Es imprescindible lanzar nuevas propuestas audaces, La UE debe priorizar una estrategia y una respuesta para evitar el cerco y  ver el patio mediterráneo y sus conexiones controlados por empresas estatales chinas. O es muy probable que la UE quede atrapada en la red de las ruta de la seda.

Anwar Zibaoui, Opinión, Economía, 12 marzo 2023

https://www.elpuntavui.cat/economia/article/18-economia/2264457-africa-entre-la-xina-els-eua-i-europa.html

https://www.leconomic.cat/article/2264457-africa-entre-la-xina-els-eua-i-europa.html?utm_source=twitter&utm_medium=botons&utm_campaign=com_epanoticies