jueves, 19 de mayo de 2016

Dubái se reinventa

Dubái no quiere dejar de sorprender a un mundo que sigue en tensión entre la austeridad fiscal y la política de crecimiento. A pesar de la situación económica compleja que afecta a muchas regiones y a la zona de Golfo por la caída de los precios del petróleo, el Emirato quiere sacar adelante emblemáticos proyectos como su nuevo icono, la torre de observación más alta del mundo, obra del arquitecto Calatrava, con un coste de mil millones de dólares, que será inaugurada en la Expo Mundial de Dubái 2020.

La visión de Dubái para el desarrollo es impulsada por su conocimiento de las necesidades futuras, y se basa en ideas proactivas porque quiere estar en la vanguardia mundial. Su economía se reinventa y es diferente a sus hermanas del Golfo: sólo el 4 % de los ingresos son generados por el Petróleo. Cuenta con una infraestructura moderna y una estructura adecuada que puede promover su posición como un centro mundial y un laboratorio del futuro.

No es un concepto nuevo para la ciudad, que ha logrado una importante experiencia en la aviación, el comercio, las finanzas y la tecnología, así como mecanismos para vincularse a los mercados globales y políticas a favor del sector empresarial, lo que constituye una base sólida para crecer.

Dubái es un hub de enlace para más de 2.200 millones de personas en Oriente Medio, África y el subcontinente indio, y sede de miles de empresas internacionales. Es el tercer mayor centro de exportación y uno de los primeros aeropuertos del mundo, el primero en tráfico de pasajeros, con 78 millones de personas en 2015, y podrá recibir a 150 millones de pasajeros en 2025, la aviación es sangre para Dubái y representa el 27% del PIB.

El Emirato tiene sus detractores. Se enfrenta a muchos retos e importantes vulnerabilidades por su sistema político unilateral. Necesita desarrollar una estrategia coherente, un nuevo tipo de economía que afectará a la inversión y la geopolítica, un modelo que tenga en cuenta no solamente lo económico sino también el desarrollo de los derechos.

Su límite no es el infinito y su destino es seguir siendo centro de de transacciones de bienes y grandes ideas. Su futuro dependerá de potenciar el rol del sector privado mediante la atracción y retención de talentos, de empresas internacionales, de turistas y de inversores, así como de fomentar el crecimiento demográfico. Debe evitar otra burbuja inmobiliaria, solucionar sus problemas estructurales y la dependencia de la mano de obra extranjera. Pero el problema es que a veces, la arrogancia tiene la costumbre de quedarse sin control.

Expansión, Opinión, Edición Catalunya, Pag. 2. Martes, 17 mayo 2016

miércoles, 11 de mayo de 2016

Y China descubrió el Mediterráneo

Mientras EEUU y la UE están cada vez más involucrados en crisis, conflictos, refugiados y elecciones, China se consolida como un competidor importante en términos económicos y financieros. Y ahora busca el equilibrio de poder militar que puede amenazar el hasta ahora liderazgo único de EEUU en el mundo. En el campo político, China mantiene el perfil bajo, en un calculado intento de auto-defensa del llamado “modelo chino”. Una mezcla de apertura económica y mano dura política. China se protege tras su respeto a la soberanía nacional de cada país, ya que las ansias de libertad que cotizan al alza en muchas partes del mundo no son un producto que el dragón asiático pueda vender.

China es hoy el primer socio comercial de Oriente Medio, África y la India en detrimento de EEUU y la UE, aunque muchos preferirían reducir su influencia y expansión en los mercados emergentes y controlarle el suministro de petróleo. La producción en la fábrica del mundo sigue aumentando, a pesar de su crisis, y también su demanda de petróleo. Y Oriente Próximo es la región que suministrará la mayor parte de la producción actual y futura, ya que tiene el 60% de las reservas mundiales. La demanda china aumentará a 6,72 millones de barriles/día en 2020. Las inversiones también están en auge entre China y fondos del Golfo, sobre todo en el sector energético y banca. 

China intenta reforzar los intereses mutuos, así como vínculos diplomáticos para asegurar sus necesidades, y reforzar su estrategia  de crear un espacio económico que se extiende desde China a África a través de la India y Oriente medio. Para ello, el Mediterráneo, mar de tres continentes, es una de sus anclas y la  puerta  de entrada en Europa para los productos chinos y asiáticos. El transporte marítimo constituye un pilar fundamental de la economía mundial. Por mar circulan el 80% de las mercancías y alrededor del 50% del petróleo; y el  Mediterráneo tiene la clave. La expansión China para ganar la supremacía en los puertos del  Mare Nostrum  no para de crecer y forma parte  de su cinturón de protección. Su política de rutas llamada Tierra del siglo XXI el equivalente marítimo a la ruta de la seda. 

Cataluña es el primer socio y destino de sus inversiones en España. Hay una  vinculación clara con el puerto de Barcelona, que es el mayor del Mediterráneo de mercancías. La relación  se ha visto reforzada con la apuesta de Hutchison Port por el puerto, donde dispone de una gran terminal.  China aprovechó el plan de privatización que el gobierno griego liderado por Syriza tuvo que poner en marcha presionado por la troika para poder acceder al tercer rescate. El grupo estatal Chino Cosco ha ganado la licitación del principal puerto heleno, El Pireo, con una oferta de 1.5 oo millones de euros, abriendo el camino para  convertirlo en un centro importante para el comercio entre Asia y Europa Central.  Aprovechando el éxito en Grecia, Cosco ha puesto los ojos en  la vecina Chipre, presentándose al concurso de privatización del principal puerto de la isla. Limasol será una plataforma para las grandes empresas petroleras, favorecida por el descubrimiento en alta mar de grandes reservas de gas en el Mediterráneo oriental entre Chipre, el Líbano e Israel. 

La orilla Sur también es un objetivo. Argelia firmó un contrato de 3.000 millones de euros para construir y explotar un nuevo puerto de transbordo al oeste deArgel, la capital. Esta infraestructura será crucial en el trafico entre África y Europa.  En Egipto, China está creando una zona industrial a orillas del canal de Suez, que atraerá a un centenar de empresas y una inversión de  2.500 millones de dólares.

Y en África el avance de China es espectacular sobre todos en los países ricos en materias primas, lo que le ha transformado en el primer socio comercial.  China ha empezado a construir su primera base militar en  Yibuti, un pequeño país situado en el Cuerno de África, cerca del Golfo de Adén y el Mar Rojo, próximo al estrecho de Bab al Mandeb, por el que transita el 40% del tráfico marítimo mundial. La base servirá para asegurar sus intereses económicos y posicionar el gigante asiático como una gran potencia mundial. El aumento de los lazos económicos podría conducir a una mayor voluntad política y cooperación militar. Está por ver si EE.UU. va a mantener su posición dominante y como afectara a la UE y su estrategia   al ver su patio mediterráneo y sus conexiones con la orilla  sur y oriental controlados por empresas estatales chinas.  

El camino no está claro, las relaciones son complejas en la era del comercio político. China intenta establecer una nueva ruta de la seda de los negocios, el Dragón sigue su máxima de no tener miedo de crecer lentamente, solo teme estar parado.

El  Periódico de Catalunya, Página 8 Opinión, Miércoles, 4 Mayo 2016

miércoles, 4 de mayo de 2016

Arabia Saudita: revolución silenciosa

  Economía Digital, 28/04/2016


http://www.economiadigital.es/es/notices/2016/04/argelia-y-espana-no-faltan-recursos-sino-ambicionarabia-saudita-revolucion-silenciosa-83480.php

Arabia Saudita anunció el 25 de abril su tan esperada visión económica, un plan que esboza las grandes reformas para reducir su dependencia de los hidrocarburos y establece la agenda social para los próximos 15 años.

El plan, que llega con 10 años de retraso, se basa en posicionar el reino como una de las grandes potencias regionales favorecida por su capacidad de inversión masiva y su ubicación estratégica.

El Príncipe Mohammed, el  joven y nuevo  hombre fuerte que dirige la agenda económica  reveló que 'Arabia Visión 2030' pretende  transformar el país y situarlo entre los inversores globales y diversificar su economía lejos del crudo en 2020.

La nueva hoja de ruta esboza una estrategia para una economía post petrolera, que incluye mayor participación del sector privado, reducir el gasto público, impulsar cambios para diversificar los ingresos en lugar de una total dependencia de un solo producto como es el petróleo mediante la introducción de impuestos, una revisión de los subsidios y la limitación de los salarios del sector público, o  privatizar una serie de sectores y actividades económicas.

Y lo más importante, vender una participación del 5% de Aramco, la mayor empresa petrolera del mundo, y con los ingresos obtenidos que podrían alcanzar los 2 billones de dólares crear el fondo soberano más grande del mundo.

Trata de cambiar el país y pensar de forma diferente. No será una tarea fácil, pero los jóvenes dirigentes entienden los desafíos que tiene la economía y lo que está por venir.

La Visión 2030 ha tranquilizado el mercado al presentar un plan para reducir la vulnerabilidad de la crisis del petróleo y crear un instrumento para la rendición de cuentas. Pero la implementación de este ambicioso programa necesitará un amplio apoyo de los diferentes segmentos de la sociedad, y los cambios estructurales requieren decisiones significativas de largo alcance. Estos factores serán determinantes para el éxito.

El cambio económico y social también requerirá una recalibración completa de la relación entre la ciudadanía y el Estado. El alarmante aumento de Daesh es una advertencia de las consecuencias de no contar con la gente, especialmente los jóvenes.

Tendrán que repensar los métodos tradicionales de consulta y  encontrar una manera de acomodar las preocupaciones de una generación con una mentalidad independiente y más exigente de sus mayores.

La población saudí es de 24 millones, el 70% tiene menos de 30 años, y el 37% menos de 14 años y llegará a 40 millones a finales de 2030. Las expectativas de vida de los jóvenes están cambiando rápidamente por la exposición a las redes sociales, alimentando una creciente desconexión entre ellos y la vieja élite gobernante.

Mientras, los grupos extremistas intentan explotar este abismo. Así, sin un proyecto de desarrollo, las autoridades no serán capaces de  cumplir con las expectativas de sus ciudadanos.

La economía tendrá que acomodar un número creciente de personas que buscan empleo. Necesita crear 4 millones de empleos en los próximos años para absorber los nuevos entrantes en el mercado laboral.

La caída de los ingresos ha agravado las altas reservas de Arabia Saudita alrededor de 650 mil millones de dólares. Su deuda representa sólo el 5% del PIB, pero el déficit presupuestario se ubica en el 15% de la riqueza nacional, y el gasto militar crece del 7% del PIB en 2012 al 10% en 2015.

El tamaño de la economía saudí se ha cuadruplicado durante los últimos 10 años, ocupando el lugar 19 a nivel mundial, el tercero en reservas de activos exteriores del mundo. Es la mayor economía de la región con el 25% de participación en el PIB total.

Arabia Saudita vive una revolución silenciosa, fruto de una profunda reflexión interna y grandes convulsiones empujadas por una situación regional explosiva.

El impacto de la caída de los precios del petróleo, y el cambio de bando de sus históricos aliados internacionales les ha despertado y el reino se ha embarcado en varias batallas: una contienda peligrosa con Irán, la guerra en Yemen y la batalla estratégica con los proyectos de extracción de petróleo de esquisto. Además trata de competir con Rusia en el mercado europeo.

De momento el plan solo afecta a la economía y no al sistema político, muy cuestionado a nivel internacional. Es importante que el reino no pretenda cambiar todo para que nada cambie.

La Visión 2030 puede tener éxito y una mayor influencia regional, pero no puede soslayar que tiene en su casa algunos problemas difíciles que debe abordar, como la demanda interna de reformas, los derechos básicos, los derechos de la mujer y la democracia que serán claves para predecir el futuro. Con independencia del resultado, el desafío a largo plazo no va a desaparecer. El éxito en Arabia Saudita ayudará a otros países árabes y musulmanes a  mover fichas  hacia adelante.

sábado, 30 de abril de 2016

Conocimiento útil

Sólo es útil el conocimiento que nos hace mejores. Esta frase de Sócrates puede resumir hoy la situación de muchos sistemas educativos en el Mediterráneo que están produciendo una generación de graduados sin la formación y capacitación adecuada para contribuir a la economía. En la región hay déficit de conocimiento y paro juvenil. Esto tiene profundas implicaciones para la seguridad y la prosperidad para el conjunto del Mediterráneo. La capacidad para adquirir y producir conocimiento es un factor fundamental de competitividad en la economía globalizada.

Las presiones demográficas auguran un fuerte incremento de la demanda en el mercado laboral. El 30% de la población mediterránea tiene menos de 15 años. Esto podría ser una enorme fuente de dinamismo, pero con el paro juvenil entre el 25% y el 55%, el riesgo por la falta de oportunidades impulsa la inestabilidad, como pasa en diferentes países de la zona.

Sin ignorar  la crisis económica, éste es el problema estructural que produce jóvenes graduados con carnet de paro o el abandono de los estudios. Si el paro universitario es dramático, en jóvenes sin formación es peligroso. En la orilla sur del Mediterráneo, 27 de los 40 millones de jóvenes parados no tienen formación.

Para resolver esta cuestión apremiante, gobiernos, empresas y el mundo educativo deben unir esfuerzos para alinear las habilidades con las necesidades. Las empresas pueden desempeñar un papel importante en el proceso de creación de empleo mediante el aprovechamiento adecuado de sus propios ecosistemas, mientras que el sector académico tiene que adoptar un enfoque más práctico y desarrollar programas de formación adecuados centrándose en las prioridades inmediatas. Al mismo tiempo, los gobiernos deben conducir reformas sistémicas de largo plazo y tienen que cambiar el marco de una posición de mando y control, a una de comunicación y convocatoria. Se necesita un nuevo enfoque, y sólo trabajando todos en una asociación múltiple se puede aspirar a tener resultados significativos.

La esencia del paradigma de desarrollo es el enfoque que se dirige a inflar la economía y embellecer la marca país. Las grandes infraestructuras son necesarias en el proceso de modernización; sin embargo, no se debería ignorar que las personas son la verdadera riqueza de un país.

La educación es inseparable del empleo: La necesidad de mejoras en los sistemas educativos es un imperativo que definirá nuestro futuro. Hay que  actuar dando prioridad a la educación; de lo contrario, tendremos que prepararnos para el impacto.

Expansión, Edición Catalunya, Opinión, Pag.2, Lunes, 25 abril 2016

jueves, 28 de abril de 2016

Argelia y España, no faltan recursos sino ambición


Economia Digital, Miércoles, 07/04/2016

http://www.economiadigital.es/es/notices/2016/04/argelia-y-espana-no-faltan-recursos-sino-ambicion-82967.php

Un espejismo dulce, y una pequeña ola de pánico comenzó a circular en los pasillos del poder de muchos países productores de petróleo a causa de la gran caída del precio del crudo. Argelia, hipnotizada por el oro negro y dependiendo de su fluctuación en los mercados internacionales, ve como sus arcas se vacían y el precio apenas se recupera.

El gas y petróleo representan el 70% de los ingresos del presupuesto del Estado, el 95% de las exportaciones y el 36% del PIB. Los ingresos de divisas provenientes del petróleo ascendieron a  750.000 millones de dólares entre 2000 y 2014, mientras que, durante el mismo período, las importaciones fueron de 550.000 millones de dólares.

La evolución del mercado mundial de energía y la tensión geopolítica en sus fronteras obliga a Argelia a adaptar estrategias claras sin parches.

La situación es muy preocupante, pero, a diferencia de los impactos en 1986, Argelia dispone de 140.000 millones de dólares de reservas de divisas, 7.000 millones en reservas de oro,  fondos de estabilización, y una alta tasa de ahorro interno que le permitiría aliviar el malestar. Pero no será suficiente.

La economía argelina, pese a su potencial, tiene muchos problemas estructurales. El excesivo peso del Estado  y la dependencia de los hidrocarburos como principal fuente de riqueza son dos de estos problemas.

El gasto público se explota. Todo está subvencionado: gasolina, electricidad, vivienda, transporte, empleo juvenil, harina, aceite, azúcar, fertilizantes, tractores… Esta bonanza representa el 25% del PIB, una tasa extravagante e imposible de mantener que debe tratar de contener la sangría financiera y aplicar más rigor.

Otro punto negro es la fuga de capitales que entre los años 2004 y 2014 se estima en 14.000 millones de euros.

El período de vacas gordas se ha completado, pero hay margen de maniobra. Argelia cuenta con todos los recursos humanos y materiales para "hacer su revolución económica" y situarse entre las potencias emergentes.

El problema no es económico. Para iniciar la inversión productiva, sería más útil aliviar la anorexia de un país que aparentemente se niega a crecer.

Las reservas actuales y el bajo nivel de endeudamiento dan una ventaja de tres o cuatro años para las reformas. Argelia dispone de una fuerza laboral bien capacitada, energía a bajo costo y un gran mercado interno.

Este es el momento de reformar y construir. Y apostar por  la iniciativa privada, dejar de estigmatizar a los inversores extranjeros, impulsar una economía productiva y diversificada. Se deben empezar a eliminar suavemente los subsidios y reservar el dinero para los presupuestos de inversión. Argelia se puede curar de la llamada "enfermedad holandesa" o "la maldición del petróleo".

Desde 2005, el país ha impulsado varios planes estratégicos 2005-2009 y 2010-2014, 2015-2019 con más de 600.000 millones de dólares para construir infraestructuras, incluyendo un 1.200 km de autopistas, plantas de desalinización de agua y miles de unidades de vivienda.

Pero el resultado hasta el momento ha sido modesto y lejos de las expectativas proyectadas por muchos factores como la lentitud de las reformas que ha limitado la participación de los inversores extranjeros y privados. Las autoridades deben contar con su implicación en la elaboración de cualquier nuevo esquema.

Argelia, un importante proveedor de gas en Europa, tiene posibilidades para reposicionarse en el mercado mundial del gas mediante la explotación a su favor su asociación y vecindad con la UE. Es el tercer proveedor de gas de Europa, el octavo mayor productor de gas del mundo y es de los 20 primeros países productores de petróleo.

España sigue siendo el primer cliente de Argelia y su cuarto proveedor con intercambios de 15.000 millones de euros. El 50% del gas que consume España viene de Argelia. Unas 270 empresas españolas se han instalado en este país del Magreb. Muchas son multinacionales de sectores como la energía, la construcción y la obra pública y han ganado suculentos contratos.

En este mundo turbulento e incierto anunciando grandes trastornos geoestratégicos militares, las fronteras políticas y económicas en las futuras batallas por el desarrollo están condicionadas por el buen gobierno y la mejora del conocimiento.

Argelia a pesar de la caída de sus ingresos tiene la ambición pero requiere una estrategia del desarrollo, teniendo en cuenta los nuevos cambios del mundo. El progreso económico dependerá de la capacidad  de mejorar el clima social, de una nueva ley de inversión capaz de atraer a las empresas internacionales y del desarrollo de una clase empresarial, especialmente las pymes. Conciliar la eficiencia económica y la cohesión social será clave.

La cuestión de la financiación siempre es factor clave del desarrollo económico. Pero no soluciona  todos los problemas. El país magrebí tiene que perder sus miedos, mirar al futuro y no aplazar lo inevitable.

Y contar con todos sus activos políticos, económicos y sociales para superar las dificultades. Pero también será necesaria una visión de largo plazo que evite las posiciones y comportamientos derrotistas y que refleje la ambición de construir una economía productiva y exitosa, instituciones sólidas y la participación de todos los actores

miércoles, 30 de marzo de 2016

Halal, gran negocio

En los últimos años ha crecido el interés por la Industria Halal, y son cada vez más numerosas las empresas que desarrollan y adaptan sus productos a las reglas que rigen este concepto. Halal, o lícito,  es una aplicación técnica de normas de origen religioso, similar a las restricciones Kosher entre los judíos,. Permite a los musulmanes comer la carne de ciertos animales que deben ser sacrificados según procedimientos rituales específicos. La economía islámica es una forma de vida – a través de productos, experiencias, servicios, procesos y relaciones -especialmente en alimentación, banca, finanzas, farmacia, turismo y estilo de vida. Este fenómeno abarca distintas regiones geográficas y límites culturales. Muchos de 1,6 mil millones de musulmanes del mundo o el 23% de la población mundial quieren garantías de que los alimentos, y otros productos, están libres de productos animales o alcohol.

El gran negocio mundial de bienes y productos con certificación religiosa aprobada está en auge. La cuestión de cómo regular estos productos se hace cada vez más urgente. Pocos son los países occidentales que disponen de leyes que regulan explícitamente las normas de salud, higiene o los rituales adecuados a diferentes confesiones religiosas. Los países y tradiciones que abarca el Islam, difieren en sus métodos de sacrificio. Existen cientos de organismos de certificación. Unificar las etiquetas ayudaría a su expansión en todo el mundo.

En la industria Halal, valorada en dos billones y medio de dólares, el 50% se corresponde a la alimentación, y la ventas crecerán un 30% anual hasta el 2030, A la cabeza de este consumo están Indonesia, Turquía y Pakistán. Asia es el continente más importante, representa el 64% del total, Oriente Medio y África registran el mayor crecimiento y en Europa las ventas ascendieron a 100.000 millones de dólares.

Australia, Brasil, Nueva Zelanda y otros países exportadores de carne se han beneficiado mucho de este comercio. Malasia es uno de los centros referencia del Halal. Las empresas internacionales de alimentación y bebidas, así como de las grandes cadenas de comida rápida, tampoco son indiferentes. Algunas grandes marcas conocidas tienen un 20% de sus fábricas o productos Halal.

España tiene 258 empresas con certificado halal, de ellas, 70 son catalanas, pero el potencial del sector agropecuario catalán y español es enorme, y no puede desdeñar este mercado de millones de consumidores. Los beneficios pueden ser mayores, más allá de los clichés.

Expansión, Edición Catalunya, Pag.2, Opinión, Miércoles, 30 marzo 2016

lunes, 14 de marzo de 2016

Industria del automóvil en el Mediterráneo, cuestión de tiempo


Economía Digital, Jueves, 10/03/2016

http://www.economiadigital.es/es/notices/2016/03/industria-del-automovil-en-el-mediterraneo-cuestion-de-tiempo-82360.php


La industria del automóvil en la región mediterránea vive tiempos nuevos, ofreciendo a un saturado mercado automovilístico internacional una alternativa de expansión en una región donde Asia, Europa y África están muy próximos entre sí y rodeados de 500 millones de habitantes.

Después de seis años de declive, las ventas de automóviles en la UE aún no llegan a los resultados del 1997- 2007. Las ventas en Europa fueron de entre 14 y 15 millones de unidades al año.

En 2014 hubo 12,5 millones de matriculaciones y hubo un crecimiento del 6% en 2105. La mirada puesta en otros mercados para la crecer es la alternativa tanto para mantener las fábricas europeas como para establecer otras en nuevos destinos.

Un ejemplo lo vemos en el Mare Nostrum después de consolidarse en la orilla norte. Los grandes constructores automovilísticos empiezan a navegar hacia la otra orilla, a países como Turquía, Marruecos, Argelia y Egipto.

En la región mediterránea los datos del año 2015 muestran un importante crecimiento del  sector de la automoción, siendo España, Turquía y Marruecos las que han tenido mejor comportamiento.

España es el segundo país europeo después de Alemania y primero del Mediterráneo en alcanzar la cifra de 2.733 millones de coches en 2015, un 13,7% más que en 2014.  El 83% de esta producción se exporta y la tendencia es de llegar a la cifra 3 millones en 2017.

Francia es el segundo fabricante de la región con 1,5 millones de unidades, mientras que Turquía ha registrado un fuerte crecimiento del 16% y un récord de 1,36 millones de coches en 2015. El 73% de la fabricación se destina a la exportación.

Marruecos está empezando a conseguir un lugar en el mapa. Las dos fábricas de Renault han llegado a las 300.000 unidades en 2015. Un  incremento del 26% y el 90% de los vehículos salen a la exportación.

En 2017 PSA inaugura su primera fabrica automóviles en suelo marroquí, otros fabricantes mundiales han puesto sus ojos en este país por su situación geográfica como puerta hacia  África , su proximidad de Europa, la mano de obra joven y su mercado interno.

El tamaño y las posibilidades del mercado regional debería hacerlo atractivo para la industria del motor: alrededor de 5 millones de coches se compraron el año pasado en Oriente Medio y el norte de África. Es un mercado más grande que Alemania  donde se venden cerca de 3 millones de unidades cada año. Se estima que podrían llegar a 10 millones en 2020.

El Norte de África está cerca, el mercado de automóviles de Argelia y Marruecos tiene un crecimiento de dos dígitos que seguirá en los próximos años. Las  ventas de automóviles en estos países ascendieron a 700 mil en el último año, y el número podría aumentar a un millón en 2020.

La industria del automóvil tiene sentido en Oriente medio y el Norte de África. Energía barata, materias primas, dinero, ubicación geográfica y mano de obra joven que puede ser formada con las habilidades requeridas son las principales ventajas.

No es ningún secreto que muchos países de  la zona han hecho una apuesta estratégica por  desarrollar una industria del automóvil y ahora esta visión ha comenzado a tomar una forma coherente.

La primera fue Turquía hace años, luego Egipto, Marruecos, y Argelia. Los nichos de producción en los que existen mayores posibilidades son los vehículos de bajo coste y los de transporte comercial o colectivo y la fabricación de componentes.

Este sector tiene impacto multiplicador tanto a nivel económico y sobre todo en el campo social por la creación de empresas, es decir,  empleo masivo y generando riqueza o estabilidad.

El Sur y la parte oriental del mediterránea sufren una de las mayores tasas de desempleo entre la población joven del mundo, el 50% de la población son menores de 21 años, y la región requiere decenas de millones de nuevos empleos para el año 2022.

Es fácil pensar que entre el norte y el sur del Mediterráneo pueda existir una competencia pero la experiencia con Turquía y ahora en Marruecos muestra muchas posibilidades de complementariedad que podría ayudar a impulsar la región a jugar un papel protagonista en el panorama mundial del automóvil.

Una sinergia capaz de competir con otras regiones especialmente de Asia, promocionando el mediterráneo como Hub mundial de fabricación de automóviles tanto de bajo coste como de alta gama o los coches del futuro de nueva generación tecnológica o eléctricos con una cadena de valor industrial y logística.

Esta plataforma estratégica es única para facilitar el comercio y la logística a nivel mundial. Sólo podía ser una cuestión de tiempo para que esta industria inicie su despegue en la región.