viernes, 23 de junio de 2023

Seguridad alimentaria y sostenibilidad

Las últimas crisis, incluidas la pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania, han concienciado a productores, empresas, gobiernos y consumidores de la importancia de la industria alimentaria, su seguridad y sostenibilidad. La producción agrícola es uno de los pilares de la economía, ya que representa el 3% del PIB mundial y casi el 30% del empleo global

Los datos muestran un mercado mundial convulso, con precios disparados e inflación, preocupación sobre el suministro de energía, e interrupciones en las cadenas de suministro de alimentos. Como siempre, los países más pobres serán los más afectados, incluidos muchos en la región Mediterránea y África debido a su dependencia de las importaciones de alimentos.

La seguridad alimentaria de un país no debería estar en juego. Hay muchos factores externos que afectan a la producción y reparto de alimentos: Depender de las importaciones, las restricciones comerciales que se activaron con el coronavirus, los acaparamientos de alimentos, las guerras, la interrupción de rutas comerciales por conflictos o intereses políticos o el cambio climático.

En general, los mercados agrícolas son inestables. Reaccionan a pronósticos especulativos de los operadores con variaciones en los precios como pasó en 1974, 1986, 1996 o 2008. Los graves aumentos de precios desencadenaron revueltas entre los consumidores e inestabilidad en los ingresos para los productores, sean pymes, agroalimentarias o granjas.

Las consecuencias sobre el bienestar humano en general y el sector agrícola en particular son claras, y la situación exige movilizar y construir a nivel Mediterráneo un medio ambiente sostenible. Además, la logística precisa evolucionar, construir cadenas mundiales de suministro de alimentos más resistentes y optimizar el movimiento de mercancías para responder a las crisis en tiempo real.
 
Con la globalización de los mercados las cadenas agroalimentarias se han fragmentado. En el Mediterráneo, a todos estos se suma ahora la degradación de los recursos naturales (tierra, agua, biodiversidad) y el cambio climático, con efectos extremadamente nocivos en la región, y que cuestionan directamente el sistema alimentario agroindustrial actual.
 
La historia del Mediterráneo ha ido siempre unida al clima, y el agua ahora es el elemento vital  en peligro. No hay que olvidar que los productos de la tierra dependen del cielo. Es imprescindible un consenso para crear una industria agrícola eficiente y resistente al clima, que evite el despilfarro. Sin cooperación, los países de la región no lograremos la sostenibilidad y el estrés hídrico aumentará inevitablemente.

Este es el primer paso hacia un futuro que debe aumentar la cooperación entre las riberas del Mediterráneo, y que requiere medidas para ordenar los usos, proteger los  ecosistemas y realizar planteamientos eficientes, como la dieta alimentaria patrimonial. La dieta Mediterránea debería ser la base para construir un sistema alimentario regional basado en la proximidad, solidaridad y autonomía, y, con ello, más resistente a las crisis del clima, económicas, sociales o de salud.

Es urgente una nueva visión que pase por la asociación del sector agrícola y alimentario en el Mediterráneo, basado éste en redes de desarrollo conjunto que ayuden a superar las crisis actuales y futuras.

Europa cuenta con un sector agroalimentario cooperativo y privado ansioso por desarrollarse en el Mediterráneo y, a través de la orilla sur, llegar al continente africano. Las empresas europeas tienen además musculo financiero, medios que brindar a las empresas de la región, y conocimientos técnicos, más allá de la condición de mero proveedor. El Mediterráneo sur y oriental, así como el África oriental y meridional, ofrecen importantes posibilidades de expansión para las empresas europea. Por otra parte, la Zona de Libre Comercio Continental Africana, que entró en vigor conectará a 1.300 millones de personas, creando un bloque económico de 3,4 billones de dólares. El potencial de la región mediterránea es considerable en cuanto a que indicadores financieros alentadores pueden combinarse con objetivos reales de desarrollo sostenible.
 
Urge impulsar medidas para reactivar el sector agroalimentario y evitar su asfixia, pero también es imperativo sentar las bases para un nuevo modelo de desarrollo sostenible, es el momento de tomar decisiones valientes. En el Mediterráneo hay que aunar voluntades, defender los intereses convergentes y apostar por una mejor cooperación.

Anwar Zibaoui, Opinión, ON Economia, Jueves, 1 junio 2023



miércoles, 21 de junio de 2023

Los BRICS revolucionan el sistema internacional

En 2001, el economista Jim O'Neill inventó el acrónimo BRIC,                                          iniciales de Brasil, Rusia, India y China. 

Países con economías emergentes, con grandes cantidades de recursos naturales y millones de habitantes. Hoy ya representan el 45% de la población del planeta. 

En los últimos diez años, son el origen de más del 50% del crecimiento económico mundial, pero solo tienen el 15% de los derechos de voto en el Banco Mundial y el FMI.

No son un grupo homogéneo pero tras unos inicios titubeantes, comenzaron a cooperar.  Añadieron la S de Sudáfrica en 2011, y aunque ahora los BRICS también están sufriendo los impactos del conflicto de Ucrania y otras crisis globales, mantienen expectativas de crecimiento. En estos momentos, asistimos a una nueva configuración internacional con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudita, y nuevas adhesiones de países importantes a los BRICS.

La nueva fórmula propuesta por China el año pasado, son los BRICS+, con países como Argelia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Egipto, Argentina, México o Nigeria. Con estas incorporaciones, el PIB de los BRICS+ pasaría al 30% mundial. También se les llama los Próximos Once (N-11) incluyendo a Bangladés, Corea del Sur, Filipinas, Indonesia, Pakistán, Turquía y Vietnam. La idea es apoyar el multilateralismo y crear mecanismos de cooperación como el Nuevo Banco de Desarrollo o el Fondo de Reservas.

Hasta el momento, el protagonismo en inversión y consumo y el 40% de PIB mundial correspondía a EEUU y Europa, incluida Gran Bretaña, con menos de mil millones de habitantes. Pero, los países emergentes han aumentado su participación en el comercio mundial, cuestionan y ponen en entredicho la arquitectura actual de las relaciones internacionales, planteando problemas hasta ahora ignorados por los países desarrollados, como el desequilibrio en la economía mundial.

El Nuevo Banco de Desarrollo, NBD, con sede en Shanghái, creado con la contribución de los bancos centrales de los BRICS, nació como alternativa a los organismos financieros internacionales tradicionales. Con objetivos como escapar de la hegemonía del dólar al promover el uso de las monedas nacionales, estimular la demanda interna de los países, el comercio e inversión, o intentar evitar la especulación financiera de divisas. Los créditos se usarían para para construir infraestructuras y reducir el riesgo de inflación.

Hasta ahora, el sistema financiero internacional estaba controlado por un reducido grupo de países que también tienen el mayor poder de voto y decisión en los organismos multilaterales. Este consenso de los BRICS es el mayor acuerdo financiero desde la creación de las instituciones de Breton Woods en 1944, un avance histórico si se mantiene la transparencia de los propósitos y ayuda a reformar el sistema para beneficiar a todos.

La estabilidad financiera de los BRICS es un elemento positivo para la economía global, y con estos pasos, los países emergentes toman la responsabilidad de su propio desarrollo y disponen de recursos para financiarlo.

Esto demuestra la importancia del mercado de capitales en la intermediación y los activos líquidos como los derivados, más que a un proceso de asignación del ahorro hacia proyectos de financiación para el desarrollo. No hay que olvidar que el gasto en infraestructura es un pilar esencial para potenciar el desarrollo económico, social y ambiental, ampliar el acceso a los servicios de los más vulnerables, y reducir la desigualdad.

Los BRICS se consideraron en origen, como un simple mecanismo para presionar a los países ricos y participar en la gestión de la economía mundial. El alumno avanza al maestro, y veremos si la cooperación y las nuevas combinaciones de potencias emergentes pueden desempeñar un papel en el escenario mundial y son capaces de ofrecer alternativas. La marca ha calado, convertida en sinónimo de cambio, mercados y crecimiento, pero deben demostrar que son un grupo coherente y pueden trabajar en equipo.

La estrategia de los BRICS es promover el codesarrollo, basado en el respeto a la elección soberana del sistema político y económico de cada nación, teniendo en cuenta su historia y cultura. Pero, hay que ser realista, cada país defiende sus propios intereses porque en la práctica de las relaciones internacionales y sobre todo económicas, no hay fraternidad ni sentimientos, sólo intereses.

Anwar Zibaoui, Opinión, EXPANSIÓN, 19 Junio 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/06/19/64903310e5fdeada2b8b465b.html



martes, 16 de mayo de 2023

Turquia: la economía es el campo de batalla

    Independientemente de quién gobierne Turquía después de estas elecciones, El verdadero campo de batalla del nuevo gobierno es y será la economía. La lira turca ha perdido más de la mitad de su valor frente al dólar en los últimos dos años, y la tasa de inflación oficial es del 50% aunque alcanzó un máximo del 85,5%. Pero, quien gobierne el país después de esta segunda vuelta, también tendrá que lidiar con las consecuencias del terremoto del pasado febrero. 

Cualquier plan económico está condicionado por la devastación ocasionada en el sureste del país, que desplazó o dejó sin hogar a varios millones de personas, con costes estimados de reconstrucción de 150.000 millones de euros.

Se esperan medidas de alivio como los aumentos del salario mínimo y las pensiones, prestaciones de asistencia, y será clave reducir la inflación e impulsar el crecimiento económico y impulsar políticas económicas que restablezcan la estabilidad de la lira y alineen las tasas de interés con las realidades del mercado, además de ofrecer nuevas oportunidades de inversión que atraigan a los inversores internacionales.

Otro tema fundamental son los 3.5 millones de refugiados que han llegado a Turquía desde el inicio del conflicto en Siria en 2011. El discurso anti-migrante les culpa del empeoramiento de las perspectivas económicas del país.

El presidente Erdogan, con una personalidad extraordinaria e inteligente, impulsó un milagro económico que duplicó el nivel de ingreso per cápita cinco veces en 15 años  y redujo la tasa de analfabetismo, Además, Turquía, es una de las 20 economías del mundo y juega un mayor papel en el escenario mundial . Sin embargo, los últimos acontecimientos han sacado a la luz la fragilidad del proyecto y su debilidad política. Turquía ha pasado de aparentar un sector público sólido y transparente y un modelo económico que enfatizaba la empresa privada, a tentaciones intervencionistas y prácticas corruptas

La economía es lo suficientemente fuerte para soportar tormentas, y el país tiene numerosos puntos fuertes. Un PIB de 900.000 millones de dólares atrajo más de 280.000 millones de dólares de inversión extranjera en estos 15 años, 55.000 empresas se han instalado en su territorio y es el sexto mayor socio comercial de la UE. Con una población de 80 millones de personas, la mitad menor de 30 años, y una ubicación geográfica que proporciona acceso a 1.600 millones de personas en los mercados de Europa, Oriente Medio y Asia Central, impulsó la modernización de sus instituciones y un clima de negocios abierto. En los últimos 14 años, han crecido las empresas españolas establecidas y las inversiones, con un volumen de comercio bilateral con España que alcanzó los 10.800 millones de euros.

Pero la disminución de las inversiones es preocupante. Se precisan medidas económicas coherentes, restituir la confianza de los inversores locales o extranjeros y reducir la prima de riesgo. El futuro de Turquía dependerá de cómo las autoridades responden tanto a los desafíos internos como externos. Una inestabilidad persistente daña su crecimiento y puede afectar a Europa.

Son muchos retos por resolver en un momento de incertidumbre global. Es clave consolidar los cambios estructurales. Pero, lograr todo esto en medio de la tensión política interna, regional e internacional será difícil pero no imposible porque el país sigue siendo atractivo por el  dinamismo económico de sus empresarios y su gente, Los problemas pueden aparecer y desaparecer, pero el zumbido de Estambul y el bullicio de Konya  seguirán.

Anwar Zibaoui, Opinión, Economía, EXPANSIÓN, 16 mayo 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/05/16/64636383468aeb3e7a8b4583.html




domingo, 14 de mayo de 2023

África, el poder del comercio

Rica en recursos y culturas, África tiene el potencial para un futuro brillante si aprovecha el poder del comercio. El camino se ha iniciado con la entrada en vigor, en 2021, del Área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA). Los estados están cooperando más estrechamente  y el desbloqueo del comercio en la región brinda oportunidades a los africanos para vivir de manera sostenible al abrir nuevos mercados para sus productos.

El potencial del mercado único es considerable y la integración es clave para el desarrollo. El comercio interior africano aumentará del 18% al 25% en los próximos tres años. En Europa, el 64% de las exportaciones se realizan dentro de la UE, en Asia, la tasa es del 59%. El área de libre comercio podría transformar la economía del continente y su relación con el resto del mundo. Con un PIB combinado actual de 3,4 billones de Euros, la economía africana podría casi duplicarse en tamaño a 6,7 billones Euros para 2030 y alcanzar la asombrosa cifra de  16,12 billones para 2050.

Si AfCFTA tiene éxito en sus ambiciones, creará una oportunidad única para las personas y las empresas. Al unirse, África se convierte en el mayor exportador mundial de petróleo, oro, cobre y cobalto entre otros productos. Sin embargo, si continúa con su actual fragmentación, el continente se está convirtiendo en el mayor exportador de inmigrantes y el escenario ideal para el auge del  terrorismo.

África debe rediseñar su relación económica tanto con sus socios históricos, Europa y EE UU, como con los nuevos socios en Asia y buscar alternativas solidas a la financiación que ahora se basan principalmente en la ayuda pública y la cooperación internacional.

Uno de los retos es atraer más inversiones internacional y financiar su desarrollo, La internacionalización de una empresa en África, es posible. Hay muchas historias de éxitos y heridas que pueden servir de ejemplo. Sin embargo, las empresas siguen considerando el "riesgo africano" de forma distorsionada. En vez de elegir las mejores prioridades de crecimiento, y valorarlo como una expansión geográfica, se amplifican las diferencias culturales, sólo se citan los fallos y se magnifican los problemas. Y sin embargo, se demuestra, que los rendimientos de la inversión en África son altos, aunque requieren más tiempo.

Por toda África hay talento y propuestas interesantes. Se están desarrollando infraestructuras que ayuden a las economías locales y permitirán el comercio entre estados. Otras  empresas están explorando cómo las nuevas tecnologías y las mejores técnicas agrícolas pueden aumentar los rendimientos, conectar a los pequeños agricultores con los mercados y procesar alimentos para agregar valor. El comercio electrónico ha irrumpido y para 2025, los ingresos derivados duplicarán el nivel de 2021. Equipar a las personas con habilidades para esta nueva era, y brindar conexiones a través de la tecnología y el comercio, es vital para alentar el crecimiento .

África puede convertirse en una potencia comercial. Muchos son los retos y más las expectativas. Nos encontramos al borde de una Nueva Frontera, es solo cuestión de tiempo Sin embargo, la clave es que también  los africanos lo crean. 

A.Zibaoui, La Vanguardia, Economía, 7 Mayo 2023


martes, 9 de mayo de 2023

Internacionalización y brecha cultural

 "las empresas más exitosas en el ámbito internacional son aquellas que tienen el factor cultural como parte de su estrategia y que incorporan las influencias, prácticas y valores de otras culturas"

 
En el proceso de internacionalización empresarial, además de la oportunidad, la seguridad y el marco jurídico hay otros requisitos. Lo principal es el conocimiento transversal de los mercados y sus atractivos. La disponibilidad de unos mecanismos de soporte. Las diferentes posibilidades de acompañamiento, especialmente de financiación y recursos humanos que serán precisos. La competencia o la complejidad operativa. Y hay otro factor que se perfila cada vez con una importancia mayor: el cultural. Estos factores pueden frenar o acelerar el plan de expansión internacional.

Los contactos interculturales forman parte de la actividad diaria de muchas empresas. Trabajar y hacer negocios con alguien de otro país implica tener que tratar con un entorno que en ocasiones es muy distinto al propio. Muchos profesionales no están formados para gestionar estas diferencias culturales. Eso provoca malentendidos, conflictos y pérdidas de productividad. Por el contrario, quien entiende las diferencias culturales es capaz de prever lo que va a pasar y adaptarse. Incluso es capaz de aprovechar las complementariedades culturales y crear sinergias.

Un equipo culturalmente diverso proporciona una visión más profunda del consumidor y tendrá un conocimiento superior de las idiosincrasias políticas y sociales. La diversidad es una oportunidad. Es clave comprender las diferencias entre regiones en aspectos como el valor del tiempo, el reparto del poder, el control de lo incierto, las emociones, el grado de individualismo, cómo cultivar la confianza... Estos conocimientos facilitan trascender las barreras culturales, cultivar la confianza y crear los puentes que se necesitan para crear valor.

Los obstáculos más difíciles para hacer negocios con otras culturas no son los códigos de vestimenta o los hábitos alimenticios. Los factores principales son los que se ocultan bajo la superficie, los instintos, el subconsciente que pertenece a la esencia de nuestra identidad. Las actitudes respecto a cosas tales como la vida, la muerte, la familia, el dinero, el tiempo, el destino, la voluntad, las leyes, la moral, la amistad, la honestidad.

En un mundo en cambio continuo se necesita una cultura dinámica que sume capacidades y diversidades para encontrar las oportunidades y aprovechar las sinergias más allá del pensamiento clásico. Es posible fracasar en una expansión internacional por subestimar los desafíos culturales.

Las empresas internacionalizadas más exitosas son aquellas que tienen el factor cultural como parte de su estrategia y que incorporan las influencias, prácticas y valores de otras culturas.

Las empresas que cierran la brecha y construyen una inteligencia cultural, con equipos que se adaptan a las diferentes formas de hacer, porque no se trata sólo de habilidades sino de valores, tienen una ventaja clara. Serán receptivas a "hacer negocios", independientemente hacia dónde van.
 
Es necesario alentar el liderazgo multicultural, ejecutivos con un estilo inclusivo, con equipos capaces de interactuar con otras culturas, escuchando, observando, respetando y aprendiendo en el proceso de internacionalización. En resumen disponer de perspectiva global, espíritu internacional y ciudadanía global.
 
Expansión, Opinión, A.Zibaoui 24 abril 2023

sábado, 29 de abril de 2023

La logistica hace que todo esto sea posible

La inestabilidad geopolítica en Europa y las tensiones comerciales entre EEUU y China parecen haber eclipsado el impacto del Covid-19 en el comercio mundial; sin embargo, las lecciones de la pandemia permanecen. Las cadenas de suministro deben agilizarse para superar los desafíos, el control del flujo logístico es clave para la seguridad económica global y el libre flujo de bienes depende esencialmente de relaciones estables y de evitar la desconfianza entre países.

El sector logístico es una parte integral de cada negocio y una palanca para el crecimiento y la competitividad. Una logística efectiva desarrolla la economía y una logística eficiente reduce costes en exportación, importación y distribución.

La logística es una industria de 4.3 billones de dólares que afecta a casi todos los países del mundo, y que mantiene la red de servicios que respalda el movimiento físico de bienes dentro y fuera de las fronteras. Comprende una variedad de actividades que incluyen transporte, almacenamiento, corretaje, entrega urgente, operaciones de terminal o gestión de datos e información. La eficiencia con que los bienes pueden moverse a través de estos sistemas hacia sus destinos finales es un factor clave para las oportunidades comerciales de un país.

En esta nueva dinámica, China empieza a ejercer una mayor influencia en el comercio mundial, desde el lanzamiento de su Nueva Ruta de la Seda, una iniciativa con una inversión de multi-billones de dólares con el objetivo de reformar el comercio intercontinental a través de una nueva red de conexiones marítimas y por tierra entre Asia, Europa y África, basado en las antiguas rutas comerciales.

El sector se enfrenta a varios retos, especialmente la digitalización, la dependencia energética y la sostenibilidad. Se espera que el sector de logística inteligente alcance los 46.200 millones de dólares en 2025, con una tasa de crecimiento anual del 11%. Por otra parte, el 23% de las emisiones de CO2 se atribuyen al transporte, por lo que es fundamental impulsar estrategias para mejorar las cadenas de suministro y descarbonización .

En el Mediterráneo es fundamental conseguir infraestructuras de transporte adecuadas, modernas y bien gestionadas, y crear una cadena de suministro eficiente para facilitar el comercio y la competitividad. Es precisa una visión estratégica compartida por los actores públicos y privados. Un enfoque organizativo sostenible y planificado del territorio, articulado con una nueva política industrial reorientada sobre los intercambios europeos, mediterráneos y africanos.

La ubicación estratégica del Mediterráneo es única para facilitar el comercio y la logística global, pero es necesario desbloquear su potencial económico. Apostar por la integración y construir una estrategia unificada que fomente las inversiones. El momento es crucial, Europa y el Mediterráneo se enfrentan a nuevos equilibrios de poder fuera de su alcance político, económico o militar por lo que deben reaccionar con una visión compartida.

Barcelona, por su situación geográfica, capacidad e infraestructuras, puede consolidarse como gran plataforma del sector logístico si se prepara para los retos que se avecinan. La apuesta por las infraestructuras debe ser prioritaria, especialmente el corredor mediterráneo, y la creación de redes y servicios logísticos de mayor eficiencia.

Es posible transformar Barcelona en un centro logístico que equilibre la integración global y la capacidad de respuesta local. Convertir la ciudad en un modelo que sirva tanto a las organizaciones internacionales y regionales como las grandes empresas multinacionales como sede y base natural para cubrir o ampliar su expansión en mercados vecinos y como centro de enlace para toda la región mediterránea.

Las tensiones geopolíticas son desafiantes, pero de alguna forma, siempre existirán. Los países del Mediterráneo pueden proteger sus economías y generar prosperidad con una visión y una estrategia compartidas. La logística hace que todo esto sea posible.

On Economia, Opinión, Anwar Zibaoui, Sábado 22 abril 2023

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/prosperidad-logistica-anwar-zibaoui_1011810_102.html

viernes, 14 de abril de 2023

Aerolíneas del Golfo, juego de tronos


  Pronto comenzará a volar Ryadh Air, la nueva aerolínea de Arabia Saudita que competirá con Emirates, Etihad, Qatar Airways y Turkish Airlines. Es propiedad del fondo soberano saudita de inversión pública (PIF). Para 2030 se espera que la nueva compañía preste servicios en más de 100 destinos nacionales e internacionales aprovechando la ubicación del reino, el mayor de la región, su población joven y su potencial mercado interno.

Desarrollar su aviación es un elemento clave en la estrategia Visión 2030 de Riad para impulsar su sector turístico. Arabia Saudita quiere recibir 100 millones de visitantes ese año y aumentar del 3% al 10% la contribución del turismo a su PIB. El plan incluye inversiones en transporte y logística por 100.000 millones de dólares, triplicar el tráfico anual de pasajeros hasta los 330 millones y aumentar el tráfico de carga aérea hasta los cinco millones de toneladas en conexiones con más de 250 destinos.

La industria de la aviación vive cambios profundos y se está rediseñando el mapa del transporte aéreo a nivel mundial. Los mercados tradicionales declinan y regiones como la India, China, África y Oriente Medio experimentan un rápido crecimiento mientras nuevas ciudades emergen como centros internacionales. Las compañías deberán cambiar radicalmente sus modelos de negocio si quieren sobrevivir en esta nueva era.

El sector de la aviación en el Golfo ha experimentado un auge sin precedentes en la última década. Se han creado nuevas líneas y compañías aéreas, construido megaaeropuertos y diversificado sus economías hacia el turismo y otros objetivos desligados de los hidrocarburos.

Aunque la aviación es relativamente joven en la región, ya puede competir con los grandes. Emirates ha disfrutado de la ventaja de ser la primera, seguida por Qatar Airways y Etihad Airways, que se establecieron en 1994 y 2003, respectivamente. Ahora le toca el turno a Arabia Saudita, que tiene grandes ambiciones.

La competencia entre las aerolíneas más importantes del Golfo y las de primer nivel mundial parece que se intensificará en las rutas clave entre Europa, Asia y África. Estas aerolíneas podrían tener un exceso de oferta de los aviones y absorber la nueva capacidad prevista puede ser un reto.

La región necesitará más de 3000 aviones nuevos para 2041, un 38% para reemplazar aviones en servicio y el 62% para atender la creciente demanda. Con estos planes de Arabia Saudita, la industria regional se dirige hacia un entorno muy competitivo que puede afectar a aerolíneas más pequeñas como Etihad o Gulf Air.

La estrategia de las compañías del Golfo es aprovechar la ubicación de la región entre Europa, Asia, África y Norteamérica. Están en buena posición para ampliar su producto hacia América Latina en rutas que las líneas aéreas europeas no pueden asumir.

El mayor porcentaje de gasto para las compañías aéreas es el combustible, y en el Golfo tienen la ventaja de tener los costes más bajos. Pero, además, tienen la capacidad de liderar la investigación y expandir la producción de una aviación más sostenible y ecológica en un momento en que esta cuestión es una prioridad.

Anwar Zibaoui, Opinión, Expansión, 12 abril 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/04/12/64368db9e5fdea0e358b4657.html