viernes, 27 de junio de 2014

Iraq, petróleo y economia Mundial





http://www.economiadigital.es/es/notices/2014/06/iraq_petroleo_y_economia_mundial_56373.php
Economía digital, Jueves 26/06/2014

El precio del barril petróleo alcanzó la semana pasada los 115 dólares, el más alto desde setiembre de 2013. Y las perspectivas a largo plazo inquietan debido a los temores de que los intensos combates en Iraq podrían reducir el suministro y, como suele pasar, al factor incertidumbre sobre la posibilidad de una guerra total en el país. También preocupa lo que podría suceder si las instalaciones petroleras iraquíes son atacadas así como otras implicaciones potenciales que han contribuido en gran medida al incremento de los precios. 

El asombroso avance de las milicias extremistas e insurgentes en el norte de Irak --el fantasma de una guerra civil en el corazón de Oriente Medio--, ha arrojado una sombra sobre los precios del petróleo y ha aumentado la preocupación sobre la seguridad de la estructura de la oferta mundial de energía durante la próxima década. 

Iraq se podría convertir otra vez en una pesadilla. Existe un riesgo real de que el conflicto se extienda. Sus consecuencias serían muy graves. Pero, dada la situación de debilidad global, es muy poco probable que pudiese aguantar una guerra de larga duración o un precio del crudo muy alto. 

Un incremento incontrolado del precio del petróleo afectaría a las previsiones económicas mundiales. Algunos expertos calculan que por cada 10 euros de incremento del precio del crudo, se restaría un 0,2% del crecimiento del PIB global. Ello implicaría un aumento de la inflación en EEUU y Europa, así como las economías orientadas a la exportación de Asia que son grandes importadores netos de petróleo. Si toda la producción iraquí se pierde durante un período duradero, el impacto en los precios sería significativo. La capacidad efectiva de repuesto de los países productores podría remplazar parte de ese volumen, pero a un coste sustancial.

En resumen, un conflicto de duración indefinida podría provocar serios daños y pocos estarían, en mayor o menor medida, a salvo de sus consecuencias. 

Los acontecimientos en Iraq agravan el mercado de crudo con la crisis de Ucrania y la parálisis que golpea Libia, que ha reducido la producción a menos de 200 mil barriles por día, lo que representa una quinta parte de la capacidad real de producción de petróleo en Libia.

Uno de los grandes beneficiarios podría ser Irán. Algunas grandes potencias está tratando de acelerar su vuelta a los mercados ahora más que nunca. Levantar el embargo y las sanciones permitirían a Teherán vender un millón de barriles de petróleo con la posibilidad de un aumento de esta cantidad, lo que ayudaría a reducir el impacto de Iraq. 

Las consecuencias de las guerras en este último país todavía están frescas, como por ejemplo sus costes humanos así como en la economía de Estados Unidos (EEUU) y su contagio a nivel mundial. 

Los iraquíes llevan sufriendo desde hace 35 años una dramática situación bélica: golpe de estado en 1979; entre 1980 y 1988 una guerra terrible con Irán; en 1990 la invasión de Kuwait; a partir 1991 un embargo y en 2003 una invasión liderada por EEUU que terminó en una retirada de tropas en 2011. Desde 2012 ha habido conflictos internos, guerras y años de embargo que han dejado graves consecuencias en la economía del país.

Iraq a pesar de esto es un estado rico. Dispone del 11% de las reservas petroleras mundiales, es el segundo productor de petróleo. Es un país joven: el 43% de sus 32 millones de habitantes tienen menos de 15 años y la esperanza de vida es de 68 años. El 75% del PIB proviene del petróleo. Sus reservas probadas de 115 millones de barriles se encuentran entre las más grandes del mundo. Bagdad quiere aumentar la producción de 3,4 millones de barriles por día (b/d) de hoy en día a más de 12 millones de b/d en 2017.

Por el momento, el aumento de precios tendrá su carga para los gobiernos, las empresas y los hogares. ¿En qué medida tendrá un efecto duradero? Ese es otro tema.

De momento, la crisis de Iraq ha hecho aumentar el bolsillo de los especuladores del petróleo. Se calcula que en una semana han ganado 3,6 mil millones de dólares. También ha favorecido a otros productores de petróleo, mientras los iraquíes cuentan sus muertos y refugiados y la economía mundial vuelve tambalear.

Es difícil evaluar la situación en estos momentos. Pero siempre ha sido así con el caso de la industria del petróleo a lo largo de más de 160 años de su historia. Debido a eso la llaman estratégica.

viernes, 20 de junio de 2014

El negocio saudí

España ha descubierto Arabia Saudita. En los últimos años se ha multiplicado la presencia empresarial acompañada por un gran despliegue institucional: muchos viajes del Rey , ministros y delegaciones de alto nivel. Esto se ha traducido en grandes contratos; algunos históricos como el proyecto de AVE entre La Meca y Medina,o el Metro de Riad. De esta forma, se ha alcanzado un hito jamás conocido en las relaciones bilaterales entre ambos países, que se han extendido hacia muchos sectores como educación, salud, petroquímica, agua y electricidad, e infraestructuras.

El tamaño de la economía saudí se ha cuadruplicado durante los últimos 10 años y ocupa el lugar número 19 en todo el mundo, el tercero en reservas de activos exteriores del mundo, y el séptimo en inversión extranjera (583.700 millones de dólares). Arabia Saudita, es el mayor exportador de petróleo del mundo, primera economía en Oriente Medio y el Norte de África con el 25% del PIB regional.

Con estas cartas de presentación, sus perspectivas económicas son muy positivas. Está previsto un crecimiento medio anual del 4,4% hasta el 2017 y, según fuentes locales, el país ingresa más de mil millones de dólares al día por la exportación de 10,2 millones de barriles de petróleo.

Arabia Saudita tiene el mayor mercado de construcción en el Golfo. La inversión en la actividad constructora se ha centrado en áreas densamente pobladas, como Jeddah y Riad. Gran parte de las infraestructuras fueron construidas en el boom de la década de 1970, y ahora están envejecidas, lo que significa que tendrán que ser reemplazadas en los próximos cinco años.

Impulsada por los altos niveles de gasto público y el crecimiento rápido de la población, el aumento de la actividad de construcción ha atraído a muchas empresas internacionales. 

La inversión es enorme, como por ejemplo, los 20 proyectos más importantes previstos o los más de 280.000 millones de dólares de presupuesto que tiene la región de La Meca. Aunque el gobierno es el cliente dominante, el sector privado se está involucrando cada vez mas. El símbolo de la nueva Arabia será Kingdom Tower, la torre futurista más alta del mundo, diseñada para alcanzar los 1.000 metros y que estará lista para dominar el horizonte.

La combinación de su gran riqueza petrolera y las enormes necesidades de desarrollo hacen del reino al mismo tiempo una tierra de oportunidades y desafíos.

Expansión, Ed.Catalunya, Pag.2. Opinión, Martes 17 junio, 2014

miércoles, 18 de junio de 2014

BCN, la logística y el Mediterráneo

Barcelona puede convertirse en el gran centro operativo de una economía mediterránea integrada.

Barcelona, por su situación geográfica, sus capacidades e infraestructuras, podría consolidarse como la referencia del sector logístico y de transporte del Mediterráneo. Pero debe prepararse ante los retos que se avecinan. La apuesta por las infraestructuras debe seguir siendo prioritaria, especialmente el corredor mediterráneo y la creación de redes y servicios logísticos de mayor eficiencia.

Transformar Barcelona en un centro logístico para el Mediterráneo representa una alternativa: un híbrido que reduce la tensión entre la integración global y la capacidad de respuesta local. Tanto las organizaciones internacionales y regionales como las grandes multinacionales pueden seleccionar la ciudad como sede, plataforma o base natural para cubrir o ampliar su expansión en mercados vecinos y como centro de enlace para toda la región mediterránea.

Barcelona es el primer centro logístico del Mediterráneo. Su carta de presentación no podría ser mejor. Es única y diferente de otros enclaves, dispone en un reducido espacio de un gran puerto, tanto para mercancías como para pasajeros y cruceros -y la zona de actividades logísticas es la más importante del sur de Europa-, un moderno aeropuerto internacional, la Zona Franca, Mercabarna, varios polígonos industriales y el Salón Internacional de la Logística, una feria líder del sector en el sur de Europa y el Mediterráneo. Esta oferta de infraestructuras dota a Barcelona de una oportunidad única para ser más competitiva y liderar la logística regional. A pesar de los difíciles momentos económicos que vivimos, la mejora de la logística debe ser una prioridad, porque es necesaria para recuperar y mejorar la economía. Además, tanto en el Mediterráneo como a escala mundial el transporte y la logística afectan al precio y la disponibilidad local de alimentos y productos.

En algunos países, el impacto de la logística es del 40% o más del coste del producto. Potenciar y mejorar el sector logístico es necesario para mejorar la competitividad, que también es el resultado de la reducción del tiempo y los costes de transporte. Es mucho más caro el comercio de bienes de Túnez con su vecino Argelia, que con Francia. Del mismo modo, el coste de comercializar productos agrícolas entre Argelia y Marruecos es dos veces más alto que hacerlo entre Argelia y España. ¿Qué impide a países que están tan cerca y comparten idioma y elementos culturales intercambiar sus mercancías? El bajo rendimiento logístico crea una pérdida irrecuperable.

La creciente internacionalización requiere poner un especial énfasis en el rendimiento global de las redes de distribución y suministro.El Mediterráneo se sitúa justo donde Asia, Europa y África están muy próximas entre sí, lo que hace de este mar no solo un vecino para las regiones cercanas sino también para el mundo, y además está rodeado de cientos de millones de habitantes. Esta situación es única para facilitar el comercio y la logística mundial. Pero necesita más integración de infraestructuras, desarrollar la interconexión del sur e impulsar corredores multimodales: el del mediterráneo debería ser primordial.

El mapa del transporte mundial está cambiando. Emergen nuevos actores y potencias o regiones y nuevas ciudades evolucionan como centros de distribución internacionales. Liberar el potencial económico de la región es urgente. Para ello hay que apostar por la integración y construir una estrategia mediterránea económica y financiera.

El coste de la no integración mediterránea es muy alto. La posible integración cambiaría las tendencias y beneficiaría a todos los integrantes de la zona. Atraería empresas internacionales, aumentaría exportaciones e impulsaría la creación de puestos de trabajo y empresas locales. Esto impactaría en todos los países de ambas orillas, especialmente España e Italia. Las necesidades de unos se transforman en oportunidades para los vecinos. Cerrar brechas entre ambas orillas no será fácil, pero lograrlo significaría una red de transporte más efectiva, más comercio y desarrollo.

El Mediterráneo es decisivo en los flujos este-oeste, y es la mejor opción para canalizar las cargas entre Asia, África y Europa. Y Barcelona es la alternativa más eficaz y ágil ante otras opciones portuarias europeas. Hace 2000 años se creó el primer concepto de puerto libre entre caldeos, fenicios y cartagineses para facilitar el comercio. Hoy, como ayer, consolidar las ventajas del mare nostrum mediante una gran plataforma logística mundial y crear una red de comunicación terrestre, aérea y marítima eficiente solo puede hacerse con una alianza regional y su asociación con Europa. En este escenario, Barcelona tiene mucho que aportar.

El Periódico de Catalunya, Opinión, Página 8. Miércoles, 11 de junio de 2014

lunes, 16 de junio de 2014