domingo, 26 de noviembre de 2023

MEDAWEEK BARCELONA 2023 17 ediciones trabajando por el futuro del Mediterráneo

Un año más, hemos celebrado MEDAWEEK BARCELONA 2023. 

https://www.medaeconomicweek.org/ 

Con 17 ediciones, es el Evento Económico Mediterráneo imprescindible, en el que participan ponentes expertos de alto nivel para tratar sobre los últimos tópicos sectoriales que afectan a la región Mediterránea. Los encuentros facilitan la creación de lazos y networking entre todos los asistentes, hombres y mujeres representantes de organizaciones, empresarios y emprendedores que crean oportunidades de negocio en todos los sectores y debaten sobre el futuro de la región.

Mediante una amplia variedad de foros, la MedaWeek Barcelona propone el encuentro entre los sectores económicos clave y todos aquellos interesados en el desarrollo socioeconómico de los países mediterráneos. Debate, diálogo y propuestas de futuro en el marco de los valores culturales compartidos de la región mediterránea durante siglos: la creatividad, la innovación, la comunidad, cuna de la civilización, la filosofía y el ejemplo de emprendimiento. El mar Mediterráneo que nos conecta, la etimología de este mar proviene del latín Mar Medi Terraneum, cuyo significado es «mar en el medio de las tierras».

Durante estas 17 ediciones, la Medaweek Barcelona ha sido el principal punto de encuentro en la región para mostrar los intereses del sector privado, establecer contactos y conexiones comerciales con los tomadores de decisiones.


"Un año más hemos demostrado que las mejores oportunidades

 para crear sinergias y un futuro exitoso comienzan por estrecharse las manos y hablar".

Anwar Zibaoui

Agenda MEDAWEEK BARCELONA Edición 2023


lunes, 13 de noviembre de 2023

África, integración y las grandes potencias

 El potencial del continente africano es enorme

África tiene aproximadamente la mitad de reservas mundiales de oro, del 12% al 15% de las reservas globales de petróleo, el 8% de gas natural y un tercio de las reservas minerales del mundo. También posee el 60% de las tierras agrícolas cultivables del mundo, y cuenta ya con una población de 1.300 millones de personas, el 60% menores de 25 años.

Sin embargo, también es el continente más afectado por acontecimientos globales geopolíticos, económicos, climáticos y de guerras o pandemias; y precisa crear 100 millones de empleos en los próximos 5 años para satisfacer el crecimiento de su población, y evitar convertirse en el mayor exportador de inmigrantes, que huyen de la violencia y los países fallidos.

En 2021, entró en vigor la nueva Área Continental Africana de Libre Comercio (AfCFTA por sus siglas en inglés) o Zona de Libre Comercio Continental, integrando 55 países. El proceso fue complejo pero la integración puede marcar la diferencia e impulsar su viabilidad económica. El mercado africano único puede aumentar su comercio interior del 18% actual a un 25% en 2025, y mejorar la competitividad y la participación de África en el comercio mundial.

Un África unida, se convertiría en el mayor exportador mundial de petróleo, oro, cobre y cobalto entre otros muchos productos, y el continente no es solamente rico en recursos. Su población llegará a los 2500 millones en 2050, y con sus diversos ecosistemas y su diversidad ofrece numerosas opciones de futuro. Las trabas a la integración son la seguridad, las débiles infraestructuras de energía y transporte y la baja capacidad de procesado de productos.

El éxito del proyecto determinará el futuro de África como última frontera del crecimiento global. En el contexto de lucha por el liderazgo mundial entre China y EEUU, se está desarrollando una carrera por aprovechar las oportunidades que se abren en África. EEUU planea ya como conquistar el continente y China construye sus rutas de la seda del siglo XXI, la iniciativa OBOR "Un cinturón, una ruta" que entra en África a través del puerto de Nairobi, en el océano Índico. Mientras, Rusia también ha entrado en esta competición promoviendo golpes de estados en varios países del continente. Estos movimientos deberían alertar a los europeos del riesgo de cerco geoeconómico, ya que la UE no tiene un plan coherente para África.

El valor del comercio exterior africano se estima en 1.016.000 millones de dólares. De estos, Europa es el primer socio comercial, con 298.000 millones de dólares, pero dedica solo un 3% de sus inversiones al continente. China es el segundo socio, con 261.000 millones, y es el primer inversor, con un 20% de sus inversiones globales.

En este nuevo escenario económico, Europa debe variar su estrategia y fortalecer su asociación con el sur. Es esencial construir el eje Europa-Mediterráneo-África, convertirlo en un área de crecimiento y competitividad, y evitar problemas de inmigración al favorecer el desarrollo en origen.

Está emergiendo una nueva África que debe aprovechar las oportunidades que le ofrece la integración e invertir sus recursos en su desarrollo. Hay que superar muchos obstáculos para que el bloque alcance su máximo potencial pero es posible. Y será esencial evitar el impacto negativo de la competición entre EEUU y China por reservar su parte de las riquezas del continente.

Los países africanos tendrán que mejorar su gobernanza y promover el crecimiento. Es el momento de superar los retos y las diferencias, crear riqueza, fortalecer el tejido social de manera respetuosa y sostenible con la dignidad humana y la naturaleza. África debe confiar en su gente y enfrentarse a sus desafíos y el futuro de África será el que los africanos quieran.

Anwar Zibaoui, Opinión, EXPANSIÓN, Tribuna, 8 noviembre 2023 

https://www.expansion.com/catalunya/2023/11/08/654ba1de468aeb03128b463b.html

lunes, 16 de octubre de 2023

Comercio mundial en un mundo fragmentado

El comercio es un ecosistema extremadamente complejo que involucra no solo a un importador y un exportador, sino también a otros actores en las cadenas de suministro físicas y financieras, que cubren múltiples países e industrias. Esto da lugar a diferentes estándares, reglas y marcos legales.

Desde 1990, el comercio mundial se ha cuadruplicado, y el PIB mundial se ha duplicado. Como resultado, el número de personas que viven en la pobreza extrema se había reducido.

El comercio y la inversión son motores para el crecimiento, la innovación, y el empleo. Está reconocida la contribución que una economía global próspera hace al sistema multilateral. Pero incluso los más grandes defensores del libre comercio saben que para que el sistema internacional fomente la cooperación y la competencia, y evite guerras comerciales o militares, es necesario que las instituciones creen mecanismos para fomentar la cooperación, coordinación e incluso integración, así como en la resolución pacífica de disputas. Es evidente que el sistema actualmente no cumple con sus objetivos. Organismos como la Organización Mundial de Comercio (OMC) y otras son inadecuadas, su reforma es necesaria para mejorar su funcionamiento e impulsar el progreso.

Años y décadas sin un desarrollo real de un sistema multilateral no solo han llevado a la parálisis, sino que también han amenazado la eficacia de los organismos internacionales especializados, columna vertebral del éxito del sistema internacional.

La OMC atraviesa una etapa delicada que requiere un arduo trabajo y consenso entre sus miembros, así como la flexibilidad y el compromiso político necesarios para tener éxito. Todos los países y actores comerciales están llamados a mostrar flexibilidad y trabajar por el establecimiento de consensos para superar los desafíos y el estancamiento y reafirmar el compromiso con los principios y objetivos establecidos en el Acuerdo de Marrakech por el que se establece la OMC, y el fortalecimiento del sistema multilateral de comercio y la apuesta por un sistema justo y equilibrado que encarna una OMC reformada, que asegure una distribución equitativa de los beneficios del comercio internacional y garantice el derecho al desarrollo de los países menos favorecidos.

El cambio climático y la seguridad geopolítica, las epidemias, la superpoblación, la desigualdad, el hambre, la seguridad alimentaria, las migraciones o el desempleo requieren de enfoques de colaboración para resolverlos a nivel mundial, pero no aparece ningún tipo de consenso mundial. Algunos de estos problemas están interconectados y no pueden ser rescatados a través de soluciones provisionales.

Hace falta un nuevo impulso para revitalizar el sistema multilateral para enfrentarse a los nuevos desafíos, un nuevo comienzo que podría conducir a una revisión de la agenda no solo de la OMC sino de todas las agencias de la ONU, así como el papel del Consejo de Seguridad, lo que necesariamente implicaría una revisión del papel y las prioridades de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esto podría ser seguido por un moderno proceso de “trabajo en red” entre los aparatos políticos y de desarrollo de la ONU y las otras agencias especializadas. Si esto se materializa, se habría iniciado el proceso de modernización del sector multilateral. Sin embargo, esto no es un asunto fácil, llevará tiempo y la transición del proceso de reforma no será automática.

Estamos entrando en una nueva fase de comercio y geopolítica en un mundo fragmentado, para contrarrestar esta situación y el proteccionismo, Se necesita más colaboración, un multilateralismo fortalecido y alianzas. También se debe pensar en construir resiliencia en las cadenas de suministro como inversión a largo plazo.

Los gobiernos y las empresas deben colaborar para invertir en nuevas infraestructuras, sistemas inteligentes, tecnologías climáticas, educación y capacitación. Esto no solo impulsará la resiliencia, sino que también permitirá un crecimiento inclusivo y sostenible. No actuar ahora podría tener impactos políticos, económicos o climáticos, especialmente en los mercados emergentes y los países en desarrollo.

Es necesario fortalecer el papel de la OMC en el establecimiento de reglas que promuevan un comercio libre, justo e inclusivo, y que facilite un entorno empresarial y de inversión transparente y abierto.

La urgencia de una economía más inclusiva y sostenible en un mundo cada vez más complejo obliga a centrarse en los desafíos sistémicos del planeta, favoreciendo la acción colectiva porque los problemas actuales ya no pueden ser resueltos solo por los gobiernos. Es preciso dar nuevas respuestas y una claridad de visión, agilidad y pragmatismo.

La cooperación es clave para impulsar el cambio necesario que garantice la resiliencia, la sostenibilidad y la prosperidad en el futuro para todas las comunidades del mundo.

Anwar Zibaoui, elnacional.cat ONEconomia, Opinión, Viernes, 13 octubre 2023








miércoles, 11 de octubre de 2023

La nueva ruta de las indias

 El 9 de septiembre pasado, durante la Cumbre del G-20, se lanzó una nueva iniciativa para desarrollar un corredor ferroviario y marítimo que conecte la India con Europa a través de Oriente. Este proyecto multinacional está apoyado por Alemania, Arabia Saudita, EEUU, Emiratos Árabes Unidos, Francia, India, Italia y la Unión Europea. La Casa Blanca es el principal impulsor de la iniciativa y seguramente es un desafío a las ambiciones económicas de China y permitirá contrarrestar su creciente influencia en Oriente Medio y Europa.

El Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC, por sus siglas en inglés) no es una idea novedosa. Hace 2000 años, a través de esta ruta, los comerciantes indios suministraban a Roma mercancías por valor de más de mil millones de sestercios anuales, más de lo que se necesitaba para sostener el Imperio.

El plan parece rivalizar con la enorme iniciativa china de infraestructura de la zona y la nueva Ruta de la Seda para conectar Asia, África y Europa, anunciada en 2013. La administración Biden intenta completar su impulso diplomático en la zona de Oriente Medio con un gran acuerdo con Arabia Saudita que incluya la normalización de relaciones entre el reino e Israel para contribuir a hacer de Oriente Medio una región más próspera, estable e integrada.

Pero IMEC es significativo desde una perspectiva de infraestructura y conectividad, además del ángulo geopolítico. El proyecto estará compuesto por dos corredores separados: el corredor este, que conectará a la India con el Golfo Arábigo, y el corredor norte, que conectará el Golfo con Europa.

A lo largo del recorrido ferroviario se tenderán cables para electricidad, para datos de alta velocidad, y tuberías de energía, especialmente de hidrógeno limpio. Se complementarán y reforzarán las rutas marítimas y viales existentes y las cadenas de suministro regionales, buscando aumentar la eficiencia, generar empleos, reducir emisiones y mejorar el comercio.

Bien ejecutado, puede ayudar a unir a los países de la zona y establecer la región como un centro de actividad económica y no de conflicto y crisis permanente, como es actualmente.

En términos geopolíticos, el IMEC se promociona como un contrapeso a la Ruta de la Seda de China, aunque la escala y alcance de ésta ha sido mucho mayor desde su lanzamiento. Sin embargo, es una alternativa viable y sus impulsores pueden causar cierta preocupación en Beijín.

Mejorar la conectividad entre todas las regiones debe ser una prioridad porque no es solo un medio para aumentar el comercio global, sino también para la confianza mutua. En todo el mundo, es necesario hacer más para liberar el potencial de las economías emergentes y garantizar oportunidades económicas equitativas. La exploración y expansión de rutas y redes comerciales pueden contribuir al crecimiento económico de cualquier zona del mundo, y al desarrollo de soluciones más sostenibles y eficientes que eviten guerras, desplazados e injusticias.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Opinión, Economía, 9 octubre 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/10/09/6523df12e5fdeaa6738b4599.html#

sábado, 30 de septiembre de 2023

Barcelona, global y mediterránea

Las ciudades son un reflejo de las dificultades y los retos a los que se enfrentan los países. Sin embargo, con las herramientas adecuadas, pueden hacer frente a muchos problemas y actuar como estabilizadores y motores de crecimiento económico. Influyen en su entorno, y su competitividad determina cada vez más la riqueza y la pobreza de sus países.

Pero solo serán capaces de hacer frente a los desafíos si se basan en proyectos de asociación público-privada y modelos de participación activa de todos en pro del crecimiento de la ciudad, el bien común, y el desarrollo del país.

La covid fue un duro examen para las ciudades.Tuvieron que evaluar sus capacidades y comprobar si el entorno urbano era resistente, si funcionaban los instrumentos de apoyo, si la gestión de riesgos era eficaz y eficiente, o si un enfoque diferente y más sostenible habría ayudado a manejar mejor la situación.

Porque es el momento de la ciudad sostenible, siguiendo el modelo histórico de ciudad mediterránea, compacta y compleja, a la vez que eficiente y estable socialmente. Es el momento de la ciudad habitable, que proporcione un buen lugar para vivir y atraiga empresas y talento y continuar construyendo su resiliencia a pesar de la pandemia, crisis y guerras. Es el momento de las ciudades, en las que reside el verdadero poder más allá de los estados, y Barcelona no es excepción.

Es una etapa clave para el futuro de Barcelona. En el mundo en que vivimos, entre la globalización y la regionalización, la ciudad debe encontrar su propio espacio, hacer frente a nuevos retos y encontrar nuevas vías de crecimiento económico. Es un buen momento para que Barcelona, a pesar de algunos contratiempos, consolide el rol como plataforma de enlace del Mediterráneo. Es posible transformar Barcelona en un centro clave para el Mediterráneo. Que organizaciones internacionales y regionales y las grandes empresas multinacionales seleccionen la ciudad como sede, como base para cubrir o ampliar su expansión en mercados vecinos o como centro de enlace para toda la región.

Barcelona es la sede de importantes organizaciones mediterráneas, su carta de presentación no podría ser mejor. Dispone en un reducido espacio de un gran puerto, de una zona de actividades logísticas, de un gran aeropuerto internacional y de una Zona Franca que la dota de una oportunidad única para ser más competitiva y liderar la logística regional. También dispone de infraestructuras, de una gran oferta hotelera, de distritos de innovación y económicos que son herramientas útiles para seguir impulsando una coherente política de promoción internacional capaz de desarrollar una oferta de servicios a instituciones y empresas que sea a la vez cuantitativa y de calidad.

Barcelona tiene el alcance para convertirse en actor clave en la escena global actuando como líder regional renovando su apuesta por el Mediterráneo, pero es preciso tener una estrategia clara, un discurso sólido, conocimiento profundo de las competencias y demostrar esa capacidad de creación de la cultura de intercambio, el diálogo, la integración y la cooperación.

Anwar Zibaoui, Economía, LA VANGUARDIA, 23/09/2023

https://www.lavanguardia.com/economia/20230923/9248791/barcelona-global-mediterranea.amp.html?utm_term=botones_sociales
 

 

lunes, 25 de septiembre de 2023

Cámaras de Comercio 4.0

"Mercaderes de la Paz" se llamó el pequeño grupo de líderes empresariales que fundaron hace más de un siglo la Cámara de Comercio Internacional. La convicción era que el comercio es una poderosa fuerza en pro de la paz y la prosperidad y que la actividad económica hay que entenderla como verdadero instrumento de entendimiento entre pueblos. 

Pero en los últimos 10 años, en algunos países, se ha cuestionado el papel y la razón de ser de las Cámaras de comercio e industria, obviando su importancia para el desarrollo y la integración económica y comercial.  

Por su carácter internacional, regional y supra-sectorial, tienen la ventaja de hablar con la autoridad que emana de las empresas de todos los sectores y de todas la partes del mundo. Son actores claves como instituciones encargadas de promover la actividad económica y fomentar la cooperación entre los empresarios y los agentes económicos.

Y no solo a nivel global. También representan a todos los sectores empresariales a nivel regional con una tupida red de Cámaras de comercio en Europa, el Mediterráneo, África, Iberoamérica o Asia Pacifico. En este sentido, las asociaciones regionales de Cámaras de comercio, como ASCAME, AICO o Eurochambers entre otras, que engloban entidades de diferentes niveles de desarrollo son un instrumento de cooperación de primer orden.

En 2023, el mundo se encuentra en una encrucijada. Gobiernos y empresas deben adaptarse a la nueva era y aprender a navegar con una velocidad de cambio nunca antes vista. La crisis climática se ha vuelto más apremiante que nunca y aún persisten las amenazas al comercio internacional y la cooperación global. La colaboración y el diálogo abierto y constructivo son necesarios para garantizar el éxito y la prosperidad de las generaciones futuras.

Las Cámaras de comercio  necesitan reconfigurar sus servicios para ayudar a las empresas a satisfacer las nuevas demandas y para seguir siendo defensores efectivos del sector privado en la era de las cuatro transformaciones disruptivas:la energética, la tecnológica o digital, la económica y la demográfica.

Las tendencias comerciales y tecnológicas que surgen en el panorama empresarial actual son clave, y a la vez desafíos y oportunidades. También obligan a impulsar diferentes y nuevas herramientas de referencia para orientar a las Cámaras a medida que describen sus propias estrategias para hacer su transición hacia una nueva generación de Cámaras de Comercio 4.0, y adoptar la innovación, proporcionando una base para construir un marco para las actividades de las Cámaras en el futuro para seguir siendo útiles y relevantes frente a las nuevas realidades.

La nueva generación de Cámaras de comercio e industria puede ayudar a las empresas a aprovechar las nuevas tecnologías para continuar las transformaciones digitales y adaptarse a la responsabilidad ambiental y social, a seguir impulsando sus procesos de internacionalización, promover las inversiones, la formación empresarial, y a priorizar el apoyo a las pymes, pilar central de la economía tanto nacional como global.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN Ed.Catalunya Opinión Economia 13 septiembre 2023

https://www.expansion.com/catalunya/2023/09/13/65018bfa468aeb2a718b4616.html

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Marruecos, impactos económicos del terremoto

El terremoto del pasado viernes sacudió varias regiones de Marruecos y destruyó pueblos enteros, especialmente en las montañas del suroeste del Atlas. Con magnitud 6.8 y efectos devastadores, ha ocasionado una gran ola de solidaridad internacional con el pueblo marroquí. Mientras el costo humano de la tragedia sigue aumentando, también ha despertado el temor por el impacto económico ante una caída del turismo, especialmente en Marrakech, el principal atractivo del Reino.

Con un crecimiento del 92% en relación al mismo periodo del año pasado, Marruecos recibió 6.5 millones de turistas internacionales en el primer semestre de 2023, 4.3 millones en Marrakech. Esta tragedia ha llegado cuando el Reino todavía está lidiando con los impactos de la pandemia de Covid-19 y la invasión rusa de Ucrania, además de la peor sequía en 40 años que asestó en 2022 un duro golpe a la producción agrícola ejerciendo presión sobre el suministro de alimentos.

Las cuatro regiones más afectadas, Marrakech-Safi, Souss-Massa, Beni Mellal-khenifra y Draa-Tafilalet, suelen ser las más visitadas por los turistas y representan el 24% del PIB del país en 2021.

Los indicadores macro-económicos del país muestran suficiente fuerza para superar el impacto del terremoto. La posición de Marruecos es más fuerte que sus vecinos del Magreb. El déficit por cuenta corriente se redujo al 3.2% del PIB en el primer trimestre, beneficiado por entradas estables de inversión directa, y las reservas en divisas estimadas en casi 33.000 millones de euros que representan el doble de sus necesidades financieras externas.

Antes del seísmo, las perspectivas económicas eran tranquilizadoras, dado el compromiso del gobierno con las reformas estructurales, la consolidación fiscal y la esperada recuperación de los principales sectores de actividad. Especialmente, el repunte de la producción agrícola, los flujos turísticos y la entrada de remesas de los emigrantes marroquíes. Tras un crecimiento del PIB del 1.25% en 2022, se estimaba un 3% para 2023.

Marruecos presenta una paradoja. El país alberga la fábrica de automóviles de mayor tecnología en África y es el segundo mayor inversor africano en el continente, además de disponer de uno de los puertos de contenedores de más rápido crecimiento del mundo, y haber puesto en marcha el primer tren de alta velocidad en África. Pero su sociedad se enfrenta a serios desafíos sociales y desigualdades de desarrollo y la economía sigue dependiendo de la agricultura.

El Reino explota su ventaja competitiva geoestratégica como puerta de entrada hacia África y Europa y es la primera economía del Magreb en crecimiento. Hay avances, inversiones en grandes proyectos de infraestructuras, programas estratégicos en industria y energías renovables. Sin alejarse de Europa, se acerca a África potenciando sus intereses económicos y convirtiéndose  en un centro de negocios y finanzas para África Occidental, y plataforma de la nueva ruta de la seda de China.

En los últimos 20 años se han hecho grandes esfuerzos y por eso Marruecos tiene mucho potencial. Pero el terremoto ha mostrado otro Marruecos que se enfrenta a enormes dificultades y que es el que más va a sufrir las consecuencias de este desastre natural. Por ello, si se quiere mantener el camino, es preciso enfrentar los desafíos profundos, la redistribución de recursos y la cohesión social, para lograr que Marruecos sea económicamente viable, con menos desigualdades y más plural.

El esfuerzo para consolidar la estabilidad y mejorar la economía tiene que pasar por un enfoque integral con el objetivo de lograr resultados positivos que puedan  seguir atrayendo la inversión productiva creando riqueza, mejorando las condiciones de vida de los ciudadanos, combatiendo la pobreza y la reducción de las disparidades sociales.
 
Anwar Zibaoui Economía Opinión, 13 septiembre 2023