viernes, 24 de mayo de 2024

Cruceros en el Mediterráneo: navegar hacia el futuro

El turismo de cruceros es uno de los segmentos del mercado turístico internacional que mayor crecimiento ha experimentado en los últimos años.

 El principal motivo es que el sector ha sabido adaptarse a las nuevas necesidades de la demanda, tanto desde el punto de vista del transporte marítimo como del ocio turístico. Se trata de un producto completo que ofrece una gran variedad de destinos así como de experiencias y emociones para todos los públicos. Además, el segmento de los cruceros genera empleo directo e indirecto, pues engloba a las embarcaciones, los puertos, las agencias de viajes, los proveedores y la cadena de suministro de bienes y servicios asociados.

Los datos hablan por sí solos. El mercado mundial de cruceros generó 13.600 millones de dólares de ingresos en 2022, y se espera que crezca un 11% entre 2024 y 2028. En 2023, 31,7 millones de pasajeros optaron por los cruceros en sus vacaciones, de los cuales un total de cuales 7 millones se decantó por el Mediterráneo. Esta región mantiene su posición hegemónica, consolidándose como el segundo mercado de cruceros más importante del mundo, capturando una cuota de mercado del 21,5%. A este ritmo de crecimiento, podría superar el Caribe, que sigue siendo la principal destinación de cruceros debido, sobre todo, a sus excelentes condiciones climatológicas y el atractivo que supone la diversidad de culturas, la dieta y la historia. Ambas regiones se han beneficiado de una tendencia que se ha consolidado en los últimos años, y es que la temporada de cruceros se extiende a todo el año y los itinerarios son cada vez más diferenciados. Las principales empresas internacionales saben que este mar ofrece un enorme espacio para crecer.

En el caso concreto del Mediterráneo, el viento está a favor: la región ha vuelto a los niveles previos a la pandemia y ha tenido una capacidad récord de cruceros en 2023, con más de 170 buques navegando durante todo el año. El mar Mediterráneo cuenta con 45.000 km. de costas, de los cuáles 19.000 km. representan costas isleñas. A lo que cabe añadir otros datos muy significativos: soporta el 30% del comercio marítimo mundial por volumen, tiene una ruta de tránsito para el 25% del tráfico marítimo petrolero y más de 450 puertos y terminales y, además, cuenta con más de 150 puertos en las riberas mediterráneas -existen unos 70 operadores-. Barcelona sigue siendo el puerto principal y el centro de todos los cruceros por el Mediterráneo Occidental.

La batalla de los cruceros se gana en tierra y los grandes puertos del Mediterráneo continúan desarrollando nuevas plataformas y grandes terminales marítimas con inversiones en millones de euros para atraer a millones de pasajeros y ofrecer productos diferenciados. Sin duda, una ganancia financiera real para la economía local. La visión de una flotilla de buques de crucero que se alinean en el puerto también hace que la ciudad sea más atractiva.

El futuro plantea grandes desafíos, sobre todo en términos de replantear el modelo turístico poniendo en el centro del debate la transición verde -impulsar nuevas iniciativas que garanticen la reducción de las emisiones de CO2 y la preservación del medio ambiente y que permitan fomentar el ecoturismo y la fabricación de cruceros eléctricos- y la preservación del patrimonio cultural e histórico de los municipios. Nadie pasa por alto el altísimo impacto medioambiental de este sector. Varios estudios coinciden en que la contaminación que generan los cruceros en los puertos donde atracan equivale a cinco veces el total de vehículos que circulan por su territorio.

Además, es una industria controlada en un 80% por cuatro grandes grupos centrados en pocos puertos con gran impacto. En el caso concreto del Mediterráneo es clave ampliar la oferta hacia otras pequeñas ciudades portuarias para ayudar a vertebrar el territorio, ampliando así la oferta.

Pero si hablamos de los desafíos más acuciantes del sector no podemos olvidarnos de cuestiones relacionadas con los elevados costes de la construcción de los buques, la cualificación de la tripulación, el estricto reglamento de seguridad, inestabilidad política, o el precio del petróleo

El crecimiento espectacular de los cruceros en el Mediterráneo nos indica un camino para ganar la apuesta por promover una sociedad y un modo de vida común a nivel global. Aunque cada destino tiene sus prioridades y estrategias, ahora es más necesario que nunca trabajar conjuntamente para afrontar unos retos que son comunes en toda la región. Es el momento de convertir las amenazas en oportunidades. El Mediterráneo puede obtener una ventaja competitiva mejorando la sostenibilidad y comercializando sus variadas atracciones de manera más coherente para atraer a los visitantes potenciales. La conectividad, las promociones y una cooperación más profunda entre los países del Mediterráneo deben ser una prioridad para todos los agentes del sector. Está en juego el futuro del sector turístico y su impacto en la integración y el desarrollo regional del Mediterráneo.

Hay que apostar por crear una marca común que impulse la complementariedad de las ofertas en lugar de una competencia entre destinos. Otras regiones ya lo han hecho, como el Caribe donde están involucrados 33 países. Los diferentes organismos mediterráneos deben promover un nuevo marco de cooperación y proyectos conjuntos de una nueva alianza mediterránea, clave para navegar hacia un futuro económicamente, ambientalmente  y socialmente sostenible. 

Anwar Zibaoui, EXPANSION, Opinión, 19 Mayo 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/05/19/664a308fe5fdeaf15b8b45b0.html

miércoles, 1 de mayo de 2024

España y el mundo árabe: nueva energía

 

Los vínculos entre España y algunos países árabes han mejorado de forma evidente en los últimos años, tanto a nivel político como económico. La proximidad histórica y geográfica siempre habían sido un valor añadido, por la cercanía y las relaciones políticas tejidas durante años, que facilitan la reciprocidad y la expansión de las empresas.

Nunca antes estos lazos habían alcanzado este nivel. Los intercambios comerciales crecieron entre el 80% y el 90% anual, llegando incluso al 150% con algunos países. Hoy, ya no es una excepción que una empresa española gane un contrato y prueba de ello, son los grandes contratos adjudicados en Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Emiratos, Egipto, Argelia o Marruecos a empresas españolas.

Además, el compromiso de España con el mundo árabe se traduce también en la presencia de inversores árabes que aumentaron su apuesta por España, con fondos y empresas que han invertido más de 18.000 millones de euros en los últimos años en diferentes sectores en una muestra de confianza en la economía española.

Los fondos soberanos del Golfo están cambiando sus estrategias de inversión, buscando activos alternativos que aseguren el rendimiento e impacto en su entorno económico, apoyando sus economías locales y creando riqueza para sus generaciones futuras. En 2022, estos fondos invirtieron más de 90.000 millones de dólares. El doble que en 2021. Un 60% se destinó a Europa y América del Norte. Por ello ahora están utilizando su riqueza para reclamar un papel más importante en el escenario mundial, diversificar sus economías y ganar influencia geopolítica.

Hace unos meses, el principal operador de telecomunicaciones saudita, Saudí Telecom STC adquirió una participación en Telefónica, una importante inversión a largo plazo coherente con su estrategia de crecimiento invirtiendo en sectores vitales de tecnología e infraestructura digital en mercados prometedores, a nivel regional europeo y global.

En los últimos años, el sector energético español ha recibido la atención de grupos y fondos árabes con la gran liquidez financiera. Seguramente una de las operaciones que puede marcar un paso importante sería el interés del grupo energético Taqa, perteneciente a un fondo soberano de Abu Dhabi, ADQ, en convertirse en el socio mayoritario de Naturgy tejiendo una alianza con Criteria. Esta no sería la primera operación de un fondo de este emirato, puesto que en 2011 IPIC -Mubadala se convirtió en el socio mayoritario de Cepsa y tomó participación en Enagás e Iberdrola.

Qatar también ha hecho grandes inversiones en otros sectores, como el inmobiliario, hotelero y en comunicación; el fondo soberano qatarí es el principal accionista de Iberdrola y recordemos la gran participación de IAG en el Corte Inglés.

El grupo argelino Sonatrach compró el 4,1% de Naturgy, y es uno de los primeros proveedores, con un contrato de suministro hasta el 2030. Además, Sonatrach dispone de una gran participación en Medgaz, el gasoducto que une España y Argelia.

Como bloque, la UE es el segundo mayor consumidor de petróleo y gas del mundo, con un consumo de unos 13 millones de barriles de petróleo por día (un 15% del total mundial) y 440.000 millones de metros cúbicos de gas por año (el 13% del total mundial). Por otra parte, Oriente Medio dispone del 47% de reservas mundiales de petróleo, y el 43% de reservas de gas. Aunque solamente entrega el 32% y el 17% respectivamente, por lo que la región se beneficiará del acceso a nuevos mercados.

Hay muchas posibilidades si se opta por sumar y colaborar, más allá de la polémica de reyes y emires. No olvidemos que en algunos países europeos, se hace una defensa selectiva de los derechos humanos de acuerdo con intereses geopolíticos, geoestratégicos y económicos. Porque, en definitiva, se trata de una región en la que conviven tradiciones conservadoras y tecnología punta, gran riqueza petrolera y enormes necesidades de desarrollo, y falta de democracia o transparencia junto a grandes oportunidades que favorecen los intereses de la economía del Estado Español.

A veces, puede haber diferentes prioridades para España y Europa y sus socios tradicionales en el mundo árabe, pero un diálogo regular podría ayudar a alinear esas prioridades y permitirles trabajar al unísono en temas en los que estén de acuerdo.

Anwar Zibaoui. Opinión-Tribuna. EXPANSIÓN Edición Catalunya.23 abril 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/04/23/66279009468aebaa068b45a2.html

viernes, 12 de abril de 2024

La ruta de China no es un camino de seda

   China se replantea la estrategia de su gran proyecto de desarrollo de infraestructura global y cooperación internacional.

 La estrategia cambió su denominación y ahora se llama "Iniciativa de la Franja y la ruta", en inglés, "Belt and Road Initiative BRI" o también, "One Belt, One Road". Se trata de un enorme proyecto que se enfrenta a serios problemas y nuevas propuestas de otras potencias como EEUU y UE, por lo que las autoridades chinas están ahora cambiando el enfoque hacia  lo que llaman “reinicio estratégico.”

Con casi 3.000 proyectos en marcha desde 2011, la iniciativa China ha alterado el panorama mundial, conectando China con toda Europa, vinculándose a países de Oriente Medio y Asia Central y Meridional, y estableciendo una fuerte presencia en África.

Aunque ha tenido éxito en crear oportunidades de inversión y desarrollo para las empresas chinas, también está encontrando obstáculos. Como la desaceleración tras la pandemia, desafíos económicos internos, algunas quejas de los países que compartieron la carga financiera y acumulan deuda bilateral sin ver beneficios económicos y la creciente preocupación por la influencia China en las economías emergentes más vulnerables.

Al fin y al cabo, la iniciativa comenzó como un programa de conexión de infraestructuras, pero abarca todos los aspectos de las transacciones bilaterales y multilaterales. En su origen está la visión china del mundo y es el vehículo principal en la agenda China en su plan de liderazgo global. Por eso, algunos países occidentales, encabezados por EEUU, dudan de sus intenciones, y advirtieron a los países clientes de la BRI que no permitan que sus puertos y centros logísticos se conviertan en una ventaja estratégica para China.

En 2021, la Unión Europea lanzó la “Iniciativa Global Compact”, para invertir 300.000 millones de euros hasta 2027 en proyectos de conectividad, en África, América Latina, Europa oriental y el Cáucaso, Asia y el Pacífico y el Mediterráneo pero también para ganar autonomía estratégica, y siguiendo la agenda de reducción de riesgos de la UE.  

En 2023, también se ha lanzado un nuevo gran proyecto entre la India, EEUU y la UE. El India-Middle East-Europe Economic Corridor (IMEC) es esencialmente un corredor ferroviario y marítimo a través de Oriente Medio que compite directamente con las ambiciones económicas y la creciente influencia China. Son países con capacidad tecnológica y financiera y proponen una alternativa viable que causa preocupación en Beijing.

China fue la economía más afectada por la pandemia de COVID-19, y sus cierres periódicos de ciudades para erradicar el virus paralizaron la fábrica del mundo. Se tensionaron las cadenas de suministro global afectando a los alimentos, tecnología, energía y electrónica. Algunos precios se dispararon mientras los fabricantes buscaban ubicaciones alternativas perturbando los mercados. El impacto se siente hasta hoy.

La “Iniciativa la Franja y la Ruta” pretendía aprovechar las bases existentes para ayudar a los países a alinear sus estrategias de desarrollo y por ello la pandemia le afectó tanto. Obviamente, China ha bajado el ritmo de sus proyectos para conectarse con África, Asia y Europa. Entre 2015 y 2019 implementaron un promedio de 318 proyectos al año con una inversión anual promedio de 256.000 millones. Entre 2020 y 2022 bajó a una media de 261 proyectos, con una inversión anual reducida a 60.000 millones. En 2023, solamente se realizaron 83 proyectos, con un valor total de 35.000 millones de dólares.

Haciendo balance, las guerras, las disputas, la fragmentación económica y las barreras al comercio cuestan a la economía mundial unos 17 billones de dólares. El 7% del PIB en 2022. Los números son claros, el mundo debe invertir en lo que nos une, no en lo que nos divide.

Los vaivenes económicos afectaron a la iniciativa de la Franja y la Ruta, que además se enfrenta al rechazo de algunos países. Pero, China  está obligada a mantener sus esfuerzos por expandirse y desarrollar una imagen positiva. El proyecto de la ruta de India, y el Global Compact de la UE están en sus inicios pero ya ofrecen alternativas. Es probable que todas estas iniciativas coexistan durante algún tiempo. Las decisiones tomadas por los asociados darán forma al entorno, la economía y la geopolítica mundial en la próxima década.

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Opinión economía, 7 abril 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/04/07/6612bfeae5fdea1f2e8b45a2.html

jueves, 28 de marzo de 2024

La rebelión del Sur Global

 Escalan los conflictos entre las potencias tradicionales, países con altos ingresos y economías avanzadas, mayoritariamente situados en el Norte, y los países y potencias emergentes, en vías de desarrollo, o también llamados países del Tercer Mundo, a los que se designa ahora con un nuevo término: Países del Sur Global o el Mundo del Sur.

"Sur Global" es un concepto que pertenece a la geopolítica, la historia y ahora a la economía. Relaciona regiones con una historia común bajo dominación colonial, y estructuras sociales y económicas con grandes desigualdades. El uso del término se remonta a 1969, en un artículo del activista Carl Oglesby que criticaba la guerra de Vietnam y el control del Norte sobre los recursos del Sur.

En los últimos años y sobre todo cuando estalla la guerra en Ucrania comienza a extender el uso de este término para describir a los países que se mantuvieron neutrales o al margen de este conflicto, aunque la expresión del Sur Global conlleva muchas contradicciones. Engloba desde países democráticos a dictaduras, con gran diversidad en cuanto a sus economías e ingresos, y, los países más importantes, China e India, se encuentran geográficamente en el hemisferio norte. Sin embargo, a todos estos países les unen las dificultades para gestionar sus crisis y financiar su desarrollo.

Muchos de estos países del "Sur Global" pagan más por los intereses de su deuda que por la salud o la educación de sus ciudadanos, no pueden ahorrar y dependen de una economía globalizada en sus flujos comerciales pero la escasa inversión extranjera impide su crecimiento. Su entorno comercial se restringe y fragmenta mientras aumentan los obstáculos, y los aranceles, como las más de 3.000 restricciones comerciales el año pasado. Es una ardua batalla que estos mercados emergentes tendrán que enfrentar en los próximos años

Los países del Norte estaban a la vanguardia desde la Revolución Industrial, en tecnologías, intercambio de conocimiento o innovación. Se han beneficiado de la continua situación de desigualdad en el comercio internacional entre ellos y los países de menos ingresos y salarios. Algunos países desarrollados añadieron a su riqueza lo que fueron explotando de las riquezas del sur por el saqueo colonial, y además, algunos añadieron a sus economías y políticas privilegios de vencedores después de la Segunda Guerra Mundial.

Pero ahora, los países del Sur Global se rebelan contra el concepto de Tercer Mundo y numerosos acontecimientos están sacudiendo el viejo orden. Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, desaparecieron los países del Segundo Mundo que habían estado bajo la influencia de la URSS. Y en 2008, los países del Primer Mundo sufrieron una crisis financiera devastadora con efectos políticos incluso más graves que las repercusiones económicas. El escenario actual revela el ascenso de corrientes de extrema derecha y olas de racismo, y extrañas elecciones de líderes políticos inconsistentes que exponen la polarización política, el malestar social y más desigualdad económica en los países desarrollados.

El poder económico se inclina ahora hacia el Este, con la vitalidad de China, India y los países de la ASEAN, que invierten en educación, conocimiento e innovación, y aumentan su productividad y sus ingresos nacionales, mientras florece una clase media joven, ambiciosa y competitiva.

A pesar de los shocks externos y las tensiones internas a las que están expuestos y cómo les afectan los cambios globales, hay un aumento constante de países del Sur Global, también en Latinoamérica, Oriente Medio o África. Impulsados por la cooperación, buscan el beneficio mutuo y hacer frente a problemas comunes, y están encontrando nuevas maneras para abordarlos.

En geopolítica no hay ni buenos ni malos, ni agradables, ni justos, ni injustos. Pero los hay fuertes, menos fuertes y débiles. Seguramente los países del sur global no quieren encontrarse entre los más débiles.

Anwar Zibaoui, ON Economia - Opinión, Jueves, 28 marzo 2024

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/rebelion-sur-global-anwar-zibaoui_1182495_102.html

viernes, 8 de marzo de 2024

Liberar el potencial de las mujeres emprendedoras

 Fomentar el espíritu emprendedor es clave para potenciar el desarrollo económico y el crecimiento en cualquier ámbito pero también para propiciar la diversidad en el sector privado. El espíritu emprendedor es sinónimo de creación de oportunidades de empleo, reducción de la concentración de los poderes económicos, y creación y distribución de riqueza.

Liberar  este espíritu entre las mujeres todavía es más importante, pues no sólo está en juego la igualdad de género sino también un mayor impacto económico y social. Las mujeres son agentes clave para la creación de empresas con una ventaja competitiva, sobre todo porque aportan soluciones innovadoras que mejoran la vida de las personas. Su impacto en la sociedad es determinante.

Aunque se han dado pasos importantes en el fomento del espíritu emprendedor femenino en el Mediterráneo, todavía queda mucho camino por recorrer. Las desigualdades que afectan a las mujeres en el sector empresarial tienen raíces profundas que van desde factores culturales hasta el insuficiente apoyo ofrecido a las empresas lideradas por mujeres, la falta de un marco político que aborde la brecha de género y el reto de promover la conciliación familiar con el trabajo, entre otros. La integración de las mujeres en la economía, en la región mediterránea y África, sigue siendo una asignatura pendiente, a pesar de algunos progresos .  

Hay que favorecer la participación de las mujeres en los órganos de decisión del ámbito económico, político y público. Para ello, sector público y privado deben buscar soluciones conjuntas para garantizar la igualdad de género en cualquier ámbito: igualdad de oportunidades en retribuciones y ascenso -no encasillando a las mujeres en cargos determinados- y fomentando el emprendimiento femenino y una mayor presencia de mujeres en los comités de dirección de las empresas. Ahora más que nunca es fundamental dar nuevos pasos para luchar contra las barreras políticas y regulatorias, allanar el camino para acelerar el acceso a instrumentos financieros, lanzar asociaciones innovadoras con el sector privado, y brindar oportunidades de capacitación para las emprendedoras del Mediterráneo.

Promover una relación positiva entre el avance de las mujeres en la economía y el crecimiento del PIB es una necesidad para hacer frente a los retos y aprovechar plenamente el talento de toda la población, no sólo la mitad de ella. Es prioritario avanzar hacia la inclusión financiera de la mujer y estimular la acción colectiva, comprometiendo a la comunidad financiera internacional a aumentar el financiamiento a las mujeres y especialmente a las pymes dirigidas por mujeres.

Si hablamos de romper estereotipos y cambiar la mentalidad cultural, debemos tener en cuenta también la tecnología, pues está permitiendo que las emprendedoras aporten formas creativas para superar las obsoletas brechas y barreras y dar valor a la economía. Por ello, es importante apoyar a las incubadoras y aceleradoras que ayudan a las empresas dirigidas por mujeres, y dar oportunidades y un mejor acceso a la a información, formación y la financiación.

Las empresas se encuentran en una posición única para derribar barreras y limitaciones basadas en el género y la cultura abordando la desigualdad como uno de los aspectos centrales de la agenda 20230 y así facilitar el acceso al mercado laboral y al mismo tiempo mejorar la retención del empleo femenino. Las empresas pueden responder mucho más eficazmente a las necesidades de las mujeres afectadas por la guerra y los conflictos.

En definitiva, precisamos medidas serias para crear economías inclusivas con empleo femenino. Los gobiernos tienen un papel clave en esta misión, facilitando el marco legal y redirigiendo la inversión pública hacia los elementos intangibles, como la educación y la salud de la mujer, la I+D y la innovación para los proyectos impulsados por mujeres.

Por cada contratiempo y cada fracaso, hay un éxito escondido en las sombras, Hay grandes historias de valentía y ambición de mujeres empresarias. Iniciativas innovadoras, con gran impacto en sus comunidades y que están cambiando mentalidades. El número de mujeres empresarias en el sur del Mediterráneo y África está aumentando con una participación del 22%. Aunque lejos aún del 33% el  promedio mundial.

Con 7.5 millones de microempresas y Pymes impulsadas por mujeres en el sector formal, y cuatro veces más en el sector informal, África lidera las tasas mundiales con mujeres emprendedoras exitosas que guían y contribuyen con su ejemplo a reducir las barreras. Al empoderar a la mujer se favorece a todas su comunidad y se contribuye al crecimiento económico.

La mejora de la situación social, económica y de salud de la mujer son esenciales para un futuro desarrollo sostenible de toda la región.  Se ha demostrado que al empoderar a la mujer se influye en su entorno y se favorece a toda su comunidad, al ayudar a erradicar la pobreza y contribuir al crecimiento económico.

Si buscamos la transformación cualitativa de nuestras sociedades, tenemos que luchar contra las actitudes negativas que frustran a las jóvenes actualmente. Hay que fomentar su esfuerzo, su talento y su confianza en sí mismas para buscar de forma natural un trabajo significativo y una carrera de la que se sientan orgullosas.

Nos jugamos el futuro. Hoy en día, ser conformista no es una opción, porque no ayuda a dinamizar la próxima generación de mujeres líderes de inspiración. 

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Economía Opinión, 7 Marzo 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/03/07/65ea2b67468aeb2d248b4583.html

martes, 20 de febrero de 2024

Los objetivos de Desarrollo Sostenible se alejan del 2030

 Las turbulencias en materia de seguridad, clima, geopolítica y economía que recorren el mundo sacuden los cimientos mismos de nuestra sociedad. El auge de nacionalismos, proteccionismos y la competencia entre países obstaculizan el progreso en materia de desarrollo sostenible, restringen el crecimiento y complican las perspectivas económicas.

Un contexto mundial desfavorable está contribuyendo a un lento progreso para alcanzar los objetivos de la agenda 2030. La pandemia ha tenido importantes consecuencias sociales, económicas y medioambientales que poco a poco se van reflejando en los datos. Las crisis y los conflictos en curso han perturbado las cadenas de suministro mundiales y han avivado la inflación y las incertidumbres y han contribuido a la volatilidad de los precios de los alimentos y las materias primas y a un entorno financiero limitado.

Sin embargo, se demuestra la necesidad de cooperación multilateral como única opción para mitigar amenazas a nivel global. Con la idea misma de multilateralismo en entredicho, las organizaciones multilaterales se enfrentan al desafío de evolucionar, aunque no se sabe en qué partes y cómo aplicar las reformas.

Algunos países quieren obstaculizar la colaboración en algunos campos, pero no tienen capacidad para resolver los problemas globales por sí solos. Saben que fracasarán si no cooperan de forma global frente al cambio climático, las crisis de deuda de los países del sur, o las aplicaciones de IA, entre otros muchos temas. Solamente la actividad conjunta de varios países sobre cuestiones determinadas puede aportar soluciones.

El informe de Desarrollo Sostenible 2023 de Naciones Unidas es demoledor. Para 2030, solo se está en camino de alcanzar un 12% de las metas evaluables. Un 50% serán inalcanzables. Y, hasta un 30% de esos objetivos han empeorado en comparación del punto de partida en 2015.

Se esperaba que esta década terminara con el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, acceso a agua potable, educación inclusiva, ciudades sostenibles, igualdad entre géneros, acceso a energías limpias… pero con los modestos esfuerzos actuales, y un mundo que sufre polarización, fragmentación política y económica no conseguirá objetivos tan importantes como erradicar la pobreza extrema. Una educación inclusiva, ciudades sostenibles, el acceso a agua potable, la igualdad entre géneros, o el acceso a energías limpias...

Nuestro bienestar a medio y largo plazo depende de un entorno saludable respaldado por un desarrollo económico y social sostenible. El cambio climático es el desafío clave de nuestro tiempo y debe estar a la vanguardia de toda toma de decisiones.

Algunas grandes potencias y muchos gobiernos han incumplido todos los compromisos, y son conscientes de que sin la participación empresarial, los objetivos seguirán siendo inalcanzables. Es preciso involucrar al sector privado, que aporta el 60% del PIB mundial y el 90% de los puestos de trabajo. Hay iniciativas, como limitar el calentamiento global a 1,5 grados, que pueden conseguirse en algunas economías avanzadas pero, los países emergentes y en desarrollo precisan más apoyo de los bancos y un sector privado involucrado.

Es importante evitar más restricción para la financiación de proyectos de desarrollo y de acción climática, y que esto en algunos países frágiles no dependa de la movilización de recursos internos y como último recurso sea una financiación en condiciones favorables a largo plazo para proyectos prioritarios vitales.

La cooperación internacional se impulsó para abordar desigualdades e injusticia, las amenazas a la salud, la crisis de deuda y el futuro del comercio, el cambio climático, la movilidad laboral transfronteriza y el deterioro de la paz y la seguridad en el mundo. Hoy el mundo se enfrenta a un nuevo sistema cuyas características y reglas de juego se están configurando de acuerdo con las capacidades de las grandes potencias antiguas y emergentes.

Las reglas para hacer frente a los riesgos y las crisis deben enmarcarse en políticas coherentes con prioridades específicas, no a corto plazo, no en acciones dispersas, sino de acuerdo con un enfoque integrado de progreso hacia el desarrollo sostenible.

A medida que las múltiples crisis dañan más países y regiones, el mundo debe mantener el rumbo e intensificar los esfuerzos para alcanzar los objetivos. A pesar de los desafíos, la visión establecida en la Agenda 2030 sigue siendo tan relevante hoy como lo fue en 2015. Los 17 objetivos siguen proporcionando un marco integral para la acción audaz y transformadora necesaria para construir un mundo más verde, más justo y mejor.

Urge un sistema multilateral reformado, adecuado a su propósito y capaz de hacer frente a los retos del futuro. Para poder alcanzar los objetivos de la agenda 2030, precisamos una reflexión sobre nuevas prácticas en la cooperación internacional y el multilateralismo, sobre todo hacer más que decir para inspirar un cambio positivo.

Anwar Zibaoui, ON Economía, Opinión, 20 Febrero 2024

https://www.elnacional.cat/oneconomia/es/opinion/objetivos-desarrollo-sostenible-se-alejan-2030-anwar-zibaoui_1162504_102.html

jueves, 15 de febrero de 2024

El regreso del proteccionismo comercial

 Desde mediados del siglo pasado, los países desarrollados habían impulsado la liberalización del comercio, levantando restricciones a los flujos del dinero y vinculando las transacciones económicas a las nuevas normas de un orden internacional. Para ello, establecieron organizaciones y concertaron acuerdos vinculantes para garantizar un comercio multilateral libre y un sistema de pagos internacional estable.

Sin embargo, las políticas proteccionistas están regresando. En el sudeste asiático, los gobiernos han empezado a apoyar el sector productivo nacional de sus industrias avanzadas, orientados a la exportación y favoreciendo una competencia efectiva. Y, recientemente, los países occidentales han empezado a adoptar medidas reguladoras, como el de protegerse del cambio climático o por al temor a perder una ventaja en las áreas de alta tecnología.

En Estados Unidos, hay nuevas prácticas comerciales y nuevas leyes que tienen implicaciones en la ciencia, la tecnología y el capital humano, como la Ley de Chips y Ciencia, de 2022. O la ley de reducción de la inflación que proporciona 370.000 millones de dólares en subsidios para inversiones en energías limpias. De esta forma, están trasladando componentes industriales y cadenas de suministro específicos a su territorio, o al de los socios en los que confían; y abordan restricciones específicas al comercio, la inversión y la tecnología con China. Un ejemplo, para evitar depender de las importaciones, es el subsidio con 39.000  millones de dólares a las industrias de desarrollo de los semiconductores, empresas a las que también se prohíbe colaborar con el gigante asiático durante 10 años.

En la Unión Europea también aumentan las voces entres sus miembros para proteger y apoyar la competitividad de las actividades económicas continentales y hacer frente a ese tipo de políticas estadounidenses, por ejemplo, con 160.000 millones de euros destinados a determinados proyectos de innovación, transformación digital, fabricación de baterías y para acción climática.

Recientemente, la Unión Europea anunció la intención de implementar medidas extra para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, exigiendo a las empresas que paguen un precio más alto para obligarlas a adaptarse. Y, para que no se vean perjudicadas por la competencia externa, se ha decidido imponer una tasa adicional a las importaciones de fuera de la UE, como “Mecanismo de ajuste del Límite de Carbono MCC”. Esta medida sin precedentes afectará a las exportaciones de países en desarrollo, especialmente, de acero, fertilizantes, derivados energéticos, aluminio y cemento.

En Japón, el gobierno ha decidido respaldar con 500.000 millones de dólares a 60 grandes empresas para inducir la inversión nacional y reducir la dependencia de China.

En el siglo XVIII, Adam Smith, considerado el padre de la teoría económica moderna, reveló las ventajas del libre comercio sobre la productividad, la especialización y la división del trabajo. Ahora, por primera vez, nos encontramos en un mundo en el que el comercio, el capital y las inversiones se alejan de las reglas del juego establecidas y de los acuerdos internacionales  que lo facilitaban.

Las políticas de liberalización lograron enormes beneficios, aumento de las tasas de crecimiento económico, aumento espectacular del volumen del comercio internacional desde los años sesenta y una disminución del número de personas que sufren pobreza extrema en el mundo.

Por el contrario, las medidas proteccionistas, algunas improvisadas y experimentales, pretenden proteger los intereses económicos nacionales y apoyar a las clases más desfavorecidas. Pero están teniendo un alto coste en subsidios, deuda, impuestos, aranceles e inflación, e impactan en la estrategia de abordar el cambio climático o la transición verde.

Además, amenazan con mayores tensiones con China, la interrupción de cadenas de suministro, y, especialmente grave, tienen un gran impacto en las economías del sur global, y en cómo estos países pueden configurar sus prioridades, políticas, la financiación y el futuro. El proteccionismo no proporcionará una póliza de seguro para la supervivencia.

Para hacer frente a las crisis económicas, es indispensable una respuesta global, y encontrar el equilibrio entre los que producen, pero no consumen y los que consumen pero no producen. Y si bien, cada país puede determinar cómo hacer las cosas en su casa, este reto requiere visión a largo plazo, hay que pensar en las próximas generaciones.

Durante mucho tiempo los vencedores no solo escribían la historia, sino que también buscaban establecer reglas que aseguren que su victoria continúe en formas distintas a la guerra. Hoy los tiempos han cambiado y también las potencias y los actores globales.  

En definitiva, la comunidad internacional debe negociar un pacto de crecimiento global y evitar el aumento del proteccionismo para guiar la toma de decisiones empresariales. La responsabilidad es construir un futuro en común 

Anwar Zibaoui, EXPANSIÓN, Opinión, 15 febrero 2024

https://www.expansion.com/catalunya/2024/02/15/65ce5c1de5fdea64678b4599.html