lunes, 12 de junio de 2017

El sur del Mediterráneo y el turismo

El Turismo es un factor multiplicador en las estrategias globales de desarrollo. Por su carácter transversal, impacta sobre 70 sectores. Es la cuarta actividad por ingresos generados dentro del comercio internacional, y pocos sectores pueden impulsar el crecimiento y crear empleo como él. En cifras, el turismo representa el 10,2% del PIB mundial, un total de 7,6 billones de dólares. El 6% de las exportaciones. El 10% del empleo registrado. Más de 1.200 millones de viajeros en 2016 y se estima que llegará a 2.000 millones en 2026.

El Mediterráneo es la principal zona de turismo del mundo, con el 32% de las llegadas internacionales y el 30% de los ingresos, y una previsión de 420 millones de turistas para el 2020. Representa el 13% de las exportaciones de la región, el 23% del sector de servicios y emplea a millones de personas. Sin embargo, es un sector heterogéneo y fragmentado. 

Mientras en destinos del norte del Mediterráneo crecen las quejas por las llegada masiva de turistas, en la orilla sur el turismo se desploma y se añoran esos millones de visitantes.

Los ataques terroristas, la inestabilidad política, las fluctuaciones monetarias y los desafíos geopolíticos han afectado a un sector vital para las economías del sur, donde el turismo representa un 12% del PIB y 11% del empleo. En el 2016, hubo una transferencia masiva de turistas, de entre el 15% y el 40% según destino. Desde 2010, Egipto ha perdido 5 millones de turistas y Túnez 2,5 millones. Y desde el 2015, Turquía el 30% de sus visitantes. Millones de viajeros evitan el sur en beneficio de los tranquilizadores destinos del norte Mediterráneo.

Los países del sur pagan cara la factura de la inseguridad y la inestabilidad política. Y con la principal fuente de divisas impactada por los ataques terroristas, las consecuencias lastran unas economías con problemas profundos: se ahuyenta a los inversores, se incrementa la inestabilidad, se agrava el desempleo, y se empuja a emigrar.

Es necesario un cambio, reinventarse, hay que repensar los modelos y encontrar nuevas formas de comercialización. Es preciso extraer el máximo partido del sector para crear puestos de trabajo, reducir la pobreza y contribuir a la paz, especialmente en la orilla sur. Pero debe hacerse desde una nueva visión, sostenible y coordinada. Hay que trabajar con los territorios, revisar el turismo social, cuidar el patrimonio y atender el desafío que plantea el cambio climático.

Es precisa una agencia de turismo mediterránea,  una institución que debería contar con la participación de los actores públicos y privados. Esa agencia facilitaría la creación de una marca común del área para una promoción conjunta en el mundo. Es preciso aunar esfuerzos, ofrecer paquetes de destinos integrados para competir con otras regiones en el futuro.

El sur necesita el turismo. Será imposible sin paz y estabilidad y sin la cooperación entre ambas orillas. El Mediterráneo no debería ser una brecha entre dos mundos, sino una zona común para todos sus habitantes y visitantes

El Periódico de Catalunya,  Opinión, Pag. Lunes, 24 de Mayo de 2017

viernes, 26 de mayo de 2017

Malta mirando al Este

Por primera vez desde su adhesión en 2004, Malta preside la Unión Europea e intenta aprovechar su liderazgo para promocionar su posición. Estratégicamente situada en el Mediterráneo, a 80 km de Sicilia y 284 km de Túnez, esta pequeña nación con una estructura económica sólida, se abre a inversores de fuera de la UE, como los países del Golfo, China y África.

La adhesión no fue una tarea fácil. Malta tuvo que adaptarse a un sistema de gobierno más estricto. Pero su economía diversificada le permitió resistir durante la crisis de la eurozona mucho mejor que otros miembros de la UE. Su actual crecimiento económico está impulsado principalmente por la demanda interna. El sector servicios es el principal contribuyente al crecimiento del consumo privado en el país.

Es también un importante centro de servicios financieros y de comercio marítimo, debe elegir bien su orientación para tener un sano y solido crecimiento económico, lo que impulsa su interés por las inversiones más allá de su mercado tradicional europeo. Su situación, entre Europa y el norte de África, ofrece numerosas oportunidades para el comercio y la inversión y como plataforma para entrar en la UE y en las regiones vecinas.

Desde 2012, mientras sus exportaciones hacia Europa bajan, Se han duplicado sus ventas hacia mercados fuera de la UE. Y lo mismo sucede con uno de sus sectores estratégicos. Elturismo procedente de la UE bajó,pero aumentaron los gastos y la duración de estancia de los turistas provenientes de fuera de la UE.

Malta también apuesta por el sector de servicios financieros, que representa el 12% del PIB, ampliando su oferta como centro financiero regional. Ha identificado cinco sectores para promover este objetivo: fondos y gestión de activos, seguros y pensiones, bancos e instituciones financieras, fideicomisos y fundaciones, y gestión de la riqueza, además de las finanzas islámicas.

Para facilitar los negocios, a diferencia de los países más grandes, en Malta cuentan con el incentivo de una gran agilidad legislativa y poca burocracia.

Malta disfruta de una tasa baja de paro, un superávit presupuestario y una de las economías de más rápido crecimiento en la UE,  pero la inestabilidad por las elecciones anticipadas del 3 de junio tras las acusaciones de corrupción contra la familia del primer ministro podría tener un impacto negativo.

Como parte de Europa, Malta debe respetar las directrices y la legislación comunitarias. Pero, para seguir creciendo, la Unión tiene que abrirse al Este, y Malta puede ser un trampolín perfecto.

Expansión, Pag.2, Edición Catalunya, Martes, 23 Mayo 2017

lunes, 15 de mayo de 2017

Agua, el gran reto mediterráneo

Economia Digital, 12 de mayo 2017

http://ideas.economiadigital.es/analisis-politico-y-social/agua-el-gran-reto-mediterraneo-conflictos-poblacion_406188_102.html#

El agua es un recurso cada vez más escaso, y la situación en la región mediterránea empieza a ser preocupante. Casi 490 millones de personas viven en los 22 países de la cuenca Mediterránea, cinco de África, seis en Asia y once países en Europa. En términos de suministro a las poblaciones, la distribución de los recursos hídricos es desigual: entre los 10.000 m3/año per cápita en Albania, Croacia o Montenegro, a menos de 100 m3 /año per cápita en Gaza o Malta.

A nivel mundial, la disponibilidad media de agua per cápita es de 7.000 m3 / persona / año, mientras que en la región es sólo 1,200 m3 / persona / año. Muchos países mediterráneos no llegan al mínimo. Israel tiene cerca de 276 m3 por persona/ año. Jordania apenas llega a los 150 m3. La mitad de la población de la región vive en condiciones de estrés hídrico. Además, se espera que aumente la población en 150 millones de personas en la orilla sur y oriental, lo que significa que la disponibilidad de agua per cápita se reducirá a la mitad en 2050.

Por otra parte, el 75% de los puestos de trabajo en el mundo dependen del agua. Por tanto, la escasez de agua y los problemas de acceso pueden limitar el crecimiento económico en numerosos países en los próximos años. La mayor amenaza que enfrenta el planeta durante la próxima década es una crisis mundial de agua: una sequía en las tierras agrícolas más productivas del mundo, o cientos de millones de personas sin acceso al agua potable.

El 70% de la superficie del planeta Tierra es agua, pero solo un 4% de ese agua es dulce. El sur del Mediterráneo, solo tiene el 3,4% de esos recursos. El agua, nos conecta, no nos separa, una crisis regional del agua se convertiría rápidamente en un problema global, afectando a las economías de todos los tamaños, Su escasez provocará, conflictos o guerras derivados del control de las bolsas que existan en el territorio.

Europa se enfrenta a nuevos retos a la hora de proteger uno de sus activos económicos más valiosos, el Mediterráneo. El crecimiento previsto en los próximos años del turismo, el tráfico marítimo, la acuicultura o la búsqueda de hidrocarburos requieren medidas para ordenar estos usos y conseguir que este mar siga conservando su enorme riqueza biológica.

Y hay que tener en cuenta la cuestión del cambio climático. En el contexto mundial, la región del Mediterráneo se caracteriza por la enorme asimetría existente entre sus diferentes zonas, y por un débil dinamismo económico, aunque dispone de activos tan importantes como el turismo, su cultura, y su historia. La región del Mediterráneo se caracteriza por la enorme asimetría entre las diferentes zonas. Es una eco-región con un patrimonio único, cultura, historia; y unas características particulares, Pero su futuro depende de que los patrones de desarrollo sean sostenibles en toda la zona.

Las amenazas de seguridad, la inestabilidad política y la emigración están condicionando a Europa y las relaciones políticas y económicas en el mediterráneo. El deterioro medioambiental, el cambio climático y la escasez de agua acrecentaran el impacto de los diferentes conflictos.

Hasta el momento, no se han utilizado los recursos de manera adecuada, por lo que la relativa indolencia económica que caracteriza a la región ha afectado gravemente al desarrollo de muchos de sus países, así como a la calidad del medio ambiente

La demanda de agua crecerá en un 20% en 2025 en la región Mediterránea, Es imprescindible el uso de las tecnologías más adecuadas con mejores ratios de consumo energético, una mayor regulación , y el tratamiento de aguas residuales para su uso en la agricultura o la industria. Facilitaría el desarrollo sostenible de la región, y crearía puestos de trabajo.

Hay que empezar a dar pasos hacia el futuro, crear economías eficientes en recursos y resistentes al clima. Hay que incrementar la cooperación entre las riberas para proteger el ecosistema. Hay que desarrollar una política del agua. Porque , sin un enfoque proactivo para romper las tendencias actuales de despilfarro, sin una mayor cooperación en la cuenca Mediterránea y sin alternativas renovables para generar agua potable, los países de la región no lograrán la sostenibilidad del agua. La población mundial aumentará a más de 9.000 millones en el 2050. El estrés hídrico aumentará inevitablemente, ya hay demasiadas señales. Y el mediterráneo será una de las regiones más afectadas.

viernes, 28 de abril de 2017

Turquía, referéndum y economía

El Referéndum por la reforma constitucional en Turquía lo ganó Erdogan pero con una victoria disputada y bajo sospechas. El presidente turco ha construido gran parte de su éxito en el auge económico. Sin embargo, la economía empezó a decaer en los últimos meses y el deterioro puede que haya podido afectar al resultado ajustado de la votación. Seguramente la reforma fortalezca sus poderes, pero mientras tanto la economía está a medio gas y con serios problemas.

La inflación ha alcanzado el 11,29%, su nivel más alto desde 2008, y el desempleo llega al 10,9%, un 19,6% entre los jóvenes. Además, la lira ha perdido el 3,9% de su valor frente al dólar. Todo ello en un entorno de incertidumbre política y económica.

El gobierno considera que la situación económica mejorará una vez aprobada la consulta. Sin embargo, los problemas tienen raíces más profundas: un gran déficit en cuenta corriente, unas tasas de ahorro crónicamente bajas y la economía informal. Además, el 2016 estuvo marcado por el fallido golpe de estado,y una ola de ataques terroristas vinculados con el Daesh y el PKK Kurdo. También influyeron la tensión con Rusia y con la UE y la guerra en Siria, que impactaron sobretodo en el turismo, sector que representa el 10% del PIB y emplea 2,5 millones de personas.

El ejecutivo maniobra con estímulos para el consumo interno y financia grandes proyectos tratando de mantener a flote la economía y evitar el descontento. El tobogán de la lira ha beneficiado las exportaciones a Europa, su principal mercado y la economía creció un 2,9% en 2016.

la economía turca es lo suficientemente fuerte como para soportar las tormentas, con un PIB de 800.000 millones de dólares y una población de 78 millones de personas, una ubicación geográfica que proporciona acceso a 1.600 millones de personas en los mercados de Europa, Oriente Medio y Asia Central, instituciones modernizadas y un clima de negocios abierto. Pero necesita crecer más del 4% para continuar creando empleo y atrayendo inversores extranjeros muy necesarios para la financiación de un déficit del 4,5% del PIB.

En los últimos 10 años creció el número de empresas españolas establecidas en Turquía, llega a 610 y las inversiones de España en el país superaron los 10.000 millones de euros, con un volumen del comercio bilateral de 9.800 millones. Se teme que la aprobación de la reforma aumente el control del presidente sobre la política fiscal y monetaria. También que haya más arbitrariedad y un deterioro del entorno económico, una tendencia que podría afectar a las esperanzas de los turcos de poder unirse algún día a la Unión Europea.

Expansión Opinión, Ed.Catalunya, pag 2  Viernes, 28 abril 2017

miércoles, 12 de abril de 2017

Tánger vuelve

La historia de la evolución de las ciudades está llena de contradicciones y visionarios que han entendido desde hace tiempo el efecto transformador de las infraestructuras en términos de estimulación económica. Tánger no es ajena a ello y empieza a configurarse como una gran área de referencia. La dramática metamorfosis experimentada por la ciudad en la última década es sorprendente.
Con un prestigioso pasado cultural, en ella han vivido escritores o artistas como Bowles, Bertolucci o hasta los Rolling Stones, que se han dejado seducir por sus callejuelas y por su asombrosa diversidad de formas de vida y pensamiento. Su bullicio se deriva de su condición como puerto que une dos continentes,y el Mediterráneo y el Atlántico.
Sobrevivió durante veinte años en la oscuridad, y miles de sus habitantes emigraron, pero luego llegó el punto de inflexión hace 15 años cuando el Rey Mohammed VI anunció un gran plan para la ciudad y su región, que incluye grandes infraestructuras, autopistas, alta velocidad, un renacimiento de la antigua medina, y el impulso del turismo, con el objetivo de restaurar su condición de centro económico y social.
Si hay un proyecto al que se le debe este cambio es el megapuerto de transbordo Tánger Med, uno de los más importantes del Mediterráneo, y sin duda, la locomotora económica de Tánger y de toda la región. Tánger Med hoy es algo más que un puerto. Es una terminal de cruceros, puerto de pescadores y punto de abastecimiento de combustible para los barcos. Es un gran centro industrial donde se establecen grandes operadores globales como Renault y otros actores de la industria automotriz, textil, alimentación, química o de equipos eléctricos y electrónicos. Hay que destacar la presencia de centenares de empresas españolas y, sobretodo, catalanas, que se centran en el eje norte Tánger-Larache.
Tánger también sons salarios bajos que generan malestar. El paro de los jóvenes licenciados es alto -casi el 25%- y existe una sensación de afrenta de la clase menos favorecida.  Por eso es clave reforzar el impacto social de todos los proyectos para asegurar un desarrollo económico inclusivo y equilibrado.
La geografía ha beneficiado a Tánger, en el cruce de los continentes, a sólo 14 Km de Europa y con una infraestructura notable. Sus habitantes prometen estar a la altura de su reputación y la ciudad del estrecho tiene muchas cartas para ganar las apuestas. El escritor Mohamed Chukri, definió Tánger como una ciudad mítica, y el mito no se explica. 

Expansión, Edición Catalunya, Pag.2 Martes, 11 abril 2017

miércoles, 5 de abril de 2017

Economía Islámica, realidad o reacción

El Periódico de Catalunya
 Opinión, Pag. 9, Miércoles, 5 de abril de 2017

http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/economia-islamica-realidad-reaccion-5936644


Se acrecienta la industria del miedo. Las corrientes de extrema derecha cuestionando los valores liberales. Se dimensionan los temas referentes a la inmigración o refugiados. Y se consienten emociones o sentimientos de propiedad que han conducido, dependiendo de las circunstancias, a actos terroríficos o a la compasión en caliente.

Y mientras tanto, crece el negocio de la llamada economía islámica, un fenómeno que se consolida tanto en las finanzas como en sectores importantes de la alimentación, turismo, farmacia, cosmética o moda. Muchas empresas y ciudadanos en general están intrigados, escandalizados por la ropa, el velo, el burquini, la comida o el turismo halal, y sobre todo por la banca.

A simple vista, son unas tradiciones  religiosas y unas convicciones éticas, pero hay mucho más: un tremendo potencial que empieza a agitar muchos sectores económicos. Los estereotipos de fanatismo sin alegría son tan engañosos como la idea de que el mercado musulmán implica solo las finanzas sin intereses y la carne sacrificada a mano.

Es una economía que está en expansión. Es una forma de vida a través de sus productos, experiencias, servicios y procesos. Este fenómeno abarca regiones geográficas distintas y límites culturales. Son más de 1.600 millones de musulmanes del mundo o el 23% de la población total. La gran mayoría proviene de las economías emergentes, como Indonesia, Malasia, Turquía y los países del Golfo. Uno de los grandes mercados de consumo.

El sector de las finanzas, el pilar principal de esta economía, dispone de dos billones de dólares en activos que llegarán a los 3,3 billones en el 2020.
ALIMENTACIÓN Y BEBIDAS

Favorecidos por esta creciente conciencia económica, los musulmanes gastaron 1,9 billones de dólares en el 2015. Alimentación y bebidas ocupan el primer lugar con 1,17 billones de dólares, seguidos de la moda y el textil con 243.000 millones; medios de comunicación y cultura, 189.000 millones; turismo, 151.000 millones de dólares, y productos de farmacia y cosmética, 80.000 millones de dólares.

La moda islámica está generando polémicas y gran demanda. Ha conseguido atraer a la industria textil y las grandes casas de moda. Representa el 11% del mercado mundial, y crecerá un 6% anual hasta el 2020. Mientras, el número de viajeros musulmanes ascendió a 108 millones, el 10% del total mundial, y podría alcanzar los 150 millones de turistas en el 2020. EEUU y la UE son los beneficiarios principales de estos visitantes.

No se puede borrar lo que nos hace diferentes -la cultura, la religión, la educación-, pero se pueden encontrar caminos para transformar las diferencias en fuente potencial de riqueza en lugar de sospecha y temor.

Para un desarrollo saludable de la economía islámica será necesario crear un entorno que promueva su complementariedad e integrar sus criterios y las normas internacionalmente aceptadas en la economía mundial. Las dinámicas cambiantes de la economía islámica abren grandes interrogantes pero también un gran potencial que vale la pena explorar. 

lunes, 3 de abril de 2017

África puede, nada es inevitable

Economía Digital, Jueves, 30/03/2017
Análisis económico y empresarial

http://ideas.economiadigital.es/analisis-economico-y-empresarial/que-pasa-en-africa-conflictos-en-africa_402519_102.html#

Durante la última década, África reunió a seis de las diez economías con mayor crecimiento favorecidas por la exportación de materias primas que representa el 32% del PIB. El impulso del petróleo, y otros recursos, los préstamos baratos de China y Japón y las remesas de la diáspora, el comercio, la construcción o el flujo de capital han permitido que la mitad de los países africanos mejoren su calidad de gobierno, el clima de negocios, y los servicios básicos y esto se ha traducido en un aumento de los niveles de ingresos y la caída de la pobreza del 51% en 2005, al 40% en 2015.

Unos 350 millones de africanos ahora ganan entre 2 y 20 dólares al día. Pero la venta de los productos básicos es intensiva en capital, con poco impacto en el empleo local.

Unos 400 millones de personas aún viven por debajo del umbral de pobreza y 200 millones habitan en Estados frágiles o fallidos. El ingreso medio anual per cápita es de sólo 1.000 dólares, pero los patrones de crecimiento varían mucho entre diferentes Estados.

Cerca de 12 millones de jóvenes ingresan en el mundo laboral cada año, pero sólo una quinta parte consigue un empleo. Hoy, 8 de cada 10 africanos son trabajadores autónomos y pobres atrapados en el sector informal.

Entre 1980 y 2015, África perdió casi 1,5 billones de dólares por la fuga ilícita de capital o la corrupción. Esta cifra representa tres veces la ayuda internacional recibida en el mismo período y es mayor que la inversión extranjera.

La demografía, con 1.200 millones de habitantes, la mitad menores de 18 años, puede ser un dividendo o un desafío, dependiendo del acierto, En 2050, serán 2.000 millones, una persona de cada cinco en el mundo será africano, también uno de cada cuatro trabajadores.

La región es vulnerable. Tiene graves problemas, como la pobreza, la enfermedad, la mortalidad infantil, el cambio climático, la corrupción, los conflictos étnicos, algunas dictaduras corruptas. Y sin embargo, el desastre ya no es homogéneo y está siendo desafiado.

Con este panorama , Todos los días miles de jóvenes desesperados emigran y muchos de ellos se ahogan en el Mediterráneo o intentando saltar vallas como en Melilla, tratando de llegar a Europa, Entonces, ¿por qué el crecimiento del empleo es tan bajo si las perspectivas económicas son buenos?

Al continente, en lugar de centrarse en las cuestiones de la identidad, tras la etapa colonialista y la era de los libertadores, ahora le toca impulsar el crecimiento, concentrarse en el desarrollo y asumir su responsabilidad por el destino económico. Proporcionar las condiciones para crear empleo es urgente.

África necesita integración, sigue sufriendo discriminación en su propio continente. También inversión en Agricultura, Industria, infraestructuras, tecnología y educación para impulsar la creación de los puestos de trabajo necesarios.

África es rica, con el 30% de los recursos naturales y 60% de la tierra cultivable del mundo. Sin embargo, la mayoría de los agricultores son pobres. Pero el continente importa anualmente por valor 35 mil millones de dólares productos alimentarios.

África podría ser el granero del mundo y satisfacer las necesidades alimentarias de 9 mil millones de personas en 2050, pero debe liberar todo su potencial y hacer una transformación radical de su agricultura. Los agricultores y el sector agroalimentario podrían generar un mercado de un billón de dólares en 2030, y millones de puestos de trabajo si pudieran tener acceso a fondos, electricidad, regadío y mejor tecnología .

El continente tiene que apostar por la industrialización que es un requisito previo para la transformación económica. La industria representa el 10% del PIB , mientras la agricultura el 12%, pero emplea el 60%. Esto demuestra que la riqueza de África no es está donde está la gente. Esta es la paradoja del crecimiento con un mercado laboral débil.

No hay industrialización, ni siquiera en la producción agrícola. Como en Asia empieza a ser más caro fabricar productos. debido al aumento de costos de mano de obra, se genera oportunidades sin precedentes para África. Puede ofrecer su mano de obra intensiva y así ayudar a resolver el problema persistente de desempleo. Abordar este tema complejo, es un imperativo puesto que las verdaderas causas son estructurales.

La región también tiene otra gran ventaja: puede dar un salto tecnológico evitando muchas etapas que los países desarrollados tuvieron que hacer. Casi 800 millones de teléfonos móviles circulan en el continente, e Internet puede originar menores costes. Si hay una cosa en la que los expertos están de acuerdo es que África presentará una de las mayores oportunidades de crecimiento en el mundo en los próximos años.

África puede, como lo hicieron otras regiones, En el desarrollo nada es inevitable, pero debe tener una visión clara de cómo crecer, y cómo se utiliza el crecimiento en beneficio de sus poblaciones. No se trata de crecer para el beneficio de una pequeña elite. La cuestion central es resolver las contradicciones, apostando por más justicia, y más dignidad y mejora de la calidad de vida para los pueblos africanos, principalmente para sus jóvenes, que son los pilares de su presente y futuro.