lunes, 21 de septiembre de 2015

Rescatar Túnez

La economía de Túnez ha entrado en recesión el segundo trimestre debido a una serie de factores, como una caída de la inversión, de las exportaciones y de la producción de sus sectores no manufactureros, y una fuerte caída de ingresos por turismo, de un 59,6 %, debido a los ataques terroristas. Esto aumentará la tasa de desempleo - del 15%-  y afectará a la recuperación.

El turismo es su principal industria y aporta el 10% del PIB y el 15% del empleo, de manera que el golpe a este sector daña a la estabilidad política y económica.

La economía ha experimentado una fuerte caída desde 2011,y sólo ha conseguido crecer un 3%, muy por debajo de las tasas necesarias para proporcionar puestos de trabajo para la creciente población.

Su principal Socio comercial es Europa, y la demanda se ha reducido por la crisis en la zona euro.

Túnez tiene los ingredientes para re-dinamizar su economía: una fuerza de trabajo bien formada, situada entre el Mediterráneo y el Sahara, que actúa como un enlace de negocios para Europa y África. Apertura económica, turismo, energía y sol, son factores importantes para conseguir atraer la inversión, pero el país tendrá que apostar por un sistema que proteja la economía, y que de garantías a los inversores eliminando restricciones y trámites burocráticos de la anterior etapa de la corrupción.

El modelo económico actual  ha llevado a una baja inversión, baja productividad y bajo valor añadido. Existe una necesidad urgente de una reforma fundamental en todos los sectores de la economía, sobretodo las leyes bancarias y de inversión.

La inversión extranjera podría proporcionar un impulso necesario, dado que el país dispone de escasos recursos financieros, El Gobierno tiene que actuar con urgencia para reintegrar a los jóvenes desilusionados en la vida económica y política. Si falla, el riesgo de un retorno a la agitación popular es muy alto. En Túnez, el espíritu empresarial podría ser el vehículo para la innovación, pero eso requiere un cambio de mentalidad. Se debe animar y facilitar que los jóvenes puedan crear sus propias empresas.

La recuperación está indisolublemente vinculada a dinamizar la economía y el turismo. Un clima político más estable y la ayuda internacional, sobretodo de la UE, serán claves. Para ello se necesita invertir en democracia, paz y seguridad; y un desarrollo más equilibrado. Esto atraerá la inversión y un repunte continuo del turismo, y sus   beneficios ayudarán a promover la estabilidad social, pero además, el gobierno debe trabajar con el sector privado.

Expansión, Edición Catalunya, Pag. Opinión, Lunes, 21 septiembre 2015

Qatar, pasión por los grandes almacenes

Economia Digital, 10/09/2016

http://www.economiadigital.es/es/notices/2015/09/qatar-pasion-por-los-grandes-almacenes-76079.php

La pasión Qatarí por los grandes almacenes llegó a España después de operaciones similares de Harrods en Londres, o en los Campos Elíseos en Paris. Ahora invierten mil millones en El Corte Inglés, uno de los mayores grupos del sector de Europa, a través del príncipe de Qatar Hamad Al Thani, uno de los grandes inversores en Europa.

Desde tiempos remotos, los zocos –también llamados bazares—han existido en las ciudades árabes, fueron el lugar de encuentro de las caravanas que viajaban por todo el territorio comerciando y concluyendo negocios. De hecho, probablemente fueron los precursores de los actuales mercados o centros comerciales.

Es muy conocido el interés de los inversores árabes por las compras de inmuebles, hoteles de renombre y grandes superficies. Dichos fondos, que tradicionalmente en Europa habían invertido en bonos y en títulos de renta variable global, han cambiado de estrategia desde la crisis de 2008.

Los bajos tipos de interés actuales les están empujando a diversificar sus inversiones por diferentes regiones de todo el mundo. A día de hoy, los fondos soberanos invierten en propiedades inmobiliarias, pero también en grandes proyectos de infraestructura, ingeniería, tecnología y empresas dirigidas al consumidor. Europa ofrece la diversificación, la aceptación cultural, alta liquidez y la transparencia del mercado.

Hay que tener en cuenta que de los seis billones de dólares que suman los fondos en todo el mundo (el 9% del PIB mundial), 2,2 millones proceden de Oriente Próximo.Este capital es en general de carácter institucional, casi la mitad procede de los fondos soberanos.

Los fondos de Qatar, que han invertido 4,2 mil millones de euros en el sector comercial de ciudades como Londres, París o Milán, demuestran su habitual capacidad para desplegar grandes sumas pero para operaciones adecuadas, lejos de los caprichos de otras épocas.

La gran mayoría de estos inversores son  jugadores a largo plazo en busca de productos y  activos de altos ingresos, no oportunistas en busca de ganancias inmediatas. Esta estrategia favorece grandes edificios y centros en las principales ciudades y lotes de grandes tamaños.

La inversión en El Corte Inglés se añade a otras en sectores como el inmobiliario, el hotelero o el deportivo. Este crecimiento puede provocar temor en ciertos sectores, al relacionarlo con un supuesto interés en aumentar su influencia en España (un instrumento de política exterior utilizado durante mucho tiempo por Qatar).

En cualquier caso, estos inversores buscan ciudades o países en base a su potencial de crecimiento sólido y su estatus de centro económico y financiero, sea a nivel regional o global. También tienen en cuenta que la estabilidad del entorno político y la transparencia de su sistema legal.

La apuesta por El Corte Inglés cumple con estos requisitos y, con toda seguridad, no se quedará aquí. Especialmente en una de las asignaturas pendientes de la cadena, la internacionalización. A pesar de que el grupo ha puesto el ojo recientemente en América Latina, no hay que descartar que, de la mano de Qatar, inicie su expansión en regiones como Oriente Medio y África, donde el sector del comercio minorista crece rápidamente. 

Un dato a tener en cuenta: en la zona del Golfo Pérsico el comercio minorista facturará 221 mil millones de dólares en 2015, con una previsión de crecimiento del 7,3% hasta 2018, cuando esta cifra alcanzaría los 284,5 mil millones de dólares.

Más allá de ruidos o polémicas y pendientes de conocer la letra pequeña, desde un punto de vista económico, el acuerdo entre Qatar y el Corte Inglés parece un win-win para ambos.

martes, 15 de septiembre de 2015

La atracción del turismo de compras

http://www.economiadigital.es/es/notices/2015/07/la-atraccion-del-turismo-de-compras-74442.php

Economia Digital, 24/07/2015

Las tendencias de viajes indican que el precio ya no es de las tres principales razones por las que los viajeros eligen su próximo destino. Tampoco es un factor clave que el destino solo sea de sol y playa.

El tirón de diversas atracciones como el ocio familiar, el paisaje, una cultura rica y las compras son, en cambio, las razones más fuertes para viajar. La comprensión de estos cambios es clave para facilitar la llegada de los turistas.

El carácter transversal del turismo y su impacto en otros 70 sectores económicos lo posiciona como un multiplicador en las estrategias globales de desarrollo. Es la cuarta actividad por ingresos dentro del comercio internacional, sólo superada por la industria petrolera, la química y por la automoción.

El turismo es una de las actividades más pujantes en el mundo. Representa actualmente el 9,8% del PIB mundial, un total de 7,6 billones de dólares, el 6% de las exportaciones mundiales, un 10% del empleo registrado, alcanzando un movimiento turístico récord en 2014.

Pocos sectores disponen de un poder para impulsar el crecimiento y crear empleo como el turismo y las compras. Si se aprovechan conjuntamente pueden ejercer una influencia inmensa en la marca y el posicionamiento de un destino.

El turismo de compras se perfila como un elemento atractivo de la experiencia de viajar, ya sea como una única motivación para elegir un destino de vacaciones o como una de las actividades principales realizadas por los turistas. Por ello, es importante un tratamiento específico de este sector hacia los turistas internacionales que, por otra parte, son los que más dinero se gastan cuando viajan.

Según un estudio internacional sobre los turistas que más gastan en el extranjero, el ranking lo encabezan los ciudadanos saudíes, con un promedio de 4.866 euros por viaje. Los viajeros australianos, con 3.006 euros y los chinos, con 2.792 eruos tampoco se quedan atrás. El presupuesto medio global por viaje está previsto que aumente de 1.745 euros a 1.826.

En general,los visitantes buscan moda, productos de marca y de lujo, y joyería fina. Muchos minoristas de lujo mejoran su oferta con un tratamiento especial para estos compradores, incluyendo salas VIP y servicios como tiendas libres de impuestos, los personal shopper, traductores y el café o el té gratis.

Otro ejemplo significativo son los turistas del Golfo, que gastaron un total de 40.000 millones en todo el mundo. En comparación con el resto del mundo, estos turistas gastan un 260% más en tarifas aéreas y un 430% más en alojamiento, pero un 13% menos en alquiler de coches.

Barcelona está de moda, su marca, la pasión por el fútbol y el Barça son factores de peso, pero no dejan de ser claves los enlaces de vuelos directos que compañías internacionales han establecido para facilitar estas llegadas. Barcelona ahora está en el radar de unos de los turistas con mayor capacidad de compras y gasto por estancia en el mundo.

Ya no es una excepción, sino que empieza a ser habitual encontrar a estos turistas aficionados a vaciar sus billeteras comprando en las calles céntricas de Barcelona. Las tiendas de lujo o los grandes almacenes ubicados en la avenida Diagonal, en el paseo de Gràcia o en la Plaça Catalunya, Camp Nou y otros lugares de Barcelona ya están en su agenda, como Londres, Ginebra, Nueva York o París.

Barcelona debe aprovechar este tipo de visitantes y plantear iniciativas para rentabilizar al máximo este tirón y competir para atraerlos, porque son buenos embajadores para vender la ciudad y atraer a posibles inversores. Hace falta analizar las tendencias actuales y futuras del turismo de compras y los principales factores del éxito de los destinos cuyo objetivo es desarrollar este segmento.

La colaboración, mano a mano, entre poderes públicos y las empresas para lograr el éxito tanto en las campañas de promoción o de creación de los destinos turísticos de compras es clave. Un ejemplo exitoso de esta colaboración público-privada son los casos de Londres, París o Barcelona, ciudades donde se trabaja hace años en este campo.

La carrera entre los destinos para atraer el turista de alto poder adquisitivo se presenta cada vez más difícil. Solo resistirán aquellas ciudades que apuesten por crear destinos competitivos diferenciados, innovar convirtiendo sus atractivos en productos, generar actividades de valor añadido, buscar mayores niveles de satisfacción del visitante y facilitar la logística para la llegada de estos visitantes, impulsando cambios positivos en el sistema de otorgación de visados. Todo ello aumentaría el número de visitantes tan deseados en momentos de turbulencias económicas y la realidad muestra un aumento de la competencia internacional. Ignorarla sería muy peligroso. 

miércoles, 9 de septiembre de 2015

El Barça y el mundo Árabe

http://www.diariogol.com/es/notices/2015/07/el-barca-y-el-mundo-arabe-52572.php

Diario Gol, 15/07/2015

La pasión blaugrana se nota allá donde vas, y seguramente los que han visitado o viven en  países árabes  y de Oriente Medio, sea por turismo o trabajo, lo han vivido en las calles y plazas de muchas ciudades árabes. Desde Casablanca a Túnez, pasando por Argel, El Cairo, Gaza, Estambul, Amman, Beirut, Dubai, Jeddah , Doha, etc.  Sus calles están llenas de camisetas y los partidos del Barça se anuncian en bares y restaurantes, donde se reúnen millones de seguidores ilusionados ante las pantallas de televisión.

La influencia del mundo árabe  en los deportes internacionales y especialmente el  fútbol o la Formula 1 va en aumento. Es habitual el patrocinio de camisetas, vallas publicitarias o el nombre del campo de grandes equipos, con facilidades económicas, por parte de grupos empresariales o inversores atraídos por el atractivo global de los principales clubes.

A algunos les escandaliza, incluso se ha hablado de Qatarofobia  o islamofobia de algunos medios o sectores incómodos al ver como símbolos o clubes importantes caen en manos de inversores Qatarís o de otros países del Golfo. Pero el ruido no es el mismo ante el patrocinio de otros inversores opacos y otras naciones con regímenes políticos parecidos o peores.

Cinco de los 10 mayores clubs de Europa lucen en su camiseta los logos de líneas aéreas del Golfo: Emirates, Etihad o Qatar Airways. Algunos sectores consideran Qatar como régimen no democrático y esto es verdad, pero el patrocinio también proviene de otros países como Emiratos, Uzbekistán, Rusia y China, todos con participación en equipos de fútbol europeos. También todos son países que comparten sistemas políticos con sospechas sobre su democratización. Por supuesto, la primera responsabilidad recae sobre Qatar, por su mala imagen en algunos medios y sus propias leyes sobre trabajadores extranjeros o la percepción de prepotencia económica.

No es mi intención defender a Qatar, cuyo sistema político no comparto, ni criticar a quien no le gusta este país o lo que representa, pero me gustaría compartir algunas dudas y cuestiones.

Si el Barça no debe tener publicidad de Qatar,  ¿por qué figuras emblemáticas del Barça como Xavi  van a jugar allí?, o el mismo Guardiola, que ha sido jugador y embajador del Mundial 2022. Sin olvidar muchos otros jugadores internacionales del Barça o de otros equipos como Sergio García, Raúl González,  u otros.

Si Qatar simpatiza con el terrorismo, ¿por qué EEUU es uno de sus socios privilegiados? Qatar es la sede de la base militar de Al-Udeid, la base de las tropas de EEUU más importante del Golfo. Significa esto que EEUU no lo sabe, o lo permite. Tampoco hay que olvidar que Qatar forma parte de la coalición internacional contra Daesh o Isis liderada por EEUU.

Sí, hay sospechas sobre Qatar. Porque muchas empresas o países europeos democráticos como Alemania, Reino Unido, Francia o España –también en Cataluña– permiten que inversores y fondos qataríes compren o entren en el capital de empresas estratégicas o emblemáticas en sectores como energía, banca, automóvil, inmobiliario, hotelero, alta costura o los famosos grandes almacenes.

Mientras se cuestionan la idoneidad de una marca o líneas aéreas, en el mundo árabe el color blaugrana se extiende cada vez con más seguidores. Porque el futbol es el deporte rey también en esta región de más de 400 millones de habitantes y un 60% tiene menos de 25 años, cuenta con millones de aficionados y equipos,  hinchas locos por el fútbol y también por el Barça. Por ello sería adecuado matizar para evitar percepciones erróneas entre millones de árabes y musulmanes seguidores del Barca. El riesgo de no matizar y  generalizar podría ser muy alto.

En una zona geográfica convulsa, el FC Barcelona colabora con El Centro Peres por la Paz (Oriente Medio) y con las federaciones de fútbol de Israel y Palestina para promover la democracia y la libertad a través de los niños y su afición por el deporte. La Fundación del Barça ha organizado actividades deportivas entre niños de los dos países  siguiendo  con el compromiso del club de contribuir a la paz en la región

La promoción de los deportes en general, y del futbol en particular, con millones de jóvenes seguidores es seguramente un objetivo pero, sobretodo, es el mensaje. En este momento, crece la tensión entre el mundo musulmán y Occidente a causa de unos pocos extremistas que intentan secuestrar toda una religión. Una religión que cuenta con 1,6 mil millones de fieles. El Barça podría jugar un papel, por pequeño que sea, y contribuir a acercar ambos mundos, porque así  seguro que los beneficios superarán a los riesgos.

martes, 28 de julio de 2015

Libano, éxodo sirio y colapso regional

Líbano tiene ahora la mayor población de refugiados por habitante en el mundo. Esa enorme densidad está teniendo un efecto devastador, el país está sumido en un conflicto regional que trasciende sus fronteras y ha creado una conmoción sin precedentes en su tejido social, político y económico. Los 1,5 millones de refugiados sirios registrados han incrementado su población en una cuarta parte. La afluencia es enorme, alimenta las tensiones internas e incrementa el miedo del pequeño territorio a convertirse, una vez más, en un campo de batalla, un choque que se prolonga en el tiempo y cuyo alcance es multifacético. Además de estas masivas llegadas, hay 500.000 refugiados palestinos acogidos en territorio libanés desde 1948, un gran reto para el país mientras las guerras siguen haciendo estragos en Siria e Irak.

Toda la región sufre mientras el conflicto bélico en Siria se enroca, y las consecuencias llegan hasta las costas europeas, pero el impacto en Líbano es enorme. El país intenta implicar a la comunidad internacional para compartir esta responsabilidad colectiva de una manera significativa, ya que se quiere prevenir el colapso económico y la inseguridad. Pero la peor parte del problema está siendo asumido por los que menos pueden permitírselo. Cada vez es más difícil para los refugiados sirios y libaneses pobres sufragar los gastos básicos para vivir.

La economía del Líbano se ha visto afectada por el colapso en Siria, un país que representaba el 25% de sus exportaciones, y por la falta de confianza de los inversores por la vulnerabilidad a los conflictos regionales. Es una republica con un delicado equilibrio entre confesiones y no tiene presidente desde mayo del 2014. Su Parlamento se ha renovado asimismo sin elección hasta el 2017. Además, el discurso extremista gana terreno con la llegada de los yihadistas, que intentan pescar en aguas revueltas provocando el peligro del enfrentamiento entrelas poblaciones suní y chií.

La estabilidad política actual es el resultado de un compromiso de los grandes actores de la escena, Arabia Saudí, Irán y EEUU, para excluir el Líbano de los conflictos regionales. Las conversaciones entre las facciones libanesas han permitido tener un Gobierno de pacto nacional que funciona a pesar de los desacuerdos en las grandes asuntos como la elección de un presidente, los presupuestos o la neutralidad en la guerra siria.

Si el conflicto sirio explica en parte la inestabilidad, las raíces de la situación se encuentran principalmente en la naturaleza del sistema político libanés, debido a que sus formaciones son confesionales. Como resultado no hay un consenso nacional sobre la política exterior. Cada vez que hay un gran conflicto en la región, las diversas corrientes políticas se colocan según sus alianzas externas, lo que se proyecta sobre la sociedad. Así se vivió el fenómeno en 1958 (la época del presidente egipcio Nasser) y en la guerra civil (1975-1990).

En el 2005, el asesinato del exprimer ministro Rafik Hariri fue un terremoto que sacudió el el país y derribó todos los entendimientos, provocando una profundización de la crisis interna. Hoy, a las puertas del dictamen del tribunal internacional especial para el Líbano, creado para juzgar a sus presuntos asesinos, los libaneses viven una confrontación, incapaces de dar con una solución a una ecuación con justicia, seguridad y Estado.

Tampoco hay que olvidar la presencia de las fuerzas internacionales en la frontera con Israel y que cuentan entre sus efectivos con 580 soldados españoles. El temor a que sean víctimas de mensajes violentos, con destino a terceros, tiene una probabilidad muy alta. El Ejército libanés, último bastión de unidad, ha declarado la guerra total contra el terrorismo, pero su poder real es limitado. Hay un ejército paralelo y potente de Hizbulá que provoca que algunas comunidades intenten crear milicias similares, lo que alimenta la fragmentación de las instituciones y socava su autoridad. El espectro de la guerra civil de 1975-1990 no está lejos. Un escenario que los libaneses quieren evitar a toda costa.

El Estado libanés moderno, con menos de un siglo de vida, ha sufrido experiencias desconocidas para otras naciones con historias milenarias: una larga guerra civil de 15 años, invasiones extranjeras, el malestar sociopolítico, problemas de seguridad y esta importante afluencia de refugiados. Líbano ha sobrevivido a todos estos choques. De hecho, no es una sorpresa su reconocida capacidad de recuperación. Pero de momento no hay señales de ningún respiro para el país de los cedros, que observa con honda preocupación lo que sucede en su frontera oriental.

El periódico de Catalunya, Opinón Pag.8, Miércoles 8 de julio de 2015

lunes, 13 de julio de 2015

Suez doble canal

Egipto abrirá el nuevo Canal de Suez el  6 de agosto, diez meses después del inicio de las obras que coincidieron con la llegada al poder del presidente Al Sisi que quiso inaugurar su mandato con un proyecto emblemático en un país que vive grandes cambios políticos y sociales.

Los trabajos en este canal, inaugurado en el año 1869, coinciden con la ampliación del Canal de Panamá, y con el nuevo canal Atlántico-Pacífico de Nicaragua. El canal de Suez es una arteria vital por donde pasa el 20 % del comercio marítimo de todo el mundo: 25.000 naves al año. Es la ruta marítima más rápida entre Europa y Asia. El coste total del proyecto asciende a 7.438 millones de euros. Se estima que los ingresos pasaran de los 4.535 millones actuales a 12.243 millones de euros al año. El nuevo canal podrá satisfacer la tendencia mundial de aumentar el tamaño de los buques, lo que implica el transporte de grandes cantidades de mercancías, reducir el coste de transporte y el tiempo de espera y favorecer el comercio internacional.

El megaproyecto reforzara a Egipto en un rol de importancia estratégica vital en la geopolítica global, y le consolidará como Hub de comercio y logística, al crear un centro internacional logístico de 76.000 kilómetros cuadrados en tierra, y un corredor de 160 kilometros de largo alrededor del canal. Además de numerosos proyectos vinculados, con unos ingresos estimados de 90,6 millones de euros. Egipto, podría multiplicar sus ingresos al 259% y crear un millón de nuevos puestos de trabajo y nuevas ciudades industriales.

La economía egipcia depende de tres fuentes sensibles: el Canal, las remesas y el turismo, combinados con el apoyo de EEUU, la Unión Europea y el Golfo. Se enfrenta a tres principales escollos en el camino hacia la recuperación: la baja productividad, la inestabilidad política y la situación financiera mundial. El desempleo, la vivienda, una mala distribución de la riqueza y la amplia brecha social son sus males. El desafío será conseguir una transformación radical. Habrá que fortalecer el sistema, luchar contra la corrupción y la burocracia, apoyar al sector privado y atraer inversión.

Egipto impulsará también ambiciosos proyectos como viviendas, líneas de trenes, metro, puertos, plantas  eólicas y solares, aguas residuales, plantas eléctricas o refinerías entre otros. Si se consolida la estabilidad, el país será testigo de una gran cantidad de nuevas oportunidades. Una nueva era económica dependerá de la transparencia y del buen gobierno para construir un gran y emergente Egipto para su gente.

Expansión, Edición Catalunya, Opinión, Pag.2. Jueves, 9 julio 2015

jueves, 2 de julio de 2015

Diplomacia e Internacionalización

Dimecres, 01/07/2015
http://www.economiadigital.es/es/notices/2015/06/diplomacia-y-internacionalizacion-73493.php



 La exportación o la internacionalización se han convertido para muchos países y empresas en los últimos años de crisis en un imperativo inaplazable, y un objetivo fijo de una estrategia que se debe adoptar en una economía sin fronteras.

En un mundo globalizado, cada país pretende un mayor desarrollo económico y social y mejorar el nivel de vida y el bienestar de su población, la economía pasa a ser una prioridad en la política exterior.

Los embajadores a parte de su labor diplomática tienen ahora como cometido la promoción económica de sus países, ser introductores de empresarios que quieran vender sus productos, servicios o proyectos, y conseguir favorables acuerdos comerciales y financieros con el país en el que están asignados. La política se ha vuelto más importante y todo es menos predecible.

La mayoría de los países mantienen relaciones directas entre ellos a través de sus embajadas, consulados, misiones permanentes y representaciones en organismos internacionales. Su propósito principal es el intercambio y mantenimiento de relaciones políticas, culturales y económicas.

El mundo cambia. Nuevas potencias emergen y mueven ficha. Las relaciones de carácter internacional no pueden improvisarse. Cada día se ponen a prueba y contínuamente se tienen que evaluar los objetivos y resultados.

La liberalización y la competencia internacional es hoy una realidad. Ignorar este desafío sería peligroso. Ante esta competencia, es preciso tener un dispositivo flexible y activo, capaz de responder a todos los actores con potencial comercial.

Para obtener resultados a la altura de las ambiciones de internacionalización son precisos los enlaces de calidad, fiables, eficaces, próximos al mercado y bien situados en primera línea. Las embajadas y oficinas comerciales son imprescindibles porque disponen de una cobertura geográfica excepcional, conocimiento del terreno y de las comunidades de negocios. Son claves en la conquista de nuevos mercados.

La competitividad de un país se mide por su potencial de internacionalización o creciente capacidad para exportar productos, bienes y servicios, es decir, para garantizar el equilibrio externo a medio plazo. Para ello, la formula es la innovación, la productividad, la formación continua, la marca y la acción exterior.

Un factor para la competitividad internacional reside en la importancia de diversificar la economía. Al aumentar el comercio con el resto del mundo, aumentará la competitividad frente a la competencia de otros países, liberando el mercado de productos y servicios.

La competición es cada vez más acentuada en lo que concierne al proceso de internacionalización, la atracción de las inversiones, la integración en la economía mundial, la conservación del nivel de la inversión nacional y la diversificación de las inversiones sectoriales y geográficas. Esto no será posible sin la incorporación activa de la diplomacia, lo que permitirá una acción más vigorosa y más sinérgica entre actores políticos y económicos implicados en el proceso.

En los países de mayor tradición democrática, la política exterior se considera política de Estado, cuyos principios y objetivos se establecen a largo plazo, independientemente de los colores políticos que puedan tener con las alternancias en el poder. La gran mayoría de los diplomáticos, técnicos comerciales o funcionarios del servicio exterior son profesionales especializados.

¿Quiénes mejor que las poderosas sedes diplomáticas o consulares para ayudar y asesorar a las empresas y promocionar la marca país y a sus empresas en todo el mundo? Para ello, hay que construir consensos, unir a los actores y movilizar los recursos disponibles para poner a la diplomacia y a su inteligencia al servicio de la economía nacional.

Las políticas públicas deben tener como prioridad la internacionalización, que se ha convertido en el principal reto para los gobiernos. Hoy en día, los ciudadanos y las empresas esperan políticas efectivas de crecimiento, de desarrollo, prosperidad, una distribución equitativa de la riqueza, etc. En definitiva, el bienestar colectivo. Que el Estado esté al servicio de esta política como regulador, árbitro y soporte.

El desarrollo de una estrategia global de internacionalización requiere que las empresas conozcan los mercados con entornos diferentes. Esto implica el dominio del proceso de investigación a gran escala y la capacidad de analizar adecuadamente la información para tomar la decisión acertada puesto que la información en bruto es la materia prima de la inteligencia económica. La primera misión del Estado en esta cuestión es organizar estos activos de información y asesoramiento, darles consistencia y establecer las normas de su uso.

Para impulsar una estrategia coherente al servicio de la internacionalización, hace falta una coordinación y una política transversal al servicio de todos, que reúna al mayor número de partes interesadas en torno a una visión común y que las estructuras sean capaces de priorizar esta estrategia.

Esto obliga a profundizar en las relaciones entre economía exterior y diplomacia, redefinir el papel de gobiernos y las empresas en el marco de una nueva asociación en un mundo global. Para ello se requiere la selección de los instrumentos idóneos, el establecimiento de las prioridades correctas, confiar en los procesos de ejecución a la vez que se potencian las redes diplomáticas en el exterior para vertebrar una estrategia de apoyo a las empresas y para impulsar el éxito futuro.

Está demostrado que un país se coloca en la parte superior cuando su economía crece y se hace más grande.