miércoles, 23 de mayo de 2018

Líbano, Historia de desafios

Líbano ha celebrado las primeras elecciones parlamentarias desde 2009. El parlamento en funciones había extendido su mandato dos veces debido a la guerra en Siria y la implementación de importantes reformas en el sistema electoral.

La nueva ley electoral es tan compleja que muchos libaneses ha preferido quedarse en casa. La participación no alcanzó el 50%, si bien la introducción de un sistema de representación proporcional está destinada a facilitar una mayor pluralidad en el panorama político. Pero los altos límites establecidos para los candidatos ha favorecido a los grandes bloques políticos en lugar de crear una oportunidad para los nuevos partidos.

La política libanesa es actualmente un mosaico de alianzas contradictorias, aparentemente basadas en la supervivencia por encima de todo. Las promesas sobre la política o la prestación de servicios públicos no se toman en serio.

La apatía es el estado de ánimo predominante. La atención se ha centrado demasiado tiempo en asuntos que están fuera de las fronteras. Hay fatiga y desilusión entre la ciudadanía, pero también una aceptación de que su país está controlado por los grandes actores regionales que les rodean.

El nacimiento de un movimiento de la sociedad civil?, presentado como un primer desafío para los partidos establecidos, es elogiable a pesar de haber sacado un solo asiento en el nuevo parlamento.

El Líbano, a pesar de muchos contratiempos, sigue siendo el modelo de pluralismo, tolerancia y apertura en un Oriente Medio sacudido por las crisis y herido por las guerras. Pero el pequeño país mediterráneo no es una isla. Ha soportado toda la fuerza de las tensiones regionales, combate el terrorismo en sus fronteras. Y los temores de un colapso económico están aumentando aunque se espera que el gobierno salido de las elecciones impulse medidas urgentes para frenar esta tendencia .

A pesar de que la guerra civil terminó hace 28 años, la política todavía está dominada por excaudillos y dinastías familiares enredados en divisiones sectarias. Estas élites que mantienen el poder, lo que siempre les ha permitido resolver las elecciones antes de que los votantes lleguen a las urnas.

Seguramente habrá otra vez un gobierno de consenso y los libaneses esperan que resuelva sus numerosas demandas. Aspiraciones como la estabilidad, electricidad, agua, recogida de basuras, empleo juvenil, seguridad, reactivación de la economía, turismo, y un parlamento que refleje sus demandas y su diversidad.

En el corazón de Oriente Medio y en el cruce de tres continentes, donde el Este se encuentra con el Oeste, en el enlace de las rutas comerciales desde hace miles de años está Líbano. El país del cedro intenta convertirse en un centro regional e internacional para el comercio, las finanzas, los servicios, la cultura y el turismo.

El Líbano es el único país que tiene cuatro veces su población distribuida en los cinco continentes en el mundo como emigrantes: 16 millones. La emigración es parte de su historia, presente y futuro; y define y determina su economía, cultura y la movilidad de su capital humano.

Líbano es un país pequeño pero muy diverso. Lo que que trasciende las fronteras demográficas y geográficas. Debido a sus numerosos problemas, sus líderes, partidos políticos y poderes regionales e internacionales, no han podido sacarlo del camino de las crisis .

Si el conflicto sirio explica en parte la inestabilidad del país, las raíces de la situación actual se encuentran principalmente en la naturaleza del sistema político libanés. Las fuerzas políticas son confesionales. Como resultado de ello, no puede haber un consenso nacional ya sea en la política o en la aplicación de la política exterior para definir el sistema. Cada vez que hay un gran conflicto en la región, las diversas corrientes políticas se colocan de acuerdo a sus alianzas externas, y se proyecta sobre la sociedad con la creación de divisiones de la comunidad. Se vivió el mismo fenómeno en 1958 (durante la época de Nasser), en la guerra civil (1975-1990) y de nuevo desde 2005 con el asesinato del ex primer ministro Hariri.

Los puntos débiles son la enorme deuda contraída por la reconstrucción después de la guerra civil y los impactos de los conflictos en la región. El país es una economía para producir graduados: exporta talento e importa mano de obra no cualificada. Con un déficit doble, tanto fiscal como comercial, importa más de lo que exporta. La financiación de estos déficits requiere una entrada continua de capital, que en gran parte está garantizada por las transferencias de los emigrantes que llegaron a 8.000 millones de dólares en 2016.

El Líbano es también un país de 4,5 millones de personas que acoge a 1,5 millones de refugiados de Siria. Esta crisis humanitaria le ha costado 20.000 millones de dólares, en un país con un PIB anual de 48.000 millones de dólares.

La vulnerabilidad del Líbano a los conflictos regionales prolonga su estancamiento, así como los problemas de seguridad en la región. Pero también desde los más remotos tiempos el Líbano sigue siendo el puente para el comercio y la prestación de servicios hacia y desde la región.

El Estado libanés moderno con menos de un siglo de vida ha sufrido experiencias únicas desconocidas para otras naciones con historias mucho más larga --una guerra civil de 15 años, invasiones extranjeras, el malestar sociopolítico y la seguridad y más recientemente, la importante afluencia de refugiados--. Líbano ha sobrevivido todos estos choques. De hecho, no es ninguna sorpresa su reconocida capacidad de recuperación.

Crónica Global, Pensamiento, 11/05/2018
https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/libano-historia-desafios_140486_102.html


martes, 22 de mayo de 2018

"Turismo Halal " : Mucho potencial

El "Turismo Halal" se ha relacionado siempre con la peregrinación a la Meca pero ahora forma parte de la industria del turismo global. Es un enorme mercado para atender a millones de viajeros musulmanes en el mundo.

Aunque con dudas, el negocio crece y se consolida como parte de la llamada economía islámica, que incluye finanzas, alimentación, farmacia, cosmética o moda. Los estereotipos son tan engañosos como la idea de que el mercado musulmán implica sólo las finanzas sin intereses y la carne sacrificada a mano.
En 2016 el número de turistas musulmanes alcanzó los 130 millones y llegará a los 168 millones en 2020. Representan hoy el 10% del turismo mundial y el 12 % del gasto total. Los viajeros musulmanes gastaron 156.000 millones de dólares en 2016. Es el segundo mercado después de China con 168.000 millones dólares, Se espera que alcancen los 300.000 millones para 2026. Su impacto, además, generó cinco millones de puestos de trabajo.

Estados Unidos y Europa fueron los beneficiarios de este turismo. España, segundo destino mundial, ocupa la novena posición ante los viajeros musulmanes, a pesar de sus vínculos históricos. El 72% de estos turistas proviene de Indonesia, Malasia, Turquía y los países del Golfo. Economías emergentes y grandes mercados de consumo. Asia y Europa se perfilan como destinos principales para atraer a estos visitantes que forman parte de un potencial de 1.600 millones de musulmanes en el mundo.

El viaje es un gran componente de la industria halal e incluye aspectos tales como el servicio prestado en el avión, la comida en los hoteles, lugares de ocio, complejos de playa, la disponibilidad de espacios de oración... Estos turistas están constantemente en busca de destinos que les proporcionen instalaciones, productos y servicios amigables para ellos. 

Es importante integrar unos criterios y normas Halal únicos a nivel mundial. Esto facilitaría su incorporación a grupos, empresas o cadenas internacionales que los requieran de manera que puedan satisfacer las necesidades de los turistas que demanden estos productos y servicios. Para ello, hay que promover su complementariedad e integrar sus criterios y sus normas internacionalmente aceptadas en el sector de los viajes y del turismo  mundial. 

El problema clave a solucionar es el desconocimiento sobre la responsabilidad del sector en asegurar al viajero el uso de servicios absolutamente Halal. De la misma forma que el sector se adaptó a otros retos, clientes, sectores y experiencias. El potencial del turismo Halal no debe ser ignorado: vale la pena explorarlo.

Expansión, Edición Catalunya. Opinión. Pag. 2. Martes, 22 de mayo 2018

martes, 8 de mayo de 2018

África unida por el comercio

EEUU se retira de la Asociación Transpacífico (TPP) e impone aranceles altos a la importación de acero y aluminio. Europa vive su "momento Brexit". Se vuelve a hablar de fronteras y de patriotismo económico. Una guerra comercial amenaza al mundo. Sin embargo, los países africanos han elegido la unidad por el camino del comercio. El pasado 21 de Marzo, en Kigali, capital de Ruanda, 44 países africanos firmaron el Tratado de la Área de Libre Comercio Continental (CFTA), dando un paso de gigante hacia la integración económica.

Esta futura área catalizará inversiones, estimulará el crecimiento económico, desarrollará interconexiones continentales y traerá un nuevo dinamismo a la integración regional. El objetivo principal es reducir las barreras aduaneras y promover el comercio interafricano. Este primer paso ayuda a los africanos a comprender que, desde el punto de vista económico, su salvación radica principalmente en la intensificación de sus relaciones comerciales.

Muchos son los retos y más las expectativas. El entusiasmo con que se han llevado a cabo las rondas de negociaciones han permitido contemplar la liberalización del comercio de mercancías a una tasa ambiciosa del 90%. Las negociaciones futuras deben centrarse en cuestiones tan importantes como las condiciones para una competencia sana, el respeto de la propiedad intelectual y la promoción de la inversión.
El continente necesita una integración real para reequilibrar su relación económica con sus socios históricos (Europa, EEUU) y con los nuevos (Asia, BRIC) y buscar alternativas solidas a la financiación que se basa principalmente en la ayuda pública y la cooperación internacional.

La futura Zona de Libre Comercio da lugar a la creación de un mercado común de más de 1.000 millones de consumidores, con un PIB combinado de más de 3.000 billones de dólares. Impulsa un aumento en el comercio entre los países africanos en un 52% para el 2022. Allana el camino para establecer una Unión Aduanera en cuatro años y una Comunidad Económica Africana en 2028. La zona podría generar importantes ganancias y cumplir muchos objetivos de desarrollo,  además de mejorar el atractivo del continente como socio comercial global.

La distancia promedio entre las ciudades africanas con una población de más de 4 millones de habitantes es de 4.100 km, en comparación con 1.300 km en Europa. Esto es una barrera al desarrollo del comercio, debido a la falta de infraestructuras. Pero los intercambios económicos dentro del continente se han multiplicado, impulsados por la aparición de grupos panafricanos. Estos pioneros del sector privado saben que, con la integración, hacer negocios es una forma de mejorar su éxito.

Al unirse, África se convierte en el mayor exportador mundial de petróleo, oro, cobre y cobalto entre otros productos. Continuando con su actual fragmentación, el continente se está convirtiendo en el mayor exportador de inmigrantes y el escenario ideal para el crecimiento del  terrorismo.

África necesita crear 20 millones de empleos al año y multiplicar el número de centros educativas y de formación profesional para satisfacer el crecimiento de la población, que llegara a 2.000 millones de personas en 2050. África necesita integración e inversión en sectores como infraestructuras, tecnología y educación; y apostar por la industrialización.

El desafío ahora radica en la implementación de este mercado común Africano. Es sabido que la apertura económica y el establecimiento de zonas de libre comercio con socios del Norte y del Sur a menudo generan preocupaciones legítimas e inducen a ciertos desafíos que es importante resolver.

El comercio es un mecanismo que ayuda a aumentar el bienestar y a escapar de la pobreza. Los países africanos deben trabajar juntos para construir un proyecto de integración que, además de ser más equilibrado y equitativo, se traduzca en su capacidad de competir en la economía mundial.

Este paso clave hacia la integración tendrá que lidiar con las diferencias en la " filosofía económica" en los bloques económicos y entre las principales potencias regionales. Por ahora, la entrada en vigor de la CFTA debería ser en Enero de 2019. Aunque los Estados se dan 10 años para una generalización de las medidas del tratado. Para entonces, se espera que el acuerdo de Kigali sobreviva al único obstáculo que sigue bloqueando la integración: ¡la voluntad! Si hay voluntad África presentará una de las mayores oportunidades de crecimiento en el mundo en los próximos años.

El Periódico de Catalunya, Opinión, Pag.4, Lunes, 7 de Mayo 2018

lunes, 30 de abril de 2018

Arabí Saudí : Tiempos de incertidumbres

Después de visitar EEUU y Francia, España ha sido la tercera en recibir al Príncipe heredero de Arabia Saudí Mohammed Bin Salman en su primer periplo oficial como nuevo hombre fuerte, lo que indica la importancia que el reino saudí otorga a España como uno sus aliados preferenciales.

España, y sobre todo sus empresas, ha descubierto Arabia Saudí; en los últimos años se ha multiplicado la presencia empresarial acompañada por una gran despliegue institucional, muchos viajes del Rey, ministros y delegaciones de alto nivel. Esto se ha traducido en grandes contratos, algunos históricos como el proyecto del tren de alta velocidad Meca-Medina, el metro de Riad y decenas de otros proyectos, alcanzado así un hito jamás conocido en las relaciones bilaterales entre ambos países que se han expandido en muchos sectores como educación, salud, petroquímica, agua, electricidad e infraestructuras, y miles de millones de euros en contratos y proyectos además del interés creciente de los saudíes de invertir en España.

Arabia Saudí está viviendo en los últimos dos años eventos y acontecimientos históricos impensables en un reino hermético, que se veía ajeno a los cambios y aferrado a las tradiciones. Y el responsable es el príncipe heredero Mohammed Bin Salman. Y de la velocidad con la que el príncipe lanza sus iniciativas, especialmente la última contra la corrupción que permitió recuperar 86.000 millones de euros con la campaña del pasado noviembre. Esa cifra proviene de los acuerdos alcanzados con los casi cuatro centenares de príncipes, magnates y altos cargos investigados durante estos tres meses. Pero el fin de la purga no acaba con la incertidumbre que ha suscitado en medios empresariales.

También con el lanzamiento de NEOM, un megaproyecto para la construcción de una nueva ciudad que contará con una financiación de 425.000 millones de euros y que pretende convertir al reino "en un país del primer mundo". La apuesta por el sector del turismo, el ocio y el tecnológico, permitir los conciertos, las salas de cines, los parques temáticos, los derechos de la mujer --como conducir un coche, abrir un negocio o asistir a eventos de ocio o deportivos--. Todos estos factores pondrán a prueba su liderazgo y la consolidación de su poder.

La apuesta emocional para ganar el alma de la nueva generación saudí es clave en una país con 24 millones de habitantes, en el que el 70% tiene menos de 30 años, y el 37% menos de 14 años. Y llegará a 40 millones a finales de 2030. Pero solo con la emoción y el dinero no será suficiente.

Las  expectativas de vida de los jóvenes están cambiando rápidamente por la exposición a los redes sociales, alimentando una creciente desconexión entre ellos y la vieja élite gobernante. Mientras los grupos extremistas intentan explotar este abismo, sin un proyecto de desarrollo, las autoridades no serán capaces de cumplir con las expectativas de sus ciudadanos.

La economía tendrá que acomodar a un número creciente de personas que buscan empleo. Necesita crear cuatro millones de empleos en los próximos años para absorber los nuevos entrantes en el mercado laboral.

Cambiar un país como el reino saudí y pensar de forma diferente no será fácil. Los retos económicos y sociales, reducir la vulnerabilidad del precio del petróleo, y crear un consejo para la rendición de cuentas son pasos en la dirección correcta. Pero la implementación de este ambicioso programa necesitará un amplio apoyo social, y los cambios estructurales requieren decisiones de largo alcance. Se debe abordar también la demanda de reformas, de derechos y de democracia, que serán clave para predecir el futuro y determinantes para el éxito.

El nuevo príncipe fuerte de Arabia dirige un reino que es el mayor exportador de petróleo del mundo. El segundo en reservas, la 19º economía mundial y el tercero en reservas de activos exteriores. Pretende transformar el país y situarlo entre los inversores globales y diversificar su economía con el Plan Visión 2030. El nuevo plan, esboza las grandes reformas para reducir su dependencia de los hidrocarburos y establecer una agenda social. Se basa en posicionar el reino como la gran potencia regional favorecida por su capacidad de inversión y su ubicación estratégica.

Para conseguirlo prevé la participación del sector privado, reducir el gasto público, revisar los subsidios y privatizar una serie de actividades económicas. Y, lo más importante, vender una participación del 5% de Aramco, la mayor empresa petrolera del mundo, y con los ingresos obtenidos --que podrían alcanzar los dos billones de dólares-- crear el mayor fondo soberano del mundo.

El cambio económico y social también requerirá una recalibración completa de la relación entre la ciudadanía y el Estado. El alarmante crecimiento de Daesh es una advertencia de las consecuencias de no contar con la gente, especialmente con los jóvenes. Tendrán que repensar los métodos tradicionales de consulta y encontrar una manera de acomodar las preocupaciones de una generación con una mentalidad independiente y más exigente que sus mayores.

El heredero al trono saudí deberá demostrar madurez, y eso significa construir consenso para realizar los cambios a nivel interno y calcular bien el coste de enfrentarse a Irán, que es el principio rector de su política exterior en una zona que vive tiempos de grandes convulsiones e incertidumbres empujados por una situación regional explosiva. A pesar de todo esto, hay una cosa cierta: el enérgico jugador de 32 años mantendrá a Arabia Saudí en el primer lugar de la agenda mundial en los próximos años.

https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/arabia-saudi-tiempos-incertidumbres_133991_102.html 

Cronica Global, Pensamiento, Opinión, Viernes 13/04/2018

martes, 17 de abril de 2018

"Start up" árabes

Oriente Medio suele acaparar titulares solo por ser lugar de conflictos, de gobiernos represivos, atentados, dictadores y de refugiados. Pero estas cuestiones no  muestran un cuadro completo de la región. 

En la zona se están desarrollando numerosas tendencias económicas y sociales innovadoras. Ofrecen una alternativa positiva a los escenarios fatalistas. Una revolución tecnológica está en marcha. La iniciativa empresarial y el sector privado abren grandes perspectivas para revitalizar la región.

La energía del futuro de Oriente Medio no será el petróleo. Lo será su capital humano. En la región viven 380 millones de personas, de las cuales el 60% son menores de 25 años. Son la energía que, bien canalizada, puede reconstruir la región y liberarla del sectarismo y la injusticia. El paro, sobretodo el juvenil, es un problema grave que aumentará si no se proporcionan alternativas.

La región necesita 75 millones de nuevos puestos de trabajo para los próximos 5 años. Hace falta una acción seria para crear economías inclusivas y empleo juvenil. Se requiere un enfoque dual en la creación de empleo, una adaptación de los conocimientos al mercado laboral, un camino libre para el sector privado y una inversión pública mayor.

Los jóvenes, universitarios y emprendedores están interesados en las energías renovables, la robótica y la tecnología. Hay que convertir esta tendencia en una norma mediante la creación de un entorno  que promueva y fomente el espíritu empresarial, mejore la educación y apueste por la innovación y el crecimiento inclusivo. La tecnología educativa es necesaria para proporcionar el salto. El ecosistema debe ser propicio para la captación de talento. Debe ayudar a producir una generación de creadores de empleo, en lugar de solicitantes de trabajo.  Por su parte, los gobiernos no deben centrarse en la creación de empleo, sino ayudar en la creación de empresas.

El mundo árabe no será Silicon Valley, pero está en un momento prometedor. Se multiplican las iniciativas y los Business Angels. Crece espectacularmente el comercio electrónico. El numero de fondos de capital riesgo se ha duplicado. Las universidades están construyendo aceleradoras e incubadoras para impulsar startups lideradas por jóvenes universitarios. Se notan los vientos de cambio en Casablanca, Túnez, El Cairo, Amán, Beirut, Dubái, o Riad.

Un ecosistema empresarial se está desarrollando. Puede ser el elemento de cambio. Si reinvierte en el espíritu empresarial, el último barril de petróleo no será llorado.

martes, 3 de abril de 2018

La batalla por el gas Mediterráneo

La carrera por las fuentes de energía ha desempeñado un papel clave en la formación de la historia de Oriente Medio desde finales del siglo XX; este fue el caso en el Golfo, Irak y Libia. 

Ahora, el descubrimiento de gas natural en el Mediterráneo Oriental abre nuevas expectativas, nuevos retos e inicia la carrera para explotar la riqueza descubierta. Además tiene implicaciones económicas, probablemente podría  convertir el Mediterráneo oriental en una de las principales áreas globales de suministro de gas,con recursos estimados en 122 trillones de pies cúbicos de gas, en las aguas territoriales de Chipre, Egipto, Israel, Líbano, Palestina y Siria.

Hay cierto optimismo, e interés europeo en el desarrollo del gas natural mediterráneo como contrapeso a las importaciones de gas ruso. Es preciso un entorno estable para atraer inversores y producir, y los jugadores pueden ser inducidos a resolver sus disputas pacíficamente. Lamentablemente, una combinación de fronteras inestables, maquinaciones diplomáticas y riesgos económicos podría envolver al Mediterráneo oriental en conflictos graves.

Los descubrimientos de yacimientos de gas están revolviendo la olla de agitación regional y provoca diversas reacciones. Las fronteras marítimas están en disputa. Hay tensión entre Líbano e Israel, y entre Turquía y Chipre por los límites marítimos, y la guerra en Siria y el apetito de otros jugadores externos como EEUU, Rusia y China provocan una situación volátil y altamente complicada.
EEUU y Rusia, los mayores productores mundiales de gas natural, están preparados para desempeñar un papel en la intermediación y el beneficio de las próximas crisis. Las potencias europeas, a pesar de ser el principal beneficiario de estas riquezas, podrían quedar relegadas.

Rusia es actualmente la potencia dominante en esta zona del Mediterráneo entre Turquía, Chipre, Egipto y Siria. Moscú ya se ha asegurado un papel preeminente en los sectores del petróleo y gas sirio en los próximos años, incluidas las reservas de gas en alta mar. Esta red de relaciones y la presencia militar podrían convertir a Rusia en el primer árbitro en las crisis en la región. Lo que le permitiría vigilar de cerca el desarrollo de las riquezas del gas del Mediterráneo oriental, que los europeos necesitan para disminuir su dependencia de Rusia.

La seguridad energética es una preocupación fundamental. La UE debería disponer de alternativas para diversificar sus fuentes de suministro, así como reducir sus riesgos políticos y económicos, y limitar su dependencia del gas Ruso que representa el 38% de sus importaciones. La crisis en Ucrania y la posibilidad de una interrupción en el suministro de gas a Europa muestran la necesidad de tener soluciones. La explotación de gas Mediterráneo no es solo una  gran  oportunidad de desarrollo para los nuevos países productores, sino también para la UE que el año 2030 necesitará unos 113 mil millones de metros cúbicos anuales.

El potencial de la región es considerable además del petróleo y el gas. Cuenta con sistemas de energía hidroeléctrica, eólicos y de radiación solar de los más avanzados. La región podría ser uno de los grandes actores energéticos del mundo. Hasta el 2035, se espera que la demanda de gas natural crecerá en 1,9% anual.

Los problemas internos y geopolíticos son las principales causas de riesgo. Algunos países tendrán que unir sus fuerzas si quieren aprovechar sus recursos y encontrar las mejores soluciones económicas y estratégicas para optimizar sus operaciones. Deberían tener en cuenta que para explotar esas grandes reservas de gas y atraer la inmensa inversión no será posible sin  promover un entorno pacífico y estable. Pero estas enormes riquezas no han calmado la región, al contrario, los conflictos parecen inevitables.

Una visión compartida y a largo plazo es esencial para movilizar los recursos necesarios para desarrollar la cooperación energética mediterránea y construir un mercado de gas natural regional. Muchas iniciativas en el ámbito de la cooperación euro-mediterránea no han generado resultados significativos. Los principales actores deberían multiplicar sus esfuerzos. Todos, de una manera u otra, pierden en esta batalla a pesar que son conscientes de la dependencia energética mutua entre Europa y el Mediterráneo y de como EEUU y Rusia están utilizando este espacio como otro campo de batalla en su competencia cada vez mayor en el mundo.

El Periódico de Catalunya, Opinión, Pag.2, Sábado, 24 de Marzo de 2018

lunes, 26 de marzo de 2018

Argelia, no aplazar lo inevitable

Uno de los periodos que seguramente marcaran la historia económica reciente de Argelia fue el conocido como la Primavera Árabe en 2011. Para evitar el contagio, el Gobierno argelino pagó un alto precio en subsidios, en aumentos salariales, en puestos de trabajo públicos y la construcción de cientos de miles de viviendas sociales para jóvenes. El otro periodo es en 2014 con la caída en picado del precio del petróleo​ que redujo los ingresos de Argelia a la mitad.

La conjugación del shock económico vinculada a la primavera árabe y la crisis del petróleo elevó el déficit presupuestario en un 15% del PIB, Argelia hipnotizada por el oro negro y dependiendo de su fluctuación en los mercados internacionales ha visto cómo sus arcas de reservas acumuladas en la década anterior se vacían. Pasaron de los 200.000 millones de dólares en 2014 a 100.000 millones del 2017. La evolución del mercado mundial de energía y la tensión geopolítica en sus fronteras obliga a Argelia a adaptar estrategias claras sin parches.

La situación es muy preocupante, Argelia dispone de reservas de divisas, de oro, fondos de estabilización, una alta tasa de ahorro interno que le permitiría aliviar el malestar,... pero no será suficiente. La economía argelina, pese a su potencial, tiene muchos problemas estructurales. El excesivo peso del Estado y la dependencia de los hidrocarburos son dos de estos problemas.

El gasto público se excede, las subvenciones representan el 25% del PIB, un tasa extravagante, se debe de tratar de contener esta sangría y aplicar más rigor.

Más allá del actual desajuste de capital entre los gastos y los ingresos del gobierno que refleja tanto la dependencia fiscal de los hidrocarburos como los mecanismos político-económicos de una economía rentista, el país debe enfrentarse a desafíos estructurales, como el desempleo masivo, el factor demográfico, con una tasa de fertilidad del 2,8, y la sostenibilidad del Estado social.

Argelia se encuentra en una encrucijada y solo el camino de las reformas puede garantizar una salida. Pero esto requiere una transformación completa de la economía, comenzando por el marco fiscal y los grandes grupos públicos, y la gobernanza. Una fase de aceleración del crecimiento solo puede lograrse con el aumento de la inversión privada, lo que es frenado con el actual sistema, y sobre todo apostar por la diversificación para alejarse de la dependencia de los hidrocarburos​ que representan el 70% de los ingresos del presupuesto, el 95% de las exportaciones y el 36% del PIB.

Argelia cuenta con todos los recursos humanos y materiales. El problema no solo es económico.

Las reservas actuales y el bajo nivel de endeudamiento dan una ventaja de tres o cuatro años para las reformas. Dispone de una fuerza laboral bien capacitada, energía a bajo costo y un gran mercado interno. Este es el momento de reformar. Y construir, y apostar por la iniciativa privada, dejar de estigmatizar a los inversores extranjeros, impulsar una economía productiva y diversificada, debe empezar a reformular los subsidios y reservar el dinero para los presupuestos de inversión.

El país magrebí ha impulsado desde 2005 varios planes para construir infraestructuras​ con más de 600.000 millones de dólares. Pero el resultado ha sido modesto y lejos de las expectativas por la lentitud de las reformas que han limitado la participación de los inversores extranjeros y privados.

Argelia, un importante proveedor de gas a Europa, tiene posibilidades para reposicionarse en el mercado mundial del gas mediante la explotación a su favor de su asociación y vecindad con la UE. Es el tercer proveedor de gas de Europa y el octavo mayor productor de gas del mundo, y España sigue siendo el primer cliente de Argelia y su cuarto proveedor con intercambios que superan los 15.000 millones de euros. El 50% del gas que consume España viene de Argelia. Unas 300 empresas españolas se han instalado en Argelia, muchas son multinacionales de sectores como la construcción y la obra pública y han ganado suculentos contratos.

En este mundo turbulento e incierto anunciando grandes trastornos geoestratégicos, las fronteras políticas y económicas en las futuras batallas por el desarrollo están condicionadas por el buen gobierno y la mejora del conocimiento. Argelia tiene la ambición pero requiere una estrategia del desarrollo y adaptarse a los cambios en el mundo. Pero será necesaria una visión de largo plazo para construir una economía productiva exitosa con instituciones sólidas. El progreso económico dependerá de la capacidad de mejorar el clima social, de atraer a los inversores y del desarrollo de una clase empresarial, especialmente las pymes. Conciliar la eficiencia económica y la cohesión social será clave.

Argelia tiene que moverse y no aplazar lo inevitable, contar con todos sus activos y actores para superar las dificultades y hacer su revolución económica para situarse entre las potencias emergentes.

Crónica Global.  Diario Digital. 19/03/2018. Artículo Opinión. Análisis Económico
https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/argelia-aplazar-inevitable_128264_102.html