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jueves, 24 de enero de 2013
Un corredor para conectar el mediterráneo
http://www.economiadigital.es/es/notices/2013/01/un_corredor_para_conectar_el_mediterraneo_37242.php
http://www.economiadigital.es/cat/notices/2013/01/un_corredor_per_connectar_el_mediterrani_38186.php
Economia Digital, Dimarts 22, gener 2013
martes, 22 de enero de 2013
Comprando el mundo
Los Países con dinero extra se han convertido en los principales actores de los mercados financieros globales a través de sus fondos soberanos.Estos gigantes invierten en acciones y bonos, entre otros productos. La mayor parte de estas inversiones son internacionales. Cada semana un fondo de miles de millones de dólares proveniente de un petro-estado se hace con alguna u otra adquisición.
Los diez primeros Fondos están dominados por Asia y Oriente medio, incluidos los de Emiratos, Arabia Saudita, Singapur, Kuwait, China y Qatar. La riqueza de muchos de estos países deriva de sus ingresos petroleros. Oriente Medio representa el 40% del total mundial.
Los activos de la región del Golfo en los mercados globales se estiman en más de dos billones de dólares en sectores como el transporte, la aviación, la banca, la industria,y en particular, la automoción. Pertenecen, en gran parte, a Abu Dhabi, uno de los fondos más grandes del Golfo, y el segundo del mundo, aunque muchos apuntan al total de fondos Sauditas como los primeros, pero, dada su opacidad figuran por delante los chinos.
Los altos precios del petróleo, junto con un alto rendimiento, impulsaron a los activos de fondos como el de Abu Dhabi a batir su récord en 2012, sumando 451.000 millones de dólares. Kuwait le sigue con un fondo de 408.000 millones de dólares. Qatar con activos de 136.000 millones y Omán con 12.000 millones, que se hincharan en los próximos dos años.
Se prevé un aumento de las inversiones exteriores de estos fondos hasta alcanzar, en 2015, los 3,4 billones de dólares, como consecuencia de los precios del petróleo, y el posible regreso de la actividad económica a los niveles previos a la crisis financiera. Cada año, estos Fondos invierten, a escala global, cerca de 200.000 millones de dólares, lo que también contribuirá a reducir las fluctuaciones en los mercados internacionales y a la financiación de las economías de los países emergentes.
Los Fondos del Golfo han comenzado a mover sus inversiones a nuevas áreas como China, África, India, Rusia y Brasil, sin descartar las grandes oportunidades en la Union Europea o España. Cabe destacar que, antes de la crisis, Europa atraía el 55% de los flujos del Golfo, y que los fondos de la región, han aportado un 44% de liquidez internacional para mover la economía mundial. Además, han invertido miles de millones de dólares para rescatar a bancos occidentales con dificultades. Se espera que los enormes excedentes petroleros en los próximos años refuercen aun más estos fondos, hasta unos niveles sin precedentes.
Expansión, Ed. Catalunya, Opinión, Martes, 22 enero 2013
miércoles, 9 de enero de 2013
África, nuevo escenario
África no tuvo ningún país en recesión en 2012, y espera un crecimiento del 4,8% en 2013. Si hay una cosa en que los expertos coinciden es que el continente se encuentra entre las regiones de mayor crecimiento económico del mundo. La riqueza en petróleo, la abundancia de recursos naturales, el incremento de la educación y la expansión de la urbanización son indicadores de los cambios que se están dando, y muchas empresas empiezan a ser conscientes de ello: tasas de crecimiento al alza, caída de la hambruna, mejoras en sanidad y menos caos político. El continente olvidado parece preparado para cambiar la tendencia y estar en la agenda internacional.
Después de décadas de abandono, África tiene una oportunidad real para seguir los pasos de otras regiones. El flujo de capitales globales en la África subsahariana pasó de 8.000 millones de dólares a 48.200 millones de dólares en 2011. El capital riesgo y la inversión extranjera es´ta creciendo de la mano de China, Brasil, Emiratos y Turquía. Este ritmo seguirá hasta 2015 con proyectos de inversión de 150.000 millones de dólares, lo que equivale a la creación de 350.000 empleos cada año.El crecimiento medio del PIB será de un 5% anual, gracias a la fuerte demanda y los altos precios de las materias primas.
Africa podría ser un referente dentro de la industria ligera y de servicios. El comercio transfronterizo, antes inexistente, es cada vez mayor. El desarrollo está infundiendo un nuevo dinamismo comercial, y está impulsando la creación de pymes y una nueva clase media emergente. Sesenta millones de africanos tienen actualmente ingresos de 3.000 dólares al año, y la cifra pasará a cien millones de personas en 2015. El entusiasmo por la tecnologia es evidente: hay mas de 600 millones de usuarios de teléfonos móviles, y es donde mas avanza la banca por sms.
El optimismo tiene que tomarse con prudencia. Muchas de las 50 economías africanas tienen graves problemas, como la pobreza o la producción insuficiente de alimentos. La hambruna y la sequía son recurrentes, mientras que la corrupción y las guerras no desaparecerán de repente. Pero el progreso es una señal del camino hacia la transformación.
África necesita grandes reformas, sobre todo un proceso de integración regional. El continente tiene 1.000 millones de habitantes, la mitad de ellos con menos de 18 años. Si la demografía de África trae un dividendo o un desastre dependerá en gran medida del acierto económico. La aceleración es una señal de progreso duramente ganado, y es el camino para construir un futuro mejor.
Expansión, Opinión, Ed. Catalunya, Martes 8 enero 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
Siria, la tragedia de un pueblo
La solución política en Siria aún es posible, dice Lakhdar Brahami. El mediador internacional está obligado a dejar una ventana abierta a la esperanza. Si no, debería renunciarse al intento de la diplomacia para poner fin a un conflicto en el que todo el mundo sabe que, tras 20 meses de lucha, la solución política es más difícil que la opción militar. La guerra corre más que todas las ideas que pueden contribuir a la libertad y la dignidad. Nada puede justificar esta crueldad ilimitada que no se sabe cómo va a terminar. Ni, si al final cae el régimen, cómo habrán afectado las matanzas y los bombardeos a la convivencia en el país. El camino de vuelta a la razón se ha vuelto muy difícil.
De todos los levantamientos que han afectado al mundo árabe desde el 2011, el de Siria es el más incendiario. Será difícil convivir mucho tiempo con este conflicto. Nadie puede aceptar esas espantosas imágenes de cuerpos de niños en las calles, funerales, cadáveres masacrados, casas quemadas, crímenes masivos. Hay mucha similitud con la extinta Yugoslavia, y las escenas pueden empujar al mundo a la intervención militar. A muchos les preocupa la posibilidad de un largo periodo de caos sangriento -el arsenal químico podría caer en manos no deseadas- con oleadas de refugiados y el contagio de los conflictos sectarios.
En el conflicto se están utilizando tanques, artillería, helicópteros y aviones de combate, se están reduciendo a ruinas barrios enteros y se están causando miles de víctimas civiles. El despliegue masivo de poderío militar es la opción natural del régimen, lo que refleja el cálculo de que incluso una lucha a muerte es preferible a la incertidumbre de la negociación de algún tipo de amnistía. Toda concesión sería entendida como un signo de debilidad que el régimen no querrá mostrar. La situación actual es también el resultado de oportunidades perdidas. Cuando Asad hijo llegó al poder, hace una década, se inició ya la primavera de Damasco con la demanda de frenar el control de la vida de las personas por el partido y los servicios de seguridad.
Asistimos a una despiadada guerra interna. Y están en juego una confrontación regional de una beligerancia sin precedentes, una prueba de fuerza entre las grandes potencias tras la retirada de Irak, y muchos capítulos de la primavera árabe, especialmente en Libia. El país se encuentra en la región más volátil del planeta. Su historia y su política están entrelazadas con las de sus vecinos. El cambio en Siria será, si llega, mucho más importante que lo que representó derrocar al régimen de Sadam Husein. El colapso del régimen debilitaría a Irán. Siria es la piedra angular de su sueño de potencia regional que se extiende hasta el Mediterráneo y puede impactar en su propio territorio, en su programa nuclear, después de una década ganando cartas en Irak, el Líbano y Afganistán, y miles de millones invertidos. Jordania también se mueve al ritmo del reloj de Siria a pesar de sus problemas internos. El Líbano está temblando ante lo que pasa en Damasco. Turquía no puede ignorar las posiciones iranís y rusas, ni puede tolerar una larga guerra civil y regional en sus fronteras.
El caso sirio afectará también al conflicto palestino-israelí y al conflicto sunís-chiís, e impactará en la frágil situación iraquí. Es decir, se está convirtiendo en una gran batalla. Sin olvidar la posición de Israel, que ocupa los altos del Golán y mantiene una ambigüedad calculada desde que empezó la revuelta.
La situación internacional no es la que era, el equilibrio de poder ha cambiado. Tal vez estemos en una etapa previa a una revuelta a la guerra fría y a los bloques: los viejos capitalistas (América y Europa) y los nuevos (Rusia y China). Tras las experiencias en Irak y Afganistán, EEUU y Occidente observan y evitan apoyar una intervención militar en plena crisis económica. Rusia está decidida a apoyar al régimen sirio y no se sabe el precio que quiere para aflojar la mano. Pero lo que está claro es que su apoyo prolongará el conflicto pero no lo resolverá. Y la cuestión es: ¿cuántos sirios tienen que morir y cuántas ciudades deben ser destruidas para mover la conciencia internacional y poner fin a esta sangría?
El resultado de la lucha que se libra dependerá en gran medida del nivel de desgaste sufrido por ambos bandos. Más allá de eso, es difícil evaluar la futura configuración de Siria. Se teme un mayor riesgo del extremismo y persiste el peligro de la desintegración del país, lo que seria desolador para los sirios que luchan por valentía por una sociedad democrática y no sectaria.
Abraham Lincoln decia: "Ningún hombre es lo bastante bueno como para gobernar a otros sin su consentimiento". Y lo que está claro es que la mayoría de los sirios quieren el cambio. Pero de momento no parece que esta tragedia esté tocando a su fin.
En el conflicto se están utilizando tanques, artillería, helicópteros y aviones de combate, se están reduciendo a ruinas barrios enteros y se están causando miles de víctimas civiles. El despliegue masivo de poderío militar es la opción natural del régimen, lo que refleja el cálculo de que incluso una lucha a muerte es preferible a la incertidumbre de la negociación de algún tipo de amnistía. Toda concesión sería entendida como un signo de debilidad que el régimen no querrá mostrar. La situación actual es también el resultado de oportunidades perdidas. Cuando Asad hijo llegó al poder, hace una década, se inició ya la primavera de Damasco con la demanda de frenar el control de la vida de las personas por el partido y los servicios de seguridad.
Asistimos a una despiadada guerra interna. Y están en juego una confrontación regional de una beligerancia sin precedentes, una prueba de fuerza entre las grandes potencias tras la retirada de Irak, y muchos capítulos de la primavera árabe, especialmente en Libia. El país se encuentra en la región más volátil del planeta. Su historia y su política están entrelazadas con las de sus vecinos. El cambio en Siria será, si llega, mucho más importante que lo que representó derrocar al régimen de Sadam Husein. El colapso del régimen debilitaría a Irán. Siria es la piedra angular de su sueño de potencia regional que se extiende hasta el Mediterráneo y puede impactar en su propio territorio, en su programa nuclear, después de una década ganando cartas en Irak, el Líbano y Afganistán, y miles de millones invertidos. Jordania también se mueve al ritmo del reloj de Siria a pesar de sus problemas internos. El Líbano está temblando ante lo que pasa en Damasco. Turquía no puede ignorar las posiciones iranís y rusas, ni puede tolerar una larga guerra civil y regional en sus fronteras.
El caso sirio afectará también al conflicto palestino-israelí y al conflicto sunís-chiís, e impactará en la frágil situación iraquí. Es decir, se está convirtiendo en una gran batalla. Sin olvidar la posición de Israel, que ocupa los altos del Golán y mantiene una ambigüedad calculada desde que empezó la revuelta.
La situación internacional no es la que era, el equilibrio de poder ha cambiado. Tal vez estemos en una etapa previa a una revuelta a la guerra fría y a los bloques: los viejos capitalistas (América y Europa) y los nuevos (Rusia y China). Tras las experiencias en Irak y Afganistán, EEUU y Occidente observan y evitan apoyar una intervención militar en plena crisis económica. Rusia está decidida a apoyar al régimen sirio y no se sabe el precio que quiere para aflojar la mano. Pero lo que está claro es que su apoyo prolongará el conflicto pero no lo resolverá. Y la cuestión es: ¿cuántos sirios tienen que morir y cuántas ciudades deben ser destruidas para mover la conciencia internacional y poner fin a esta sangría?
El resultado de la lucha que se libra dependerá en gran medida del nivel de desgaste sufrido por ambos bandos. Más allá de eso, es difícil evaluar la futura configuración de Siria. Se teme un mayor riesgo del extremismo y persiste el peligro de la desintegración del país, lo que seria desolador para los sirios que luchan por valentía por una sociedad democrática y no sectaria.
Abraham Lincoln decia: "Ningún hombre es lo bastante bueno como para gobernar a otros sin su consentimiento". Y lo que está claro es que la mayoría de los sirios quieren el cambio. Pero de momento no parece que esta tragedia esté tocando a su fin.
El periódico de Catalunya, Opinión, viernes, 21 de diciembre de 2012
miércoles, 19 de diciembre de 2012
El Golfo o el Dorado
Las perspectivas económicas parecen empeorar y el anterior centro de gravedad occidental cambia de ubicación. A medida que te acercas a la región del Golfo el cuadro cambia: en los últimos tres años, los seis países del Golfo han ingresado un excedente muy grande concentrado en un espacio geográfico muy pequeño y con solo 42 millones de habitantes, y ello les ha permitido invertir en gasto público, infraestructuras, o fondos de inversión.El pronóstico para la región del Golfo es mejor que el de las economias en crisis de Occidente y de las emergentes de parte del Este de ASia. Los ingresos del petróleo han impulsado a los gobiernos a gastar agresivamente y muchos analistas coinciden en que la región ha logrado un considerable crecimiento económico más allá del negocio petrolero.
La economía está creciendo en torno al 6%, El PIB nominal de los seis países del Golfo es de 1,5 billones de dólares y el de la India es de 1,8 billones de dólares. A pesar de ser un bloque económico muy pequeño, el Golfo tiene un tamaño económico casi igual al de India o Rusia.
La razón de este crecimiento masivo no es un secreto, debido a un fuerte aumento de los precios del petróleo: en 2003, el precio del crudo era dólares el barril, y hoy está en 100 dólares. El impacto que ha tenido en los ingresos ha sido asombroso. El superávit por cuenta corriente de los seis estados del Golfo pasó de 50.000 millones de dólares en 2003, a 279.000 millones dólares en 2011.
Animado por estos ingresos, el mercado de proyectos tiene un crecimiento sin precedentes: desde 2003 se gastaron más de 700.000 millones de dólares - valor de los contratos adjudicados en todos los sectores-. El resultado ha sido una transformación radical con nuevas ciudades y nuevos horizontes que aumentan día a día: Grandes complejos petroquímicos en pleno desierto, costas repletas de hoteles de lujo y centros financieros, de ocio e industria de creciente importancia internacional. Siempre ha sido políticamente relevante y ahora se ve en otros mercados emergentes como un modelo para el desarrollo económico.
Las empresas internacionales son optimistas. Si el 2012 la región ha invertido 135.000 millones de dólares en proyectos, en 2013 se alcanzaran los 150.000 millones de dólares,y solo teniendo en cuenta la actual cartera de proyectos que están planificados y licitados. Y a pesar del aumento de la competencia asiática o americana, la mayoría de las empresas europeas busca su Eldorado lejos de la depresión del Viejo Continente.
Expansión, Ed. Catalunya, Opinión, Martes,18 diciembre 2012
martes, 18 de diciembre de 2012
Mediterráneo, un mar 1.001 destinos
Economía Digital, Opinión, Martes, 12 de Diciembre de 2012
http://www.economiadigital.es/es/notices/2012/12/mediterraneo_un_mar_y_1001_destinos_36036.php
http://www.02b.com/es/notices/2012/12/mediterraneo_un_mar_y_1001_destinos_4739.php
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