domingo, 10 de diciembre de 2017

SEMANA ECONÓMICA 2017 - PRESS I MEDA ECONOMIC WEEK

Una edición más, un año más, celebramos la Semana Económica del Mediterráneo 2017 

Reunimos a más de 1.000 empresarios en multiples foros.

La receta económica de los líderes empresariales del Mediterráneo:


Barcelona, 27 Diciembre 2017
La Semana Mediterránea de Líderes Económicos (Meda Week) cerró el pasado viernes su onceava edición en la que se lanzó un paquete de propuestas para resolver los problemas de la región. Los puntos tratados fueron desde cómo revitalizar el comercio, el mercado laboral y el sector privado, hasta la necesidad de un mayor protagonismo de las mujeres y los desafíos que plantea el medio ambiente en el sistema económico.

Bajo el lema "La fuerza de la diversidad, nuestro poder económico", Barcelona acogió este evento promocionado por la Cambra de Barcelona con fondos FEDER con una gran acogida: 60 sesiones de trabajo, más de 200 ponentes y la participación de más de 1.500 asistentes, entre los que figuraron empresarios, representantes de patronales, asociaciones internacionales y autoridades políticas de más de 36 países.

La decisión de que Barcelona acogiera este foro no fue baladí. Según afirmó el coordinador de la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria del Mediterráneo (Ascame), Anwar Zibaoui, la ciudad condal es merecedora de ser sede del Meda Week por su "posición estratégica" como modelo de referencia para el diálogo, el intercambio y la integración.

El porqué de un eje económico mediterráneo

La principal conclusión de lo organizadores fue la necesidad de que los países mediterráneos se apoyen en "la diversidad de la región como un gran revulsivo para su crecimiento e integración".

El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, lamentó que hayan pasado 22 años desde la llamada declaración de Barcelona, que quería posicionar el Mediterráneo como eje de crecimiento global. Valls apostó por que la UE retome los objetivos de esta declaración y el Mediterráneo no sea una brecha entre dos mundos. "Hay que actuar", espetó Valls, quien cree que el camino es la puesta en marcha de un programa que exija la creación de un espacio económico común en región.

Por su parte, Josep Antoni Duran i Lleida, actual presidente del consejo asesor de la Meda Week, puso de manifiesto la necesidad de "exprimir" todo el potencial de la región y ayudar a resolver los problemas del Mediterráneo, "que no son pocos". Así, destacó la "triple vocación; hispana, mediterránea y europea, de Cataluña".

Tiempo hubo para mencionar los problemas políticos que atraviesa Cataluña. Unos conflictos que, según afimó Duran i Lleida, "pasarán", por lo que los esfuerzos deben centrarse en que el Mediterráneo sea un "puente" por el que fluye la cultura y la paz.

La solución, por tanto, pasa por invertir más en cooperación, en comercio y en economía, al mismo tiempo que la integración norte-sur se asiente en el progreso y la seguridad a través de la cooperación entre ambas orillas.
Señales de alerta: empleo y sector privado

El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, mencionó algunos de los desafíos de la región, como la inmigración ilegal, el terrorismo o el paro juvenil. Y es que entre todos los países de la OCDE, España lidera el ránking en cuanto al mayor porcentaje de jóvenes desempleados con una tasa del 38,6%. Le siguen, además, países mediterráneos como Italia (35,5%) y Grecia (30%).

Bonet, presidente de Freixenet, destacó también el "papel fundamental" del sector privado, principalmente PYMEs, que necesita mercados abiertos que impulsen la competencia interregional construida en entornos atractivos, seguros y estables. Algo que solo se conseguirá con instituciones fuertes y un sistema de infraestructuras adecuado y que permitirá la internacionalización de las empresas.

Publicado en ECONOMIA DIGITAL, 27 Noviembre 2017

jueves, 30 de noviembre de 2017

Arabia Saudita: Evolución o Revolución

Arabia Saudita vive acontecimientos históricos impensables hasta hace poco en un reino hermético, ajeno a los cambios y agarrado a las tradiciones. El responsable es el Príncipe Heredero Mohammed Bin Salman.

La velocidad con la que el príncipe lanzó sus iniciativas y campañas, especialmente la última contra la corrupción, con la detención de 14 príncipes, ministros y varios hombres de negocios de la elite Saudí e internacional. También con el lanzamiento de NEOM un megaproyecto para la construcción de una nueva ciudad que contará con una financiación de 425.000 millones de euros para convertir al reino "en un país del primer mundo". Y, sobre todo, apuestas por la nueva generación saudí y por los derechos de la mujer, como conducir un coche, abrir un negocio, o asistir a eventos de ocio o deportivos. Factores que pondrán a prueba su liderazgo y la consolidación de su poder.
 
El nuevo hombre fuerte, de 33 años, dirige un Reino que es el mayor exportador de petróleo del mundo. El segundo en reservas, la decimonovena economía mundial y el tercero en reservas de activos exteriores. Pretende transformar el país, situarlo entre los inversores globales y diversificar su economía con Visión 2030. El nuevo plan, esboza las grandes reformas para reducir su dependencia de los hidrocarburos y establecer una agenda social. Se basa en posicionar el reino como la gran potencia regional, favorecida por su capacidad de inversión y su ubicación estratégica.

Para conseguirlo incluye la participación del sector privado, reducir el gasto público, revisar los subsidios y privatizar una serie de actividades económicas. Lo más importante, la venta de una participación del 5% de Aramco, la mayor petrolera del mundo, para crear, con los ingresos que obtenga, el gran fondo soberano mundial.

El Reino sufre una caída de los ingresos, un déficit presupuestario del 15% de la riqueza nacional, mientras el gasto militar crece al 10% y el país tiene que crear 4 millones de empleos en los próximos años.

Tratar de cambiar el país y pensar de forma diferente, con una población de 24 millones, el 70% menor de 30 años no será fácil. Los retos económicos y sociales, reducir la vulnerabilidad del precio del petróleo, y crear un consejo para la rendición de cuentas son pasos en la dirección correcta.

La implementación del programa necesitará un amplio apoyo social, y los cambios estructurales requieren decisiones de largo alcance. Se debe abordar también la demanda de reformas, de derechos y de democracia, que serán claves para predecir el futuro y determinantes para el éxito.

Expansión, Ed.Catalunya  Opinión, Pag. 2,  Sábado, 11 Noviembre 2017

lunes, 13 de noviembre de 2017

Daesh: La fruta desperdigada

Daesh: cayó el árbol, pero la fruta esta desperdigada

Empieza a bajar el telón, y el mal llamado estado Islámico o Daesh, va cayendo tras tres años de expansión de su terror, en los que ha usado diferentes formas de guerra, operaciones tradicionales, operaciones terroríficas y lobos solitarios, como pasó hace unos días en Nueva York. 

Daesh no llegó de otro planeta, Son los hijos de una situación deteriorada, los hijos de los viejos y los nuevos fracasos, los hijos de la cultura de divisiones. Daesh no nació del vacío, sino que vino a llenar la falta de liderazgo en países como Siria, Irak, Libia, Somalia o Afganistán. Estados que se desintegran, con comunidades desgarradas. Todo comenzó en Afganistán, cuando Estados Unidos combatió a la Unión Soviética utilizando a Binladen y los talibanes. Ahora la semilla ha crecido como un árbol del que caen los frutos y que volverá a crecer si no se trata de raíz la enfermedad. 

La escena estaba preparada para que surgiera el extremismo y se expandiera la violencia: Al Qaeda creada en el laboratorio afgano, falsas escusas para invadir Irak y Afganistán, años de políticas internacionales que pasan por alto las tiranías o la causa Palestina. Sobre todo, la oportunidad perdida al no apoyar la primavera árabe. El coste del terrible fracaso de los estados al intentar pertenecer a una nueva era. Estados en los que la población ha pasado de la esperanza a la desesperación. Se perpetúan décadas de incitación al odio, fracaso económico e injusticias. Los fanáticos agarran el derecho de hablar en nombre de la religión y las masas. 

Los extremistas han secuestrado las religiones y han creado un mundo lleno de problemas que se ve amenazada por los belicistas, los xenófobos y los racistas. Hay que reflexionar sobre porqué se perpetúan ciertos clichés y estereotipos y se etiqueta a las personas en función de raza, credo o condición social.

Estos grupos, se llamen como se llamen, están motivados por las mismas creencias. Sus acciones permiten que prospere la tiranía en sus países y la islamofobia en el mundo. Es triste ver cómo se alienta un principio de culpabilidad colectiva y como las sospechas y la desconfianza se hah convertido en un obstáculo para buscar soluciones.

Hay que luchar contra la narrativa de los extremistas y encontrar soluciones justas a los problemas culturales e ideológicos crónicos. Más allá de los mercaderes del miedo, del choque de civilizaciones, que cotizan en la bolsa del  odio, el fanatismo y la crisis de identidad. No se puede legitimar la tiranía que oprime en nombre de una religión o una patria. 

Transformar la derrota en victoria requiere tratar de raíz los problemas reales. La respuesta a los conflictos sangrientos que asolan a varios países no es una solución más violenta o militar, que ha demostrado su ineficacia. No se ganará esta guerra con bombas, liberando territorios y destruyendo ciudades. Porque la derrota de Daesh no eliminará el nacimiento de un nuevo monstruo con otras formas, y en otros lugares.

El Periódico de Catalunya, Opinión, Pag.4  Lunes, 6 Noviembre 2017

lunes, 30 de octubre de 2017

Etiopia, nuevo león africano

Tras la terrible hambruna ocasionada por la sequia y los conflictos políticos, Etiopia pasó de un PIB de 8.000 millones de dólares en el año 2.000, a 72.000 millones de dólares el año pasado. Su economía crece favorecida por la construcción de infraestructuras, ferrocarriles y energía. Las proyecciones para el futuro son optimistas con tasas del 7 % al  9% de crecimiento. Existe una fuerte demanda interna, grandes inversiones públicas y mucha inversión extranjera que permiten un crecimiento progresivo.

China es su primer socio comercial y inversor. El valor acumulado de los proyectos gestionados por los chinos superó los 22.000 millones de dólares. 

Existen dudas sobre si el país puede sostener el crecimiento por mucho tiempo, por los  desafíos políticos y sociales y las condiciones climáticas. La acumulación del descontento obligará al gobierno a abordar adecuadamente la ira de la gente y proteger sus derechos.

Etiopía es el segundo país más poblado de África y el décimo tercero del mundo con una población de 100 millones de habitantes. Muchos inversores valoran esta enorme base de consumidores y el potencial de mercado, que puede apuntalar el crecimiento futuro. 

Estratégicamente ubicado dentro de una emergente África, al lado del Oriente Medio, su amplio mercado y los reducidos costes laborales hacen del país un lugar muy atractivo para producir bienes de consumo. Además, la inversión en energía hidroeléctrica con la presa Gibe III, la mayor de África, le permite duplicar su producción eléctrica, satisfacer sus necesidades y suplir las necesidades de sus vecinos.

A pesar de no tener mar, el país está dando pasos de gigante en el intento de industrializarse. Etiopía está ahora conectada con el mar rojo a través del puerto de Djibouti vía un ferrocarril. 

Etiopia ha lanzado una estrategia basada en las experiencias de Corea y China, con el objetivo de convertirse en un país competitivo para las industria manufacturera ligera mundial.

La industria representa el 10% del PIB, mientras la agricultura representa el 12%, pero emplea al 60%. Esto indica que la riqueza no está donde está la gente. Esta es la paradoja con un mercado laboral débil. Abordar este tema es un imperativo puesto que las verdaderas causas son estructurales.

Etiopia puede ser un modelo para su región, y demostrar que en el desarrollo nada es inevitable, pero debe tener una visión de cómo crecer, y cómo se utiliza su desarrollo en beneficio de todo su pueblo y no de una pequeña elite.

Expansión, Edición Catalunya, Opinión, Pag.2. Miércoles 25 octubre 2017

viernes, 6 de octubre de 2017

Marruecos

Seis años después de los levantamientos populares en la región en el 2011 y tras la llegada al poder de los islamistas del PJD, Marruecos mantiene una transición lenta y gradual, y una estabilidad en un entorno regional tormentoso, y por problemas internos como El Harrak del Rif, la emigración, El Sahara y el extremismo que podrían dificultar su progreso. Es la primera economía en el Magreb en términos de crecimiento. Una excepción que navega de forma equilibrada, entre la geoeconomía y la geopolítica, en un momento de cambios profundos.

Economía, reformas y estabilidad son las áreas que afectan directamente la vida de los marroquíes. Hoy, La estabilidad depende de cómo se gestionan la economía y de la agenda de reformas, así como de combatir el terrorismo.

La economía empieza a beneficiarse de la modernización y de los cambios en su modelo de desarrollo. Hay avances en su apertura a nuevos mercados y diversificación de sus socios. Éxito en algunas reformas, inversiones en grandes proyectos de infraestructuras, y programas para la emergencia del turismo, la industria y las energías renovables. Obras como el puerto TangerMed, fábricas de automóviles. infraestructuras y la alta velocidad.

Marruecos explota su ventaja competitiva geoestratégica y sin alejarse de Europa, se acerca a África. Se está convirtiendo en una plataforma de negocios y finanzas para África Occidental, y esto beneficia a las empresas locales y aumenta el atractivo internacional del país.

El vínculo económico entre España y Marruecos es asimétrico. Son socios naturales, complementarios y necesarios. España es el primer socio comercial. 20.000 empresas de España exportan a este mercado y más de 1.200 están presentes en múltiples sectores. Marruecos es el segundo mercado fuera de la UE y el primero de África.

Europa, y sobretodo España, necesitan que Marruecos tenga éxito, para mantener la estabilidad. Hay que apoyar el compromiso del Reino y las dinámicas inclusivas que permiten fortalecer la democracia y el pluralismo político, la reforma económica y la modernidad sin dejar de estar unido a su identidad cultural. Multiplicar la cooperación con Marruecos y crear puentes sobre los 14 km del estrecho es un antídoto para eliminar potenciales factores de desestabilización.

Marruecos debe utilizar el crecimiento en beneficio de todos, no de una pequeña elite,  y cambiar la ecuación donde los ricos se hacen más ricos, y  los pobres más pobres. Se enfrenta a muchos desafíos profundos, y existe el riesgo de que éstas podrían llegar a alimentar el malestar si el actual proceso de reforma no puede dar sus frutos. Hay factores para resolver. Como el desempleo, la inclusión de las mujeres en la economía. el desarrollo del sistema de educación y la sanidad, la creación de canales de participación ciudadana y las reformas pendientes. Si se solucionan, Marruecos está en el camino hacia un país más plural y económicamente viable.

El Periódico de Catalunya, Opinión, Pag. Miércoles, 4 Octubre 2017

jueves, 28 de septiembre de 2017

Argelia, mirando al futuro


La evolución del mercado mundial de energía, la tensión interna y la geopolítica regional ha obligado a Argelia a adoptar medidas para enfrentarse a la grave crisis. Como la disminución de las subvenciones que representan el 20% del presupuesto, reducir la factura de las importaciones y un nuevo proyecto de ley de inversión que ofrece incentivos importantes a los inversores priorizando sectores como la industria, la agricultura y el turismo.

Hipnotizada por el oro negro y dependiendo de su fluctuación, Argelia ha visto cómo sus arcas se vacían y el precio apenas se recupera. El gas y petróleo representan el 60% de los ingresos del presupuesto,  el 96% de las exportaciones. Los ingresos del petróleo ascendieron a 780.000 millones de dólares entre 2000-2015, mientras que, durante el mismo período, las importaciones fueron de 600.000 millones de dólares. Es preciso contener la sangría y aplicar más rigor y reformas financieras.

Argelia dispone de grandes reservas de divisas, de oro, fondos de estabilización, y una alta tasa de ahorro interno, y un bajo nivel de endeudamiento que le permitiría  aliviar el malestar, pero no será suficiente. La economía argelina tiene problemas estructurales pero mucho potencial, cuenta con todos los recursos humanos y materiales para "hacer su revolución económica". Una fuerza laboral capacitada, energía barata y un gran mercado. Este es el momento de las reformas, de apostar por la iniciativa privada, dejar de estigmatizar a los inversores extranjeros para impulsar una economía productiva y diversificada.

Desde 2005, el país ha impulsado varios planes con más de 600.000 millones de dólares para construir infraestructuras y viviendas. El resultado ha sido modesto por la lentitud de las reformas que ha limitado la participación del sector privado.

Argelia es el 3r proveedor de gas de Europa y el 8º mayor productor de gas del mundo. España es el primer cliente de Argelia y su 4º proveedor con intercambios de 15.000 millones de euros y 300 empresas españolas están instaladas en este país.

Argelia necesita una visión de largo plazo que refleje la ambición de construir una economía exitosa, instituciones sólidas y transparentes. Su progreso dependerá de su capacidad de mejorar el clima social, atraer las empresas internacionales y el desarrollo de las Pymes. Conciliar la eficiencia económica y la cohesión social será clave. El país tiene que perder sus miedos, mirar al futuro, Y contar con todos sus activos y actores para superar las dificultades. 

Expansión, Opinión, Edición Catalunya, Pag.2 Martes, 26 septiembre 2017

viernes, 28 de julio de 2017

Tarragona 2018: deporte y paz

Tarragona acogerá en el 2018 los juegos Mediterráneos. Será la tercera vez que se organizan en España tras Barcelona en 1955, y Almería en 2007. Han pasado 66 años desde la primera edición en Alejandría en 1951 y en ellos participan todos los países ribereños en una dimensión cada vez más amplia. 

El objetivo principal de los juegos es ser una plataforma para acercar las orillas y sus pueblos y crear un entorno para el diálogo y el entendimiento mediante el deporte. Los juegos pretenden contribuir a propagar los ideales y principios del Olimpismo, fortalecer lazos de amistad y paz entre los jóvenes y atletas, y promocionar la comprensión, el diálogo, la cooperación y la solidaridad. El fin es elevar el nivel de la practica y contribuir al desarrollo del deporte en los países más necesitados.

El Deporte puede contribuir al desarrollo atrayendo un cambio social, facilitando el respeto mutuo y un mejor entendimiento. Paradójicamente, la competición deportiva  puede unificar, puesto que todos podemos ser parte de él, sin tener en cuenta ideologías políticas, raza, o religión. El deporte puede ser uno de los instrumentos para abordar la violencia e inseguridad en la región y para ofrecer mejores oportunidades a los jóvenes. La tragedia humana que se vive en el Mediterráneo es una grave muestra de los desequilibrios existente. Los recientes acontecimientos políticos y económicos requieren respuestas urgentes. La desigualdad provoca una gran agitación social y en los países de la región hay numerosos déficits y paro juvenil con profundas implicaciones para el futuro. La capacidad para adquirir y producir conocimiento es un factor fundamental de competitividad. El carácter polivalente del deporte le permite abarcar funciones educativas, sociales, de salud, además de económicas. Para avanzar, será necesario crear un espacio común de carácter innovador y orientado a constituir un eje básico de la evolución entre ambas orillas del mar... 

Los países mediterráneos tienen mucho en común: herencia, historia, cultura, alimentación, valores que nos recuerdan que pueden trabajar juntos y crear otro destino. Valores como los que transmite el deporte. La pasión con la que lo viven los jóvenes y que fastidia mucho a los grupos que expanden el terror. El deporte puede llevar más allá de los mercaderes del miedo.

Los juegos en Tarragona no van a solucionar los problemas y los conflictos, tragedias humanas y desequilibrios. Pero pueden crear marcos de encuentro en un momento en que se multiplican los desencuentros. Estos juegos pueden crear puentes en tiempos de muros. Millones de fans y seguidores quieren vibrar de emoción con sus deportistas preferidos. Es seguramente el mensaje que se podría lanzar en estos momentos de creciente tensión entre los extremistas de ambos lados. A veces los beneficios pueden superar el riesgo, y los deportes son de los pocos instrumentos que se lo pueden proporcionar.

El Periodico de Catalunya, Opinión, Pag.2 Martes,11 de julio 2017